miércoles, 6 de junio de 2018

¿Arrogancia u oportunismo?

Tomado de www.talcualdigital.com


¿Arrogancia u oportunismo?, 

por Félix Arellano


Ahora que nos encontramos de nuevo frente a los inicios de una irracional guerra comercial, promovida por el Presidente Donald Trump, todo pareciera indicar, desde una perspectiva crítica, que uno de los defectos del Presidente tiene que ver con su arrogancia, sinónimo del pecado capital de la soberbia; empero, para sus seguidores, que no son pocos, la explicación es firmeza de carácter, con un hábil olfato político; es decir, un gran oportunismo.
Con pocas excepciones, entre las que podría destacar el caso venezolano, la conducta presidencial tiende a ser impulsiva, desconcertante y arrogante lo que progresivamente está minando la credibilidad y la confianza en los Estados Unidos. En estos temas éticos, el proceso bolivariano hace silencio, pues precisamente por arrogancia se opone la ayuda humanitaria e incluso pudiera ser capaz de permitir la muerte de los pacientes con enfermedades crónicas, con tal de no ceder y, además, manipular las muertes bajo su libreto cubano contra el imperio.
La aplicación de sanciones arancelarias en el acero y el aluminio, contra la Unión Europea, Canadá y México, en pleno proceso de revisión del Tratado de Libre Comercio (TLC), con el pretexto de salvaguardar la seguridad nacional, constituye una clara expresión de proteccionismo radical, que sobrepone el autoritarismo nacional y la versión más rígida de la soberanía, sobre las reglas del comercio internacional y el multilateralismo, afectando sensiblemente a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Desde la campaña electoral estaba bien definido el carácter arrogante del candidato, que prometía la supremacía nacional, sin reconocer las debilidades y limitaciones. En el mundo global la competitividad es muy dinámica y compleja y las viejas potencias pueden resultar lentas y, en algunos casos obsoletas. Las nuevas tecnologías, la electrónica y la robótica en los procesos productivos, puede desplazar viejos y gigantes complejos industriales que no logran adaptarse a los nuevos cambios. Al pueblo norteamericano y a su economía les hace falta un poco de humildad para reconocer debilidades.
Con este irracional comportamiento en materia comercial, entre otras, el Presidente Trump evidencia su rechazo a las reglas del sistema internacional, lo que exacerba la desconfianza y estimula potenciales conflictos. La normativa internacional del comercio permite la protección temporal en casos de competencia desleal, o por problemas internos y de competitividad de las economías, de sectores productivos o de empresas específicas y para estos casos se cuenta con las salvaguardias comerciales. En todos estos casos la protección puede adoptarse luego de procesos de investigación que están bien definidos y regulados.

El Presidente Trump de forma autoritaria aplica medidas unilaterales y menosprecia las normativas internacionales, lo que genera diversas reacciones, entre otras, los países afectados ya están recurriendo a los procedimientos tanto en la OMC, como en el vigente TLC; no sería extraño que el Presidente aproveche la oportunidad para expresar su total rechazo a tales instrumentos y apruebe su retiro formal, decisión que cuenta con un importante rechazo en su propio país.
Ahora bien, no podemos dejar de reconocer el carácter estratégico y oportunista del agresivo comportamiento del Presidente, pues está preocupado con su pobres resultados en el gobierno y busca desesperadamente algunos éxitos, más aun teniendo cerca las elecciones para la renovación del Congreso, donde su partido republicano puede perder la actual mayoría, lo que pude tornar más cierto el avance del juicio político en su contra. Buscando resultados exitosos el Presidente exacerba su agresividad, que también seduce a sus seguidores; empero, con el tiempo los resultados pueden complicar la situación de los Estados Unidos, que se está aislando y perdiendo oportunidades, con adversarios bien dispuestos a ocupar los espacios
Desde una lectura crítica decimos: “malas acciones, que presagian tiempos difíciles”; pero, sus fanáticos asumen otra lectura, y asumen el reposicionamiento de la gran potencia, no quieren aceptar que, en términos económicos, ya no es posible una hegemonía absoluta y que es con el sistema de reglas y acuerdos que se pueden mantener beneficios equilibrados. El permanente ataque contra México es el preludio de negativas consecuencias para ambas partes, pero la arrogancia solo aprecia lo que le conviene. Pareciera que es momento para que la voz de alerta y la prudencia de muchas instituciones y personalidades en los Estados Unidos se hagan presente, exigiendo los cambios necesarios, recordemos que un resfriado en su economía, se puede transformar en grave crisis para la economía mundial.

lunes, 4 de junio de 2018

Italian Trumpism Is No Less Dangerous than the Original

Tomado de http://www.spiegel.de


Roman Reality CheckItalian Trumpism Is No Less Dangerous than the Original

Members of the European Union need to send a clear message to the new Italian
 government: We will not allow you to destroy the eurozone.
©
A DER SPIEGEL Editorial by 
Italian prime minister designate Giuseppe Conte
AP
Italian prime minister designate Giuseppe Conte
They view themselves as the executors of the true will of the people. They put their nation first, without any regard for international treaties. But, no, it's not Donald Trump and his supporters in the United States we're talking about here. It's Italy's new government, which is currently being formed and whose political intent could best be summarized as such: Italy first, reflection second.

For the European Union, though, the Italian version of Trumpism is no less dangerous than the original. The political platforms of the new populist coalition government in Rome are comprised primarily of huge tax cuts while at the same time increasing pensions and social welfare services -- which would push an already highly indebted nation even further into debt. It's an agenda that brings along with it the constant threat of suicide attack on Europe: Either you make concessions, or we'll blow up our country and the eurozone along with 
it. 
At first hearing, the threat sounds like the one issued by former Greek Finance Minister Yanis Varoufakis, who three years ago threatened that the common currency would crash if the other eurozone countries didn't forgive a significant chunk of Greek debt. In truth, however, the attack from Rome is much more brash and perilous.
It's more dangerous because, in contrast to much smaller Greece, the eurozone bailout fund would only be sufficient in a worst-case scenario to provide aid to Italy for one to two years. After that, it is almost inevitable that that euro would be thrown into an existential crisis that could drag banks and financial institutions around the world right down into the abyss with it. If Greece represented a bomb for the eurozone, then Italy is a nuclear bomb.

A Perfidious Transfer Union
Beyond that, the offensive from Rome has been characterized by a unique form of audacity. Greece was a poor country on the verge of bankruptcy that asked for assistance at a point when it was in dire straits. The Italians, on the other hand, are wealthier on average than the Germans and many times richer than the people of Latvia or Slovakia. And yet people in those countries would ultimately be held liable for the consequences of a tax reform that primarily benefits the wealthier portion of the Italian population. If the new government is able to prevail with these reforms, it would establish an extremely perfidious transfer union in Europe: one that moves money from the poor to the rich.
Eurozone governments would thus be well-advised to cooly reject unreasonable demands coming from Rome. On the one hand, they cannot allow any doubts to arise as to whether the cabinet of prime minister-designate Giuseppe Conte is required to adhere to the applicable budget rules. And on the other, those in power in Berlin, Brussels and Paris, contrary to the advice currently being given by some German economists, should absolutely continue to push forward with their plans for reforming the eurozone. And this should be done in the spirit of the proposals put forward by French President Emmanuel Macron months ago -- proposals which would also benefit Italy.
A larger investment budget, for example, could help reduce high youth unemployment in southern Italy. At the very least, it would be more likely to create new jobs than would lowering the retirement age, as the new government in Rome plans to do. Italy also deserves better support in tackling the refugee crisis after years of being left in the lurch by the rest of the EU. It's a proven principle: The prospect of getting more money from Brussels has moved many governments to rethink their policy plans in the past.
The EU's most important ally here is the financial markets. For several days, risk premiums on Italian sovereign bonds have been rising, and this trend will continue if the new government sticks to promises of prohibitively expensive tax cuts and social welfare benefits. If, on the other hand, it quickly adapts to reality, then those premiums will drop, and the government will have to set aside less money for servicing its debts. It may sound like a paradox, but it is in fact true that the better a country manages its budget, the more it is ultimately able to spend. The question is how long it will take for the populists in Roma to accept that logic.
The slogan for Macron's reform of the eurozone is greater solidarity in exchange for greater stability -- and the same should apply for how we deal with Italy's new populist government. In the end, a deal could arise that would serve the interests of both sides.
And it's high time for Donald Trump's Italian impersonators to learn something about the art of the deal.

LIBRO DE ALLAN BREWER CARIAS


CRÓNICA DE UNA DESTRUCCIÓN. Concesión, Nacionalización, Apertura, Constitucionalización, Desnacionalización, Estatización, Entrega y Degradación de la Industria Petrolera, 
Caracas 2018 730 pp.



El libro estará pronto en distribución en: www.amazon.com , www.barnesandnoble.com  y en las demás librerías globales.

El texto íntegro del libro está disponible en pdf en mi página web (www.allanbrewercarias.com), de donde pueden bajarlo:

sábado, 2 de junio de 2018

LOS APORTES DE USLAR PIETRI


LOS APORTES DE USLAR PIETRI
                                                                                       Enrique Viloria Vera

Son muchos los aportes que nuestro polifacético Arturo Uslar Pietri realizó en diferentes dominios del saber y que aún perduran como referentes para comprender mejor lo que somos y porqué lo somos. En esta oportunidad queremos subrayar los más relevantes, en nuestro criterio:

El Realismo Mágico: Uslar es un escritor que a temprana edad ya había adquirido resonancia tanto en Venezuela como en Francia, por su novela octogenaria Las Lanzas Coloradas. En Paris, compartió ciudad y oficio con  Alejo Carpentier y Miguel Ángel Asturias, al tiempo que desempolvaba de su inconsciente el término Realismo Mágico para caracterizar a una literatura que revela, descubre y expresa en toda su plenitud inusitada esa realidad casi desconocida y casi alucinatoria que era la de América Latina para penetrar el gran misterio creador del mestizaje cultural.  El propio Uslar señala: “por el final de los años veinte yo había leído un breve estudio del crítico de arte alemán Franz Roh sobre la pintura postexpresionista europea, que llevaba el titulo de Realismo Mágico. Ya no me acordaba del lejano libro, pero algún oscuro mecanismo de la mente me lo hizo surgir espontáneamente en el momento en que trataba de buscar un nombre para aquella nueva forma de narrativa”.

El Mestizaje Americano es otro de los grandes temas en los que Uslar ha dejado su impronta personal .En efecto, el escritor, en muy diversos ensayos y artículos, y desde diferentes perspectivas, aborda el tema del mestizaje americano para insistir en él, una y otra vez, a objeto de explicarlo en sus variadas manifestaciones, y, muy especialmente, en la cultural. Recuerda Uslar que “es sobre la base de este mestizaje fecundo y poderoso donde puede afirmarse la personalidad de la América hispana, su originalidad y su tarea creadora. Con todo lo que le llega del pasado y del presente, puede la América hispana definir un nuevo tiempo, un nuevo rumbo y un nuevo lenguaje para la expresión del hombre, sin adulterar lo más constante y valioso de su ser colectivo, que es su aptitud para el mestizaje viviente y creador.” Uslar resalta las expresiones de ese mestizaje cultural presentes en el Barroco americano, en el modernismo, en el sincretismo religioso y en los movilizadores mitos americanos como el Dorado. 

La Venezolanidad: Venezuela, la identidad del venezolano, la imagen del país, en fin, la Venezolanidad fue un tema constante en las numerosas, diversas y enjundiosas reflexiones que realizó Uslar Pietri durante su larga y fructífera vida intelectual. Para el escritor "esa unidad de tierra, de hombres y de destino ha ido revelándose en distintos tiempos de distinta manera. Ha empezado por sentir su condición y luego ha comenzado a expresarla en confesiones y revelaciones. Ha habido primero una visión exterior de una realidad, de un enigma, ha habido luego una sensación interior de esa realidad, y, al final, ha habido las tentativas de expresión de esa realidad. Esto es lo que podríamos llamar el proceso de invención de Venezuela." A estos efectos, el escritor estudió los nombres de Venezuela, el rescate del pasado, nuestro irremisible carácter de hispanoamericanos y, por último, el mestizaje como hecho fundamental de la identidad del venezolano, a objeto de entender mejor la venezolanidad.

EL Rentismo Petrolero: Con aguda visión de lo que podía ocurrir en el país si no se diversificaba la economía nacional, en 1936, Uslar acuñó su celebérrima frase “hay que sembrar el petróleo” que aún continúa siendo objeto de críticas y loas, e influenciado las políticas públicas y las discusiones sobre el porvenir del país. Para Uslar “sembrar el petróleo” significaba: “no abandonarnos a la poderosa corriente unilateral que constituye la industria petrolera, sino por el contrario, canalizarla, dirigirla, aprovecharla, para que con su fuerza y riqueza anime y movilice todas las actividades económicas del país”. La reciente realidad nacional le da profunda razón a los viejos temores del escritor cuando además advierte que "una parte de esa gran riqueza se ha invertido en crear un Capitalismo de Estado. Ese Capitalismo de Estado tiene consecuencias graves. Si sigue creciendo ilimitadamente, Venezuela va a llegar a ser un país, no ya de dependientes del petróleo, sino de dependientes del Estado, y ese capitalismo monstruoso del Estado, llegará fatalmente a convertirse en una terrible máquina de tiranizar."

Los estudios de Economía Venezolana: Uslar Pietri tiene además el mérito de haber contribuido significativamente al inicio de los estudios de la economía nacional, cuando para apoyar su Cátedra de Economía Política en la Facultad de Derecho de la UCV publica lo que se considera el primer texto de economía adaptado a la realidad venezolana. Sumario de Economía Venezolana, para alivio de los estudiantes, mezcla de informe económico, libro de geografía e historia económica.  
     



P. Michael McKinley: una perspectiva distinta de las causas de la guerra de Independencia venezolana

Tomado de http://venezuelaysuhistoria.blogspot.com/2009/04/p-michael-mckinley-una-perspectiva.html

LUNES, ABRIL 06, 2009

P. Michael McKinley: una perspectiva distinta de las causas de la guerra de Independencia venezolana


Autor: Carlos Balladares Castillo

En casi todos los discursos oficiales de las efemérides de la Independencia, se afirma que el espíritu libertario del pueblo venezolano logró la emancipación. Era imposible doblegar dicho espíritu, la “ruptura de las cadenas españolas” era un hecho inevitable; así lo afirma la visión romántica de nuestra historia oficial, pero también la perspectiva profesional de la historia lo sostiene desde argumentos basados en los procesos y tendencias económicas, sociales y políticas. Es el peso de la historia, tarde o temprano tenía que ocurrir. El 19 de abril de 1810, desde esta visión, fue el primer paso en firme para lograr la Independencia.

P. Michael McKinley (nacido en Venezuela, con doctorado en Oxford; actual embajador estadounidense en el Perú), en su libro:Caracas antes de la Independencia (publicado en 1985 por Cambridge Univerity Press, con el título de Pre-revolutionay Caracas); afirma que la principal provincia dentro de la Capitanía General de Venezuela era un caso atípico en el que el crecimiento económico estuvo acompañado por la estabilidad política y la paz social. Los conflictos sociopolíticos entre autoridades españolas y mantuanos, entre los mantuanos y las castas (todos los que eran producto de las mezclas entre las tres etnias fundamentales: blancos, negros e indígenas); son negadas por McKinley. Las causas internas que explican la ruptura con España, y especialmente el carácter de guerra civil que adoptó luego; son desmentidas con el uso abundante de fuentes históricas. Esta era una sociedad “en desarrollo, bien equilibrada y armoniosa”, nos señala el autor; desmintiendo por tanto la inminencia de los hechos bélicos.

Las autoridades españoles venían a hacer carrera en las Indias, y terminaban uniéndose en matrimonio con los criollos; por tanto, actuaban en sintonía con estos últimos; de manera que poco interés tenían los hacendados en generar un conflicto con la Corona cuando los funcionarios actuaban a su favor. En relación con las castas, la sociedad colonial sostenía una segregación formal que se atenuaba en su aplicación. El trato entre blancos y pardos tendía a la armonía por la movilidad económica y la estructura heterogénea de empleo; realidad que se puede notar en la disposición de todos los grupos a mezclarse y el trato que se daban entre si. Los viajeros europeos quedaban admirados por las relaciones tan familiares que existían entre amos y esclavos domésticos, por dar tan sólo un ejemplo. El racismo existía, pero también existía una “clase media” de blancos y pardos lo bastante numerosa para amortiguar las tensiones entre las élites y los pobres.

McKinley desmonta otras visiones históricas, con el uso de numerosas fuentes documentales (especialmente con datos económicos, y testamentos); tales como la idea de la fuerte concentración de la propiedad en pocas manos, la administración colonial tiránica y la pobreza generalizada. Una serie de factores; que los historiadores, en especial los seguidores de la historia Patria; sostienen como las principales causas, no sólo de la emancipación, sino también de la guerra civil. ¿Por qué entonces, esta sociedad que no tenía las condiciones para iniciar una guerra separatista, de un momento a otro cambió tan radicalmente?.

El autor, considera que las causas son externas principalmente: la invasión napoleónica; pero también influyó la incapacidad de las élites para ponerse de acuerdo en cómo enfrentar el vacío de poder que significó el secuestro de la familia real. En sus palabras señala: “El principal catalizador, no fueron las tensiones internas ni tendencias latentes separatistas o nacionalistas dentro de la colonia” (página 206). Los dirigentes españoles, tanto la Corona como las Juntas que asumieron el poder y la lucha contra el invasor francés; cometieron errores que llevaron a un fuerte sentimiento de orfandad por parte de las élites en las Indias.

¿Y por qué la guerra civil sangrienta? La explicación está en la política llevada a cabo por Bolívar desde 1813 con la proclama de guerra a muerte, la cual propuso el exterminio de los españoles; y a los que los realistas reaccionaron con el exterminio de los criollos. La violencia extrema se explica por la acción de los máximos caudillos rivales (Bolívar y Boves) y no por el compromiso político de la población de la provincia de Caracas.

Al final, McKinley advierte que para los primeros meses siguientes al 19 de abril no existían intenciones divisionistas, sólo se tomaban decisiones similares a las asumidas por el resto de las provincias en España para lograr su propia protección; por tanto, era poco probable la Independencia. El problema residió en una minoría radical de la élite; la cual fue dominando la Junta, y luego el congreso constituyente; debido a la intolerancia de la Regencia Española. Los hechos se precipitaron en los últimos meses, más nunca fue una tendencia irreversible o un plan premeditado desde los acontecimientos de abril.

Imágenes: 1°: Historiador P. Michael MCKinley como embajador del Perú, 2° Bandera de Guerra a Muerte.

viernes, 1 de junio de 2018

Rasgos del mestizaje EL SINCRETISMO RELIGIOSO EN AMÉRICA LATINA

Tomado de www.ideasdebabel.com 


Rasgos del mestizaje EL SINCRETISMO RELIGIOSO EN AMÉRICA LATINA, por Enrique Viloria Vera

A Gustavo Martín, in memoriam
Especial para Ideas de Babel. A ese inmenso, complejo e indetenible crisol en el que se fraguó el mestizaje latinoamericano, cada raza además de aportar su fenotipo, sus genes, su sangre, incorporó también su particular cosmogonía, su especial cosmovisión, sus peculiares creencias y expresiones religiosas, las que —mezcladas—produjeron renovadas concepciones religiosas, nuevas visiones para entender al mundo, a Dios y a los semejantes. De esta forma, el sincretismo religioso imperante en América Latina, es decir, el producto de la mezcla, de la combinación de religiones precedentes, puede también ser considerado como una de las manifestaciones relevantes de nuestro mestizaje cultural.
Este sincretismo religioso comienza a gestarse desde el mismo momento de la conquista, cuando unos hombres que traían a su Dios en sus convicciones y en cuatro carabelas, se encontraron con otros dioses distintos, profanos y con una religiosidad aborigen que no tenía nada que ver con los ritos, iconos, símbolos y creencias de una cristiandad que tanto había costado consolidar, y que ahora, frente a estos infieles ignorantes, desasistidos, relegados, ignorados, había que defender, difundir y catequizar. Como lo expresa Uslar Pietri:
 “Más allá de las realidades físicas, de las armas, de los caballos, el arte de la guerra y la viruela, estaba el choque de los espíritus. Lo que se abre de inmediato es el conflicto religioso que todo lo va a dominar y determinar. No la guerra de los hombres, que podía encontrar muchas formas de acomodo, sino la guerra de los dioses que no admite tregua.”
Comienza entonces un largo proceso de transculturación religiosa; los españoles se encuentran convencidos de que deben realizar una labor no sólo de conquista, sino también de evangelización, debían catequizar a los infieles del Nuevo Mundo, imponerles las creencias y enseñarles a adorar un mismo Dios, aquel, Cristo el Redentor, que los conquistadores trajeron en sus navíos, pero, sobre todo, en sus corazones. La Iglesia se suma a este proceso; a los soldados españoles les corresponde la conquista territorial, a los frailes la espiritual.
En efecto, como bien lo subraya de nuevo Uslar Pietri, refiriéndose a la conquista de México:
 “Apenas asegurada la dominación militar llega la otra expedición, la más ambiciosa y temeraria, la de los doce frailes franciscanos que van acometer la impensable tarea de hacer cristiano el imperio de Moctezuma. Los atónitos aztecas vieron a Cortés, en medio de todo su aparato conquistador victorioso, ponerse de rodillas para recibir a los doce pobrecitos de Cristo.”
Mientras los soldados conquistadores derribaban los templos paganos, y se procedía a construir sobre sus bases y paredes las primeras iglesias del Nuevo Mundo, los frailes se dedicaban a efectuar la tarea evangelizadora. Pedro Borges realizó una sistematización de los procedimientos misionales utilizados en el Nuevo Mundo, distinguiendo:
“1) los métodos propedéuticos, tendentes a preparar al futuro cristiano para la asimilación de los contenidos doctrinales. Aquí, el misionero partía de un estudio de la cultura y la psicología de los hombres a evangelizar con el fin de seleccionar los métodos. Paralelamente se trataba de conquistar su benevolencia (…) El siguiente paso solía consistir en una presentación del cristianismo como religión de elevado contenido moral y de ritual fastuoso o pleno de sentido, aprovechando en esta tarea la similitud con las propias creencias autóctonas. Esta fase implicaba una modelación individual y familiar del indio y facilitaba la integración en los esquemas sociales impuestos por los españoles. 2) los métodos persuasivos atacaban frontalmente, desde el punto de vista doctrinal las idolatrías y aludían ya al cristianismo como religión salvífica. El misionero solía ayudarse de procedimientos verticales o de autoridad que comenzaban por su propio ejemplo de vida y concluía en un cuidado extremo en el adoctrinamiento de los caciques y sus familias.”
Así, en lo que concierne a los indios, el sincretismo religioso permitió que los ídolos autóctonos (las fuentes, los árboles, las piedras sagradas, los astros) se sumarán también al estructurado y riguroso compendio y repertorio de vírgenes, santos, preceptos, ritos y de tres personas en un mismo Dios, que los frailes y misioneros españoles se encargaron de difundir, de catequizar, sin que pudiesen impedir que todas sus enseñanzas se fusionaran con las creencias propias y ancestrales de los aborígenes para producir un cristianismo particular. Como lo aprecia Uslar:
“Desde ese momento quedaba abierto el camino para que Juan Diego tropezará un día con la Virgen de Guadalupe, con aquella María Tonantzin que reunía en su seno la fuerza creadora de las viejas creencias para servir de base a una nueva realidad espiritual”.
Recordemos que en la cultura azteca existía una estrechísima relación entre las diosas madres. La deidad femenina Tonantzin designaba a la gran diosa Madre-Tierra: Coatlicue o Cihuacóatl. Esta diosa autóctona era venerada en un santuario ubicado en Tepayac, al norte de Ciudad de México. Muy pronto, los franciscanos decidieron suplantar ese santuario pagano por una ermita cristiana, dedicada ahora a la adoración de una virgen católica, la de Guadalupe de Extremadura, en cuya devoción militaba el propio Hernán Cortés. Virgen de Guadalupe que, sin embargo, lo que hizo fue complementar el arraigado y no extinto culto indígena a la madre tierra, Tonantzin, generando, en una ignorada complicidad, una religiosidad mixta, híbrida, sincrética”.
Este sincretismo religioso se enriquece y se complejiza con la introducción de los negros provenientes del África, quienes llegaron para trabajar como esclavos en las nuevas tierras conquistadas por los españoles. Uslar confirma que “en menos de un siglo los españoles, los indígenas y los africanos se hacen hermanos en Cristo y descendientes espirituales, de Abraham, de Moisés y de los Padres de la Iglesia”.
Los africanos también realizan su aporte a este proceso sincrético que produjo una religiosidad peculiar, con usanzas, simbologías, ritos, similitudes y analogías entre los santos y vírgenes cristianos y los orishas que estos esclavos africanos trajeron bien dentro de sí, en sus almas, en aquello que va más del cuerpo, para protegerlos del látigo del amo blanco y de la palabra catequizadora de los misioneros católicos. Estos africanos y, muy especialmente los del país yoruba, practicaban ritos ancestrales y tenían una religiosidad mucho más acendrada, interiorizada, que las demás etnias que vinieron del África a América.
Sobre la base de las creencias religiosas aportadas por estos esclavos africanos, en la América Latina y caribeña, se produce un sincretismo de analogías y semejanzas entre dioses de distinto cuño y proveniencia que luego tendrán una misma y única significación. En este sentido, Jesús García nos recuerda que
“En América, Shangó legitimó su jerarquía en las diferentes regiones donde fue introducido. Lo mismo harían Oschum, Ochosi, Yemayá, Obatalá, y otros orishas que llegaron dispersos desde los diferentes pueblos yoruba y aquí en América lograrían articularse y ganar esa coherencia jerárquica con las mismas características ancestrales”. García nos ofrece, igualmente, un cuadro comparativo que muestra como en tres países de América (Brasil, Cuba y Trinidad), lograron sobrevivir y permanecer algunos de los orishas que los africanos trajeron consigo para concretar su aporte indiscutible al sincretismo religioso americano.
 
Países
 
 Nombre de
 los  Orishas
 
 Características del Orisha
Brasil
Cuba
Trinidad
 
Shangó
 
Dios del trueno,
los tambores y la sexualidad
Brasil
Cuba
Trinidad
 
Oshum
 
Divinidad de las aguas dulces
Brasil
Cuba
Trinidad
 
Ogum
 
Hermano de Shangó, dios del hierro y de la guerra

Brasil
Cuba
Trinidad
 
Obatalá
 
Dios de los cielos

Brasil
Cuba
Trinidad
 
Yemayá
 
Divinidad del mar

Brasil
Cuba
Trinidad
 
Ochosi
 
Dios de la cacería
Estos orishas habitaron junto con sus adoradores africanos en las cofradías, cabildos y sociedades de ayuda mutua que existían en las grandes plantaciones de caña de azúcar, especialmente en Cuba y Brasil. De conformidad con Tabaré Güerere:
“Estas agrupaciones servían para mantener los ritos, los cantos y danzas que desde antaño implicaban sus creencias religiosas. Estos cabildos mantenían una organización social parecida a la de la corona, con un rey, una reina y toda una corte donde se incluían a los ahijados de los dueños de casa. Con la llegada del nuevo orden, producto de la independencia, los negros terminaron agrupándose en ‘Casas de Santo’ …En estas ‘Casas de Santo’ mantenían un altar con los santos católicos representativos de las deidades africanas, adornado con flores y con vasijas hechas de arcilla, donde colocaban los objetos y figuras que pudieran tener algún significado para los dioses africanos, hecho necesario debido a la prohibición expresa de practicar ritos religiosos diferentes a los cristianos.”
Como expresión de este sincretismo se produce una asimilación entre vírgenes y santos, dioses y provenientes de uno y otro lado del mundo: de la España católica y del África pagana. En Cuba: Yemayá es la Virgen de regla, patrona de la ciudad de La Habana; Changó, Santa Bárbara; Ochún, la Virgen de la Caridad del Cobre; Obatalá, la Virgen de las Mercedes.
Fruto de estas contribuciones africanas, y muy especialmente de las yorubas, en América se construyeron manifestaciones religiosas sincréticas de extendido alcance y renovado vigor como lo son la Santería afrocubana, la Macumba también denominada Camdomblé afobrasileña, el Vudú haitiano y otras expresiones de menor impacto que se practican en diferentes países del continente y del caribe.
En lo concerniente a la realidad venezolana, Juan Liscano confirma que
“En Venezuela tampoco se constituyeron sistemas religiosos comparables a los de Haití, Cuba y Brasil. En primer, lugar conviene señalar que nuestro país no recibió emigración yorubana, pues cuando ésta empezó a efectuarse, ya Venezuela había abolido el comercio de esclavos. Los rasgos culturales más evidentes son bantúes, con islotes de supervivencia dahomeyanas y de la Costa de Oro.”
Sincretismo religioso peculiar, deslumbrante, sorprendente, sin igual, manifestación privilegiada de un mestizaje latinoamericano que tampoco escapó, que no pudo escapar, del más terrible y genuino de los conflictos desarrollados por el hombre: el de sus dioses.