sábado, 24 de febrero de 2018

GENOCIDIO ANIMAL DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI


Enrique Viloria Vera


La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado
 por la forma en que sus animales son tratados. 
Gandhi


No me refiero a los feroces y sanguinarios animales revolucionarios que depredan la República Bolivariana castro – madurista, y tampoco a los pobres súbditos Hechos en Socialismo que son mandados como si fueran bestias que no ameritan comer o ser sanadas…Me refiero a los animales de verdad verdad, sin distinción zoológica.  

Resulta y ocurre que en Socialismo nuestros animales tampoco ameritan ninguna consideración por parte de aquellos que sostienen que no es necesario abrir canales humanitarios, ya que los venezolanos se mueren felizmente de hambre en las calles chavistas y de mengua en los hospitales de la revolución.   Y mucho menos las pobres bestias que fallecen sin más en los zoológicos bolivarianos, donde no hay como darles de comer o proporcionarle los necesarios cuidados veterinarios. Leones, tigres, y la muy célebre elefanta socialista desnutrida ilustran a cabalidad la falta de sentimientos animalistas de nuestros deslamados cabecillas comunistas…las hienas ya no se ríen…lloran de dolor y se compadecen de sus otrora apetecidas presas.

No sólo en los zoos ocurre el genocidio, en las casas socialistas perros y gatos no cuentan con su debida ración diaria de comida – no es de extrañar, si la gente no tiene que comer las mascotas menos. En la calle, las ratas, gusanos y ratones se han vuelto caníbales, se comen entre ellos, porque los buchones venezolanos bolivarianos hacen de las suyas con las deliciosas sobras de comida depositadas en las por ahora muy competidas bolsas de basura socialista.

No hay burro o caballo que se salve, hasta las cebras van a asarse en los fogones callejeros de los hambrientos compatriotos y compatriotas socialistas… lo del buen yantar y beber es privilegio de la nomenklatura, y por supuesto de los testaferros y enchufados de primoroso paladar que sólo comen lomito y langosta – los ravioles de caviar no son del gusto de la Primera Combatienta -, el Petrus, el Vega Sicilia y el champán acompañan a los caldos escoceses de más de 18 años. Por supuesto que un buen puro cubano culmina el condumio revolucionario que es finalmente regado con un brandy cardenal mendocino o un duque albano que generosamente aporta al condumio, el socialista camarada Zapa, recién aterrizado para apoyar sin tapujos el monólogo, el soliloquio madurista.

A nuestros crueles gobernantes, los defensores- tanto de los derechos de los humanos desvalidos como los de los animales desamparados -, les recuerdan lo certeramente afirmado por Juan Pablo II:

Los animales necesitan nuestra ayuda, San Francisco se interesaba por los animales desvalidos y por los pobres.




La burbuja tóxica


Humberto García Larralde, economista, profesor de la 

Tengo una vecina que se la pasa expresando su amor por el presidente Maduro ("nunca Venezuela tuvo uno mejor") y que le encanta aguardar largas colas frente a supermercados por si aparecen productos subsidiados –todos los días anda en eso—, porque es divertido conocer y hablar con los que están ahí. La gente le saca el cuerpo, convencida de que no está bien. Vive aislada del mundo, en una burbuja de fantasías alimentada a toda hora por su amado presidente, a pesar de que sus vivencias diarias le gritan a todo pulmón que las cosas no dejan de empeorar. Pero es sorda a lo que se niega a escuchar.
A nivel nacional, esta burbuja se fue construyendo desde los primeros días de la presidencia de Chávez. Cual película de terror, se fue extendiendo poco a poco una emanación rojiza de retórica y simbología comunistoide que fue suprimiendo al mundo tal cual es. No obstante, Chávez todavía mantenía suficiente conexión con el mundo real como para saber navegar exitosamente las aguas turbulentas que le tocó enfrentar. A pesar de su discurso ideologizado, hacía referencia a hechos de la vida real en términos reconocibles por el común. De ahí su conexión con la gente y su capacidad de movilizarla en torno a sus objetivos de política, …siempre que el precio del petróleo le sonriera. Esa situación ha cambiado para peor con Maduro.
En la medida en que ha tropezado con crecientes dificultades, Maduro, en vez de asesorarse con quienes podían ayudar a superarlas, ha preferido huir hacia adelante, refugiándose en ese mundo de fantasías para evadirlas. Construyendo sobre la idea del enemigo externo que le legó su mentor, todos sus tropiezos tiene explicación en conspiraciones contra él y la “revolución”, porque en (su) realidad, las cosas no podían estar mejores: tenemos patria y estos carnavales fueron estupendos, bla, bla, bla….
Si fuera simplemente otro caso para el siquiátrico, se podía pasar por alto. Pero ese señor está hoy al frente de la maquinaria del Estado. Inventa la estupidez de una “guerra económica”, y se aferra a ella cual salvavidas en el hundimiento del Titanic, mientras sus compatriotas --por culpa suya--se precipitan desasistidos al fondo, muertos de hambre, sin medicinas y ahítos de servicios públicos que le permitiesen sobrevivir con cierta dignidad a sus falencias. Destruye a la iniciativa privada, a PdVSA y al sistema hospitalario y educativo, y somete a la población a todo tipo privaciones, a cuenta de un discurso que le obnubila ante la tragedia o que, en todo caso, le provee las escusas para ignorarla. Exhalando odios, ha ido alimentando una secta de fanáticos, cada vez más reducida pero cada vez más exaltada y violenta. Es esta el “pueblo” ante el cual se congratula Maduro. Los demás –la inmensa mayoría de los venezolanos—no existimos o somos “apátridas”. Y no es que él y los suyos crean sus propios disparates; es que éstos constituyen un refugio obligado –el único que les queda—ante un mundo que se les pone cada vez más chiquito. La plétora de clichés con los que escamotea la vida, opera como un bálsamo que alivia conciencias y lava culpas por los terribles sufrimientos urdidos sobre los venezolanos. En tal sentido, la burbuja ha mostrado ser sumamente tóxica, pues la enajenación del mundo real que provoca lo insensibiliza ante la inusitada crueldad conque desprecia los sufrimientos in crescendo de los venezolanos. Persiste, impertérrito, en sus funestas políticas. Que la pobreza por ingresos llegó al 87% de los hogares en 2017 –48,4% en 2014—y un 61,2% viva en pobreza extrema según la encuesta de las universidades (Encovi), le tiene sin cuidado. Represión, terrorismo judicial --como el aplicado al dirigente sindical (chavista, de paso) que alertó sobre el colapso del sistema eléctrico—, ejecuciones extra-judiciales y desidia constituyen su respuesta de paz y amor ante las protestas.
Pero además, las emanaciones de la burbuja rojiza envenenan mentes, provocando conductas suicidas. Al ganar las fuerzas democráticas la mayoría en la Asamblea Nacional, en vez de intentar reconstruir su apoyo buscando convivir provechosamente con el Legislativo, Maduro buscó su eliminación, primero con decisiones tramposas del tsj partidista que le anulaban potestades, luego con las decisiones 155 y 156 que usurpaban sus funciones y, finalmente, con la designación, por medios fraudulentos, de una “asamblea constituyente” que se arrogó poderes supraconstitucionales para desplazarla. Estos atropellos al orden constitucional y a los derechos civiles y políticos de los venezolanos le ha ganado a Maduro y los suyos sanciones cada vez más fuertes que, en la práctica, los ha convertido en reos de la justicia internacional. Ahora no se le ocurre mejor huida que la de convocar unas elecciones anticipadas para la presidencia en condiciones en las que sólo él puede ganar, para precipitar aún más su precaria base de sustento.
Todos los países democráticos de importancia para Venezuela han manifestado que desconocerán los resultados de semejante farsa. La oposición democrática impugna tales comicios y anuncia que va a luchar por distintos medios para conquistar la realización de unas elecciones verdaderamente pulcras y justas. Variadas organizaciones de la sociedad civil la rechazan. Pero, en vez de disipar las presiones que se acumulan en su contra ofreciendo concesiones que le hubiesen permitido negociar en República Dominicana unos comicios reconocidos internacionalmente, Maduro cierra la válvula de escape. Pensemos por un instante que sigue adelante como hizo con la asamblea “constituyente” y –no cabe duda—resulta ganador en su sainete. ¿Qué le espera? El pueblo –el verdadero, no su secta—no se lo va a reconocer, mucho menos la comunidad internacional. ¿Y la gobernanza? ¿Y que tal si procede con el ex abrupto de incluir a la Asamblea Nacional en unas “mega-elecciones” para “renovar” todos los poderes y hace que la “constituyente” fraudulenta lo convalide? Como señala el jurista Carlos Ramírez López en artículo reciente en El Nacional[1] el Estado Venezolano quedaría acéfalo ante el mundo democrático y sus supuestos regentes sin protección alguna ante las pesquisas de la Corte Penal Internacional y/o las prosecuciones anti-drogas y en contra del lavado de dinero de la Justicia de EE.UU. y de la UE. ¿Qué presidente va a aceptar reunirse con Maduro para acordar acciones de beneficio mutuo? ¿Los suyos podrán salir de Venezuela? ¿En qué país van a disfrutar de sus millones de dólares?

Desde luego, la avaricia ciega. Mafias enquistadas en el aparato del Estado han ido inflando la burbuja rojiza, nunca satisfechos con lo apropiado, en la medida en que lo destruyen cual parásitos. Creen encubrir, con ello, sus fechorías, a cuenta de “revolucionarios”. Es demasiado el dinero mal habido del cual se han apoderado y harán cuanta trampa haga falta para quedárselo, así el país y sus habitantes se estén cayendo literalmente a pedazos. El fin justifica los medios.

Las bayonetas pueden pinchar la burbuja y precipitar a sus moradores a la tierra dura y rocosa. Lamentablemente, su envoltorio tóxico sirve hoy para “legitimar” la complicidad de algunos militares con el régimen de expoliación instaurado, sobándoles el ego a cuenta de “herederos de Bolívar” y campeones del pueblo-secta, y absolviéndolos de sus desmanes contra la población. ¿Hasta cuando van a seguir cayéndose a embustes cuando el mundo real se les encoge peligrosamente? ¿Es que no les importa nada la hambruna de sus compatriotas? ¿De qué fibra están hechos?

Fiel a su naturaleza fascista, Maduro huye instintivamente hacia la confrontación final. En la medida en que se siente más acorralado, más se radicaliza, La política es, para él, una guerra. Pero como enseña la película “La caída”, sobre los últimos días de Hitler, incluso con el poderío militar y económico de la Alemania nazi, la realidad se impone al final –violentamente en el caso alemán—sobre la fantasía.

jueves, 22 de febrero de 2018

NO ES MADURO, ES EL GOBIERNO Y SU IDEOLOGÍA JUNTO A VEINTE AÑOS ENCIMA.


EDUARDO ORTIZ RAMÍREZ


“La gente se atreve cada vez menos a opinar sobre determinados asuntos o a opinar en contra de la corriente del momento. Y eso es preocupante y peligroso, porque si la gente tiene miedo de opinar, eso significa que algo no va bien, que está habiendo un afán totalitario. Pero, insisto, no desde el poder político, como en la época de Franco, sino desde una especie de jurados populares que machacan al que opina algo que les desagrada y que, en lugar de debatir, solo insultan. A veces ni siquiera leen lo que ha dicho alguien. Solo les ha llegado un rumor”. 
Javier Marías. Entrevista en:
https://www.larazon.es


En distintos procesos de cambio social y político, sean estos innovadores o restauradores, los individuos, los grupos sociales, las masas o los partidos políticos, toman iconos o símbolos contra los cuales dirigen sus objetivos, emociones o razones políticas. Así ha sido con reyes, zares, dictadores y presidentes. Se confunde lo que representa el personaje con su importancia individual en varios casos. ¿Es un objetivo político fundamental salir del presidente Maduro para quienes lo adversan? No. El presidente Maduro, bueno o malo, eficiente o no, descarado o no, autoritario o no, podría salir de la presidencia y todo podría seguir igual o incluso peor.

Se trata de la administración o gobierno bolivariano, el espacio y agente que si representa un objetivo político fundamental en la contienda política actual en Venezuela. Se trata de una administración cuyas bases se estructuraron en la primera Constituyente, cuyo resultado -la Constitución de 1999 (aprobada en referéndum el 15 de diciembre de 1999)- tenía el germen de lo que el presidente Chávez quiso desarrollar en 2007, con su proyecto de reforma constitucional (rechazada en referéndum) de instauración del socialismo[1], que no pasaba más que representar la excusa para el proyecto autoritario personalista.

Pero se trata también de la administración que propuso e impulsó las Líneas generales para del plan de desarrollo económico y social 2001-2007, Proyecto Nacional Simón Bolívar/Primer Plan Socialista…2007/2013 y el Plan de la Patria… 2013-2019 (Gaceta Oficial extraordinaria 6118)[2], todos ellos –en grado creciente- con un signo colectivista, grandilocuente y con una fuerte ideologización, aunque hayan sido no suficientemente leídos por seguidores u oposicionistas. Ligados a tales planes están un abundante conjunto de decretos, leyes y mini planes, que han servido para tratar de darle forma a propuestas itinerantes, desordenadas y en algunos casos sin ningún cumplimiento, pero ahí están y forman parte del espíritu y la ideología de la administración o gobierno bolivariano y que han pasado a ser usadas, repetidas o calcadas por seguidores que no tienen la más mínima disposición para lo que Mao insistía como la educación de los cuadros de la revolución (sirviera esto para lo que como fuera, como fue el caso de su propio proyecto dictatorial)[3]. Es este entonces el marco operativo y político que debe ser focalizado, pues el presidente Maduro si no pudiese atender la presidencia, por causas de salud como cualquier ser humano, podría ser sustituido por otro, aunque parezca elemental. Es esta una de las ideas que debería ser cultivada en el pueblo oposicionista y el oficialista (que no quiere socialismo) pues en este caso se trata, seguramente peor aún, de un socialismo engamelotado[4] y rentista. La función de la segunda constituyente (iniciada y formalizada en 2017), es permitir que esto último siga siendo posible.

La ideología colectivista/socialista, ha estado en la base del proceso de desinstitucionalización en curso, desde que comenzó la administración bolivariana, impidiendo -por otra parte- cualquier flexibilización o cambio de posiciones, más aun cuando esto último, al alterarse o preverse la continuidad del régimen, pone en ascuas la futura tranquilidad de los individuos que hoy lo dirigen, en razón de conflictos o acusaciones internacionales en los cuales pueden estar inmersos. Es ese, el marco institucional de resolución de numerosos conflictos políticos y económicos que, aunque han estado presentes durante toda la administración bolivariana, han aumentado y se han agudizado a partir de las complicaciones políticas y económicas desde 2012 –y las cuales se amplían y profundizan en 2013 al 2018-.

No es estrictamente asociable esto último, a la desaparición física del presidente Hugo Chávez, pues en tiempos de sus gestiones se desarrollan numerosos conflictos, incluido el del intento de golpe de Estado de 2002 o alguno dirimido por votación como el del referéndum 2007 ya señalado[5]. Pasó a coincidir, más bien, con el aumento de la problematización económica y social, que tuvo un punto álgido en las crisis –iniciadas en febrero- de 2014 y en su continuación en base a permanencia de presos políticos o aumento de acciones de corte represivo. Las mismas negociaciones económicas que se dieron a partir de 2014 con el sector privado, cayeron así, también, en frustración y en un muy bajo nivel de acercamiento para llegar a acuerdos. El panorama fue igualmente de fracaso, tanto en lo político como en lo económico, en las negociaciones iniciadas después de la pensada suspensión del referéndum revocatorio por parte de la administración de Nicolás Maduro en 2016 (puede verse de manera ilustrativa As Venezuela crumbles, the regime digs in http://www.economist.com  Jan 28th 2017). No por casualidad, igualmente, terminaron dándose resultados de fracaso en las negociaciones de Republica Dominicana, iniciadas desde noviembre de 2017 –entre gobierno y oposición- y finalizadas ya en febrero 2018 y que tuvieron de base todo el complejo escenario político-económico de 2017, con agudos conflictos políticos en el primer semestre y entrada de mayores conflictos económicos en el segundo (hambre, deuda, escasez, desempleo, informalización e hiperinflación)[6]. Este es el resultado de 20 años encima. De esto es que se trata.

La mayoría de las administraciones en los veinticinco años previos a la bolivariana, hicieron el planteamiento de disminuir la dependencia petrolera y, contrariamente, la aumentaron. La administración del presidente Nicolás Maduro declaró pomposa e irrealistamente  el año 2016 como el del fin del rentismo y, el 2017, como el del inicio de un nuevo modelo. Y ninguna de las dos cosas ha sucedido. Si en el peso del producto petrolero y no petrolero, así como en sus tasas de crecimiento, esto no es siempre evidenciable, en los mecanismos de difusión, encadenamientos o en la creación de economías externas y dinámica de la inversión privada, así como en el populismo, si es perceptible como el petróleo fue captando cada vez más espacios de la economía venezolana.

A la llegada del Presidente Chávez, las exportaciones no tradicionales, por ejemplo, apartando momentos de los inicios de los años noventa, nunca alcanzaron saltos estructurales contundentes y estables. Tampoco sucede durante la administración bolivariana. Contrariamente, durante esta, caen en un estancamiento estructural y definitivamente alterador de cualquier posibilidad de impulso básico. La ausencia de una definida política de desarrollo de las exportaciones no tradicionales, ha sido la otra cara de un rentismo no solo no derrotado sino más bien apuntalado.

El presidente Fox –no muy querido por la administración bolivariana- usó con frecuencia la expresión para calmar ánimos y generar entusiasmos durante su presidencia en México “…lo mejor está por venir…”. El presidente Maduro se ha expresado recientemente, aunque parezca increíble con los resultados vistos y después de veinte años de administración bolivariana encima de la nación y del pueblo, admitiendo el éxodo de los venezolanos y enviando un mensaje a quienes se han ido del país para señalarles que dondequiera que estén no encontrarán “los logros de la revolución” (www.lapatilla.com 16 febrero2018).

Ningún cambio en el modelo económico, ninguna originalidad, ejecutoria de una política económica efectista e itinerante, alta ideologización, destrucción de instituciones y de la economía y sus empresas:  esto no es solo responsabilidad del presidente o por su figura en sí misma. Viene del legado y de una administración que cree que todo está muy bien y que le interesa su perpetuación en su manera de percibir a Venezuela. No es algo neutral. No se puede compaginar con la libertad, la democracia, el buen crecimiento y la prosperidad económico-social, que son las ideas–fuerza que debe albergar Venezuela. Son varias las figuras que como el presidente Maduro, tiene la administración bolivariana, toda ella y su equipo, ideología y manera de proceder.

@eortizramirez
eortizramirez@gmail.com





[1] “En la campaña del SÍ y del NO finalizada recientemente, el Presidente Chávez pedía así, en uno de sus discursos, que como capitán se le diera más tiempo para cada día poder conocer más los distintos detalles que necesita conocer un capitán… Las revoluciones conocidas en el mundo -al menos en el siglo XX- han producido realmente un estancamiento en el progreso y evolución de la vida de los ciudadanos y han terminado siendo estos procesos mayormente generadores de desesperanzas y resentimientos…Una idea por lo menos dramática que ha soltado el Presidente Chávez a sus seguidores y al país como explicación del entusiasta rechazo que se le dio a través del NO a su nefasta e indescriptible propuesta de reforma constitucional, es la de que el pueblo no está suficientemente maduro para el socialismo…” (Eduardo Ortiz Ramírez, Chávez: el socialismo como excusa. www.analitica.com 6 diciembre 2007).
[2] Como ha sucedido en otros ámbitos, la administración bolivariana, en la voz del presidente, planteó ir adelantando la elaboración del nuevo plan de la patria que regirá a partir de 2019 –considerando obviamente segura su reelección-. Esto a pesar de la convulsionada y nada exitosa gestión en numerosísimos problemas. Ver Eduardo Ortiz Ramírez  
[3] Suficientes ilustraciones pueden verse en sus propios textos o en J Chang y J. Halliday, Mao. La historia desconocida. Taurus 2006.
[4] Gamelote: planta forrajera de las Gramíneas, de hojas muy largas, que crece en las regiones cálidas.
[5] Deben recordarse las fuertes reacciones del presidente Chávez ante la pérdida de este o triunfo del NO.
[6] Eduardo Ortiz Ramírez https://www.academia.edu/35870673/EL_ESCENARIO_2018_Y_EL_FRACASO_DE_LAS_NEGOCIACIONES_EN_VENEZUELA; Leonardo Vera,  ¿Han sido las hiperinflaciones latinoamericanas catalizadoras de cambios políticos? http://masterecointerucv.blogspot.com/2018/02/hiperinflacion-tomado-de.html.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Un análisis crítico del Libro Blanco del petro


Tomado de www.prodavinci.com
ACTUALIDADECONOMÍA
Un análisis crítico del Libro Blanco del petro
POR Laura Rojas
Fotografía de Federico Parra para AFP

19/02/2018
En anticipación a la salida al mercado de lo que sería la primera criptomoneda promovida de manera oficial por un gobierno, la Superintendencia de los Criptoactivos y Actividades Conexas de Venezuela (Supcacven) publicó el llamado Libro Blanco del petro (PRT). Este tipo de documento se utiliza para crear confianza entre potenciales usuarios y atraer inversionistas para que financien el desarrollo de la criptomoneda. El del petro, en cambio, ha prendido luces de alerta dentro de la comunidad de las criptomonedas y ha desacreditado aún más al proyecto entre los analistas.
¿Qué dice el libro blanco?
El 31 de enero, el gobierno de Venezuela dio a conocer el diseño de su anunciada criptomoneda, el petro (PTR), mediante la publicación de un libro blanco. El libro blanco es un tipo de documento que explica el concepto, los usos, los aspectos comerciales, técnicos y el modelo de negocio detrás del proyecto de creación de una nueva moneda. Es una pieza importante del proceso de recaudar fondos mediante una oferta inicial de monedas (ICO)[1], pues sirve para comunicarse con los potenciales usuarios, convencerlos de financiar el desarrollo del proyecto y explicarles la forma en que podrán obtenerlas cuando salgan al mercado. En pocas palabras, es todo lo que se necesita saber sobre la moneda antes de decidir si se invertirá en ella, se comprará o simplemente se usará.
El Libro Blanco del petro está llenó de clichés, medias verdades y aspiraciones sin fundamento. Como intento de justificar la introducción de la criptomoneda, en la primera parte del documento leemos que esta funcionará para:
1.   Sustituir al dólar como moneda de reserva y así darle estabilidad al sistema financiero internacional.
2.   Aprovechar la tecnología del blockchain, o cadena de bloques, para crear una moneda alternativa al dólar.
3.   Reducir la volatilidad típica de las criptomonedas, dándoles el respaldo de activos reales o, como soñaba Chávez (sic), de materias primas.
4.   Utilizar las amplias reservas certificadas de petróleo que existen en Venezuela como respaldo para esa nueva criptomoneda.
Con esos cuatro elementos, el gobierno busca “diseñar un criptoactivo poco convencional que aproveche la tecnología de cadena de bloques para garantizar transparencia, auditabilidad e integridad de la información para ofrecer la estabilidad que aún requiere el volátil mercado de las criptomonedas. De esta manera, promovería al país como referencia global de soberanía frente a los grandes centros financieros globales”[2]. En esa medida, agrega: “tendrá la capacidad de sortear bloqueos, retrasos y limitaciones del sistema financiero tradicional, favoreciendo el crecimiento de un nuevo ecosistema económico basado en la cadena de bloques”[3].
En concepto, el petro será “un criptoactivo soberano respaldado por activos petroleros y emitido por el Estado venezolano como punta de lanza para el desarrollo de una economía digital independiente, transparente y abierta a la participación directa de los ciudadanos”Según la visión delineada en el documento, la criptomoneda servirá como: a) un medio de intercambio, b) una plataforma digital para crear otros productos y servicios y c) un instrumento de ahorro e inversión [4].
La moneda será pre-minada[5], y el estado venezolano emitirá 100.000.000 unidades de petro, reservando para sí 17.600.000 y vendiendo el resto. El petro llegará al público a través de una preventa de 38.400.000 unidades y una oferta pública inicial, o ICO, de 44.000.000 unidades adicionales.
El petro como moneda de reserva internacional
Después de la Segunda Guerra Mundial, el dólar sustituyó a la libra esterlina como moneda de reserva internacional; es decir, otros países comenzaron a acumular dólares o activos denominados en esa moneda en sus fondos de reservas internacionales y a usarlo como referencia para realizar transacciones comerciales y financieras a nivel global.
Cuando se trata de monedas de reserva, en principio, cualquier moneda funcionaría, pero debe ser una que otras personas y negocios deseen utilizar como medio de intercambio y referencia de valor. Los gobiernos también deben querer utilizarla. Por eso, la credibilidad en las instituciones del país emisor es muy importante.  Así fue que, durante mucho tiempo, la moneda que todos querían tener era la libra esterlina, pues Gran Bretaña era una potencia comercial y un centro financiero de importancia, y su fuerte economía estaba respaldada por un gobierno y un banco central que trabajaban para mantener el crecimiento y la estabilidad de precios.
Es cierto que por años se ha cuestionado el papel central del dólar porque hace que el sistema monetario internacional (SMI) dependa excesivamente de las condiciones económicas y las políticas de Estados Unidos. Sin embargo, no parece factible que una sola moneda reemplace al dólar. Ni siquiera China, con todo su crecimiento y avance tecnológico, tiene el desarrollo económico necesario, ni sus instituciones tienen la credibilidad suficiente como para que el renminbi sea aceptado como moneda de reserva. Para terminar con la “hegemonía del dólar”, varios países, entre ellos los más críticos de Estados Unidos -Rusia, China y Brasil-, apoyan la creación de una moneda mundial emitida por el Fondo Monetario Internacional: los Derechos Especiales de Giro (DEG), especie de divisa fiduciaria respaldada por una canasta de monedas, como el dólar, el euro, el yen y el mismo renminbi chino [6].
El petro no es una moneda respaldada por las reservas petroleras
A pesar de los anuncios públicos del gobierno venezolano, el petro no está respaldado por las reservas petroleras y mucho menos es una moneda convertible en barriles de petróleo.
El respaldo del petro es la garantía de que el gobierno de Venezuela aceptará la criptomoneda como forma de pago de impuestos, tasas, contribuciones y servicios públicos nacionales, tomando como referencia el precio del barril de la cesta venezolana del día anterior con un descuento porcentual, el cual se estima que será del 10%. Adicionalmente, el gobierno de Venezuela se compromete a promover el uso del petro en el mercado interno y a realizar esfuerzos para estimular su aceptación en todo el mundo[7].
El petro como moneda estable (stablecoin)
El bitcóin se origina a partir de la idea de contar con una moneda estable que no pueda ser devaluada ni manipulada por los estados a través de la creación descontrolada de dinero. La innovación que introdujo Satoshi Nakamoto fue perfeccionar una tecnología -blockchain- para mantener fija la oferta de bitcóin mediante unos protocolos de computación que están insertas en el funcionamiento del blockchain. Pero el bitcóin ha resultado ser altamente volátil, por lo cual se ha reducido su capacidad de ser reserva de valor y de ser ampliamente utilizada como medio de intercambio.
La creación del petro se fundamenta en la necesidad de reducir la volatilidad en el precio de las criptomonedas. Otros proyectos han nacido sobre esa base, y por ello han aparecido las llamadas monedas estables (stablecoins, por su nombre en inglés)[8], dentro de las cuales existen dos tipos:
1.   Aquellas emitidas por empresas que poseen activos depositados en una cuenta bancaria o bóveda y emiten monedas digitales que representan un derecho sobre los activos subyacentes, sean moneda fiduciaria (dólares, euros, yen) o metales (oro y plata). Estos tipos de empresas ofrecen total convertibilidad entre la criptomoneda y su activo de respaldo a una tasa de conversión o cambio que puede ser la paridad de uno a uno, como ofrece Thether[9], o utilizando una regla predeterminada, como en el caso de GoldMint[10], empresa rusa que tiene oro como respaldo.
Este tipo de criptomonedas basan su valor en la confianza en el emisor, específicamente en su disposición y capacidad de realizar la conversión a la paridad acordada. En caso de comprobarse que la oferta sea falsa, los tenedores de sus monedas no tienen ningún mecanismo legal para hacer valer sus derechos y recuperar su dinero. Algunas empresas están trabajando para solucionar ambos problemas, pero está por comprobarse el éxito. Recientemente, la empresa TrueCoin, en Estados Unidos, lanzó la preventa de la moneda TrustUSD, respaldada uno a uno por dólares americanos, los cuales están supuestamente en un fidecomiso depositado en bancos reconocidos. La empresa firma, además, contratos legales con los tenedores para garantizar su derecho a la recompra[11].
2.   Aquellas empresas que vinculan el valor de la criptomoneda al precio de un activo, puede ser una moneda fiduciaria u otro tipo de activo. Así como ocurre con las monedas nacionales que se vinculan al dólar, estas criptomonedas siguen de cerca al precio de un activo. No están respaldadas en sentido estricto, sino que venden la confianza de que van a conservar su valor en el tiempo. Esto lo hacen mediante el uso de un algoritmo pre-programado en la criptomoneda que puede tanto determinar la tasa de cambio con respecto al activo como controlar cuando se expande o contrae la oferta de la criptomoneda y así responder a cambios en el mercado[12].
Bajo esta categoría, ya existen monedas vinculadas al dólar, como Basecoin[13] y DAI, así como el BitCNY, cuyo precio está vinculado al renminbi chino.  Cada una de este tipo de criptomonedas tiene características diferentes y todas ellas están todavía en la fase inicial, por lo que es difícil saber si tendrán éxito consiguiendo estabilidad. A pesar de manejar algorítmicamente el asunto de la oferta y la tasa de cambio,  estas tienen el mismo problema que las criptomonedas con respaldo: deben generar confianza en que siempre se realizará la conversión de la criptomoneda a la paridad acordada.
La confianza en el petro
Hay que señalar, de entrada, que la escogencia de una materia prima cuyo precio se caracteriza por la volatilidad no es un buen augurio para el petro. Pero no es la única característica que causa desconfianza en el proyecto:
1.   La fórmula que establece la tasa de cambio del petro con respecto al bolívar es determinada unilateralmente por el gobierno de Venezuela. La fórmula es petro /bolívar = Precio del crudo / petro * petro/ Bolívar (1 – Dv)[14], que al final se reduce al precio del barril de petróleo en bolívares menos un descuento (Dv).
2.   El cambio a bolívares se realizará en plataformas de cambio autorizadas por el gobierno[15]. No se dicen cuáles son esas casas de cambio, aunque se mencionan que ellas jugarán un papel clave. Es de suponer que el gobierno prevé la baja probabilidad de que el petro llegue a ser listado en casas o plataformas de cambio en otros países, y por ello deberá desarrollar sus propias casas de cambio. Ese es un elemento de enorme complejidad tecnológica que no está desarrollado en el libro blanco.
3.   El gobierno también establece directamente la tasa de descuento (Dv). Se menciona una tasa mínima del 10% “en el caso de que se hayan colocado más de 48.000.000 unidades de petro en el mercado, y solo será superior mientras no se haya alcanzado esta cifra”[16]. No se sabe en qué condiciones se alterará la tasa de cambio ni quién será el responsable de esa variación que podría ser poco atractivo cuando se lleve a cabo el cambio a bolívares.
4.   Aún si la tasa de descuento fuera atractiva, hay que señalar que el cambio del petro se hará en bolívares, una moneda sin valor alguno debido a que el mal manejo de la economía ha generado hiperinflación en Venezuela.
5.   Hay poca información y varias inconsistencias sobre la forma en la que la oferta del petro responderá al mercado. Por un lado, se dice que la oferta es fija, pero también que Supcacven podría decidir minar (crear) más petros “con la aprobación de los tenedores del petro”[17].
6.   Finalmente, el Estado venezolano es el ente emisor y quien promete la recompra del petro. Considerando que la República de Venezuela ha hecho default de sus obligaciones con tenedores de bonos, proveedores y socios y su acceso a los mercados de crédito está bloqueado, la confianza en su promesa de pago es muy débil. El libro blanco no ofrece ninguna garantía legal o de otra naturaleza que le haga creer a los poseedores de petro que el Estado venezolano cumplirá su promesa de recompra y mucho menos que lo hará a una paridad que permita mantener el valor.
Ausencia de detalles técnicos
La mayoría de los libros blancos están llenos de detalles técnicos. No es este el caso del Libro Blanco del petro, el cual incluso carece de una hoja de ruta.
La criptomoneda venezolana está creada sobre la plataforma de la cadena de bloques de Ethereum. Para usar una analogía, un teléfono inteligente –iPhone o Android— es una plataforma sobre la cual otras empresas pueden crear aplicaciones.  La plataforma Ethereum ha estandarizado y simplificado el proceso de creación de nuevas aplicaciones ofreciendo a otras empresas un token digital básico, un conjunto de códigos y funciones que se conocen como el token ERC20, el cual permite la creación de una criptomoneda en menos de una hora de trabajo.
Sin embargo, la funcionalidad de esa moneda requiere de programación posterior.  La hoja de ruta no es otra cosa que el plan de desarrollo del programa específico de una criptomoneda, con hitos y fechas esperadas, de forma que los inversionistas sepan qué esperar. La hoja de ruta debería informar cuándo y cómo el equipo plantea resolver asuntos técnicos y cualquier problema que impacte la ruta planteada. Un tema crucial es cómo impedir que la moneda sea fácilmente atacable por hackers, pues ello puede resultar en pérdidas millonarias para los inversionistas. Nada de eso está en el Libro Blanco del petro. Es especialmente preocupante que no se diga nada sobre el desarrollo de plataformas o casas de cambio de criptomonedas, las cuales juegan un papel importante dentro del ecosistema del petro, a sabiendas que las mismas han resultado particularmente vulnerables al hackeo y han generado pérdidas multimillonarias en robos de información personal y de fondos alrededor del mundo.
Además de la ausencia de una hoja de ruta, no hay referencia alguna a los equipos técnicos que apoyan el proyecto. Esta es una información crucial para generar confianza[18]. ¿Quién puede pensar que solamente Supcacven tiene la capacidad técnica y la experiencia necesaria?
Falta de transparencia
El uso poco transparente de los fondos es otro aspecto que llama la atención del libro blanco.
En la página 19, se indica que la distribución de los fondos recaudados en la oferta inicial se hará de la siguiente manera[19]:
 15% Proyecto petro: fondos destinados a los desarrollos tecnológicos y esfuerzos de promoción que permitan cumplir con la hoja de ruta anunciada.
15% Desarrollo del ecosistema: fondo para la promoción e impulso a las aplicaciones dentro del ecosistema petro, las cuales serán propuestas a través de la Supcacven y seleccionadas por los tenedores de petro por medio de votaciones a través de la cadena de bloques.
15% Desarrollo tecnológico: fondos destinados a inversiones en tecnologías, infraestructuras, zonas especiales
y proyectos que contribuyan al avance económico del país, con especial énfasis en aplicaciones de las cadenas de bloques para mejorar la productividad y transparencia en empresas y organismos públicos.
55% Fondo Soberano: destinados a la República por el respaldo otorgado al uso del petro.
Se dice que el 30% se dedicará a desarrollar tecnológicamente el proyecto (es decir, cumplir con la inexistente hoja de ruta) y a crear el ecosistema. Otro 15% es para el desarrollo “tecnológico” que no está directamente relacionado con el proyecto del petro, sino que va a “fondos destinados a inversiones en tecnologías, infraestructuras, zonas especiales y proyectos que contribuyan al avance económico del país, con especial énfasis en aplicaciones de las cadenas de bloques para mejorar la productividad y transparencia en empresas y organismos públicos”. Si bien es cierto que una parte de los objetivos del petro es la creación de una economía digital independiente, transparente y abierta a la participación directa de los ciudadanos, también lo es que no hay información sobre el tipo de proyectos que pudieran desarrollarse. Simplemente se menciona que los proyectos serán seleccionados por los tenedores de petro por medio de votaciones a través de la cadena de bloques.
Aún menos transparente resulta que el 55% del dinero recaudado irá a un fondo separado manejado por la Supcacven sin que se diga para qué es ese fondo ni cómo se manejará. Lo común es que, en proyectos de criptomonedas, el desarrollo tecnológico y la operación del proyecto absorban la mayor parte de los fondos. En el caso del petro, no se proporciona más información sobre este fondo, el cual, de concretarse los planes de recaudación, podría llegar a tener $ 2.5 mil millones de dólares.
Reacciones de la criptocomunidad
Después de leer el libro blanco, la criptocomunidad en internet ha comenzado a expresarse negativamente sobre el petro. El 7 de febrero, Alex Van de Sande, diseñador principal de la Fundación Ethereum, y por tanto una de las voces más respetadas dentro de la comunidad, criticó duramente varias de las contradicciones del libro blanco en una serie de tuits. A continuación, algunos de ellos[20]:

The government cannot create Petros (but it can) which in theory should make the market happy, but there’s no mechanism to issue or destroy the tokens, it’s basically impossible for it to do the one thing it’s supposed to do, follow the price of oil.

“El gobierno no puede crear petros (pero sí puede), lo que en teoría debe hacer feliz al mercado, pero no hay mecanismo para destruir o emitir los tokens, así que es básicamente imposible que el petro haga lo que supuestamente debe hacer, que es seguir el precio del petróleo”.

It’s a token on ethereum, which doesn’t need mining. But it might also be mined anyway in proof of stake. Or maybe they reserve the right to make it proof of work. And miners will be paid in Petro, which is based on price of oil which has no correlation to miner or security cost.

“Es un token en Ethereum que no necesita ser minado. Pero podría ser minado de todas maneras mediante una prueba de stake[21]. O a lo mejor ellos se reservan el derecho de hacer una prueba de trabajo. Y los mineros serán pagados en petros, cuyo precio está referido al petróleo, pero que no tiene relación con el minero o los costos de seguridad”.


The supply is limited, the demand is market based, but the price will be somehow pegged to the price of oil. Because, thanks to socialism magic, price is not set by supply and demand, but by this incredible formula where both Petro and the Bolivar are divided by themselves

“La oferta tiene un límite, la demanda la fija el mercado, pero el precio de alguna manera está vinculado al precio del petróleo. Porque, gracias a la magia del socialismo, el precio no se fija entre la oferta y la demanda, sino por esta fórmula increíble, donde ambos, el petro y el bolívar se dividen entre ellos mismos”.

So there you have it. If you were desperately looking to gamble some money while at the same time funding oppression and probably running amok of international finance laws, then I have just the perfect token for you.

“Ahí lo tienes. Si estás buscando apostar algo de dinero mientras que, al mismo tiempo, financias la opresión y probablemente estés enloqueciendo con las leyes financieras internacionales, entonces tengo el token perfecto para ti”.

Por su parte, Peter Schnürer, jefe de tecnología de la firma suiza de servicios Inventx, señaló que “las criptomonedas emitidas por el estado tienen un enorme potencial. Sin embargo, este proyecto (petro) desaprovecha la posibilidad de una ‘buena’ criptomoneda y amenaza con dañar la reputación de las criptomonedas emitidas por el estado. Personalmente, considero que es el deber moral y económico de todos los inversionistas en criptomonedas dejar que este proyecto falle, como con cualquier otra ICO dudosa. Las inversiones responsables disuaden a los usuarios habituales y allanan el camino para una economía de tokenssostenible”[22].
Reflexiones finales
La noción de una moneda estable tiene atractivo para quienes creen en el futuro de las criptomonedas, ya que reduce el problema de la volatilidad que hasta ahora presentan las monedas virtuales como bitcóin. El anuncio de que un gobierno salga con una criptomoneda también fue considerado interesante, ya que impulsaría la credibilidad y ayudaría a la aceptación de las monedas, no necesariamente como reemplazo de las monedas legales, pero sí para otros usos.
Pero nada permite pensar que el petro se justifique y mucho menos que pueda hacer lo que pretende, que es reemplazar al dólar como moneda de reserva internacional. En todo caso, la única moneda que pudiera terminar siendo reemplazada es el bolívar, e incluso queda la duda de si la intención final del gobierno es que la criptomoneda sea de uso obligatorio. Si bien no se establece la obligatoriedad de su uso o aceptación, uno de los puntos de venta del proyecto es que el petro tiene un universo potencial de usuarios de al menos 20 millones de venezolanos, los cuales podrían pagar impuestos y servicios públicos e incluso recibir bonificaciones especiales utilizando la moneda. De hecho, algunos analistas han asomado la idea de que el proyecto del petro no es otra cosa que el inicio de una reforma monetaria encubierta[23].
Sin embargo, el análisis del libro blanco apunta a que el gobierno busca, como siempre se sospechó, aprovechar el mecanismo del ICO para recaudar fondos y evadir el cerco creado por las sanciones internacionales. Hay que recordar que el ICO supone que individuos y organizaciones compren Ether (la moneda de Ethereum) y la transfieran al gobierno a cambio de petro. De ser exitoso el ICO –cosa que ponemos en duda- el Ether podría ser cambiado, en teoría, en algunos países por moneda dura para fondear actividades que nadie conoce. Todo ello refuerza la creencia de que el petro es, antes que nada, una estafa a los potenciales inversionistas.
***
[1] Por sus siglas en inglés: Initial Coin Offering (ICO) es una forma de reunir capital para desarrollar un proyecto de criptomoneda, lo que implica resolver los aspectos técnicos (especialmente desarrollar el programa de computación) y los temas legales, de mercado, entre otros. La empresa emisora no emite las tradicionales acciones o bonos, sino que su compromiso es completar el proyecto. Los inversionistas entregan dinero a cambio de tener la moneda y de apoyar un proyecto en el que creen.
[2] Supcacven: Libro Blanco, pág.11.
[3] Supcacven: Libro Blanco, pág.11.
[4] Ídem, pág. 13.
[5] A diferencia del bitcóin, donde para adquirir la moneda hay que “minarla” (resolver acertijos matemáticos), muchas otras son generadas sobre el bloque de una moneda ya existente y lanzadas al mercado de manera centralizada por la entidad que las crea a través de un ICO.
[6] Ver, por ejemplo, lo que dice el Fondo Monetario Internacional: http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2016/022216b.pdf
[7] Supcacven: Libro Blanco, pág.15.
[8] Myles Snaider: “Overview of stablecoins”. Multicoin. Enero, 2018. https://multicoin.capital/2018/01/17/an-overview-of-stablecoins/
[9] Thether es una empresa registrada en Hong Kong. De acuerdo a su página en internet, las monedas de la plataforma Tether están respaldadas al 100% por los activos reales en moneda fiduciaria (dólar, euros y pronto el yen japonés) en sus cuentas de reserva. Theter se puede canjear e intercambiar según los términos de servicio de Tether Limited.  Así, la tasa de conversión es 1 tether USD ₮ es igual a 1 USD. https://tether.to/
[10] GoldMint no canjeará GOLD por oro a la par, pero promete vender 1 GOLD por un 5% de prima sobre el precio spot de Londres de una onza de oro y volver a comprarlo con una prima del 3%. https://www.goldmint.io/
[12] Myles Snaider: “Overview of stablecoins”.
[14]  Supcacven: Libro Blanco, pág.15.
[15] Ídem. pág.15.
[16] Ídem. pág. 15.
[17] Ídem: “El Estado venezolano no podrá hacer nuevas emisiones del criptoactivo petro. El diseño de la red incluye la posibilidad de generar un incentivo por prueba de tenencia. Dicha característica estará inhabilitada inicialmente y sólo podrá activarse por iniciativa de la Superintendencia de la Criptomoneda de Venezuela con la aprobación de los tenedores de petro”. Pág 14.
[18] Como por ejemplo, el gobierno de Estonia está pensando en lanzar su propia criptomoneda, Estoicoin, y para ello ha pedido asesoramiento del creador de Ethereum y de otros expertos en blockchain y criptomonedas. https://medium.com/e-residency-blog/were-planning-to-launch-estcoin-and-that-s-only-the-start-310aba7f3790
[19] Ídem: pág. 19.
[20] Traducción propia del inglés. Ver original en la cuenta de Twitter @avsa.
[21] Prueba de participación o proof of stake (POS) es un protocolo que pide que los mineros presenten pruebas de posesión de esas monedas para validar las transacciones y recibir una recompensa. Se distingue de la prueba de trabajo o proof of work (POW), donde el minero muestra prueba de la cantidad de trabajo invertida en resolver el acertijo matemático. Ver Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Prueba_de_participaci%C3%B3n
[22] Peter Schnürer: “The Petro becomes the first state crypto-currency – a critical analysis”. Steemit. Febrero 7, 2018. https://steemit.com/cryptocurrency/@cryptopete/the-petro-becomes-the-first-state-crypto-currency-a-critical-analysis  
[23] Victor Alvarez: El Petro como inicio de una reforma monetaria. El Estímulo. Febrero, 2018. http://elestimulo.com/elinteres/el-petro-como-inicio-de-una-reforma-monetaria/