jueves, 8 de agosto de 2024

Alberto Adriani: escritos fundamentales

 

Alberto Adriani: escritos fundamentales

Fue un político e intelectual, que supo jugar y complementar ambos roles, en el estricto sentido de la palabra, busco en todas las iniciativas que llevó a cabo, tratar de crear un orden y modernizar la estructura administrativa del Estado


 

 


 

 JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

08/08/2024 05:00 am

Alberto Adriani, en su creación escrita y expuesta, fruto de su ejercicio intelectual la desarrolla en su tiempo histórico fundamentalmente, dictando conferencias y publicando artículos en instituciones como en El Impulso de Mérida, El Universal de Caracas, en la Revista Cultura Venezolana y el Boletín de la Cámara de Comercio de Caracas, la mayoría centrados en el área de las finanzas, agricultura, monetaria, inmigración, y economía cafetalera, y posteriormente, en empresas editoriales gubernamentales que él estimula su creación como el Agricultor Venezolano y la Revista de Hacienda, que aún hoy se publica hasta donde sé. Iniciamos así, nuestro artículo al conmemorar un año más de su fallecimiento.

En ese sentido, da muestra de la necesidad que él tenía de lograr un alto nivel de discusión e intercambio intelectual y de ideas de carácter económico y político, en los organismos públicos que dirigió en su corta, pero fructífera vida pública venezolana. Es por una parte, de ese interés particular que tenía él de transmitir conocimiento, para interpretar y tratar de explicar, un momento socio-histórico que le toca vivir como individuo que es parte de un proceso de evolución histórica-intelectual determinado y finalmente, la globalización no la va conceptualizar como tal, pero el análisis de la economía mundial, el análisis del tema, por ejemplo del café, de los países más desarrollados (los Imperios sin la connotación marxista del término que él le da), sus posibilidades y la emergencia de lo que él denomina Estados Unidos de Europa en un futuro, le dan una perspectiva de su visión y clarividencia de estadista como pensador de su tiempo inigualable y claro poseedor de auctoritas en la interpretación, análisis y propulsor de soluciones a los problemas que enfrentó en su breve vida de hombre público, como decisor.

En ese orden de ideas, varios autores venezolanos que estudiaron con sistematicidad y rigurosidad el pensamiento de su obra intelectual y el legado como hombre de gobierno que dejó, por ejemplo, por una parte, Asdrúbal Baptista, Armando Rojas, ambos en sendas introducciones en libros escritos dedicados a Adriani; el primero, en la obra Labor Venezonalista, en su sexta edición y el segundo, en los Textos Escogidos de Adriani por la Biblioteca Ayacucho (texto que recomiendo ampliamente y que se puede leer en forma digital).

Igualmente, Miguel Szinetar Gabaldón, escribió un importante estudio clave para conocer su pensamiento: El proyecto de Cambio Social de Alberto Adriani. Mientras, Domingo Alberto Rangel, publicó hace unos años un texto inolvidable de una gran calidad humana sobre Adriani: Alberto Adriani y la Venezuela que no pudo ser, en el año 2004, además, de haberle dedicado algunos de los mejores artículos de opinión en su columna mantenida en los años 80, en El Universal. Todos estos fueron -en síntesis- los libros e introducciones que me permitieron profundizar en la comprensión del pensamiento de Adriani, el primer gran estadista venezolano del siglo XX y con sobrada auctoritas sobre sus contemporáneos.

Alberto Adriani fue un analista simbólico adelantado a su espacio y tiempo. El tipo de analista simbólico que jugó un rol fundamental como economista, en una Venezuela paupérrima y de escaso desarrollo intelectual, que mantuvo debates y cruce de ideas con venezolanos de la talla de Henrique Pérez Dupoy o Vicente Lecuna, a inicios del siglo XX. Es indudable lo importante que fue y lo que aportó para la solución de los diferentes problemas de la economía, la sociedad y el papel del Estado venezolano.

Es interesante señalar, que este individuo (actor socio-político), por los desafíos que debe encarar, tenderá a ser un analista simbólico en términos como los utilizados por Reich Robert, un intermediador estratégico, un identificador de problemas y, finalmente, un actor que resuelve problemas en el contexto en el que se desenvuelve, es decir un individuo que tendrá que tener mayor capacidad de respuesta a ciertas situaciones problemáticas complejas y con una mayor carga de incertidumbre en el contexto que le toca actuar.

Pero veamos las etapas de la formación intelectual de Alberto Adriani, desde sus años juveniles hasta la Universidad de Ginebra. Primero en el colegio Santo Tomás de Aquino de la mano del eminente maestro andino y primer formador de Adriani, Félix Román Duque, allí culminando los niveles superiores se traslada de Zea a Mérida donde presenta la tesis “Psicología Comparada; el Tipo Criminal Nato ante la Santa Filosofía”, como requisito para la culminación del Bachillerato en 1916, se traslada a la Universidad de los Andes, para iniciar sus estudios de Derecho, y conoce a uno de su grandes amigos de toda la vida Mariano Picón Salas, otro de los grandes merideños del siglo XX, buscando ampliar sus horizontes intelectuales, sigue escribiendo; se va a Caracas y cursa entre el 9 de marzo de 1917 hasta septiembre de 1920, en la Universidad Central de Venezuela, y se inscribe en la antecesora de la de hoy Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, en la Facultad de Ciencias Políticas y continúa sus estudios de Derecho. Hasta el cuarto año, ve materias como: Elementos de Derecho Español Antiguo, Derecho Constitucional, Historia y Filosofía del Derecho, Derecho Romano, y su Historia, Principios Generales del Derecho, Derecho Público Eclesiástico, Derecho Penal, Derecho Administrativo y leyes Especiales y una materia introductoria a la economía política, tiene una buena formación jurídica, que poco a poco irán formando ese impetuoso espíritu intelectual de Adriani, estamos, si se quiere, en otra etapa de su formación intelectual-académica.

Él no se siente a gusto. Caracas, aún es una ciudad provinciana, y bajo el mandato férreo y autoritario de Gómez, decide irse a Europa y aquí ingresa en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, de donde egresa el 16 de abril de 1925, con el título de licenciatura en Ciencias Sociales, de la Universidad de Ginebra. Presenta un proyecto de tesis doctoral, sobre América Latina y el problema de la inmigración. Para algunos estudiosos o biógrafos de Alberto Adriani, no la culmina, para otros sí (Miguel Szinetar e Irene Rodríguez Gallad tiene en estos puntos discordantes de información cuanto este aspecto).

Detengámonos aquí por un instante. Adriani tiene en Ginebra una formación intelectual de primer orden académico. Ahí estudia las siguientes disciplinas: Economía Política, Historia de las Religiones, Derecho Constitucional Comparado, Historia de las Instituciones Políticas, Filosofía Moral, Sistemas Políticos, Sociología y Economía Social, Pedagogía General, Elementos de Derecho, Geografía Política, Finanzas Públicas, Historia de la Filosofía, Historia General, Legislación Civil Comparada, Historia Económica, y otras materias optativas que complementarán su formación universitaria y que -como se puede observar- tiene un pensum completo y con una perspectiva transdisciplinaria. Luego de sus experiencias en Londres, Reino Unido, donde se forma en diversos cursos, tomados en la Universidad de Oxford con Keynes, como profesor, completa el círculo de su formación intelectual. Tiene una formación transdisciplinaria hablando en términos contemporáneos.

Ahora bien, cuáles son algunos de sus artículos determinantes desde mi perspectiva fundamentales, dentro de los centenares que escribió. Antes debo advertir, que Adriani, no redactó un libro, pero sus amigos sí lo hicieron, en homenaje luego de su muerte, para inmortalizar su obra intelectual y hacerla imperecedera. Son ellos, todos los artículos sobre la agricultura y el tema del café, que fueron varios en lo particular, donde demuestra dotes y dominio total del tema no sólo en la identificación de la problemática, diagnóstico y soluciones, de la agricultura y el café en particular, sino qué tipo de políticas, debían implementarse para adecuarlo a una modernización de su cultivo, y enmarcarse en las tendencias del mercado internacional del café en aquel momento.

Por otra parte, están los temas de economía política, y el tipo cambio, en el artículo: Los Dilemas de nuestra moneda, que como tal no pueden definirse como tal en una bisoña discusión y debate económico, en aquello instante; discute sobre la política económica de su tiempo, el contexto global y local, donde se desenvuelve, la interrelación de la moneda en los mercados cambiarios del momento, en el contexto de la economía internacional de los años 30 luego de la crisis del 29.

Hace efectivamente, un completo análisis tanto del contexto global, la paridad del bolívar y su relación con los precios del mercado internacional del café, las repercusiones en la inflación venezolana y la necesidad de contar con un Banco Central, planteaba la desvalorización de la moneda en vinculación a las oscilaciones del dólar (poder adquisitivo y valor de compra) y el precio de los principales productos de exportación, (el café), la crisis del año 1929, fueron muy bien dibujada en su análisis y descripción, sobre el peso del cambio del bolívar, su repercusión en la balanza de pagos y en el poder paritario de este y la repercusión en el déficit o no de la balanza de pagos, como se puede observar un analista formidable en captar el sigo de los tiempos y la evolución del mismo, por ello, a Adriani, se le considera el más brillante economista de su tiempo, por lo menos hasta que aparece la moderna ciencia económica venezolana, con la institucionalización de los estudios de economía en la UCV, en el año 1939, que estoy seguro que él hubiera estimulado si estuviera vivo para esos años, cuando era estos acéfalos en el escenario de debate público venezolano, por eso, es considerado el padre de la ciencia económica venezolana, ojala y estimo que es así, que haya una cátedra para estudiar y analizar su pensamiento económico.

En efecto, Alberto Adriani Mazzei, significativamente, fue un político e intelectual, que supo jugar y complementar ambos roles, en el estricto sentido de la palabra, busco en todas las iniciativas que llevó a cabo, tratar de crear un orden y modernizar la estructura administrativa del Estado, en los organismos del estado, que gerenció primero, de Agricultura y Cría y luego de Hacienda, (fiscal, tributaria y arancelaria) como poseedor de una sólida auctoritas, pudo emprender las diferentes tareas que llevó a cabo como hombre público en general.

Si se quiere fue un testigo y puente, entre dos épocas socio-políticas de aquel momento. Fue un statesmanship. Estudiemos su obra, al conmemorar un año más, del fin de su parábola vital, ocurrida aquel aciago 10 agosto del año 1936, año de la transición política en Venezuela, con López Contreras, a la cabeza.

jesusmazzei@gmail.com

 

sábado, 3 de agosto de 2024

Posverdad: sepulturera de la paz

 Posverdad: sepulturera de la paz





En estos tiempos de posverdad y neologismos, las redes sociales son una herramienta clave y multipropósito, esas que hoy sirven a las élites globalistas para justificar sus actuaciones apelando a las emociones para definir la opinión pública.

Basta con recordar ejemplos recientes como la lucha contra el terrorismo a partir del “ataque de las Torres Gemelas”, la invasión de Irak, entre otros manipulados escenarios en los que perdió influencia el hecho objetivo, se viene la dominación de la posverdad.

Hoy queda claro que ni la libertad, ni defender la democracia era el objeto que justificaba la masacre de esos pueblos en el Medio Oriente, ante la mirada cómplice de un mundo subordinado a la política guerrerista de Estados Unidos. Por un lado, aseguraron el control del territorio y sus riquezas y, por el otro, sirvieron la mesa para las grandes empresas de la construcción para recuperar la infraestructura necesaria al negocio petrolero, ganaron todos.

Mediante estas plataformas se construyen “verdades” en un mundo globalizado. En ellas una opinión fuerte puede acallar evidencias.

Utilizadas como armas de guerra no convencional, atacan la psiquis del venezolano promoviendo un comportamiento psicótico que merma su estado de ánimo, roba la certeza del futuro, la esperanza de desarrollo y progreso. El objetivo: garantizar una sociedad frustrada, carne de cañón y manipulable a su antojo en situaciones como la que estamos atravesando en estos momentos.

Mediante “fake news”, dinero en efectivo, sustancias psicotrópicas y otras estrategias afinadas para promover “hasta el final” una situación de confrontación y violencia se crean condiciones para una intervención armada y posterior imposición de un nuevo Gobierno, satisfaciendo el ego e ínfulas de poder de un sector extremista mientras que el establishment norteamericano asegura el acceso a la principal fuente de petróleo en el mundo.

No es nueva tarea la que nos ocupa, la garantía de paz está en manos de todos y cada uno de las y los venezolanos. Es a nosotros a quien nos corresponde resolver esta coyuntura, para estabilizar y retomar la agenda de trabajo por y para el pueblo de Venezuela todo. No al tutelaje, la injerencia y la intervención, solo en nuestras capacidades y autodeterminación mantendremos en pie a la Venezuela que no se arrodilla. Venezuela quiere paz.

Exportaciones no tradicionales: Nuevos Horizontes

 

Exportaciones no tradicionales: Nuevos Horizontes

Ahora bien la Venezuela del siglo pasado desde la década de los 60, trabajó en esa ruta por una parte, la fundación de AVEX en 1962, y la necesidad de crear conciencia exportadora que ayudará a diversificar la economía nacional


 

·                 JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

25/07/2024 05:00 am

 


Tocando el tema del comercio exterior y la diversificación de la economía y en particular, de las exportaciones no tradicionales, en lo particular para mi persona, es un tema apasionante, primero, por la influencia que recibí de Régulo Campo Martínez, fundador de AVEX, y de las lecturas también de la obra de Alberto Adriani, ambos parientes míos, que me inculcaron desde muy joven al tema de en cuestión, me hicieron estudiar postgrados en comercio exterior y economía internacional, en la interrelación y conocimiento de la obra entre otros brillantes economistas como D.F. Maza Zabala, Maxim Ross, Guillermo Márquez, Eduardo Ortiz R., Manuel Garaicoechea, Simón Molina Duarte, la lectura del informe Meir Merhav, entre otros, me concientizaron de la importancia del tema y prioridad del tema.

 
Hoy cobra pues, mayor vigencia por la preocupación en los decisores estatales, luego de marchas y contramarchas, en esta materia, de la necesidad sí de la diversificación económica y también, debido a dos hechos a resaltar, primero el relevo en la presidencia de la Asociación Venezolana de Exportadores (AVEX), luego de la gestión del Dr. Ramón Goyo, a quién le deseamos el mayor éxito en sus nuevos emprendimientos. Efectivamente, hace como dos meses se eligió a la nueva junta directiva y a su nuevo presidente al Dr. Gustavo González Velutini, quién manifestó en su primera intervención pública que” … que es positivo que Venezuela haya firmado el Acuerdo de Facilitación del Comercio con la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la reciente aprobación de la Ley para el Fomento de las Exportaciones no Petroleras viene a complementar ese convenio….”. Esto es adecuarse a un mundo globalizado y de regionalismo abierto, uno de los pilares fundamentales del contemporáneo mundo del comercio internacional y de la actual economía mundial.

 

Así las cosas, con la aprobación de la nueva Ley de Fomento a las Exportaciones no petroleras, deseo resaltar algo semántico, primero se denominaron no petroleras, cuando en una experiencia histórica, organizacional y jurídica, de larga data de más de 60 años se denominaron no tradicionales ( manías de sustitución de nombre), ya que lo hecho durante esos años es insustituible e insuperable, por más que lo quieran negar: desde la creación del ICE, hasta la creación del Banco del Comercio Exterior y del Ministerio de Industria y Comercio en el segundo gobierno del Dr. Rafael Caldera, una cuestión de nominalismo, lo importante es la política pública, a ejecutar e implementar, que en estos 25 años de chavomadurismo, ha sido epiléptica en esta área de la gerencia pública, de avances y retrocesos, sin un orden y sistematicidad, como se tuvo hasta 1998, cuando se alcanzó el mayor monto histórico de exportaciones no tradicionales que giraron en alrededor de 7.300 millones de dólares, a finales del segundo gobierno del Dr. Caldera, el jefe de estado que mayor prioridad política le ha dado a este tema de políticas públicas.


En efecto, diremos siguiendo a uno de mis más destacados maestros de ciencia política, el Dr. Humberto Njaim, que una política pública del Estado "es un determinado sector persigue el propósito de creación de las condiciones para que se produzca una determinada situación o se despliegue y desarrolle una determinada actividad". Como se puede observar primero es una actividad efectuada por el Estado y es un curso de acción ante determinado problema que se persigue resolver en la interacción pública-privada. El enfoque no solo se limita a un aspecto administrativo sino a los avatares de la política, al juego entre actores para la obtención, mantenimiento y desarrollo de sus intereses políticos, ignorando así la relación que existe entre Política, en mayúscula, que se encarga del fin de poder y la política, en minúscula, que se encarga del mantenimiento del mismo.

Ahora bien la Venezuela del siglo pasado desde la década de los 60, trabajó en esa ruta por una parte, la fundación de AVEX en 1962, y la necesidad de crear conciencia exportadora que ayudará a diversificar la economía nacional y finales de esa década, más concretamente en 1968, lo que significó la exposición flotante hacia el Caribe y los trabajos pioneros de Carlos D'Ascoli y luego, a partir de los años 70 con la creación del ICE, la promulgación de la Ley de Incentivos a las Exportaciones y la creación del Fondo para el Fomento de las Exportaciones, todos en el primer gobierno del Dr. Rafael Caldera, crearon la base institucional para incentivar fomentar, el comercio exterior venezolano que poco a poco fue creciendo hasta que a mediados de los 90, se fusiona el ICE con el Ministerio de Fomento y se crea el Ministerio de Industria y Comercio, que fortalecerá aún más el andamiaje del sector desde el punto de vista institucional. Venezuela llega a exportar a finales del año 1998, 7.300 millones de dólares representando para aquel entonces el 25% de las exportaciones totales del país.

El promedio de los últimos años es de acuerdo a las cifras de AVEX...", de las exportaciones no tradicionales de Venezuela se situó en casi 2.5 millardos de dólares durante los últimos 15 años. "Desde 2013 se ha producido un estancamiento estructural en las ventas foráneas y no se han superado los 2,5 millardos de dólares", aseguró Ramón Goyo, presidente de la Asociación Venezolana de Exportadores…". Hoy estas cifras no llegan a los 2.000 millones de dólares. Estas cifras hay que revertirlas y convertir un objetivo alcanzar quizás como un desafío más de 8.000 millones de dólares en los próximos dos años, como meta. Esto ameritará una política aduanal, de transporte, arancelaria, de servicios estatales en general que atiendan al sector en forma eficiente y coordinada en lo que se quiere lograr: estimular las exportaciones no tradicionales y diversificar el aparato económico nacional. El comercio exterior genera divisas, puestos de trabajo, genera una estructura económica más sólida que hace que una economía se diversifique y en el caso de la economía venezolana poco a poco dependa menos del petróleo. Se cumpla si se quiere el sueño de Alberto Adriani Mazzei y Arturo Uslar Pietri.

La ley, por otra parte, deja algunas interrogantes qué es la corporación de comercio exterior, ¿tiene rango de ministerio de estado, ¿el rol de Bancoex al suprimirse el título cuatro de la ley, que creó esa institución?, ¿habrá un ministerio de comercio exterior? ¿ qué tipo de relación interinstitucional y orgánica se planteara con la Ventanilla Única, donde se ubicará?, en qué organismo. Estas y otras interrogantes quedan en la nebulosa ahora, que esperamos se superen con el reglamento de ley y otras disposiciones jurídicas y organizacionales. Se mantiene el Fondo de Fomento de las exportaciones Una pregunta clave cómo serán las relaciones con el principal gremio exportador a partir de esta etapa.


Debido a que el objetivo macro de la ley es ..” En ese sentido, la normativa destacó que el objeto es establecer y desarrollar mecanismos orientados a facilitar y promover la exportación de bienes y servicios no petroleros generados en el país, incrementando la participación, complementación y competitividad de los productos venezolanos en los mercados internacionales…” Ojalá sea así, eso es lo que esperamos.

 

Alfredo Toro Hardy, en un artículo publicado hace unos años en este mismo diario, El Universal, hace una conclusión en la que estoy de acuerdo y cito: "... hay que avanzar, ya sin escapatoria, hacia la diversificación económica. Siguiendo ejemplos como los de México a partir del petróleo o de Chile con el cobre, hay que encontrar opciones productivas. La única ventaja de hacerlo tarde vendría dada por la posibilidad de identificar nichos productivos resguardados frente al salto tecnológico que también se viene encima. La era del facilismo rentista terminó. Si los venezolanos no aprendemos a ser creativos y productivos no habrá salvación posible...". Es hora de tomar decisiones para ir a una sinergia pública y privada y aprendamos de lo que se hizo, por más de 60 años en materia de política pública, en materia de exportaciones no tradicionales y no hay que inventar la pólvora, ya

que ella ya está inventada.



Eduardo Ortiz, un especialista en materia, analiza en un artículo reciente algunas acotaciones importantes y consideraciones que deben ser tomadas en cuenta…” Sin embargo, siempre será provechoso para un país ponerse al día con los instrumentos, necesidades y discusiones atinentes a la necesidad de exportar algo distinto a aquel bien que produce el sabroso y disfrutado rentismo (producido por un bien no producido como señaló A Baptista) por parte de administradores variados en el tiempo de ese siglo.

 

Además de ese primer reconocimiento, podría uno –en segundo lugar- buscar o conseguir algún tipo de sesgo que invalidase o disminuyese una propuesta de ley o ley ya aprobada. Esta ley, la observamos bastante neutra en tal sentido. En tercer lugar, en nuestra rápida observación de la misma, parece recoger experiencias y propuestas de alrededor de 50 años desde difundido el famoso Informe Merhav, sobre exportaciones no tradicionales (que como indico D.F. Maza Zavala en artículo remoto, debía abarcar todo lo que no era petróleo).

No incorpora la Ley, sin embargo, algún tipo de instrumentos como la consideración de la admisión temporal para perfeccionamiento activo y no activo que ha sido muy usada en zonas o países de Asia y que son la base del desarrollo de reexportaciones. Igualmente, y aunque quienes la proponen y tramitaron puedes tener consideraciones al respecto, no se consideran los sistemas de almacenamiento y sobre todo enfriamiento, que son fundamentales para el desarrollo de exportaciones. Igualmente, los sistemas de puertos y facilidades de embarque y desembarque que no surgen, por lo demás, de la noche a la mañana.

La ley considera la producción de estadísticas e información tocante a las exportaciones no petroleras, pero de lo visto en la economía mundial esto debe convertirse y articularse a rápidos sistemas de producción y manejo de información para consumidores, productores y exportadores. Esperemos pues, por el bien de una economía en crecimiento productivo, el rumbo del nuevo instrumento jurídico en materia que debe perfeccionar lo hecho antes, veremos.

jesusmazzei@gmail.com

 

lunes, 22 de julio de 2024

Roles para la Venezuela potencia

 Roles para la Venezuela potencia




Según la Organización de Países Exportadores de Petróleo, la producción de crudo venezolano registró 922.000 barriles para junio. Este hecho tiene gran relevancia para el análisis, dado el peso de esta actividad para la economía y la sociedad venezolana.

Recuperar la actividad petrolera constituye una tarea impostergable para consolidar la estabilidad macroeconómica, al tiempo que actúa como actividad dinamizadora del resto de la economía y garantía de sostenibilidad del crecimiento previsto para este año.

Ante la contracción estimada del producto interno bruto entre 2013-2021 del -75% recuperar todas esas capacidades destruidas exige décadas manteniendo una tasa de crecimiento anual igual o superior a 6%. No es poca cosa lo que ha hecho a nuestra economía la dinámica desestabilizadora promovida por los sectores internos y externos que adversan la gestión gubernamental del presidente Maduro con la guinda del pastel: las medidas coercitivas unilaterales (MCU)

De modo que nos enfrentamos a un reto que exige método y planificación, pero a la vez flexibilidad para asegurar adaptabilidad en el desarrollo de una economía sobre la cual pesan más de 927 MCU. Aquí la clave de la política económica: la política de consenso que se ha venido instrumentando, con énfasis en la escucha activa a todos los sectores, en el privado.

Un sector que ha cambiado notablemente, el mismo que hasta hace cinco años planteaba como principal demanda los dólares Cadivi, hoy día se enfoca en producir para exportar y con ello obtener ingresos en divisas para producir más.

Enhorabuena la aprobación de la Ley de Fomento a las Exportaciones no Petroleras, la derogación del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras son resultados concretos del diálogo con los actores públicos y privados, evaluando en tiempo real el desempeño de las diversas actividades económicas.

Toda adversidad viene cargada de oportunidades. La respuesta al bloqueo de esta sociedad venezolana ha sido permanecer en el país y adaptarse a la nueva etapa de la economía, enfocada en producir para satisfacer la demanda interna y exportar parte de su producción. Una actividad que no es autónoma ante la necesidad de recuperar la actividad petrolera pero ya no la parasita, por el contrario, ejerce un rol activo y protagónico —el rol necesario— para la construcción de la Venezuela potencia.

Edmundo

 

Edmundo

Para González Urrutia, la política se hace entre adversarios que tienen posiciones diferentes y no con el aniquilamiento de quienes están del otro lado de la acera, tiene una visión política basada en el orden y con sentido de la responsabilidad


JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

18/07/2024 05:00 am

 





historia algunas veces presenta hechos por el azar, imponderables que son difíciles de manejar y pronosticar, intervienen fuerzas y eventos que hacen una figura o un hecho indetenible, hoy la historia de Venezuela, se juega entre un proyecto marxista-leninistas, desfasado, que ha traído en retraso todos los órdenes de la vida institucional, la modernización del país se detuvo en políticas públicas prehistóricas, la cooptación del estado y la unión estado y partido político sin falta de pudor es impresionante. Hoy en medio de una campaña asimétrica, no competitiva y libre, donde todos tiene igualdad de oportunidades, de acceso a los medios de comunicación social, es el signo, ante ello, surge la figura de un venezolano que, como él lo afirmado producto de la educación pública, con una familia honorable y una dilatada experiencia internacional al servicio del estado venezolano, en el mundo de la diplomacia, que lo acopiado de una experiencia política y diplomática. Se nos presenta como una real esperanza de cambio, el Embajador Edmundo González Urrutia, ante lo que hemos vivido estos últimos 25 años, el intento de instaurar un régimen totalitario en Venezuela, pero de esos azares que como afirmé antes, que tiene la historia hoy hay una ruta y un camino de cambio real, para mejora de todos y de manera inclusiva.

      Conozco a Urrutia, desde el año 1989, cuando González él, ejercía como ministro consejero en la Embajada del Reino Unido. En aquella época yo estaba en el proyecto de la revista Política Internacional y se le solicitó una colaboración académica y un análisis sobre la década del gobierno conservador en Gran Bretaña y escribió un artículo denso, bien argumentado para consulta de ayer y hoy permanente, para los interesados en las relaciones internacionales.

        Por otra parte, cuando el embajador fue trasladado al servicio interno, como Director de Secretaria de Gabinete de la oficina del canciller Reinaldo Figueredo, en que le todo coordinar el trabajo del gabinete del ministro; nos conocimos personalmente y entablamos una amistad y relación de trabajo desde ese momento. Incluso, se incorporó al proyecto de la revista, como parte de la junta directiva.

        Defino a González Urrutia, como un individuo ponderado y tranquilo, que sabe trabajar en equipo y sacar el potencial de cada funcionario que tuvo a su cargo. Trabajé con él en la cancillería, en dos momentos de mi carrera diplomática. En efecto, por una parte, el coordinó la parte protocolar y diplomática, de una cantidad innumerable de visitas presidenciales, entre los años 1994-96, como para citra dos casos, la visita de Su Santidad Juan Pablo II en enero de 1996, y la visita del presidente del Brasil Fernando Henrique Cardoso, a Caracas en julio de 1995, entre otras entre las cuales cabe resaltar. En ese orden de ideas, la parte protocolar y diplomática, la coordino y manejó, impecablemente con el equipo de la Dirección de Ceremonial, que era una dirección de línea de la Dirección General Sectorial de Protocolo. Impecable, en este caso, es la ubicación del cuerpo diplomático, saber qué funcionarios debían estar en cada área organizacional del protocolo, saco lo mejor de sí de cada uno de los funcionarios que trabajamos esos años, en un trabajo de equipo. Debo contar una anécdota gracias a él y al Canciller de entones el Dr. Miguel Ángel Burelli Rivas, en la visita, de su Santidad Juan Pablo II, pudimos saludar y conocer al sumo pontífice, y además, que nos bendijera a cada uno de los funcionarios de protocolo que estuvimos en el saludo a las altas autoridades del país y al cuerpo diplomático acreditado ante el gobierno nacional, y además, que nos obsequiara un rosario que hoy conservo con gran respeto y afecto. Supo colocar a cada funcionario en la mejor función, porque sabe trabajar en conjunto, sabe gerenciar, virtud importante para cualquier gobernante y el ejercicio de gobierno.


        Le correspondió, con Figueredo, como canciller, organizar una reunión de países consumidores y exportadores de petróleo, que calificó de exitosa. Igualmente, colaboró con un excelente trabajo para el proyecto de Reforma de la Política Exterior a inicios de los noventa de la COPRE e INVESP, con un estudio y ponencia sobre el perfil del funcionario diplomático venezolano hacia el siglo XXI, dedicado a la política exterior para el proyecto de reforma del Estado en aquellos años, que coordino el Dr. Carlos Romero, del cual, modestamente fui asistente de investigación.

 

Como superior inmediato, no fue un superior de dirección autoritaria. Nunca alzó la voz a un funcionario, aunque pudo ser muy firme y concreto si alguna cosa no salía bien. A lo largo de su carrera tuvo que compartir funciones con funcionarios de diferentes caracteres y visiones, y supo armonizar en un espíritu de cuerpo, de trabajo en grupo, por ello se desempeñó con eficiencia. Con igual talante se desempeñó, posteriormente en la Dirección Sectorial de Política Internacional, el tercer cargo en la jerarquía del ministerio en aquel entonces donde igualmente, con eficiencia y gran espíritu de cuerpo, donde laboró hasta que fue designado por el Presidente Rafael Caldera Embajador en la República de la Argentina y fue posteriormente ratificado por el Presidente Chávez en 1999, fue entonces un funcionario de estado y no una ficha de partido.



En el servicio exterior estuvo en Bélgica, Estados Unidos, Reino Unido, El Salvador, Argelia. En Argentina fue embajador de los presidentes Rafael Caldera y Hugo Chávez. Ingresó a la Cancillería en 1971, cuando era canciller el eximio venezolano Arístides Calvani, y sirvió al Estado venezolano en diferentes gobiernos de diferentes tonalidades, pero con el norte de una política exterior de estado y con las visiones de cada jefe de estado y la cancillería como ejecutante de la misma.

Al jubilarse de la Cancillería, el hoy candidato, colaboró con el Instituto de Estudios Parlamentarios Fermín Toro. Manejó la parte del trabajo internacional de la Mesa de la Unidad Democrática y coordinó el libro Brasil cercano y lejano, donde me invitó a colaborar con un trabajo sobre la política exterior del Brasil Dictó además, clases en la Universidad Metropolitana y escribió la brillante biografía de Caracciolo Parra Pérez, uno de los cancilleres más excelsos de la Venezuela siglo XX.

          El suyo es un talante negociador, que busca el consenso, la conciliación y la negociación, lo que va a ser muy importante en los tiempos que se avecinan. No necesitamos el talante que hemos tenido en los 25 años de la exclusión, de ver al adversario como un enemigo a que hay que destruir y aplastar de manera inmisericorde. Para González Urrutia, la política se hace entre adversarios que tienen posiciones diferentes y no con el aniquilamiento de quienes están del otro lado de la acera, tiene una visión política basada en el orden y con sentido de la responsabilidad y de las proporciones. Como conocedor en fin, de la política exterior, le corresponderá una política pública, en esta materia de paz, concordia y de estado que busque reinsertar en un mundo globalizado, buscando nuevas oportunidades de inversión, tecnología y hacia sus aliados naturales de tipo histórico y no de carro chocón de estos años.



         Finalmente, González Urrutia, representa hacia el porvenir esa dosis de armonizador y negociador, importante para los tiempos por venir. Venezuela, está a las puertas del cambio y la esperanza.



jesusmazzei@gmail.com

 

jueves, 18 de julio de 2024

LEY DE EXPORTACIONES NO PETROLERAS

 

LEY DE EXPORTACIONES NO PETROLERAS

EDUARDO ORTIZ RAMÍREZ



Con un siglo de explotación petrolera no parece nada sorprendente hablar de la necesidad de impulsar las
exportaciones no petroleras, más aun con todo lo que ha sido el ir y venir del mundo en estos menesteres[1]. Sin embargo, siempre será provechoso para un país ponerse al día con los instrumentos, necesidades y discusiones atinentes a la necesidad de exportar algo distinto a aquel bien que produce el sabroso y disfrutado rentismo (producido por un bien no producido como señaló A Baptista) por parte de administradores variados en el tiempo de ese siglo.

Además de ese primer reconocimiento, podría uno –en segundo lugar- buscar o conseguir algún tipo de sesgo que invalidase o disminuyese una propuesta de ley o ley ya aprobada. Esta ley, la observamos bastante neutra en tal sentido. En tercer lugar, en nuestra rápida observación de la misma, parece recoger experiencias y propuestas de alrededor de 50 años desde difundido  el famoso Informe Merhaw, sobre exportaciones no tradicionales (que como indico D.F. Maza Zavala en articulo remoto, debía abarcar todo lo que no era petróleo).

No incorpora la Ley, sin embargo, algún tipo de instrumentos como la consideración de la admisión temporal para perfeccionamiento activo y no activo que ha sido muy usada en zonas o países de Asia y que son la base del desarrollo de reexportaciones. Igualmente y aunque quienes la proponen y tramitaron puedes tener consideraciones al respecto, no se consideran los sistemas de almacenamiento y sobre todo enfriamiento, que son fundamentales para el desarrollo de exportaciones. Igualmente los sistemas de puertos y facilidades de embarque y desembarque que no surgen, por lo demás, de la noche a la mañana.

La ley considera la producción de estadísticas e información tocante a las exportaciones no petroleras, pero de lo visto en la economía mundial esto debe convertirse y articularse a rápidos sistemas de producción y manejo de información para consumidores, productores y exportadores.

La formación de recursos humanos calificados es elemento relevante, pero pensar en procesos de formación para todos los participantes en los procesos de desarrollo de exportaciones podría ser o muy ambicioso  o no operativo, según fuesen los casos.

En fin, si algo está claro en estos menesteres es que leyes y organismos pueden ser tan importantes como adecuadas políticas y equilibrios en precios relativos, dinámica cambiaria y tasas de interés, que puedan estar equilibradas a su vez en adecuados desempeños macroeconómicos y de equilibrios y voluntades sociales que hagan de las exportaciones una tarea nacional.

18 de julio 2024 @eortizramirez

eortizramirez@gmail.com

 

 

 



[1] Eduardo Ortiz Ramírez. Las exportaciones no tradicionales, el crecimiento y el contexto macroeconómico. https://www.academia.edu/resource/work/34943889