sábado, 17 de octubre de 2015

Consequences of Cartelisation in Primary Commodities: Focus on Natural Rubber and Banan

Publicado en http://www.ictsd.org/themes/global-economic-governance/research/consequences-of-cartelisation-in-primary-commodities
Date period
14 October 2015





Increasing global interdependence and economic linkages clearly make a case for not only challenging the philosophy underpinning the case of exemption of export cartels from national competition legislations, but also changing this philosophy. This think–piece, with the help of two illustrative case studies, shows the impact of cartelisation in primary commodity markets. The case of natural rubber cartelisation relates to the effects of cartels in a primary raw-material market. The second relates to cartelisation in bananas along the vertical chain and downward monopolistic pressure from the retail level.

The paper briefly analyses the economic consequences of export cartels while highlighting the need for international rules. It describes the political economy of the genesis of export cartels and also deals with the different types of exemptions being granted to the export cartels under domestic competition laws. Following an examination of the remedies for export cartels within the multilateral trade regime and by way of the extraterritorial application of domestic competition laws, it takes up the case of natural rubber and banana to depict the extent of anticompetitive harm due to the prevalence of export cartels.

Studies find evidence that international cartels, primarily organised by firms headquartered in industrialised nations, cause prices to rise above competitive levels for buyers in developing countries. Aside from having developmental consequences outside their territories, export cartels have also been seen to impact domestic welfare by influencing domestic production and pricing decisions. Operating such cartels in the home country can also create a potential situation of “conscious parallelism” when sensitive price information is shared to set prices for foreign markets. Another domestic effect is the exclusion of competition between export traders. There are various arguments made against exemptions of export cartels from domestic competition laws in many jurisdictions. Export exemptions undercut international trade policies that promote freer international trade and greater market integration. Another argument against exemptions is that the benefits do not reach the intended beneficiaries. It has frequently been argued that large international companies, not small and medium-sized ones, are taking advantage of export cartel exemptions, thus defeating their purpose.

In the World Trade Organization (WTO), a Member country cannot bring a complaint against another Member country for anticompetitive conduct by private actors. It can be said that the WTO is without a mandate to deal with such issues in the case of private export cartels, though in cases of state-related export cartels, there is a possibility of triggering the WTO dispute settlement framework in certain circumstances. This calls for a multilateral framework on competition law and policy to combat anticompetitive practices emanating even from private export cartels and framing an effective policy to combat export cartels in general. At present, there is no international forum authorised to work towards a legally binding compromise or common rules on a global competition agreement.

Export cartels should not benefit from a blanket exemption from competition laws, which would exclude them even from scrutiny under a rule of reason approach. When assessing the impact of an export cartel, a number of issues need to be considered in each particular case. Among them would be whether the cartel is a new entrant, the nature of efficiencies claimed, the market structure, and the degree of import penetration. Keeping in view the linkage between competition law and world trade system, there seems to be a fit case for designing effective remedies for export cartels under the WTO regime. The UNCTAD has also suggested that developed countries should abolish export cartel exemptions on a non-reciprocal basis. The growth of effective antitrust enforcement regimes from perhaps three active jurisdictions in the 1980s to dozens today is an example of voluntary global policy harmonisation. The time has come for WTO Members to consider resuscitating negotiations on the WTO’s role on competition law and policy, which have been stalled for a decade.

martes, 13 de octubre de 2015

Reflexiones sobre el Acuerdo Transpacífico (TPP).

Publicado en el Diario TalCual
13-10-2015


Estas dinámicas democráticas y participativas no son del interés de los gobiernos autoritarios que seguramente preferirán el show del falso discurso

Luego de cinco años de negociaciones se ha firmado el mega acuerdo comercial Transpacífico (TPP), integrado por doce países, liderizados por Estados Unidos y Japón, incluye tres países de nuestra región (Chile, Perú y México) y una participación heterogénea como se aprecia por la membrecía de países como Vietnam o Brunei. Para entrar en vigencia aún está pendiente la ratificación de los órganos legislativos de cada país, lo que en Estados Unidos se pudiera complicar, por el clima electoral, las dudas de líderes del partido demócrata como Hillary Clinton y la oposición del movimiento sindical (AFL-CIO).

Pero el acuerdo firmado está generando retos e inquietudes. Los radicales de nuestra región, que viven pregonando el fin del imperio, sufren una nueva derrota, pues con este acuerdo se consolida el poder económico comercial de los Estados Unidos, la primacía de su agenda de negociación y las cadenas de agregación de valor que tiene al imperio como epicentro. Para otros países un gran reto, es el caso de China y las otras potencias emergentes de los BRICS (Brasil, Rusia, India, Sudáfrica); pero también es un reto para la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Adicionalmente, surgen dudas por la falta de transparencia durante el proceso de negociaciones. El economista Joseph Stiglitz ha resaltado las limitaciones que puede representar al libre comercio. Pero también se debería profundizar en la naturaleza de las normativas que se adoptan, pues podrían generar mayor inequidad y exclusión en el comercio internacional.

No se puede negar que la firma del tratado representa otro éxito de la política exterior del Presidente Obama que, entre otros, suma las negociaciones con Irán sobre el plan nuclear y con Cuba. Pero además consolida el liderazgo de los Estados Unidos en materia de comercio e integración, que se inicia con la firma del TLC con Canadá y México en 1994 y con la de la OMC en el marco de la Ronda Uruguay en 1995. En ambos casos Estados Unidos logró imponer lo que se ha llamado la agenda de nueva generación, que adiciona a los tradicionales temas relativos a manufacturas; la negociación del comercio de servicios, las inversiones, la propiedad intelectual, las compras públicas. Luego se han incorporados aspectos ecológicos y laborales vinculados al comercio.

Uno de los aspectos más relevantes del TPP es que profundiza en aspectos regulatorios, en la adopción de estándares productivos que condicionan la corriente comercial. En contravía a la dinámica en la OMC, en el TPP se está regulando la naturaleza de los procesos productivos de los países miembros para disfrutar del comercio liberado. Tal situación puede generar muchas dudas, en principio los ecologistas lo encuentran positivo, ya que puede ser la forma de imponer procesos productivos sustentables, pero también puede ser la excusa para imponer condiciones productivas que benefician a las grandes corporaciones y excluyen a los más débiles.

Al regular los procesos productivos, Estados Unidos y los demás países del TPP, consolidan sus cadenas de agregación de valor ya existentes, lo que beneficia sus sectores productivos, pero excluye al resto del mundo. En este contexto, la OMC, como el foro universal para la regulación del comercio, pierde espacios, lo que debilita la gobernabilidad económica internacional y el resto del mundo pierde oportunidades de comercio. El TPP puede ser una estrategia para limitar a China, que seguramente acelerará sus acciones para construir un bloque comercial en el marco de la APEC.


Estados Unidos logra el TPP y está avanzando otros dos grandes acuerdos: el Transatlántico con la Unión Europea y un mega acuerdo de servicios (TISA). Los demás países miembros de la OMC, incluyendo los BRICS, deberían poner tales acuerdos en la agenda de discusión para evaluar la naturaleza de las normativas que se están adoptando, pero esto significa trabajar en profundidad y en equipo: gobiernos, sectores productivos, academia y sociedad civil. Estas dinámicas democráticas y participativas no son del interés de los gobiernos autoritarios que seguramente preferirán el show del falso discurso.

lunes, 12 de octubre de 2015

CUATRO OPCIONES PARA EL BIENESTAR.

EDUARDO ORTIZ RAMÍREZ.

Los venezolanos adquirieron un nivel de vida respaldado en oportunidades de empleo, niveles de salario que permitían alcanzar un nivel de vida superior al de varios países de América latina, apoyo en seguridad social y servicios públicos, entre otros elementos. Ese nivel de vida empezó a deteriorarse –inicialmente en los sectores menos favorecidos en la distribución del ingreso- con los aumentos de los precios petroleros y los niveles de endeudamiento del país desde mediados de los años setenta. Ninguno de los dos tipos de aumento, ni las ejecutorias de variadas administraciones, con sus respectivos sesgos en la elaboración de la política económica y social, permitieron aumentar ni el desarrollo ni el bienestar de los venezolanos. Es esa la evolución desde los años referidos hasta los inicios de la administración bolivariana, y esta última ha continuado –grosso modo- con los mismos resultados. Es de ahí que los registros y balances sobre el deterioro del salario real sigan siendo de los elementos relevantes en la evaluación de lo que en otro trabajo llamamos el paquete de pobreza. Es este, en parte, el sentido recogido en la afirmación contenida en el documento Compromiso con Venezuela de Fedecámaras: “La calidad de vida de las personas solo puede incrementarse sostenidamente con una economía que año tras año logra crecer. A pesar de los cuantiosos recursos naturales y el talento con los que cuenta nuestro país, hemos retrocedido año tras año con respecto a América Latina y al mundo en indicadores de competitividad, inversión y calidad institucional.” (Fedecámaras, Compromiso con Venezuela. 2014.)

Varias son las opciones que en una economía pueden considerarse para atender las necesidades de aumentar o mantener el bienestar de sus ciudadanos. En el caso de Venezuela es ineludible considerar su condición de economía productora de petróleo y petroestado. Considerando administraciones siempre polémicas, como la segunda de Carlos Andrés Pérez y la bolivariana desde 1999, podemos resaltar cuatro perspectivas.

La primera opción remite a la perspectiva tradicional entre crecimiento y bienestar. Se considera que a una dinámica intensa en el crecimiento para el mediano plazo, corresponderá automáticamente un impulso en el bienestar de la población. Es este el sentido que se le ha dado a varios elementos de política y dinámica macroeconómica en la economía venezolana. Es el caso de los megaproyectos en la segunda administración de Carlos Andrés Pérez, los cuales se consideraban estimularían las variables aludidas. En el caso de la administración bolivariana el proyecto ferrocarrilero (para 2014 con varios años de aletargamiento de su intensidad), obras del metro, puentes sobre el Orinoco, construcción de viviendas han ocupado ese lugar.

En segundo lugar, se encuentra la opción de los Programas Sociales Compensatorios (PSC) en la administración de Pérez señalada. Se consideró en esta que, dado el innegable panorama de pobreza y deterioro en el bienestar, los PSC (sobre todo a través de la red escolar y de salud, y focalizando en los sectores o grupos sociales más vulnerables) contrarrestarían los efectos de los programas de ajuste y estabilización enmarcados en el llamado Gran Viraje. En el caso de la administración bolivariana desde 2004 se desarrollaron grandemente las misiones, que abarcan salud, educación, vivienda y otros. Puede afirmarse que en esta administración ha habido mayor sectarismo y acotación ideológica al momento de difundir la atención social. Las preguntas en ambas administraciones han sido: ¿Cuánto tiempo puede la administración mantener el programa de atención social? ¿Contrarrestan estos últimos significativamente la pobreza? Debe aceptarse que, la asignación de viviendas en la administración bolivariana, ha significado un salto de importancia en la valoración de familias que han sido beneficiadas en tal sentido y más allá de los condicionantes políticos, puesto que al momento de aquella asignación y en el uso de la vivienda misma no han estado claros los criterios de propiedad. Se mantiene además el agudo problema de los déficits habitacionales y si se han cumplido o no las metas trazadas para la satisfacción de los mismos.

Una tercera opción, más especifica que las anteriores es la que se da a través de los aumentos de salario vía decreto gubernamental. Desde los tiempos de la Venezuela de los años setenta, la nación venezolana presencia episodios relacionados donde los aumentos de salario de tal tipo son interpretados a la luz de si pueden o no compensar los aumentos de precios tenidos en períodos relativamente recientes a los mismos; si estimulan nuevos aumentos de precios dados las crecidas en la capacidad de compra o si realmente permiten aumentar el bienestar de los ciudadanos. Desde el punto de vista político son apartados, así, cualesquiera criterios sobre el desarrollo de la productividad. Todo este escenario se ha complicado grandemente dados también los registros y mediciones sobre la llamada cesta o canasta alimentaria -por familia de alrededor de 5 miembros- o la canasta básica que incorpore los servicios y bienes restantes que necesita la misma familia. En el contexto de la administración bolivariana y reconocidos los efectos de la inflación, también se ha terminado conceptualizando que en una familia puedan existir dos o más salarios mínimos.

Siguiendo los registros que presenta Anabella Abadi –y depurando los planteamientos en su debida temporalidad- (Todo lo que usted necesita saber sobre el aumento del Salario Mínimo. www.prodavinci.com, 30 de Abril, 2014) puede destacarse como en la administración bolivariana se habían presentado -en quince años- 25 aumentos de salario y en el caso del presidente Nicolás Maduro (NM) -hasta mayo de 2014- se tenían acumulados cinco para su primer año de gobierno (con el último el salario mínimo se habría ubicado en BsF. 4.251,4 y con el bono de alimentación alcanzó a BsF. 5.602).

Esa última combinación se le ubica propiamente como el salario integral y debe apreciarse que el bono de alimentación generalmente aumenta menos que el salario y, dados niveles altos de inflación como los de 2013 (56%) o los registrados ya entrado 2014 y los cuales se habían previsto (5% en varios meses; 5,7% en abril y 5,7% también en mayo, www.el-nacional.com, 17-5-14 y www.elmundo.com.ve 13-06-14), es fácil que en tales momentos se hayan perfilado perdidas de poder adquisitivo. Ello llevó, entre variados factores presentados (aumentos de precios de bienes regulados, fijación de precios de otros rubros que significaron aumentos) al director de econométrica, una firma consultora, a ubicar una pérdida de poder de compra de 4% mensual ya establecido el escenario 2014 (ver www.eluniversal.com 12 de mayo 2014). El nivel de inflación acumulado para mayo 2014 había  alcanzado 23% (www.elmundo.com.ve 13-06-14). Para el mes de noviembre del mismo año la inflación acumulada alcanzó 60,1% (www.el-nacional.com 1 de enero 2015); superando para ese mes como se observa el nivel acumulado en 2013. Definitivamente la inflación terminó registrándose para 2014 en un monto de 68,5% (ver www.informe21.com 14-02-15).

Ajustando a los precios a enero de 2014 Abadi presenta que el salario máximo alcanzado habría estado en 2007 con un nivel de Bs F 3.657, aunque aquel último aumento coloca el salario en BsF. 3.995, pero con tendencia a presentarse más bajo en adelante;  globalmente “Desde 1999 los ajustes sólo han logrado mantener el Salario Mínimo alrededor de su promedio de los últimos 15 años”. igualmente de interés es resaltar sus registros sobre la relación entre el aumento de mayo 2014 con el costo de las canastas para las familias: “…desde el inicio de la gestión del Presidente Maduro y tras 4 ajustes, el Salario Mínimo nunca llegó a cubrir el costo de la Canasta Alimentaria Normativa y mucho menos de la Canasta Básica. Si se mantiene la tendencia, el ajuste de 30% de mayo de 2014 también será insuficiente”.

Comenzando el último trimestre de 2014, Cendas (grupo de análisis que tradicionalmente ha supervisado la inflación y sus repercusiones en la canasta alimentaria y la básica) difundió sus apreciaciones y registros sobre el costo alcanzado por la canasta alimentaria y básica –como en otros casos deben entenderse en su debida temporalidad-. En cuanto a la primera, para el mes de septiembre de 2014 su valor se ubicó en 14.080,98 bolívares, incrementándose el mismo en Bs. 598,42 -4,4%, con respecto al mes de agosto de 2014 y 97,7% entre septiembre de 2013 y el mismo mes de  2014-; requiriéndose de esta manera, 3.3 salarios mínimos para poder adquirir la canasta (Ver www.elmundo.com.ve)

Por su parte, el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, Cendas-FVM, señaló que la canasta básica familiar registró un aumento de 11.819,03 bolívares (92,9%) entre agosto de 2013 y agosto de 2014 y pasó a ubicarse su costo en 24.541,63 bolívares. Requiriéndose, en tales condiciones, 5,8 salarios mínimos (Bs 4.251,78) para poder cubrir todos los gastos relativos a una familia. La canasta básica familiar que mide el Cendas-FVM se refiere al conjunto de bienes y servicios indispensables a los que debe acceder una familia para satisfacer sus necesidades fundamentales (gastos alimentarios, alquileres, vestimenta y salud, entre otros elementos). Debe señalarse que esto representó alrededor de 93% de aumento -para un año- en el costo de tal canasta básica y según estos registros presentados para octubre 2014 (Ver MSN Dinero, www.msn.com 14/10/14). Los registros de la misma fuente reseñados para mayo de 2015 resumen los efectos de la inflación y el correspondiente deterioro en las condiciones de vida de la población, vistos a la luz del precio de la misma canasta básica familiar: “El precio de la Canasta Básica Familiar (CBF) de abril costó Bs. 37.960,36 aumentando Bs. 2.835,91 (8,1%) con respecto al mes de marzo, según el estudio del Centro de Documentación y Análisis Social de la federación Venezolana de maestros. La variación anualizada para el período abril 2015-abril2014 fue de107,2% o Bs. 19.638,07; lo que representa tres y medio salarios mínimos (Bs. 5.622,48). Se requieren 6.8 salarios mínimos para poder adquirir la canasta básica para una familia de cinco miembros.” (www.el-nacional.com 20 de mayo 2015).

Para noviembre 2014 el presidente NM comunicó al país un nuevo aumento del salario mínimo -con vigencia para el mes de diciembre del mismo año-, representando, en esta oportunidad, el sexto que el presidente NM decretaba en año y medio de gobierno. Y alcanzando a ser el número 28 –según los registros oficiales- en 16 años de administración bolivariana. Con el aumento de 15% anunciado el 3 de noviembre, el salario mínimo llegaba  a Bs F. 4.889,1. Es el tercer ajuste aprobado sólo en 2014, tras el de 10% de enero 2014 y el de 30% de mayo de 2014, con lo que se acumulaba un aumento de 64,5% en un año, con una inflación interanual que alcanzó a 63,4% en agosto de 2014. En un contexto inflacionario dinámico e intenso como el que Venezuela registraba ya en 2014, el aumento del salario mínimo al no tener en paralelo un acrecentamiento en la oferta de bienes, su capacidad de compra desaparece rápidamente y la administración se enfrenta en estos casos a un círculo vicioso entre nuevos aumentos e inflación. Algunos estiman así que de ser una solución de corto plazo pasa a ser un problema de largo plazo. Y efectivamente, ante 28 aumentos del salario mínimo y recrudecimientos de la inflación se trata de un círculo vicioso (Anabella  Abadi M. ¿El aumento del salario mínimo recupera la capacidad adquisitiva del venezolano? www.prodavinci.com 3 de noviembre, 2014). Otro tipo de análisis nos remite a la comparación de los niveles alcanzados por el salario mínimo -recurrentemente aumentado- con el precio de las canastas, pues para el último trimestre del año 2014 las cifras de instituciones como Cenda -tal cual se destacó- ubicaban (grosso modo) la canasta alimentaria en más de 14.000 Bs F. y la básica en más de 24.000 Bs F. en un contexto de agudizada y crecientemente extendida escasez. En momentos cercanos a los señalados, varios funcionarios expresaron numerosos reconocimientos y elaboraron perspectivas altamente positivas para 2015 en los asuntos indicados. Un caso es el del Vicepresidente de Planificación y Conocimiento quien aseguró que el salario mínimo se ubicó -dado el aumento decidido por la administración- por encima (4.888 bolívares) del valor de la Canasta Alimentaria Normativa (CAN; 5.741 bolívares); llegando a afirmar lo siguiente: "El valor general del salario, del ingreso general de nuestras personas, el mínimo pasa a estar rondando los 7 mil bolívares", así como que "En el pasado donde trabaja una persona por hogar, ahora tenemos cerca de dos personas que trabajan por hogar. Eso permite que las cifras del ingreso por hogar se ubiquen en 13.300 bolívares por casa. Trabajan más personas por casas y evidentemente, al subir el salario mínimo y el ticket de alimentación, se mejora la situación desde el punto de vista de los hogares" (www.eluniversal.com 04/11/2014).

Entrado ya 2015, Cendas presentó cifras que podrían apreciarse como consolidadas dado el tiempo transcurrido en meses -según las referencias anteriores- y las cuales representan una diferencia no insignificante; aunque no alteran el sentido de las tendencias señaladas en cuanto al deterioro del salario real y de las posibilidades de acceso a la canasta alimentaria (en descargo de la organización debe recordarse el retraso que han presentado distintas instituciones públicas en el suministro de la información de variables fundamentales de la economía como la inflación). De esta manera, para Cendas la Canasta Alimentaria tuvo un costo para el mes de diciembre de 2014 de 12.306,09 bolívares, con un incremento de 91% en relación a diciembre de 2013 (Bs. 5.889,99). De manera más especifica la organización destacó como entre noviembre y diciembre el costo de los alimentos básicos varió en 14,6% (1.566,36 bolívares más por los mismos productos). En diciembre de 2014 subieron nueve de los 11 rubros que componen la canasta alimentaria. Entre los productos que más vieron incrementados sus precios: carnes y preparados (36,8%), grasas y aceites (24,8%), leche, quesos y huevos (17,1%), cereales 13,3% y verduras 10,6% (ver www.6topoder.com 19 de febrero de 2015).

Observado desde la perspectiva de finales del tercer trimestre de 2015, el panorama es considerablemente más complicado en cuanto a deterioro acumulado, si se parte de medir solamente el costo alimentario. Así, el Centro de Documentación de Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) señaló que la Canasta Alimentaria Familiar (familia de cinco miembros) del mes de agosto aumentó a 50.625,52 bolívares. Entre julio y agosto la misma presentó un aumento de 8.943,82 bolívares, lo que representó un incremento de 21.5% en un mes, requiriéndose 6,8 salarios mínimos (7.421,68) para poder adquirirla (www.el-nacional.com 30 de septiembre 2015).

Con una inflación de 68,5% en 2014 y acentuada durante el transcurso del primer semestre de 2015 (observada por variados medios a pesar de los retraso en la entrega de los índices inflacionarios mensuales por parte del BCV; extraoficialmente se estimaba para mayo de 2015 que, durante los cuatro primeros meses del año, la inflación sumaba cerca de 50% según fuentes vinculadas a la administración bolivariana -ver www.elestimulo.com 04/05/2015-; para el último trimestre de 2015 diversas fuentes ubican la inflación para 2015 bordeando el 200%.), una escasez acentuada y convertida en un problema estructural que se ha expandido a la generalidad de productos y bienes, una descapitalización y desvalorización en cuanto a activos, patrimonios y salarios dadas las presiones y combinaciones entre los movimientos ascendentes del dólar libre –que no ha encontrado contención en ninguno de los regímenes cambiarios instrumentados- y la inflación, la administración bolivariana a través de la alocución del presidente NM del 1ro de mayo de 2015 pasó decretar un nuevo aumento del salario mínimo. La medida quedó incorporada a otras medidas de ajuste salarial dentro del sector público. Señaló NM: "He ordenado y he firmado el punto de cuenta para decretar 30% de aumento del salario mínimo y las pensiones: 20% a partir del 1° de mayo y 10% a partir del 1° de julio. He ordenado el ajuste inmediato de toda la tabla de la administración pública nacional y de la FANB". Con el 20% de aumento de mayo el salario mínimo se ubicó en 6.746,97 bolívares, y con el 10% de julio, se ubicaría –y efectivamente así fue- en 7.421,66 bolívares, representando estos aumentos un alza de 1.799,18 bolívares al mes y 59,97 bolívares diarios (ver www.el-nacional.com sábado 02 de mayo y domingo 03 de mayo de 2015). Debe señalarse que este nuevo aumento del salario mínimo pasó a añadir más distorsiones en la diferenciación de salarios según estratos ocupacionales y tipos de trabajadores como profesionales, técnicos, personal operativo por mencionar algunos de los casos (ver www.el-nacional.com 05 de mayo de 2015). (En un contexto de aguda escasez e inflación el 15 de octubre de 2015 el Presidente NM volvió a decretar otro aumento en el salario mínimo: 30% del salario mínimo, el cual se ubicaria a partir del 1° de noviembre en Bs 9.648,16; igualmente se dio un aumento de la base de cálculo del ticket de alimentación a 1,5 unidades tributaria y el número de dias a 30, lo que representa alrededor de Bs 6.750; el salario integral se ubicó asi en 16.399 Bs.F.; ver www.elmundo.com.ve 16 de octubre 2015 y www.eluniversal.com 16 de octubre 2015). 

En el contexto de la aguda y ampliada crisis económica y social de la economía venezolana para finales de 2015, es importante destacar la interrelación de este nivel de salario mínimo con otras variables. En estimaciones de Genny Zuñiga –Investigadora de la UCAB-, en base al salario de mayo 2015, puede apreciarse que alrededor de 40% de la población ocupada gana el salario mínimo (Bs 7.421,68) y, considerando dos salarios mínimos (Bs 14.843,36), el porcentaje alcanza a 80%. Por otra parte, al analizar las condiciones de empleo, se observa que 37% de los trabajadores no tienen contrato, 12% labora bajo un acuerdo verbal, 13% posee un contrato a término y sólo 38% contrato indeterminado. Igualmente se destaca en tales estimaciones que menos de la mitad de la población (alrededor de 40%) tiene beneficios de vacaciones, política habitacional y seguro social (www.elestimulo.com 8 de octubre 2015).

La administración bolivariana de HC Y NM siempre ha señalado el importante nivel que habría tenido el salario mínimo cuando se le compara con el contexto de países latinoamericanos. Dada la situación cambiaria que se ha tenido durante buena parte de la misma y que se ha complicado con el transcurrir del tiempo, esta afirmación es considerablemente irrelevante para el salario mínimo y los otros salarios puesto que el dólar negro o paralelo ha ido siendo un tipo de cambio marcador de los precios cuya máxima expresión la ha adquirido en el contexto de escasez presentado abiertamente para los años 2013, 2014 y 2015. Más aun, en los años señalados la panorámica cambiaria se ha complejizado  con dólar oficial 6.30 (por referir algún nivel de los presentados), Sicad I, Sicad II y SIMADI. De ahí que tan solo aplicando Sicad II para el momento del cálculo en  los propios registros del trabajo de Abadi se destaca que: “Calculando a la tasa oficial de Sicad II de 49,9764 Bs F/US$, Venezuela pasa a tener el 2do Salario Mínimo en dólares más bajo de la región con US$ 85, sólo superando a Cuba (US$ 10)”. De la misma manera, puede hacerse una acotación atinente al nivel del salario mínimo medido en dólares a partir del aumento del 1ro de mayo de 2015. Si se calcula el nuevo salario mínimo de los trabajadores y pensionados al precio del dólar a la tasa del Sistema Marginal de Divisas (el SIMADI), que había cerrado el jueves 30 de abril en 198,31 bolívares por $, aquel quedó perfilado para julio de 2015 –después de la segunda porción del aumento ya señalada- en 37 dólares. Por otra parte, el dinero adicional diario obtenido a partir del aumento es apenas la tercera parte de lo que costaba un dólar en ese mecanismo al momento referido (ver www.el-nacional.com 03 de mayo de 2015).

La cuarta opción remite a la elaboración de estrategias de desarrollo que -en la ejecución de las políticas de ajuste y en el perfil de desarrollo a largo plazo- abarcasen políticas de ingreso y empleo en la línea de un proyecto de desarrollo compartido por distintos agentes y el cual permitiese potenciar áreas fundamentales en cuanto a bienestar de la población (bienes salario, por ejemplo), el crecimiento (generación de empleo), la productividad (estímulos, acciones conjuntas entre agentes públicos y privados) o la competitividad (innovaciones, investigación y desarrollo, mejoramientos de la calidad). En el caso de la segunda administración de Pérez las conceptualizaciones o ejecutorias del Gran Viraje no estuvieron estructuradas en base al consenso. Hubo un extremismo tecnocrático y un sentido neoliberal, con un paquete considerablemente explosivo desde el punto de vista económico y social. En el caso de la administración bolivariana, tampoco se ha usado el consenso ni la participación conjunta de agentes públicos y privados; adicionalmente, todos los planes, hasta quince años de ejecutorias (incluido el Plan de la Patria… de 2013), han ido adquiriendo crecientemente un matiz sesgado hacia el estatismo y lo que tal administración percibe como socialismo (En distintas discusiones sobre el desarrollo y la elaboración de estrategias atinentes al mismo, se resalta la importancia del escenario democrático para los mejores logros e impulso de aquel, pero, igualmente se señala, entre otros tantos elementos, la importancia de alcanzar consensos para los objetivos y metas de mediano y largo plazo que se plateen las naciones. Es inevitable que sobre distintos tópicos, variados grupos sociales puedan presentar disensos o desacuerdos. Sin embargo, la tendencia dominante debería ser una donde los consensos fuesen mayores que los disensos o que aquellos tuviesen mayor representación que estos últimos).

Cualesquiera de estas opciones para el aumento del bienestar pasa ineludiblemente por consideraciones y acciones atinentes al manejo de ingresos y gastos del sector público, incluida la atención de la corrupción y en general a estructurar un nuevo perfil para la Política Fiscal, según los patrones tradicionales que ha habido en Venezuela. Las posibilidades de financiar adecuadamente el desarrollo, manejando convenientemente el ahorro nacional  es –efectivamente- la base, junto a las acciones desde el sector privado, para suministrar un impulso productivo que pueda propender al aumento del bienestar de la población (“…Ya sea en la Europa occidental de la posguerra o en la China de después de la revolución, en la República de Corea después de la reforma agraria o en Estados Unidos después del New Deal, el progreso socioeconómico ha reque­rido a menudo una combinación de libertad económica y sólidos fundamentos de educa­ción, salud e infraestructura públicas. Es casi seguro que la mayoría de países en América Latina y el Caribe requerirán reformas adi­cionales de sus contratos sociales para permi­tir a sus gobiernos proporcionar esos funda­mentos y sostener el crecimiento”  -Banco Mundial, La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina, 2013, pg. 13).

En el campo fiscal, la administración bolivariana ha mantenido una permanente posición de éxito sobre los ingresos tributarios distintos del petróleo. En los inicios de la administración, instituciones como el SENIAT insistieron en la voluntad de los ciudadanos venezolanos para pagar sus impuestos que ahora –dada la presencia de la administración bolivariana- si verían reflejados en mejoras públicas. Cada proceso de recaudación de impuestos generalmente ha terminado con una evaluación de éxito en cuanto a que se ha recolectado más que el año inmediato anterior, para los efectos de aumento de los ingresos públicos. Sin embargo, la realidad fiscal de Venezuela por el lado de los ingresos tributarios no es muy distinta de otros países de la región. Los datos del Banco Mundial son expresivos en tal sentido: “Actualmente, con la excepción de Argentina y Brasil, la región se caracteriza por tener ingresos fiscales totales relativa­mente bajos. El promedio de los ingresos fis­cales totales en 2010 fue de 20,4% del PIB en América Latina, en comparación con 33,7% en los países de la Organización de Coopera­ción y Desarrollo Económico, por ejemplo. Por otro lado, en la composición de estos ingresos fiscales tenían más peso los impues­tos indirectos (a las ventas) y las contribu­ciones a la seguridad social que el impuesto sobre la renta y la propiedad, lo cual con­ducía a un sistema que no es especialmente progresivo.” (Banco Mundial, La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina, 2013, pg. 12).

eortizramirez@gmail.com
@eortizramirez




jueves, 8 de octubre de 2015

The TPP Timeline

En http://blogs.piie.com/trade/?p=443#.VhQ70LQwIBw.twitter by Jeffrey J. Schott | October 6th, 2015 | 05:13 pm Trade ministers from the 12 countries participating in the Trans-Pacific Partnership (TPP) trade negotiations concluded talks on October 5, 2015. Negotiations are done but there is much left to do before this mega-regional trade accord is ratified and implemented. If Congress and the president work closely, a TPP vote could be taken by Congress by mid-2016. However, differences over the drafting of implementing legislation could delay a vote for an extensive period (as occurred with the Korea-US Free Trade Agreement). The following is the estimated timeline for this process in the United States, pursuant to the requirements of the recently enacted Trade Promotion Authority (TPA) legislation. First, President Obama has to notify Congress of his intention to sign the accord after which at least 90 days must pass before he can actually put pen to paper. This open period allows Congress and the public to analyze and debate the actual terms of the agreement before the United States formally commits to its obligations. This notification sets in motion two complementary analyses of the TPP: All of the congressionally mandated private sector trade advisory committees will be provided the final TPP text and required to submit their assessment of the pact in their specific areas to the president, Congress, and US Trade Representative (USTR) within 30 days. The United States International Trade Commission (USITC) will be required to undertake, within 105 days, an economic analysis of the “likely impact of the agreement on the United States economy as a whole and on specific industry sectors, including the impact the agreement will have on the gross domestic product, exports and imports, aggregate employment and employment opportunities, the production, employment, and competitive position of industries likely to be significantly affected by the agreement, and the interests of United States consumers.”1 Because those reports require the full TPP text and national schedules for trade liberalization, it could take a short period before President Obama issues his formal notification. We expect him to do so during the week of October 12, 2015. TPA also requires the president to publish the full TPP text on the USTR website at least 60 days prior to signing the pact. Legal teams from the 12 TPP countries have been reviewing those sections of the TPP deal that essentially had closed by the Maui ministerial meeting in July 2015 and hope to complete reviewing of the most recent decisions in the coming month. We expect the TPP text to be available to the public by the end of October or early November 2015. After the notification, publication, and various consultation requirements have been met, the president can sign the TPP, which we expect as early as the second half of January 2016, but it could occur at a later date. Assuming the TPP is signed in January, the next step is the drafting of implementing legislation. Unlike many other countries where the pact becomes part of national law once ratified, the US Congress needs to pass legislation to revise current US laws and policies in areas where US practice is not consistent with the new TPP obligations. While the president is required to submit the draft legislation to Congress, in practice the bill is crafted in Congress with input from the executive branch. There is no time limit for the completion of the draft implementing bill. The “fast track clock” mandated by TPA does not begin until the president takes the resulting draft bill and formally presents it to the House Ways and Means Committee. At that point, the TPA’s expedited procedures (e.g., no amendment, limited debate) take effect. With close cooperation between congressional leaders and the executive branch, the draft TPP implementing bill could be prepared in the first few months of 2016 and then debated and voted on before the summer of 2016. If frictions arise between the two, then the consolidation of the draft bill could be delayed for months or longer (as occurred with the bill implementing the Korea-US FTA). When could the TPP enter into force? The criteria for entry into force are detailed in the final provisions of the TPP accord and are not yet publicly available. Suffice it to say, the TPP will not be implemented until after Congress has approved it and other countries have followed suit. Under the optimistic scenario posited above, TPP implementation could start in 2017. But the start date could be pushed back if the drafting of the US implementing legislation is fractious and prolonged. Note 1. See the “Bipartisan Congressional Trade Priorities and Accountability Act of 2015,” as codified in Public Law 114-26.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Bloque Económico: TPP

Crean el mayor bloque económico del mundo: ¿a quién beneficia y a quién perjudica? Redacción BBC Mundo 5 octubre 2015 El acuerdo abarca 40% de la economía mundial Constituye cerca del 40% de la economía mundial -unos 800 millones de personas- lo integran potencias como Estados Unidos y Japón, pero sólo tres de los 11 países latinoamericanos que lo pueden integrar forman parte de él. Y tampoco está China. Se trata del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (o TPP por sus siglas en inglés), un controversial acuerdo de integración económica que este lunes firmaron Estados Unidos, Japón y diez países más de la Cuenca del Pacífico. Entre las naciones que formarán parte del bloque hay tres países latinoamericanos: México, Perú y Chile. Y el gran ausente entre las potencias económicas del Pacífico es China, que no hace parte del TPP por el momento. El acuerdo, que todavía debe ser ratificado por los respectivos países, sienta las bases para un súper bloque económico que reducirá las barreras comerciales en las 12 naciones que participan en él. El compromiso fue alcanzado luego de cinco días de negociaciones en la ciudad estadounidense de Atlanta. Pero las negociaciones llevaban cinco años en curso, durante las cuales se produjeron varias demoras por diferencias en patentes farmaceúticas. Los otros países integrantes del TPP son Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Lea también: las lecciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte Un bloque poderoso El nuevo bloque comercial abarca 800 millones de personas. Se estima que el acuerdo al que se llegó el lunes puede aumentar la actividad económica mundial en US$200 mil millones anuales. Dirigentes del TPPImage copyrightEPA Image caption China es la ausencia más notoria en el TPP. Es considerado también una parte integral de la estrategia económica de las tres naciones latinoamericanas que hacen parte. Chile fue la pionera de la región en buscar sociedades comerciales distintas a las tradicionalmente orientadas a Estados Unidos y Europa. Fue, incluso, una de las cuatro naciones fundadoras del acuerdo precursor al TPP, junto con Brunei, Nueva Zelanda y Singapur. México y Perú también buscan aumentar sus exportaciones y atraer importantes inversiones provenientes de países asiáticos. El acuerdo, además de reducir las barreras de impuestos al comercio entre las naciones, armoniza la legislación en temas como el acceso a internet, la protección a los inversionistas, la propiedad intelectual en áreas como los farmaceúticos y la producción digital, así como normas de protección al medio ambiente. Sin China Protestas contra el TPPImage copyrightReuters Image caption Los críticos dicen que el TPP favorece a las multinacionales. Entre las naciones de la Cuenca del Pacífico, sin embargo, la ausencia más notoria en el TPP es la de China, la economía más grande de Asia por largo trecho y la segunda mayor del mundo. Estados Unidos ha dicho que el eventual ingreso de China al TPP sería bien visto en la medida en que esa nación muestre su disposición a aceptar normas en temas como la propiedad intelectual y en la protección a los inversionistas. Por lo que la creación de este acuerdo es visto por algunos como una iniciativa de la Casa Blanca que busca presionar a Pekín a que empiece a "seguir las reglas" reforzadas por el TPP. En declaraciones conocidas este lunes, el presidente estadounidense Barack Obama aseguró que "con más de 95% de nuestros clientes potenciales viviendo fuera de nuestras fronteras, no podemos dejar que países como China escriban las reglas de la economía global". Obama agregó que "nosotros deberíamos escribir esas reglas, abriendo nuevos mercados para los productos estadounidenses a la vez que se establecen altos estándares para proteger a los trabajadores y preservar el medio ambiente". Otras potencias económicas de la región como Corea del Sur también han mostrado su interés en unirse eventualmente al acuerdo. Disputa por biotecnología El primer ministro japonés Shinzo Abe le dijo a los periodistas que el acuerdo "es un logro importante no solo para Japón sino para el futuro del Asia Pacífico". Se espera que el acuerdo sea formalmente presentado en las horas de la tarde del lunes. ZapatosImage copyrightReuters Image caption El TPP también incluye reglas sobre protección a la propiedad intelectual. Después debe ser ratificado individualmente por las naciones firmantes. Los que apoyan el acuerdo dicen que tiene el potencial de aumentar en miles de millones de dólares el intercambio comercial y la actividad económica en la zona del Pacífico. Los críticos de la iniciativa alegan, en cambio, que fue negociada en secreto y que beneficia principalmente a las multinacionales. La ronda final de negociaciones se demoró por disputas en torno a la protección de propiedad intelectual concedida a los medicamentos de última generación. Estados Unidos buscaba que se concedieran 12 años de protección a dichos medicamentos, para promover la inversión. Otras naciones integrantes del TPP, como Nueva Zelanda y Australia, temían que dichas normas elevaran el costo de los sistemas de salud pública de sus países. Ganadores y perdedores Como suele ocurrir en todas las discusiones en torno a los tratados de libre comercio, en los distintos países se esgrimen intereses que podrían verse fortalecidos o afectados por el TPP. Los exportadores de distintas naciones están esperanzados con la expansión comercial que promete el acuerdo, otorgándoles nuevos mercados. En cambio, en naciones como Estados Unidos varios sindicatos argumentan que el acuerdo ayudará a que más empleos industriales bien remunerados sean relocalizados a países de menor costo de mano de obra en el sureste de Asia como Vietnam.

domingo, 4 de octubre de 2015

El ascenso de la república popular de china como gran potencia: un desafío para el pensamiento crítico latinoamericano


Por Ariel M. Slipak
(Universidad Nacional De Moreno. Argentina)

Introducción

Una de las virtudes más relevantes de diferentes vertientes teóricas latinoamericanas ha sido el discutir sobre los caminos necesarios para socavar los cimientos de una sociedad de oprimidos y opresores, desde una concepción local. Nos referimos a un (re)pensar la problemática de la opresión de clase desde las particularidades de una configuración social latinoamericana.
En este sentido, la relación entre los países de la periferia y las grandes potencias efectivamente resulta un condicionante para la configuración de un “proyecto societal” que confronte a uno hegemónico. Por ello, los vínculos con los países centrales siempre fueron objeto de reflexión en la producción teórica latinoamericana con propósitos emancipadores.
En retrospectiva, se hace evidente que la asociación de oligarquías locales –y burguesías acorde al contexto–, en diferentes momentos históricos con los intereses coloniales españoles, el capital británico o el despliegue económico y militar norteamericano, han obturaron la posibilidad de consolidación de proyectos ideados desde los sectores subalternos latinoamericanos y posibilitado el sostenimiento de la dominación por parte de las élites dominantes en cada país.
El inicio del siglo XXI encuentra a una Latinoamérica con gobiernos de diferentes perfiles. Algunos de ellos apuntan a dar continuidad a proyectos neoliberales como los de las dictaduras cívico-militares o las democracias representativas de fines del siglo anterior, pero mayoritariamente se observa en la región un cuestionamiento al decálogo de prescripciones del denominado Consenso de Washington, sea desde retóricas que apuntan a la construcción gradual de un nuevo socialismo latinoamericano o desde un perfil progresista pero que convalida la posibilidad de armonía entre el capital y el trabajo.
En este mismo contexto, también encontramos importantes cambios en el plano de la geopolítica internacional: la República Popular de China (RPCh) pasa a integrar un selecto grupo de países que ostentan cada vez mayor poderío productivo, tecnológico, financiero, militar y, por ende, capacidad de coacción o incluso coerción sobre otros países con menores capacidades que integran la periferia y la semiperiferia global.
Ahora bien, el hecho de que China gradualmente dispute la primacía hegemónica global a Estados Unidos es presentado por los gobiernos de la región (sin importar su perfil político), como así también por intelectuales latinoamericanos provenientes de la izquierda, como “una ventana de oportunidad” en la (re)fundación de un orden mundial nuevo de
carácter multipolar y más justo1. En este artículo, apuntamos a desmitificar una perspectiva tan optimista y enfatizamos la (re)creación de nuevos lazos asimétricos, de dependencia, que inicien una nueva etapa para la región que en varias concepciones se viene dando a llamar Consenso de Beijing en América Latina.
1 Podemos encontrar posiciones de referentes de la Teoría de la Dependencia como Theotonio Dos Santos exponiendo esta posición.
2 Cabe aclarar también que según informes de Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en base a proyecciones del PBI medido a Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), para 2014, China superaría a EE.UU. como primera economía del planeta.
También examinamos sucintamente los vínculos de China con la Argentina, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, y encontramos allí un importante número de contradicciones, no solamente con la construcción de un proyecto social de los sectores populares –que el kirchnerismo, a nuestro juicio, no representa–, sino con los propios pilares del denominado “modelo de crecimiento con inclusión social”.

China como gran potencia y un contexto de disputa hegemónica

Uno de los cambios en la forma de acumulación global más relevantes de finales del siglo XX es que las grandes empresas transnacionales (ET), que organizan la producción de mercancías a escala planetaria, encontraron conveniente la migración de numerosos procesos fabriles hacia la región de Asia-Pacífico. Esto les permitió sacar provecho de normativas laborales y ambientales menos severas, por ende menores costos de producción y una ganancia global mayor.
En simultáneo, en China, con el ascenso de Deng Xiaoping al poder en 1978, se inició un importante proceso de transformaciones graduales, pero cualitativamente muy relevantes. Entre las más relevantes, podemos destacar la (des)colectivización de la tierra y el abrazar esquemas mixtos de propiedad privada, familiar y extranjera con las ya existentes formas públicas y colectivas. También la creación de Zonas Económicas Especiales (ZEE) en las provincias orientales de China, en donde se les permitió la radicación a las grandes ET, que conformaron sociedades mixtas con empresas estatales chinas, y transformaron a este país en un importante productor de manufacturas. Mientras las firmas multinacionales accedían a una fuerza laboral a bajo costo, el gobierno del país oriental imponía como condición la obligatoriedad de transferencia tecnológica a las firmas de su propiedad.
Como resultado de las transformaciones políticas y económicas internas de China, como así también de los cambios en la forma de producción global, el país oriental experimentó entre 1978 y 2012 tasas de crecimiento económico de un promedio acumulado anual del 9,9%, y se convirtió en 2011 en el principal productor y exportador mundial de mercancías, el segundo importador de bienes del planeta, y en la economía de segundo mayor Producto Bruto Interno (PBI) a precios corrientes2. Es importante agregar que hacia inicios del siglo XXI, el país asiático consiguió, además, convertirse en un productor de manufacturas con alto contenido tecnológico.
Así China no solamente se consolidó como una potencia en la faz productiva; desde un punto de vista militar, mientras finaliza la construcción de un segundo portaaviones, ostenta el segundo presupuesto militar del planeta –acaparando un 8% del total global–, y un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que le otorga el privilegio de poder vetar resoluciones. Si bien su poderío y gasto militar no logra acercarse a emular al de Estados Unidos (de un 40% del total global), lo cierto es que desde un punto de vista militar la potencia oriental se encuentra en ascenso y la occidental en declive3.
3 En 2013, EE.UU. contaba con 11 portaaviones en operación y su Ministro de Defensa, Chuck Hagel, anunciaba la necesidad de reducir la cantidad de estas naves a 9 u 8, en simultáneo a la disminución del personal de la infantería de marina. A Marzo de 2015 la cantidad de portaaviones estadounidenses en operación es de 10 naves.
Desde el plano financiero, China no solamente es el principal poseedor de Reservas Internacionales, sino también el principal prestamista del Tesoro de Estados Unidos El país oriental se convirtió en el tercer emisor de flujos de Inversión Extranjera Directa (IED). En la actualidad, la RPCh tiene firmados acuerdos de intercambio de monedas con unos 25 países, y 40 Bancos Centrales ya emplean el yuan como una de sus monedas de reserva. Ilustra el poderío financiero de China que unas 95 empresas de las 500 de mayor facturación global son de capitales de aquel país, en su mayoría de propiedad estatal–. Este poderío financiero le permitió a China exigir en los últimos años la reforma del sistema de instituciones creado por Bretton Woods; en especial, cambiar el esquema de división de cuotas del FMI, de tal forma que la propia China tuviera mayor poder en el esquema de votación del organismo.
Paralelamente, también formó coaliciones con otros países que desplazaron la influencia financiera estadounidense. Así, durante 2013 y 2014 se anunció la creación de dos nuevas entidades crediticias internacionales para el financiamiento de proyectos de infraestructura y desarrollo. Ellos son el Asian Infrastructure Investment Bank (AIIB) y el New Development Bank (conocido como “Banco de los BRICS”, por ser creado e impulsado por dicho bloque de países). Por su parte, el AIIB se creó -recientemente- para financiar proyectos de infraestructura en Asia, porque la asistencia crediticia del FMI y el Banco Asiático de Desarrollo resulta insuficientes. Su capital inicial fue U$S 100 mil millones, que en su mayoría sería suministrados por China, lo cual le otorga a este país una expansión de su capacidad de influencia en la región frente a EE.UU. y Japón, que ya expresaron reparos ante el lanzamiento del AIIB. Esta entidad crediticia tiene como socios extra-regionales a Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania y Brasil.
Según el escritor y periodista Raúl Zibechi, tanto el AIIB como el Banco de los BRICS, obedecen a una estrategia de mayor internalización del yuan y desdolarización global. De esta manera, podemos apreciar cómo China no solamente se consolidó como la "fábrica del mundo" sino también que, sobre la base de ese poderío económico, disputa la primacía del dólar y de la capacidad de único gendarme planetario de Estados Unidos Por ello, a pesar de las asimetrías aún vigentes entre ambas potencias, podemos establecer que nos encontramos en un contexto global de disputa por la primacía hegemónica.
La contrapartida del crecimiento económico de China, que genera fascinación desde puntos de vista economicistas, es un importante incremento de la población urbana –que hacia 1978 era menor a un 18% del total, y superó el 53% en 2013–. En ese período la esperanza de vida de la población pasó de unos 66,5 a 75,2 años. Si bien en la literatura que expone las bondades de una transición gradual de China hacia un capitalismo particular se encuentran estadísticas que afirman que entre esos años "salieron 500 millones de personas de la pobreza", no se puede desconocer un brutal incremento de la inequidad distributiva4, pero fundamentalmente la consolidación de un modelo productivo basado en un aumento de los ritmos de extracción de la naturaleza sin precedentes.
4 Hacia 1981 el coeficiente de Gini era del 0,291, alcanzando un 0,473 en el 2013, exponiendo así un incremento de la inequidad distributiva. Al mismo tiempo, mientras casi un 35% de la población no tiene acceso a instalaciones sanitarias básicas, China ostenta el segundo lugar en cantidad de multimillonarios del ranking de la Revista Forbes.
5 Le siguen el petróleo (18%), plantas hidroeléctricas (6%), gas natural (4%), nuclear (1%) y renovables (1%).
6 Simultáneamente, el peso que tiene cada uno de estos países en las exportaciones totales de China es muy reducido en relación a lo que representa China para cada país de los listados, implicando una importante asimetría en una negociación si cada país del continente negocia acuerdos comerciales con el gigante asiático de manera individual.
Así, China se convirtió en el primer consumidor mundial de productos básicos como cobre, aluminio, estaño, zinc, carbón, soja, carbonato de litio y el segundo consumidor mundial de petróleo –detrás de EE.UU. –, pero fundamentalmente es el principal consumidor mundial de energía. La principal fuente es el carbón, de la cual proviene un 69%5. La matriz energética que ostenta el país y su perfil productivo, lo convierten en el primer emisor mundial de gases de efecto invernadero (GEI), liderando en particular las emisiones de Dióxido de Carbono (CO2). China también posee el 70% de sus escasos cursos de agua dulce contaminados. Es sobre la base de esta creciente necesidad de minerales, hidrocarburos y alimentos, pero también la de reducir los propios ritmos de extracción de la naturaleza en el propio territorio, que se erigen los vínculos comerciales y los flujos dirigidos hacia América Latina.

El interés por América Latina y las nuevas dependencias: del Consenso de Washington al Consenso de Beijing

Si bien durante la década de 1990 los intercambios comerciales entre los países de América Latina y China crecieron de manera significativa, fue desde 2000 en adelante el momento en el cual se elevaron a un ritmo mucho más importante. Desde esa fecha a la actualidad, China se convirtió en el socio comercial de la región, cuya tasa de crecimiento del comercio fue la más elevada.. Para 2013, China ya se había convertido en el primer destino de las exportaciones de Brasil y Chile y en el segundo de la Argentina, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela.6.
Para cada uno de los casos a excepción de Costa Rica, estos intercambios comerciales constan de exportaciones de los países de América Latina hacia China concentradas en muy pocos Productos Primarios (PP) provenientes de actividades extractivas o Manufacturas
Basadas en Recursos Naturales (MBRN), de escasa transformación y agregación de valor7 –y, en muchos casos, de gran utilización de agua dulce–; e importaciones sumamente diversificadas y de productos industriales que año tras año van incrementando su contenido tecnológico.
7 Ejemplifican estas canastas exportadoras Brasil, concentrando para los últimos años prácticamente el total de sus exportaciones a China en mineral de hierro, porotos de soja y petróleo crudo; Colombia en petróleo crudo y ferroaleaciones;; Chile en cobre y otros derivados del cobre; Perú en cobre, mineral de hierro y otros metales; Venezuela mayoritariamente en petróleo crudo y en menor medida en derivados del petróleo.
8 La RPCh también tiene firmados varios Tratados de Libre Comercio (TLC) con países de la región. Se trata de Chile (en 2005), Perú (en 2008) y Costa Rica (en 2011) y se encuentra negociando la firma de uno con Colombia. En los cuatro casos, China -al igual que en las visitas mencionadas- impone como cláusula el reconocimiento de su estatus de "economía de mercado"
Sobre la base de la expansión de estos vínculos comerciales, hacia mediados de la primera década del siglo XXI, los funcionarios de la RPCh intensificaron sus visitas y negociaciones con los países de la región, entre las cuales se destacó la gira del Presidente Hu Jintao por Brasil, Chile y la Argentina en 2004. Como resultado, los tres países le reconocieron a China su estatus de "economía de mercado", que a la fecha la Organización Mundial de Comercio (OMC) no le otorgó a China. De esta manera, los países de la región renunciaron a imponer determinadas barreras antidumping a productos provenientes de China.8
Ante esta relación comercial notablemente creciente, hacia 2008 el gobierno de China publicó un documento conocido como “El libro Blanco de las Políticas de China hacia América Latina”. Allí, las autoridades de la RPCh enunciaron que sus vínculos con la región deberían basarse en relaciones de equidad y cooperación mutuamente beneficiosas. Con posterioridad a este documento, se inició un importante aluvión de inversiones de China en varios países del Cono Sur, entre los que se destacaron Brasil y la Argentina, seguidos por Perú, Venezuela y Ecuador. El principal rubro al cual se orientó la inversión extranjera directa china fue el hidrocarburífero, seguido por la minería y otras actividades primarias. En un orden menor, pero de gran relevancia, también se observaron inversiones en actividades terciarias que siempre sirvan de apoyo a las extractivas. Entre ellas sobresalen las obras de infraestructura y los servicios financieros.
Por razones de extensión no caracterizaremos exhaustivamente los flujos de las inversiones chinas a la región, pero sí nos resulta importante resaltar algunas características:
- Los proyectos de inversión no buscan ganancias rápidas, sino simplemente el reaseguro del abastecimiento de los recursos naturales.
- Prevalece la adquisición de firmas ya existentes o los pagos para acceder a licencias para llevar adelante una explotación, por sobre el desembarco de firmas nuevas y no se observan transferencias tecnológicas a los países de destino de la IED.
- Las firmas de China (estatales) no establecen condicionamientos en materia de política económica hacia el país de destino, sin embargo suelen sugerirse políticas de posicionamiento internacional a los mismos.
- En los casos en los que se deban realizar obras de infraestructura, se suele establecer la obligatoriedad para la contratación de firmas de origen chino para la provisión de insumos y la realización de etapas que implican mayor agregación de valor, como así también la concesión del uso de infraestructura local con exclusividad para sus empresas.
Encontramos, además, otro fenómeno de gran relevancia: el otorgamiento de préstamos a países de la región a cambio de commodities9 como garantía o que puedan ser comprados a precios por debajo de los del mercado. En líneas generales, encontramos que si bien China se presenta como un país con pretensiones de desplegar relaciones basadas en el mutuo beneficio, terminan resultando sumamente asimétricas. Esto se verifica tanto en el plano comercial, mediante una integración creciente basada en un intercambio tradicional de riqueza natural por productos con alto contenido tecnológico,; como en el desembarco de IED y el desembolso de préstamos: aunque sin imponer los tradicionales condicionamientos que establecían EE.UU, Europa o los organismos multilaterales, de una manera novedosa se alientan prácticas igualmente coactivas y coercitivas propias de una relación entre un país periférico y uno central.
9 Entendemos por commodities productos indiferenciados cuyos precios se determinan en el mercado internacional. En general se trata de productos básicos provenientes de actividades primario-extractivos y de poco valor agregado, aunque también existen commodities industriales.
Si bien las inversiones hidrocarburíferas son las de mayor magnitud en la región, la coyuntura de 2015 exige destacar brevemente la cuestión de la infraestructura: hacia inicios de año, una firma privada china inició la construcción de un canal bioceánico símil al Canal de Panamá, pero con tres veces su longitud. Su construcción demandaría inversiones por U$S 50 mil millones, se finalizaría en el año 2020, y la firma obtendría una concesión del canal por 100 años. Durante mayo de ese mismo año, China y Brasil sellaron un acuerdo mediante el cual el primer país financiará al segundo la construcción de un ferrocarril que unirá la costa atlántica de Brasil con la costa pacífica de Perú, para facilitar así la logística de traslado a China de los productos primarios y abaratar sus costos.
Es a la conjunción de una retórica china de presentarse como un país "simétrico" con los latinoamericanos o del "Sur global", pero ejercer estas formas de coacción y coerción, con la construcción de un discurso sobre el desarrollo en los países de la región de mayor soberanía y empoderamiento de sectores subalternos, con una absoluta sumisión a otra nueva gran potencia y avalando el incremento de la extracción de los recursos, a lo que denominamos Consenso de Beijing. Se trata de relaciones que jamás van a reproducir de manera idéntica las otrora mantenidas con el imperio británico o EE.UU., pero un nuevo tipo de dependencia sobre la base de las asimetrías entre los países y que exprime a los sectores subalternos de la periferia.

Los vínculos con la Argentina

Luego de que la Argentina experimentase uno de sus ciclos recesivos y crisis económicas más fuertes de su historia, con el inicio del gobierno de Néstor Kirchner y la continuidad de Cristina Fernández, sobre la base del crecimiento económico, la recuperación del salario real promedio –y en relación con los pisos de 2001– durante los primeros años, se
construyó también una retórica sobre el desarrollo económico y social, en la cual se le da especial relevancia a la distribución equitativa de los frutos del crecimiento económico, y a ello se lo ha denominado el “modelo de crecimiento con inclusión social”. Si (de)construimos los pilares retóricos sobre los cuales se erige este “modelo”, nos encontraremos –en primer lugar– que se le brinda especial relevancia a que las tasas de crecimiento económico sean elevadas sobre la base de una alta participación de los salarios en la torta global de ingresos. De esta manera, el crecimiento resultará “tirado” por el consumo interno de los trabajadores asalariados. Para ello se requieren elevadas tasas de crecimiento de la actividad industrial (que efectivamente se verificaron en la Argentina de la post-convertibilidad). Ahora bien, también se enfatiza la necesidad de la apropiación de la renta diferencial que se genera por las actividades extractivas y su utilización, tanto para una re-orientación hacia la industria, pero fundamentalmente la expansión de políticas económicas que posibiliten la redistribución del ingreso, y estimulen aún más un crecimiento basado en el consumo popular. Lo detallado hasta aquí establece la posibilidad de coexistencia armónica del capital y el trabajo, de sectores dominantes y subalternos.
Pero otros pilares del “modelo” son el apuntar no sólo al crecimiento de la industria, sino también a que la economía local incremente su participación en las actividades de mayor contenido tecnológico de las cadenas de valor globales, a lo que se denomina “ascenso industrial”. También son relevantes en la retórica del modelo la soberanía sobre los recursos estratégicos y una mayor integración con los países de la región. Analizaremos entonces si la expansión de los vínculos con la RPCh es consecuente o no con esta perspectiva sobre el desarrollo.
Hacia 1990 China resultaba el catorceavo destino de las exportaciones argentinas, y el vigésimo segundo origen de importaciones. Hacia el 2013 China se consolidó como el segundo destino de exportaciones y origen de importaciones que resultan de un 7,19% y 15,34% respectivamente.
Si bien entre 2001 y 2007, Argentina acumuló un superávit comercial de más de USD 5.800 millones, entre 2008 y 2014 el déficit comercial crece continuamente acumulando unos USD 24.871 millones.
Las exportaciones argentinas se encuentran concentradas en muy pocos productos de reducido valor agregado. Entre 2003 y 2013 casi un 85% se redujo a tres productos: porotos de soja (55,46%), aceite de soja (19,27%) y petróleo crudo (10,04%). En la actualidad un 96% de la canasta exportadora argentina a China se compone de Productos Primarios o MBRN, mientras que, por el contrario, las importaciones de aquel país se encuentran diversificadas en varias manufacturas de bajo, medio y alto contenido tecnológico, en muchos casos desplazando la generación de empleo local. Por estos motivos podemos afirmar que el tipo de vínculo comercial de la Argentina con China reorienta los factores de producción hacia actividades de menor contenido de valor agregado y generación de empleos, re-primarizando su economía.
Otro elemento que contribuye a la reprimarización de la economía local es la desintegración comercial de las cadenas productivas del Cono Sur. Durante las décadas de 1990 y 2000, el flujo de importaciones chinas de manufacturas desplazaron en los países de
la región a EE.UU. y países de la UE como socios comerciales. Sin embargo, desde inicios de la segunda década del siglo XXI se verifica que Argentina y Brasil reducen sus participaciones mutuas en sus mercados de Manufacturas de Mediano Contenido Tecnológico (lo cual incluye las autopartes), y se desplazaron del MERCOSUR mutuamente por China. Tanto Brasil como Argentina también perdieron mercado para varias manufacturas de bajo, medio y alto contenido tecnológico frente a China en los mercados de Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia. Una mirada acrítica del vínculo comercial con China, no es consecuente con un crecimiento "tirado por la industria y la generación de empleos", como reza el “modelo de crecimiento con inclusión social”, ya que justamente son los impulsores de los proyectos industrialistas en la Argentina y Brasil los grandes "perdedores" de la expansión de los vínculos comerciales con China.
Como en el resto de la región, la principal área de inversiones chinas en la Argentina es el sector hidrocarburífero. Se destaca que en 2010, el consorcio entre la China National Offshore Oil Company (CNOOC) y la familia Bulgheroni adquirieron el 40% de Panamerican Energy, que explota Cerro Dragón –el principal yacimiento del país–, y la adquisición en el mismo año de Occidental Argentina por parte de SINOPEC, haciéndose de 23 concesiones. Esta última empresa es la cuarta firma de mayor facturación global del planeta y recientemente se anunció su asociación con YPF para la explotación de Vaca Muerta. Conjuntamente la producción de SINOPEC y CNOOC supera a la de la parcialmente estatizada YPF. Parece importante observar que si bien durante 2013 Argentina disminuyó sus exportaciones totales de petróleo, las dirigidas a China aumentaron. Esto no solo es contradictorio con una retórica sobre la soberanía hidrocarburífera, sino también con las metas de auto-abastecimiento energético.
La compra del 51% de la comercializadora de granos NIDERA por parte de la estatal China COFCO implica que este país –quien es el principal importador mundial– controle uno de los oferentes más relevantes, y que pueda presionar a la baja del precio, dificultando la apropiación de una mayor proporción de la renta diferencial proveniente de esta actividad, lo cual había sido una de las principales banderas del “modelo de crecimiento con inclusión social”.
En cuanto a proyectos de infraestructura, el proyecto de mayor relevancia en el país resulta el financiamiento de la modernización del Ferrocarril Belgrano Cargas, que curiosamente recorre el 70% del territorio en el cual se siembra y cosecha soja y puede también abaratar los costos de transporte de varios minerales.
Las visitas del Presidente Xi Jinping a la Argentina en 2014 y de Cristina Fernández a China en 2015 elevaron el rango de la relación entre ambas naciones. Los acuerdos firmados aportan, como novedad a lo comercial, la posible expansión de la canasta exportadora Argentina a China de trigo, girasol, carne con hueso (Argentina ya exporta al país oriental carne congelada sin hueso), pero manteniendo un perfil primario a pesar de una mayor diversificación. China expone esto como el otorgamiento de un privilegio a la Argentina, pero se trata de productos primarios que demandará de todas formas, mientras tanto obtiene así prerrogativas para el desembarco de empresas provenientes de China para realizar obras de infraestructura en la Argentina o abastecer al país de productos industriales que se producen o pueden producir localmente.

Algunas reflexiones finales

En este artículo entre otras cosas pretendíamos exponer brevemente lo que presentamos como un nuevo contexto internacional, de tensiones sobre la primacía hegemónica de EE.UU. que es desafiado por el incremento de poder financiero, productivo, tecnológico y hasta militar de la RPCh. Más allá de posibles divergencias de las lecturas sobre la hipótesis de contexto de disputa por la hegemonía, a través de la discusión sobre algunos aspectos del nuevo rol global que juega China, podemos observar que continuar caracterizando a este país como del "Sur global", resulta un eufemismo. Por consiguiente –y a diferencia de lo planteado por la mayoría de los gobiernos de la región–, China ejerce un poder coactivo y hasta coercitivo a partir de sus asimetrías de poder con cada país de América Latina. El mantenimiento de negociaciones de índole bilateral, es uno de los principales elementos que le permiten a este país obtener ventajas de cada uno de los de Latinoamérica, y así no solo redefinir (o profundizar) un perfil productivo local primario-extractivo, sino también el espacio territorial a partir de una infraestructura que facilita la extracción, y por ende, no contribuye a cerrar las venas de América Latina, sino a abrirlas aún más.
Planteamos por último, entonces, que el desafío para los proyectos políticos construidos desde las bases y por los sectores populares en América Latina es superar la tentación de que un escenario de declive norteamericano y empoderamiento de China en un orden global no representa una oportunidad mientras el mismo continúe siendo opresivo sobre los sectores populares y continúe saqueando la naturaleza.

Referencias

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Fuentes de datos estadísticos utilizadas
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UNCTAD: Statistics y World Investment Report: http://unctad.org/en/Pages/Statistics.aspx

World Bank: World Bank’s Open Data: http://datacatalog.worldbank.org/

Recordatorio


Estimados alumnos, se les informa que la Petición de Grado se realizará del 26 de septiembre al 2 de octubre de 2015.

Así mismo, se informa que el próximo miércoles 30 de septiembre de 8:30 am - 2:00pm (único día) se realizará un operativo de inscripciones para aquellos estudiantes que aún no se hayan inscrito o tengan que realizar algún ajuste. 


Saludos 

Coordinación del Postgrado en Economía Internacional