jueves, 4 de abril de 2019

¿COMO APRECIAR LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS ECONÒMICOS?: un análisis para los problemas actuales de Venezuela, a partir de la idea del estado sin dolor.


¿COMO APRECIAR LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS ECONÒMICOS?: un análisis para los problemas actuales de Venezuela, a partir de la idea del estado sin dolor.


EDUARDO ORTIZ RAMÍREZ


Se trata de los sistemas en su dimensión económica, social y política, por supuesto. Para ello, son numerosísimos los métodos: desde teoría costo-beneficio, aplicación de los conceptos de eficacia y eficiencia, métodos diversos de evaluación de política públicas[1], cumplimientos de planes y programas, logros en las tasas de crecimiento y su conversión en bienestar, figuración internacional en la competitividad y aportes al desarrollo, entre muchos otros. Claro, es oportuno recordar lo que sin consecución de logros y habiendo dejado el legado determinante de la destrucción de la economía venezolana ejecutado en los últimos veinte años por la administración bolivariana, refirió el presidente HC más o menos como doscientas o mil veces, citando a Bolívar, sobre que el mejor sistema era aquel que les brindaba la mayor suma de felicidad a sus ciudadanos.

Claro, para el siglo XX fue notoria la comparación entre los éxitos del socialismo y los del capitalismo y no fue extraño conseguir a muchos en los extremos de unos y otros partidarios, sobre qué sistema era más exitoso[2], desde viajes al espacio, cohetería, industrias diversas y seres más felices en el modo de vida americano y la vida donde todos supuestamente comían, tenían posibilidades de estudiar y también éxitos deportivos, en el caso del socialismo real. Pero, como estudiaron y precisaron algunos analistas en las cercanías de su caída, los ciudadanos en el socialismo real no podían ya albergar posibilidades de mejoramientos de sus vidas (en su proyecto temporal de vida). Las clases o grupos sociales, que se habían generado desde el Estado, el ejército y el partido, se llevaban y concentraban las riquezas. El sistema del socialismo real no era eficiente en el mejoramiento del bienestar general y había hecho florecer privilegios en grupos específicos. Igual sucedió en China a pesar de los extremismos, la política convertida en religión y los numerosísimos muertos que hubo (en los años 50 y sesenta), al igual que en la Unión Soviética, a pesar de razones particulares y según los tiempos, en los distintos casos. En los otros países del bloque soviético las cosas acabaron como llegaron: con imposición y rapidez. En los casos tropicales no hay mayores éxitos: ni en África, ni en América Latina.

El caso de más años de estos últimos, que es el de Cuba, es un homenaje a la ineficiencia y al autoritarismo a pesar de logros iniciales en educación o salud (que desde hace tiempo se han ido revirtiendo).  Después de 60 años recibe camiones donados por Japón –sin que esto sea malo, por lo demás-, ejemplo excelso de capitalismo, para poder recoger la basura. Pero jóvenes y viejos cubanos[3], no disponen de comida, ni de nada moderno que les permita aumentar su bienestar, o al menos no es fácil disponer de ello. Ni bloques, ni cemento, ni oportunidades para formar familia, mientras los grupos acomodados en el poder comen exquisiteces. Como sucede en Venezuela, solo a los encumbrados en el poder, puede parecerles esto eficiente.

Por el lado del capitalismo no todo es maravilla. Ya Krugman desde hace alrededor de 30 años, llegó a plantear la disminución de expectativas[4] para los estadounidenses, en relación a periodos previos. Análisis similares y posteriores destacan como se concentra más la riqueza en el 1% de la población más rica que en otras porciones de la población. Pero la sociedad estadounidense, al igual que buena parte del mundo desarrollado y, a pesar de crisis tras crisis, se recompone, vuelve a generarse empleo y sobre todo se controla generalmente la inflación y se tienen expectativas para el impulso de las oportunidades. En el caso de los países de Europa del Norte, los problemas atañen a particularidades como el envejecimiento de la población o, en Japón, en algunos periodos ha sido, entre otras dificultades- la poca propensión al consumo y la excesiva tendencia al ahorro. Pero la fuerza de la economía mundial y del comercio y las inversiones la tienen son estos países, ahora acompañados a distancia con China, que viene de un proceso de entrada paso a paso al capitalismo, aunque siga manteniendo dogmas y simbolismos; y no en vano tiene varios de los ciudadanos más ricos del mundo, igual que los tiene Rusia que hoy día también figura más que por difundir el socialismo, por los problemas de drogas, de la mafia y las ventas de armas. En fin, no parece que los socialismos o comunismos puros, o que intentaban serlo, puedan parársele al frente a los logros en nivel de vida y oportunidades que aquellos países del capitalismo[5] le presentan a los ciudadanos en el mundo.

El desarrollo es asunto de logros, de estabilidad en el crecimiento, de conversión de este en bienestar y de consecución de mejores perspectivas de vida para los ciudadanos. Cuando las sociedades logran altos niveles de desarrollo o impulsos significativos en el mismo, esto se convierte -vía las instituciones como reguladoras- en normas, confianza, estabilidad y bajos costos de transacción.  La limpieza, el orden, la seguridad en sentido amplio, la salud, la educación, son derivaciones que terminan convirtiéndose a su vez en nuevos impulsos para la sociedad y la economía. La nación se retroalimenta dentro de sus propios componentes y uno de ellos, la sociedad civil, le da más fuerza al proceso de desarrollo, pues esta pasa a ser contrapeso y balance de las propias actividades del Estado. Las políticas económicas pueden incluso trascender por la vía del consenso y todo esto termina en la estructuración democrática en las perspectivas políticas de la nación. Diferente cosa sucede en las dictaduras y en los regímenes militaristas; de ahí que la democracia pasa a ser elemento fundamental para impulsar el desarrollo (ver Amartya Sen). Este es, tendencialmente, el cuerpo sano o el estado sin dolor[6], desde la perspectiva económica, social y política.

Si usamos el símil del estado con dolor en el cuerpo humano, este es el de la situación desagradable, donde una nación, teniendo el grado de desarrollo que sea, cuando sufre tragedias, de distinto tipo, pasa por una especie de estado con dolor y esto es más dramático, cuando sucede en una economía en desarrollo. Por tanto, la desventura venezolana actual de la electricidad y el agua, que no es más que resultado de malas políticas y falta de atención e inversión de los organismos que debían hacerlo, pasa a asemejarse al estado con dolor o cuerpo con malestares, donde numerosas familias han tenido indescriptibles sufrimientos y dificultades y los empresarios y agentes económicos, estudiantes y la nación toda, han tenido numerosas pérdidas[7].

Solucionar tales problemas y volver todo a su normalidad o a la condición previamente conocida (cosa no fácil, según lo observable en la actualidad venezolana, dadas las ejecutorias de la administración de NM) puede ser un éxito, en cuanto al finiquito de un problema, pero volver al estado anterior no es ninguna gracia divina, pues la responsabilidad de los gobiernos y más de uno que ha manejado considerables recursos en el contexto de 20 años de administración bolivariana, es evitar que tales desventuras sucedan. Más aun, es lograr llevar a su población a estadios de bienestar mayores, lo que debe plantearse la administración de un país.


4 de abril 2019
@eortizramirez
eortizramirez@gmail.com




[1] Puede verse Norman Simón Rodríguez. Tendencias actuales en la evaluación de políticas públicas* https://doi.org/10.15446/ede.v28n53.75382. 2018. Universidad Nacional de Colombia.

[2] Al destacado economista inglés M Dobb se le ubicó -por algunos- como un analista destacado del socialismo soviético, incluso en la perspectiva de su defensa.
[3] Para próximas décadas, se estima Cuba estará en el grupo de menos de 10 naciones más destacadas con población envejecida.
[4] Puede verse P. Krugman, La era de las expectativas limitadas. Ed Ariel 1992.
[5] El capitalismo se ha diversificado y son varios los tipos de capitalismo, tanto en el mundo desarrollado como en el que se encuentra en vías de desarrollo. Puede verse La diversidad de los capitalismos latinoamericanos los casos de Argentina Brasil y México. Ilan Bizberg y Bruno Théret https://www.academia.edu/32676905/La_diversidad_de_los_capitalismos_latinoamericanos_los_casos_de_Argentina_Brasil_y_Mexico, 2012. 

[6] Nos referimos a la agradable situación donde nuestro cuerpo no tiene ningún tipo de dolor.
[7] Las pérdidas para el apagón del 7 de marzo de 2019 se estima superaron los mil millones de dólares (ver https://konzapata.com/noticia/71467/katalejo/los-apagones-agravan-la-situacion-economica-de-venezuela.html 28 de marzo). Después vino el apagón de finales de marzo cuyas pérdidas son aparte.

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