viernes, 3 de diciembre de 2021

El Programa Mínimo Común: 1958

 


El Programa Mínimo Común: 1958

Este programa dio sus frutos en ese primer quinquenio el cual tuvo un liderazgo dotado de clara determinación y capacidad estratégica para el cumplimiento de los objetivos.-

 


 

·         JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

02/12/2021 05:00 am

 



               La clase política o elite del año 1958, tenía claro que país había que construir, poseían una visión, sentido, capacidad y autonomía estratégica. Ellos examinaron el proceso de modernización iniciado en 1936: con los altibajos de los distintos procesos democráticos llevados a cabo en esa época y además, venían de un profundo proceso de aprendizaje y el peso que va tener el desarrollo del proyecto militarista: el Nuevo Ideal Nacional, que era llevar a cabo el proyecto octubrista, bajo las directrices de las FF.AA. Entonces, que país se quería construir a partir de 1958, era pues, el propósito del estamento político de ese año. Una modernización en democracia.


            Los líderes del año 1958, critican el proyecto del 48-58, porque se baso en una modernización fundamentalmente en obras públicas construidas y concentradas en Caracas, y dejando de lado, otras variables socio-económicas de desarrollo de la sociedad venezolana y conculcando las libertades públicas.

            El nuevo proyecto del año 1958 hace una profunda autocritica y enuncia cinco objetivos fundamentalmente: Respeto al resultado y defensa del gobierno surgido de las urnas, gobierno de unidad nacional, programa mínimo de gobierno, tregua política y convivencia unitaria y con ello, generar un gran consenso nacional.


            Para tal fin, se plantean varias políticas públicas a formular e implementar, en el quinquenio del año 1959-64 y que sirviera de base para los siguientes años.


            Por una parte, una carta fundamental que incluya la defensa de los Derechos Económicos y Sociales, regularizar las relaciones Iglesia y Estado, una reforma administrativa, visto los complejos problemas de gobernar y gobernabilidad de aquel entonces, elaborar un proyecto constitucional consensuado.

            En otra parte del programa, una política económica, donde el estado tiene un papel fundamental en lo fiscal y monetario, pero reconociendo el rol primordial que cumple el emergente sector privado y el sentido, de estimular las inversiones extranjeras que coadyuven al desarrollo nacional. Para ello, se plantea, un plan de desarrollo económico integral que va abarcar todos loas actores y factores de producción del aquel momento y las diferentes variables vialidad, sanidad, educacional, agropecuaria, industrial, se plantea una reforma agraria y modernización del sistema tributario etc.


            Política petrolera y minera bien estructurada, que buscará revisar las relaciones entre el estado y las empresas transnacionales que aquel momento manejaban el negocio petrolero y crear una empresa nacional petrolera (cristalizará en la creación de la Corporación Venezolana del Petróleo y la creación de la OPEP).

            Una política social y laboral integral que tome en cuenta, el cambio de las relaciones obrera-patronales, el rol cada vez más activo de la mujer en el mercado de trabajo y la reforma de la Ley del Trabajo del año 1936.

            Una Política educacional innovadora como nunca antes. Intervención del Estado en la educación sin detrimento del principio de la libertad de enseñanza, entre otros aspectos.


            La Política militar, constituirá en un constante perfeccionamiento técnico y modernización de las distintas ramas de las de la Institución armada. Afianzar su rol institucional y no partidista e ideológico, como lamentablemente se ha desvirtuado en estos 22 años de la mal llamada revolución bolivariana.


Por otra parte, una política inmigratoria eficaz, que tome en cuenta las verdaderas necesidades del país de sangre extranjera que contribuya en la creación de infraestructura y conocimiento y finalmente, una política exterior, que obedezca a los interés nacionales y no subordinarse a potencias extranjeras o a países en una clara referencia la subordinación y sumisión como la de hoy en día. Esta política, tendrá como lineamientos: la paz y la cooperación, respaldo a la autodeterminación de los pueblos, Adhesión de los compromisos bilaterales y multilaterales del país, respecto al rol jugado por la ONU y a la OEA; esto es la diplomacia multilateral y adhesión a la solución pacífica de los conflictos, establecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales con todos los países y fomento de políticas de intercambio comercial y la celebración de convenios bilaterales con otras naciones, utilizando el petróleo y otros minerales y productos agropecuarios como instrumento de comercio y cooperación internacional.

            Al mismo tiempo, este programa dio sus frutos en ese primer quinquenio el cual tuvo un liderazgo dotado de clara determinación y capacidad estratégica para el cumplimiento de los objetivos y realización de este programa mínimo, que si se quiere, ha quedado eclipsado por el significado del Pacto de Punto Fijo, pero es el complemento de aquel, porque ambos están interrelacionados. Esta élite política tuvo auctoritas de la que carece la actual, que no es una élite sino grupo hegemónico de poder excluyente, que tuvo una clara definición de los retos que enfrentaban en los difíciles años de 1958-1964, sólo para empezar y que enrumbaron a la nación venezolana, con un balance positivo a pesar de a algunas errores que como toda obra humana la cual no es perfecta sino perfectible, y que comparadas con un balance con la revolución bolivariana en diferentes variables (económicas, sociales, políticas, de infraestructura entre otras) saca una nota sobresaliente en todas las políticas y realizaciones públicas.


            Además, la comparación de la calidad de las élites del año 58, con la actual, es incomparable no tiene un parámetro de comparación, la de ese año es superior en calidad intelectual, saldo de gestión, obra física entre otros patrones de medición. Un balance abrumador en la sumatoria de sus ejecuciones y consecuencias para el desarrollo y modernización del país. Hoy lo que hay es una casta que ha destruido al país, con una calidad política e intelectual pésima.

 

jesusmazzei@gmail.com

 

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