jueves, 11 de febrero de 2021

Economía Política del Chavo-Madurismo De cara a una posible negociación

 Economía Política del Chavo-Madurismo

De cara a una posible negociación

 

Humberto García Larralde, economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela, humgarl@gmail.com

 

A la memoria de Héctor Silva Michelena, amigo, humanista y economista crítico,

comprometido con el triunfo último de la libertad y de la razón.

 






La posibilidad de una negociación para acordar una salida electoral confiable a la actual tragedia parece asomarse tímidamente. Hacerla realidad obliga a conocer a qué responde la contraparte con la que se pretende negociar, en este caso, la representación del régimen. Con esto en mente y en el ánimo de impedir que las fuerzas democráticas sean burladas --una vez más— por quienes ocupan el poder, es útil un somero enfoque de economía política para entender mejor lo está en juego.

 

Instituciones, para qué

El quehacer económico responde a los incentivos del marco institucional en que se desenvuelve. Las instituciones son las reglas que acotan el comportamiento económico, político y social de una sociedad. Pueden ser formales --leyes y normas escritas—o informales: hábitos, valores y códigos que guían la vida en colectividades. La economía política busca entender los intereses en juego de una sociedad, las razones a que responden y las instituciones con las que están asociadas.

 

En Venezuela, las instituciones de la democracia representativa, en particular, el Estado de Derecho, como de la economía de mercado, fueron desmanteladas por la llamada “Revolución Bolivariana”. ¿Por qué? Pueden señalarse las ambiciones de poder de Chávez, empeñado en abatir todo obstáculo a la centralización de decisiones en sus manos por creerse el auténtico heredero del Libertador y, por ende, el nuevo “salvador de la Patria”, y/o los pruritos socialistas de sus conmilitones de extrema izquierda. Sea como fuere, llevó a que se eliminase la transparencia, la rendición de cuentas y toda actividad de supervisión y control externo por parte de los órganos de representación social sobre el uso de los bienes y dineros públicos. Asimismo, ahogó al mercado como mecanismo autónomo para asignar recursos y determinar la remuneración de los agentes productivos, con su sistema de precios que empalma las presiones de demanda con las posibilidades de oferta. Por ende, la asignación, distribución y usufructo de los recursos económicos pasó a determinarse por criterios ajenos a la racionalidad económica y a la preservación del patrimonio público nacional. ¿Qué implicaciones tuvo, qué surgió de eso?

 

Puede que al comienzo Chávez realmente creyese que, pasando por encima de las instituciones, redimía a un pueblo oprimido, y sus partidarios izquierdosos que el sistema socialismo fuese superior. No importa. El hecho cierto es que la ausencia de controles sobre la gestión pública y su sometimiento a la voluntad personal de un caudillo condujo a un proceso para el disfrute económico cada vez más discrecional y arbitrario. Al imponer una serie de leyes punitivas, con regulaciones y controles de precio que desafiaban las fuerzas de mercado, surgieron fuertes incentivos para lucrarse arbitrando entre precios y extorsionando a comerciantes y empresarios. Cabe recordar, además, que la captación de formidables rentas por la venta de crudo en los mercados internacionales había proveído a gobiernos anteriores de un margen amplio para el gasto discrecional. Ello dio lugar a prácticas populistas y clientelares, que Chávez llevó a extremos. Incentivos perversos como estos se alimentan de la vulneración del Estado de Derecho, sea por la no aplicación de leyes o por su desvirtuación por parte de policías y jueces abyectos. Dio lugar a intereses consustanciados con una situación de anomia, de ausencia de normas y resguardos, en la que reina el arbitrio de los que tienen poder. Como tal, la conflictividad actual y la tragedia de los venezolanos no obedece a proyecto ideológico alguno, ni debe ubicarse en el plano de una disputa entre izquierda y derecha. Sobre esto invito a leer mi último libro[1].

 

 

Corrupción militar como eje

El eje del régimen es el componente militar, por monopolizar los medios de violencia. Su incursión inicial en irregularidades fue con el “Plan Bolívar 2000”, luego aparecieron las corruptelas del Central Azucarero Ezequiel Zamora (CAEZ), con asesoría cubana, y, progresivamente, una sucesión de escándalos relacionados con dinero para obras públicas, procuras, importaciones y, sobre todo, para la adquisición de dólares preferenciales. Aún más notorio fue su participación activa en el narcotráfico, recogida como “cartel de los soles”. Estas irregularidades fueron generando un entramado cada vez más denso de complicidades, que torcían a su favor la toma o instrumentación de medidas. Chávez no enfrentó la corrupción militar. Utilizó su conocimiento de ella como Espada de Damocles para asegurar la lealtad de los oficiales involucrados. Para ello armó un sistema judicial sumiso que castigara a los rebeldes o echase un manto protector (impunidad) sobre los que le eran fieles. Los criterios de justicia y de legitimidad de muchas acciones pasaron a ser determinadas, no por su apego al ordenamiento legal y/o al interés de la nación, sino por su funcionalidad para con el ejercicio de poder de Chávez. Maduro llevó esto todavía más allá. Elevó a altos cargos públicos a militares señalados de narcotráfico y violación de derechos humanos, y edificó una institucionalidad paralela –asamblea constituyente y TSJ secuaz— que anuló la supervisión y el control sobre su gestión por la representación popular en la Asamblea Nacional. Terminó por corromper a altos oficiales, colocándolos al frente de ministerios e institutos del área económica, empresas públicas, inversiones, servicios y permitiendo las trapisondas ejecutadas en la custodia de fronteras, puertos, aeropuertos y alcabalas, como de la extorsión en general.

 

Ello destruyó a la FAN como institución, suplantando la disciplina, obediencia y respeto por la jerarquía, como la unidad de mando, por alianzas o componendas entre quienes estaban mejor posicionados para sacarle provecho a las oportunidades de depredación de la riqueza social emanadas de la destrucción de la legalidad. Dio lugar a un régimen de expoliación, comandado por una confederación de mafias que cooperan o rivalizan entre sí, por “cotos de caza” específicos. Estas mafias incluyen funcionarios civiles, así como empresarios inescrupulosos –la llamada “boliburguesía”. La situación de anomia permitió  extender sus tentáculos a todos los niveles, incorporando, por ejemplo, a consejos comunales de base y a colectivos chavistas, al reparto de bolsas CLAPS o la exacción de “vacunas” a comerciantes.

 

Vulnerabilidades

Pueden sacarse las siguientes inferencias de lo anterior: 1) el poder, lejos de ser monolítico, está diluido entre la mencionada confederación mafiosa; 2) las alianzas entre y con esas mafias, son la base real de apoyo al régimen; 3) el mayor desafío de Maduro está en alimentar ese apoyo con oportunidades de lucro y, así, mantener su lealtad y adhesión; 4) ello se fundamenta en actividades que parasitan a la nación, que la han dejado exangüe; 5) el encogimiento resultante del botín agudiza los conflictos internos al régimen, causando reacomodos y desplazamientos; 6) éstos debilitan las bases de apoyo de Maduro.  

 

La situación descrita se complica por la situación de default en que se encuentra Venezuela, como por las sanciones impuestas al régimen, que imposibilitan acudir a los mercados financieros internacionales. Ha obligado a éste a concertar alianzas con bandas criminales internacionales y gobiernos “paria”, con el fin de burlar las sanciones, obtener recursos y financiar desarrollos que reemplacen los “negocios” agotados. Maduro se fue convirtiendo, así, en rehén del ELN, las FARC disidentes y de otras organizaciones criminales para explotar las riquezas minerales de Guayana; de Irán y de Rusia para parapetear la industria petrolera destruida y encontrarle salidas de mercado (con enormes descuentos y aquéllos cobrando su parte); de Turquía, para la compra de oro ilegalmente extraído; y de Cuba, por su asesoría en el funcionamiento del Estado de Terror, tan vital para un régimen fascista como el suyo.

 

La dilución de la autoridad central y la formación de nudos de poder dispersos se ha visto acompañada de un relajamiento de los controles y regulaciones de la legislación punitiva, otrora “socialista”. La liberación (de hecho) de controles de cambio y de precio ha estimulado iniciativas comerciales en la forma de “bodegones” y mercados virtuales, que transan mercancías importadas en divisas, cobrando precios bastante superiores a los internacionales en muchos rubros.  La anuencia del régimen con este despliegue de “capitalismo salvaje” obedece a que representa una veta para lavar dineros mal habidos y, además, da una sensación de prosperidad a sectores de clase media alta y funge de aliviadero para satisfacer las necesidades de quienes perciban divisas. Ello atemperaría su actitud opositora. Mantener los controles era contraproducente, tanto por los estragos causados (escasez, mercados negros), como por su futilidad para la prédica populista. Pero la dolarización desnuda más que nunca la enorme desigualdad en el consumo entre quienes tienen acceso regular a las divisas y quienes deben conformarse con comprar en bolívares y depender de las bolsas CLAP. Además, introduce una dinámica que puja por mayores libertades en distintas actividades. Ello atenta contra las prácticas de expoliación amparadas en los controles, por lo que esta “flexibilización” económica, amén de negar el supuesto socialismo, añade a los conflictos y reacomodos en el seno del chavo-madurismo. La visita de Jorge Rodríguez, a FedeCámaras, ya como presidente de la Asamblea Nacional ilegítima, podría verse dentro de este contexto.

 

Inferencias para una eventual negociación

Entender los intereses en juego ayuda a precisar qué se puede negociar y con quién. El cómo es potestativo de políticos, bien asesorados, y de las circunstancias que puedan presentarse.

 

La expoliación de la renta y de la riqueza social ha sido la razón de ser del régimen. Su resiliencia en aferrarse al poder se vale de una burbuja ideológica que ha creado una realidad alterna, ante la cual sus integrantes consiguen la absolución de sus crueldades y cobijo a sus desafueros. La destrucción de la economía, de la industria petrolera y de los medios de sustento de los venezolanos, les rueda. Se desentienden absolutamente del hambre, la inseguridad, el colapso de los servicios y el deterioro de su calidad de vida. Pretender, por tanto, que el bienestar de la población o el “interés de la nación” puedan ser fundamento para incitarlos a negociar su salida, no tiene ningún sentido.

 

Puede distinguirse, en particular, a un núcleo perverso, sin escrúpulos, en el cual destacan Maduro, Diosdado, los hermanos Rodríguez, Padrino López y los que están al frente de los órganos de terror (Sebin, DGCIM), que aplastan toda objeción ética, humanitaria, legal o moral a sus atropellos, repitiendo clichés e inventando conspiraciones que los obligan a “defenderse”. Son sociópatas, profundamente dañados por esa falsa realidad a que se han entregado: la maldad hecha poder. Algunos tienen encima, además, requisitorias por violación de derechos humanos y tráfico de drogas. De tanto huir hacia adelante, se quedaron sin salida. Se les pasó el tiempo para una posible reinserción. Y ellos lo saben.

 

Su permanencia depende de su capacidad por renovar continuamente las complicidades que le sirven de sustento. El encogimiento del botín y las sanciones aumentan su vulnerabilidad: hay cada vez menos renta para repartir. En el contexto de poderes anarquizados, compromisos con socios externos (que cobran su parte) y flexibilización creciente de algunos aspectos de la economía. ¿podrán impedir su salida? Depende, por supuesto, de la existencia de una oposición capaz de cobrársela, con el apoyo internacional. Esto último supone un esfuerzo por despejar toda duda acerca de la naturaleza fascista, proto totalitaria, de Maduro y de los militares que lo acompañan, de manera de no caer –una vez más—en las ilusiones de sus cantos de sirena, para ganar tiempo y desmoralizar al país. No concederán nada que apunte al restablecimiento pleno de la democracia, a menos que las circunstancias los obliguen a ello.

 

Una estrategia inteligente desde la oposición, con apoyo de los gobiernos de EE.UU., la UE, Canadá y algunos latinoamericanos, deberá incidir en aislar a Maduro de los socios de los cuales es rehén. Las sanciones podrían ser la carta decisiva para aprovechar las crecientes vulnerabilidades del régimen y producir su resquebrajamiento interno, siempre que estén acompañadas de la reactivación interna de la protesta. Es menester, por tanto, diseñar una estrategia con estos propósitos, que restablezca la confianza mayoritaria en un liderazgo opositor comprometido con el restablecimiento de la democracia.



[1] Venezuela, una nación devastada. Las nefastas consecuencias del populismo redentor, Ediciones Kalathos


Héctor Silva Michelena: In Memoriam

 


Héctor Silva Michelena: In Memoriam

Gracias profesor por los textos, escritos que nos legó; deja una obra importante y valiosa en el desarrollo del pensamiento económico para las nuevas generaciones.-


·         JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

11/02/2021 05:00 am



           El pasado 27 de enero pasado, culmino su ciclo vital uno de los más brillantes economistas del país en los últimos años. Con Silva Michelena me unen lazos importantes, primero, fue gran amigo de mi padre, una amistad de más de cinco décadas, que se inicio en la ciudad de Buenos aíres, en la Universidad de esa ciudad, la UBA, donde inicio estudios de medicina los cuales no culmino( llegó hasta cuarto año) siendo para él una gran frustración ( hubiera sido un gran médico), pues mi padre y el mantuvieron un gran amistad que se extendió a sus sobresalientes hermanos, científicos sociales como él José Agustín y Ludovico por años. Por otro lado, Silva Michelena fue profesor invitado al curso de Economía Mundial que me dictaron Domingo Maza Zavala y Maxim Ross, durante los años 1986-1987, durante la maestría de Economía Mundial, en esos años. Una experiencia inolvidable y todo un privilegio; los mejores economistas de Venezuela durante un año, imperdible. Allí lo conocí y empecé a tratarlo.



                Silva Michelena, formado por los jesuitas del San Ignacio de Loyola, se gradúo de economista en 1961 en la UCV, e ingreso inmediatamente al postgrado de CENDES, bajo la dirección de Jorge Ahumada, gano concurso de oposición en la cátedra de macroeconomía, con nota sobresaliente. Doctor en Ciencias Económicas, UCV, 2004; con la tesis: Comercio Internacional: teoría neoclásica y nueva teoría. Exposición y crítica. Allí se hace una exposición y crítica detallada de la vigencia de la teoría neoclásica y se exponen críticamente los fundamentos para una nueva teoría del Comercio Internacional, siguiendo la inspiración de Elphanan Helpman y Paul Krugman, ganador del premio Nobel de Economía en 2008. Su conclusión es que la nueva teoría, basada en la permanencia de los rendimientos crecientes (curva de costo medio a largo plazo siempre decreciente), y la diferenciación del producto, teoría iniciada por Chamberlain y completada por Siroën, explican el Comercio Internacional de los países desarrollados; la teoría neoclásica y de los costos comparativos sólo permanece válida en los países mono-exportadores.

                Desempeñó varios cargos académicos con brillantes, eficiencia, respeto a la pluralidad y diversidad de opiniones teóricas en el pensamiento económico. Director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, FACES, UCV, 1977-79, Decano de la Facultad: 1979-1981, Representante Profesoral ante el Consejo Universitario, UCV, 1983-86, Representante Profesoral ante el C.N.U., 1986-1989.Gran experiencia en la gerencia universitaria. Ingreso a la Academia Nacional de Economía en el año 2009. Fue articulista de opinión en los últimos años en el diario El Nacional.



                Tuvo destacada actuación académica en el exterior, Profesor visitante de varias universidades europeas (Bochun y Constanc, Alemania, Cambridge, Inglaterra, París XIII La Sorbona, Instituto de sicosociología, Paris, africanas y latinoamericanas.Senior Profesor en el Instituto Africano de Desarrollo y Planificación (IDEP), de la ONU, Dakar, Senegal (África), 1971-1974. En esa condición organizó dos seminarios intercontinentales, a saber: 1.- el afro-latinoamericano, efectuado en Dakar, Senegal; 2.- el afro-asiático, realizado en Ntanararive, Madagascar. Miembro del Consejo Directivo de CLACSO, 1981-1989, donde realizó una intensa labor de promoción de las Ciencias Sociales en América Latina y en África, donde ayudó a fundar un organismo similar denominado CODESRIA. Miembro Fundador de la Asociación de Economistas del Tercer Mundo, Argel, 1972.



                Fue distinguido asesor de la Copre, donde ayudo a desarrollar modernas ideas económicas en un seminario espectacular en 1989, al cual asistí, sobre el papel del estado, el mercado, el individuo. Algunos libros Aspectos teóricos del Subdesarrollo (con Armando Córdova), UCV, 1967.Universidad, Dependencia y Revolución (con Heinz Sonntag), Siglo XXI Editores, México, 1969.Economía Política de la Democracia, Editorial José Martí, Caracas, 1977.Las Metáforas del Dinero, FACES, UCV, 1987.Comercio Internacional. Teoría Neoclásica y Nueva Teoría. Exposición y Crítica (Tesis Doctoral), Caracas 2003(en proceso de publicación, Faces digital y EBUCV).El pensamiento económico venezolano en el siglo XX, Fundación Cultura Urbana, 2006.Teorías modernas de la ética socio-económica, Academia Nacional de Ciencias Económicas, 2011.Ética y economía. Con referencia al capitalismo y al socialismo, ANCE, 2011.Otras Publicaciones: Numerosos ensayos sobre Economía Latinoamericana, la Cuestión Social en Venezuela y América Latina, Financiamiento y Reforma de las Universidades en América Latina y otras.

                Aquí deseo resaltar dos ensayos poco divulgados de él, uno, de Políticas de ajuste y políticas de desarrollo social (Esbozo de criterios y parámetros), en la Revista del CLAD número 2, julio 1994 y, Pensamiento Económico venezolano, Recensiones Orales número uno excelentes documentos donde se observa la profundidad, densidad y capacidad de análisis del profesor Silva Michelena, gracias profesor por los textos , escritos que nos legó; deja una obra importante y valiosa en el desarrollo del pensamiento económico para las nuevas generaciones. Paz a su alma. Y gracias profesor, nuestra gratitud por su vida y obra.

jesusmazzei@gmail.com

 

miércoles, 10 de febrero de 2021

Unión Europea: ¿un papel protagónico?

 

Unión Europea: ¿un papel protagónico?, por Félix Arellano






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Mail: fgap1749@gmail.com


Tanto las complejas circunstancias que está enfrentando la humanidad en su conjunto —producto de la pandemia del covid-19 y, en particular, el incremento las tendencias autoritarias— como los cambios en política exterior que tiene planteada la nueva administración de Joe Biden en los Estados Unidos, son factores que abren interesantes oportunidades para una participación más activa de la Unión Europea (UE) en el ámbito internacional, en gran medida, para garantizar la defensa la democracia, las libertades, el estado de derecho y, en general, los derechos humanos.

Actualmente, la UE se posiciona como el actor geopolítico que podría promover los valores occidentales fundamentales y, en ese esfuerzo, podría trabajar en coordinación con el nuevo gobierno en los Estados Unidos, propiciando una nueva relación transatlántica. Los desafíos que enfrentan son múltiples y complejos; empero, en muchos de ellos se observan interesantes coincidencias. Es evidente que también existen divergencias que deben ser abordas de forma franca y creativa.

Estamos conscientes de las dificultades que se presentan para lograr que la UE asuma un papel más activo a nivel internacional. Por una parte, los efectos del Brexit y las tendencias euroescépticas latentes; por otra, su complejidad funcional. Son 17 países miembros que deben deliberar y una intrincada institucionalidad que incluye: el Consejo Europeo (jefes de gobiernos), el Consejo de la Unión Europea (ministros), los órganos comunitarios, la Comisión, el alto representante y no podemos desconocer el activo papel del Parlamento en los temas internacionales. La organización funcional constituye otro de los retos que se deberían enfrentar para lograr una actuación más eficiente en el contexto internacional.En estos momentos las oportunidades que se abren en la relaión con Estados Unidos son amplias. Al respecto, cabe destacar que varias de las órdenes ejecutivas, adoptadas por el presidente Biden en sus primeros días de gobierno, evidencian coincidencias y posibilidades de acción coordinada con la UE. Es el caso de la reincorporación al Acuerdo de París sobre el cambio climático, un tema privilegiado por la UE. También la reincorporación en la Organización Mundial de la Salud (OMS), que resalta la importancia que se asigna al multilateralismo para la construcción de la gobernabilidad internacional.

Por otra parte, los retos geopolíticos que el presidente Biden presentó en su reciente exposición sobre política exterior, desde las oficinas del Departamento de Estado, también representan complejas amenazas para la UE, son los casos de la competencia desplazante de China y la política del caos de Rusia. Un trabajo coordinado desde la perspectiva transatlántica podría genera resultados más efectivos para contener la fuerza expansiva de estas potencias e, incluso, establecer espacios de potencial cooperación. No olvidemos que la UE ha manejado con habilidad y pragmatismo estas relaciones.

El caso de China es una prioridad, su expansión a escala global es significativamente y avanza articulada a un modelo autoritario que conlleva una seria amenaza para los valores de la libertad, la democracia y los derechos humanos.

Rusia, si bien un actor con mayores limitaciones, promueve el caos para lograr espacios y liderazgo.

El mundo democrático está alerta ante la estrategia expansiva de Rusia frente a sus vecinos, casos como: Georgia, Crimea, Ucrania, Bielorrusia; son temas sensibles en la agenda,  pero también la situación interna, en particular en estos momentos en que arrecia el autoritarismo frente a la protesta social, ante la detención del líder de la oposición Alexei Navalny. El presidente Joe Biden ha expresado su enfático rechazo, también la UE; adicionalmente, Joseph Borrell, el alto representante para Asuntos Exteriores de la UE, ha viajado a Moscú y, si bien puede resultar un diálogo de sordos, lo evidente es que crece un rechazo a nivel nacional y mundial ante la permanente violación de los derechos humanos en Rusia.

En la agenda de temas para el trabajo coordinado entre los Estados Unidos y la UE  también destaca el caso de Irán.

En la campaña electoral, el equipo demócrata destacó la conveniencia de revisar la estrategia de presión máxima contra el gobierno islámico chiita de Irán, toda vez que no ha limitado su desarrollo nuclear y, por el contrario, ha fortalecido su estrategia de expansión global.

Retomar el acuerdo nuclear con Irán, que aún apoya la UE, representa una interesante coincidencia, empero los obstáculos son fuertes: el Partido Republicano en el Congreso y el bloque que Israel ha logrado construir con un grupo de monarquías sunitas, en el marco de los llamados “Acuerdos de Abraham”, que se oponen a las negociaciones con Irán.

Por otra parte, también podrían ser objeto de coordinación para una acción más efectiva casos como: Siria, Libia, Turquía, Corea del Norte e, incluso, Myanmar. Estos temas deberían ser abordados en el marco del diálogo transatlántico, con especial participación de la OTAN. Lo que implica que, en primer lugar, se deberían abordar a fondo las debilidades que el expresidente Trump destacó en relación con esa organización. Conviene recordar que la OTAN podría representar un foro para la formulación de estrategias de acción ante el avance del autoritarismo a escala mundial.

En este breve inventario de temas que pueden ser objeto de un trabajo coordinado en el marco de una nueva relación transatlántica, también se encuentra el caso de Venezuela.

La UE ha desarrollado una amplia e intensa actividad frente a la crisis política venezolana. Conviene recordar que ha creado el Grupo Internacional de Contacto, que ha monitoreado exhaustivamente la situación venezolana y, en el tiempo, ha crecido en su composición. Recientemente se han incorporado Chile y Panamá.

La UE siempre ha mantenido como objetivo central la construcción de una salida pacífica y democrática frente a la crisis.  En estos momentos se aprecian potenciales coincidencias en la acción estratégica, entre los diversos gobiernos democráticos que apoyan la lucha democrática en Venezuela, en particular, entre el Grupo de Lima (que se está debilitando), el nuevo gobierno de los Estados Unidos y la UE. Todos coinciden en la necesidad de crear condiciones competitivas para una salida electoral.

También coinciden en la conveniencia de revisar el esquema de sanciones, particularmente las económicas y financieras, que pudieran tener efectos significativos en la crisis humanitaria compleja. No debemos olvidar que las sanciones aplicadas por largo tiempo y en forma unilateral pueden tener efectos paradójicos.

La revisión de la estrategia de presión máxima que aplicaba el gobierno de los Estados Unidos abre posibilidades para una negociación, un tema satanizado, pero inexorable.

Ahora bien, en estos momentos la coordinación de la estrategia no pareciera estar en manos del gobierno de los Estados Unidos, que si bien juega un papel fundamental por el control de las sanciones, se encuentra en fase de conformación de los equipos y con graves problemas internos.

En tales condiciones, la UE podría jugar un rol protagónico en la construcción de la hoja de ruta, en la coordinación con otros gobiernos democráticos que defienden la lucha venezolana y también con los gobiernos de China, Rusia, Irán y Cuba, con los que mantiene relaciones fluidas. El apoyo del reino de Noruega podría ser muy valioso por su profunda vinculación al tema y amplia experiencia en negociaciones.

Seguramente la UE debe tener muy claro que la negociación puede resultar una trampa, una manipulación para lograr tiempo y consolidación; por eso, tendría que evaluar tanto incentivos como sanciones, para evitar repetir las experiencias fracasadas del Vaticano, el gobierno de Republica Dominicana y la medicación de Noruega.

Otra parte fundamental en la ecuación es la coordinación de la oposición democrática venezolana, su fragmentación le resta liderazgo y protagonismo.

El escenario exige de un director de la orquesta, ese debería ser su papel, el reto es enorme pero indispensable, superar los personalismos y lograr un mínimo de coordinación para el trabajo interno e internacional.

Félix Arellano es internacionalista y Doctor en Ciencias Políticas-UCV.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas por el autor de este artículo

viernes, 5 de febrero de 2021

Los servicios en tiempo de Coronavirus

 


Los servicios en tiempo de Coronavirus

Se estima que con la crisis del coronavirus los sectores de servicios más afectados son los de transporte (aéreo, marítimo y terrestre) turismo, de entretenimiento y esparcimiento, deportivos, de salud, educación.

 


 

JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

04/02/2021 05:00 am



               El progreso tecnológico es la causa principal de los cambios estructurales que han tenido lugar en la economía mundial en los últimos años. En efecto, la revolución tecnológica, el progreso técnico en áreas como la microelectrónica, la biotecnología, la informática y las comunicaciones ha tenido grandes repercusiones en la actividad económica de los seres humanos de todos los países, modificando así nuestra relación con lo que producimos, consumimos y distribuimos en el circuito de la economía nacional y mundial. Sin embargo, hoy la humanidad y el conocimiento acumulado, esta ante un desafío mayúsculo de cómo producir políticas a nivel nacional, regional y global para que el sector servicios a nivel local, regional y global, amortigüe el impacto de la primera gran pandemia a nivel global a inicios del siglo XXI y sea viable.

                En ese sentido, en la página web de la Maestría de Economía Internacional, gracias a la gentileza de mi estimado profesor y amigo, Eduardo Ortíz Ramírez, el cual me hizo llegar hace tiempo el trabajo de mi querido y recordado profesor Guillermo Márquez, rememoraba pues, la realización del seminario “Los Servicios, La Revolución Tecnológica y la Economía Internacional” sobre el tema de servicios a nivel de postgrado en el año 1987. Allí tuve la oportunidad de asistir y acercarme, como su discípulo, al tema que se trató por primera vez en Venezuela en ese año, en forma sería y en un ambiente académico, plural y denso, acerca del tema de los servicios.

                Así las cosas, la creciente importancia de los servicios en los países desarrollados, y en desarrollo, los correspondientes al productor, propiciaron que ese sector se convirtiera en el determinante principal de la productividad y la competitividad. El aumento del intercambio mundial en servicios fortaleció los vínculos entre comercio, tecnología, inversión. Márquez citando a Riddle ha elaborado una definición con la aspiración de resolver los problemas de las numerosas definiciones que se han avanzado: “…Los servicios son actividades económicas que proporcionan utilidad en términos de tiempo, espacio y forma, en tanto que al mismo tiempo producen un cambio en o para el receptor del servicio. Los servicios son producidos por (1) el productor actuando para el receptor; (2) el receptor realizando parte del trabajo, (como la labor del cliente en los servicios “self service”); (3) el receptor y el productor creando el servicio en interacción. Esta definición abarca en forma bastante amplia lo que puede considerarse como actividades de servicios, con la ventaja adicional de no suponer la simultaneidad de la producción y el consumo…”.

                Sector estratégico 

                Esto explica por qué los países desarrollados, emergentes y en vías de desarrollo y las empresas transnacionales consideran a los servicios como un sector estratégico en las negociaciones multilaterales en materia comercial. La inversión extranjera directa junto con la universalización de la producción ha tenido efectos considerables en la evolución reciente del comercio internacional de servicios. Un hecho fundamental de los últimos años es la tendencia de las grandes empresas a establecer sistemas integrados y complementarios de producción y comercialización (cadenas de Valor). Hoy los servicios son transables y no intangibles, pensemos en ese sentido, en la consultoría de todo tipo la que va de la ingeniería hasta la económica y por qué no, en la política en todas sus vertientes (Gobierno, electoral, internacional, políticas públicas).

                Cuales son a nuestro entender los principales servicios: están los gubernamentales englobando en ellos los de salud, educación, seguridad, administración de justicia, financieros estatales, de comercio exterior, política exterior, entre otros. Otros, que debemos tomar en cuenta son, los informáticos y telemáticos, en diferentes áreas, de comunicación, transporte de personas y bienes, sean estos aéreos, marítimos y terrestres, banca y seguros, consultoría, construcción, entre otros.

                Como se puede observar es un sector amplio con una fuerte influencia no solo en la economía de nuestros países sino en la economía mundial. Y como también afirma, Guillermo Márquez”… No menos importante es la participación de los servicios como insumos en los procesos productivos de las empresas. Como consecuencia principal de dos desarrollos combinados, por una parte la revolución tecnológica centrada en la informática y las telecomunicaciones, y por la otra el desarrollo moderno de la gerencia, y de las metas de calidad y productividad para lograr la máxima competitividad, se ha elevado y continúa elevándose la incorporación de esos factores intangibles en los procesos productivos; por ejemplo, la información en todas sus manifestaciones, la gerencia, el recurso humano altamente calificado, el diseño, el desarrollo y la investigación, el transporte, la consultoría, etc.…” Por ejemplo como se usara el Zoom para la teleducación, telemedicina, teleconsultoría es un desafío, para sólo citar estos tres sectores, en la administración pública.

El impacto

                Se estima que con la crisis del coronavirus los sectores de servicios más afectados son los de transporte (aéreo, marítimo y terrestre) turismo, de entretenimiento y esparcimiento, deportivos, de salud, educación por el impacto en lo sistemas de salud del sector público, los servicios financieros, y su impacto en la economía simbólica y real (precios de las materias primas) son entre otros de los sectores del área de servicios más afectadas tanto a nivel local como global, por esta pandemia.

                Esta es una de las tendencias de la aparición de esta enfermedad infecto-contagiosa, que ha profundizado hoy más que nunca, la interdependencia no sólo en la economía mundial, donde los servicios juegan un papel clave y definitorio.

jesusmazzei@gmail.com

 

jueves, 4 de febrero de 2021

Lineamientos generales de un programa de estabilización macroeconómica para Venezuela

 

https://prodavinci.com/lineamientos-generales-de-un-programa-de-estabilizacion-macroeconomica-para-venezuela/

ECONOMÍA

Lineamientos generales de un programa de estabilización macroeconómica para Venezuela

POR Leonardo VeraLuis Zambrano Sequín

TEMAS PD
Economía y negocios 

 

03/02/2021


Fotografía de Vasco Szinetar

La economía de Venezuela se ha contraído a lo largo de los últimos 7 años. La caída acumulada del Producto Interno Bruto (PIB) se estima en un rango entre 71 y 74%, según sea el cálculo de cuán severa ha sido la caída en los dos últimos años. Paralelamente, la sociedad venezolana ha sido asediada por un proceso inflacionario que parece no tener límites. Desde noviembre de 2017, cuando la tasa de inflación mensual en Venezuela marcó 56%, el flagelo ha sido galopante. El país se encamina a su cuarto año con tasas de inflación estratosféricas. Suele ser común en procesos tan devastadores de inflación alta, que el orden monetario se altere y la sustitución de la moneda local por otros activos monetarios más útiles y seguros así como la consiguiente circulación de dos monedas, se convierta en la norma.

Estos dos terribles males macroeconómicos —depresión e hiperinflación— se han comido literalmente la economía. Tanto es así que el ingreso por habitante en Venezuela ha retrocedido 73 años para ubicarse en los niveles registrados en el año 1946. La Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI), un encomiable esfuerzo para conocer la calidad de vida de los hogares, reveló a mediados de 2020 que cerca de 79% de los hogares en Venezuela son pobres extremos, cuando se mide por ingresos.

El año 2020 fue particularmente severo para la actividad económica. El desplome de la demanda interna, la caída en la producción y en las exportaciones de hidrocarburos, así como los efectos del endurecimiento de las sanciones comerciales afectaron a la economía, pero además,  las políticas de confinamiento gubernamentales tomadas desde muy temprano para enfrentar las consecuencias de la pandemia, dada la precaria situación asistencial y sanitaria en que se encuentra Venezuela, le dieron un golpe de gracia.

Sin un programa de estabilización macroeconómica integral y algunas reformas institucionales mínimas, pero importantes, el panorama que se avecina para Venezuela es sombrío. Incluso un pequeño rebote en la producción doméstica, como algunos analistas prevén para este año 2021, no no haría más sino señalizar una “estabilización en el foso”.

Venezuela necesita darse una oportunidad histórica para salir de esta situación de entrampamiento con inflación alta. Se requiere de un gobierno de unidad nacional que ponga en marcha no sólo un proceso de transición en lo político, sino además que cree las condiciones para diseñar e implementar un programa de estabilización y reformas tempranas que den viabilidad a la transición y sienten las bases firmes hacia una nueva economía. Es justamente esta segunda dimensión del desafío (la estabilización de la economía) la que abordaremos en estos muy breves lineamientos de política que contribuyan con la discusión sobre tan necesario tema.

Consideraciones generales

  • El objeto fundamental de un programa de estabilización y reformas de corto plazo es conducir y consolidar un quiebre significativo en la tasa de inflación, que se acompañe además con muestras claras y firmes de recuperación de la actividad económica y de la calidad de vida de la población. Otros objetivos importantes tales como crecimiento sostenido, solidez del sistema financiero, desdolarización total de la economía, sostenibilidad de las cuentas públicas y de la balanza de pagos, están asociados a horizontes de más largo plazo.
  • Las reformas tempranas (de tipo institucional) tanto como la política fiscal, monetaria y cambiaria —de las que aquí hablaremos—, deben estar adecuadamente integradas y coordinadas, respetando en algunos casos ciertas secuencias específicas, en una economía que por algún tiempo se manejará en un contexto bimonetario, con el dólar adquiriendo una presencia dominante y con escasa o nula confianza en la moneda local.
  • La política de estabilización y reformas tempranas requieren de una programación y seguimiento trimestral, con fases definidas en términos de metas fiscales, monetarias y cambiarias; con monitoreo permanente en la ejecución del gasto, de la demanda de dinero, de la oferta y demanda de divisas, y con una evaluación de cómo cada una de las acciones está contribuyendo a las metas y objetivos establecidos.
  • La complejidad que ha adquirido el proceso inflacionario que aqueja a la economía venezolana, donde se entrecruzan desequilibrios monetario-fiscales con expectativas “mal alineadas” y con un brutal desarreglo externo y cambiario, hace pensar que un programa exitoso de combate a la inflación requiere no de una, sino de varias anclas. Un ancla institucional (para quebrar expectativas), un ancla monetario-fiscal y un ancla cambiaria.

En el ámbito fiscal

  • La atención de urgentes necesidades en materia de programas de apoyo social y servicios públicos hace ineludible una política fiscal activa desde el mismo comienzo del programa. Dos grandes canales especiales de gasto deben ser cuidadosamente gestionados: uno para atender programas de transferencias monetarias y apoyo social, así como la reconstrucción de las redes de salud y alimentación; otro para atender un plan de emergencia que permita ir levantando la destruida y precaria infraestructura en materia de servicios públicos. La ejecución de estos gastos debe hacerse en función de metas, en coordinación con otros objetivos del programa.
  • La situación de extrema precariedad de las finanzas públicas indica que la única vía para dar a la gestión fiscal un impulso mínimo inicial, es acudiendo al financiamiento y la ayuda internacional. Los recursos para ejecutar los dos grandes canales de gasto público comentados anteriormente deben provenir de fondos internacionales de tipo concesional, preferiblemente, créditos puentes, donaciones y otras fuentes de recursos de desembolso rápido y sin pesada condicionalidad. Esto mientras Venezuela gestiona ante los organismos multilaterales un paquete de préstamos.
  • Una parte de los recursos captados debe ir a alimentar un fondo de reservas internacionales líquidas cuyo propósito está ligado a la estabilización del mercado cambiario. El resto de los recursos captados deben preferiblemente ir a dos grandes fondos fiscales vinculados a los dos grandes canales de gasto. Estos fondos fiscales requieren del diseño previo de una institucionalidad que permita un manejo ágil y transparente de los recursos, con mecanismos periódicos de rendición de cuentas.
  • Preferentemente, la corriente de gasto público vinculada a los programas ejecutados por los fondos en divisas debe hacerse en moneda internacional para, de ese modo, no impactar los agregados monetarios en moneda local y no generar presiones indeseables en el mercado cambiario en un momento en que aún no se ha ganado confianza en el programa. Eventualmente y en la medida en que la confianza en la moneda se vaya recobrando, la ejecución del gasto fiscal en moneda local servirá para ir acompañando el proceso de remonetización de la economía. Esta remonetización se expresa en un proceso de aceptación creciente y gradual del signo monetario doméstico como consecuencia de un cambio de expectativas con respecto a su poder de compra futuro.
  • Durante el primer año del programa será muy difícil mantener un balance entre los ingresos y gastos fiscales ordinarios (gastos diferentes a los destinados a los programas sociales y la infraestructura de servicios), por lo que cierto uso del “señoriaje” (o la capacidad de recibir activos a cambio de monedas y billetes) se hará necesario, pero en límites que no impliquen impuesto inflacionario y que vayan acorde al crecimiento de la demanda de dinero.
  • Aumentos de tarifas por servicios públicos, en alícuotas de impuestos y otros derechos quedarían descartados en este primer año. Los aumentos en los ingresos fiscales ordinarios estarían atados al incremento cíclico de la tributación petrolera y no petrolera. En otras palabras, estarían vinculados a la recuperación. Regularizar el precio de venta de la gasolina constituiría quizás la única excepción a la regla.
  • Como consecuencia de la consolidación de una economía bimonetaria se requiere también la introducción de reformas tempranas que permitan restablecer la recaudación fiscal ordinaria, especialmente la vinculada al IVA, gravando las operaciones que se realizan internamente en moneda extranjera, a la par de reducir la evasión fiscal por parte de la extendida economía informal. La dolarización de la economía implica dolarizar también, al menos parcialmente, la tributación.
  • Durante el primer año del programa es necesario hacer los mayores esfuerzos por ir a un proceso de reestructuración de los pasivos internacionales de la república y de PDVSA. Este proceso debe contar con un sólido apoyo de los multilaterales y de los países aliados, y debe generar el suficiente alivio como para que Venezuela, por los primeros años y mientras ocurre la recuperación, no tenga que desembolsar recursos. La consecución de acuerdos amigables con los diferentes acreedores son señales de éxito que constituyen pieza clave de cualquier programa de estabilización y atracción de inversiones.

En el ámbito monetario y financiero

  • Dado el creciente uso y entronización del dólar en la economía venezolana, sea como medio de pago y/o reserva de valor, parece inevitable la regularización, desde el arranque, de un sistema bimonetario. Ignorar la dolarización y dejarla al funcionamiento de los “mercados negros” es alimento para la desestabilización.
  • De igual manera, la caducidad en el valor de las piezas monetarias en circulación y la necesidad de actualizar la escala de dígitos que ordinariamente se usan en los sistemas de pago y registro, reclaman una inmediata y nueva escala monetaria con la supresión de varios ceros de la moneda doméstica.
  • Parte importante del programa de estabilización está ligado al quiebre de expectativas que generan ciertas reformas institucionales tempranas en el ámbito monetario y al modo de proceder responsable y transparente de la política monetaria. Venezuela debe ir a un proceso de reforma monetaria que comienza por una modificación rápida y temprana de los estatutos del Banco Central de Venezuela (BCV), de su directorio, del manejo de la información que tiene carácter público, así como del proceder de la política monetaria y la fórmula con que se transmite al público. Trabajar en el tema reputacional del BCV es un asunto estratégico desde los primeros momentos. Un aspecto que va más allá de la reconversión monetaria inicial.
  • Un componente deseable e importante de la reforma monetaria consiste en cambiar el contrato que por décadas obliga a la industria de los hidrocarburos a vender todas las divisas generadas por la venta de crudos y derivados al Banco Central de Venezuela. Esta es una de las razones (más no la única) que explica las dificultades que tiene la autoridad monetaria en Venezuela de controlar el curso de los agregados monetarios cuando la economía está expuesta a choques externos. En un ambiente hipotético, pero nada descartable, donde los precios pero además la producción y exportaciones de crudo comienzan a recuperarse, los ingresos adicionales en dólares, tal y como establece la norma hoy, deben ser reportados al banco central, y este, a cambio, debe entregar bolívares sin que ello se corresponda necesariamente con la demanda de bolívares. Tales desequilibrios deben ser evitados.
  • La política monetaria debe concentrarse en un seguimiento cuidadoso y constante de la demanda de saldos en moneda local (demanda de dinero), de modo de no crear saldos en exceso que atenten contra la probabilidad de éxito del programa. Para no crear saldos en exceso, dando por descontada la protección de la hoja de balance del Banco Central frente a los choques de origen externo, dos variables importantes al cuidado del instituto emisor deben aún ser monitoreadas en las primeras de cambio: las expansiones del dinero base movidas por necesidades fiscales y que se materializan en la compra de pagarés y deuda al Sector Público, y las modificaciones del encaje legal que por los momentos mantiene estrangulado al sector financiero. Las acciones de política sobre estas dos variables o instrumentos operativos deben respetar ciertos límites, de modo que cualquier expansión monetaria sea cónsona con las necesidades “reales” de la economía y del sector financiero y en un clima de creciente confianza en el éxito de la estabilización.
  • La política monetaria puede en efecto ser “expansiva”, pero en función del crecimiento de la demanda de dinero del público; una señal clara de remonetización, si así pasara.
  • Con respecto al intento de acoplar, en la medida de lo posible, el comportamiento de la oferta monetaria con el comportamiento de la demanda de dinero es nuestro parecer que tal accionar se hace mucho más fácil en un ambiente de inflación alta, donde la demanda de dinero está prácticamente condicionada al curso que toma una sola variable: la tasa de inflación. En la medida que el programa de estabilización sea exitoso y el curso de la tasa de inflación a la baja sea predecible para el público, la demanda de dinero debe incrementarse y hacerse igualmente predecible, hasta cierto punto, para las autoridades (sin que ello signifique la desdolarización total de la economía). Por el lado de la oferta monetaria, la sustitución del financiamiento monetario de la brecha fiscal por financiamiento internacional y la desvinculación de los ingresos petroleros externos con la hoja de balance del banco central, va a otorgarle al instituto grados de autonomía que le permitan conducir con alguna precisión los agregados.
  • Atender el asunto de la disponibilidad de efectivo sin desincentivar la digitalización de las transacciones, es un asunto que debe ser responsablemente atendido por el BCV, anticipando las necesidades de piezas monetarias en función de la demanda y de las metas inflacionarias trimestrales. El asunto debe estar bien coordinado con el programa de transferencias monetarias no condicionadas. Una de las grandes tareas de la autoridad monetaria será velar por el buen funcionamiento del sistema de pagos en el contexto de la economía bimonetaria.
  • Por otro lado, en un sistema bimonetario es inevitable que tal condición llegue finalmente al sistema financiero, el cual eventualmente podría trabajar en ambas monedas, siempre y cuando exista una adecuada regulación prudencial y supervisión que evite algún tipo de descalce de monedas. Sacar al sistema financiero del actual régimen de “represión” y permitir que los bancos operen en divisas, además de moneda nacional, puede ser provechoso para la economía, al menos mientras la dolarización siga siendo un aspecto dominante del sistema monetario. El establecimiento de reservas legales (encaje) en dólares debe ser objeto de estudio, especialmente como mecanismo para prevenir reversiones súbitas en el movimiento especulativo de divisas. En cualquier caso, el avance que pueda hacerse en liberar encajes a los bancos constituye en cierto modo señal de progreso en materia de estabilización y recuperación de la actividad económica interna.
  • El restablecimiento de las vinculaciones del sistema financiero nacional (en su sentido amplio) con el sistema financiero internacional es tarea fundamental para fomentar una ágil y más completa operación del mercado cambiario, para el restablecimiento del comercio internacional (cartas de crédito), para la promoción del mercado de capitales, y para el buen funcionamiento de los flujos de remesas.
  • El sistema financiero no escapa del proceso de remonetización de la economía. Si ésta ocurre, el sistema va a experimentar aumento en sus depósitos y posiblemente una reanimación del crédito. En cierto sentido, si la asistencia financiera internacional en dólares se materializa, este flujo por sí mismo, en un contexto de mayor estabilidad macro, debería recircular hacia la banca, inflando al sistema.
  • En un contexto de libre convertibilidad, uno supondría que en la medida en que un programa de estabilización y reformas tenga éxito en el objetivo de bajar significativamente la inflación y en devolver la confianza en la moneda doméstica, al menos dos cosas importantes deberían ocurrir: aumentaría la demanda por saldos en bolívares y disminuirían las presiones sobre el mercado cambiario.
  • La etapa culminante de una reforma monetaria y el sello que sintetiza el éxito del programa de estabilización ocurre cuando se reestablece la confianza en la moneda local. Es en ese momento que la oportunidad se hace propicia para una nueva reconversión monetaria con la introducción de una nueva moneda con paridad 1 a 1 con el dólar. Para eso se requieren señales claras de que hay un proceso de remonetización en marcha, síntomas de estabilidad en el mercado cambiario y consolidación institucional, especialmente del BCV.
  • Las nuevas piezas monetarias deben ser ordenadas con anticipación de modo tal que en el momento de la reconversión, el Banco Central y el sistema financiero estén listos para actuar.
  • Finalmente, vale decir que una fórmula para medir el éxito de un programa de estabilización en Venezuela es constatando que para el público se hace indiferente mantener saldos en dólares o en bolívares.

En el ámbito cambiario

  • En materia cambiaria, un régimen de flotación con mínima intervención que evite la sobrevaluación en la tasa de cambio es conveniente en Venezuela, mucho más ahora que importantes cambios estructurales ocurren en el sector de hidrocarburos, los cuales ponen cada vez más peso sobre la necesidad de diversificación de la cesta exportable.
  • Un mercado de monedas libre, ágil, de fácil acceso, sin fricciones, transparente y con plena información debería muy rápidamente ajustarse a una “paridad de equilibrio” (en el primer trimestre). Dejar que el mercado indique la paridad de equilibrio es lo mejor que puede hacerse en el corto plazo si la meta es de tipo de cambio real. A partir de allí intervenciones del BCV para evitar desalineamientos relevantes respecto a la meta de tipo de cambio real son deseables. Para ello el BCV debe contar desde un inicio con un fondo mínimo de reservas líquidas.
  • El problema va a estar en cuán rápido puedan actuar el resto de las anclas del programa de estabilización para que el tipo de cambio real no se aprecie con inflación remanente y luego sobrerreaccione para buscar una paridad real más equilibrada. En cierto sentido las funciones del tipo de cambio como ancla en un régimen de flotación dependerá de cuán efectivas sean el resto de las anclas del programa de estabilización.
  • Para que la flotación no genere excesiva volatilidad o una huida permanente del tipo de cambio, se requiere un conjunto importante de condiciones:
    • Por el lado interno, reformas institucionales que le impriman confianza al régimen monetario (con fortalecimiento institucional, responsabilidad de sus autoridades, y un proceder responsable de la política monetaria); una política monetaria que se mueva en sintonía con la demanda de saldos en bolívares de la economía y mantenga en niveles mínimos el financiamiento monetario de la brecha fiscal, y una estructura y operación del mercado cambiario ágil y transparente.
    • Por el lado externo, se requiere asistencia financiera internacional en divisas que permita constituir un fondo de reservas líquidas con la capacidad de atender en forma suficiente una potencial o hipotética huida de los saldos líquidos en bolívares de la economía, y que permita atender, eventualmente, desalineaciones del tipo de cambio real de su meta.

Consideraciones finales

  • Las metas en materia de reformas tempranas, la meta fiscal, la meta de crecimiento de la base monetaria y del tipo de cambio real deben ser las anclas simultáneas. Es posible que estas metas no siempre se muevan alineadas y por ello cambien su rol en el tiempo. Lo más importante es la secuencia, la coordinación y la consistencia entre las metas.
  • El éxito de un programa de estabilización depende en buena medida de las posibilidades que tenga el público de percibir una trayectoria coherente de políticas y reformas a futuro. En un plan concebido inicialmente para apenas 12 meses, definir y dar a conocer esa trayectoria es crucial, pues ayuda a consolidar expectativas que, desde el día uno, contribuyen al éxito del programa. La credibilidad en esa trayectoria se gana con acuerdos políticos sólidos que requieren, entre otras cosas, de habilidades especiales de negociación y disposición por parte de todas organizaciones políticas.

LEONARDO VERALUIS ZAMBRANO SEQUÍN
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miércoles, 3 de febrero de 2021

CINCO CARACTERISTICAS DE UN NUEVO RECTOR PARA LA UCV.

 

CINCO CARACTERISTICAS DE UN NUEVO RECTOR PARA LA UCV.

EDUARDO ORTIZ RAMIREZ



La ausencia de elecciones en la
UCV es resultado de decisiones y acciones tomadas o ejecutadas, por las autoridades de la administración bolivariana y por las de las propias autoridades de la institución, incluidos los grupos gremialistas. Ha aparecido así una especie de administración eterna también en la UCV. Y ello no es más que una parte del complejo escenario de abandono de aulas, lugares y ocasiones diversas que aluden a la vida académica. Pues, al abandono físico y de la infraestructura le acompaña el abandono crematístico y monetario, que no tiene porqué no tener la actividad académica.  Salarios y sueldos deprimidos hasta lo increíble, han pasado a percibir quienes ejecutan la academia en el área pública, incluidos los más recónditos lugares del país, hasta preescolar o doctorado, abarcando así variados niveles y regiones de tal área.

Las elecciones deben venir, deben darse, para que quienes han ejecutado y cohonestado actividades de incumplimiento -así no sea más que en exigencias hacia las autoridades nacionales-, deterioro institucional, abandono y corrupción en instancias diversas de la institución, le den paso a nuevos ejecutores, sin que se trate de que paracaidistas, advenedizos, buscadores de fortuna  -y en casos, con infudamentados prestigios, que buscan además aumentar-  o que cualquiera pueda desempeñar tales funciones.

La primera característica, de claro Perogrullo, es la de que se debe tratar de un académico. Con la trayectoria y los títulos correspondientes, ello consiste en alguien que esté a la altura de un cargo que quien lo desempeña debe inspirar algunos de los respetos más importantes así como la admiración paralela a lo mismo. No hay mucho que probar en esto, pues quien posea estos atributos, generalmente lo ha demostrado en variados lugares y momentos.

La segunda característica es la de no ser conflictivo. Se trata de aquella virtud que, sin convertirse en una conciliación permanente, pueda con el liderazgo académico, evitar la acción incendiaria, constante o aquellas que generan distanciamientos entre dependencias de la institución. El poder genera perversiones y autosatisfacciones, si quien lo ejerce no comprende que debe compartirlo y actuar con liderazgo para que la institución avance.

La tercera característica debe ser la del respeto de las normas. La UCV ha ejecutado durante décadas mecanismos de soluciones ad-hoc o adecuadas a los intereses de los grupos o individualidades de presión. En un contexto de normas casi medievales en algunos tópicos, una de las alternativas ha sido la de la violación de normas con ejecutorias como las señaladas. Se deben respetar las normas o impulsar su cambio y cualquiera de estos procesos requiere trabajo, seriedad y honestidad.

La cuarta característica,  es la de eliminar/combatir/impedir los mecanismos y opciones de corrupción que se han desarrollado en la institución y que es un secreto a voces desde tiempo atrás, y que se ha acrecentado con la crisis económica/social/política nacional y cuyo condicionante adicionado ha sido la pandemia del Covid19. La sombra ha vencido a los valores, incluidas la honestidad y la decencia, y todo se presenta a todas luces y con claras palabras.  Es impresionante como el falso éxito en distintos procesos, busca ideologizar la realidad,

La quinta características es la de la simpatía. El líder académico que debería existir no necesita ser chistoso, ni gracioso, ni tampoco ser distante de la gente por muy trascendental y fuertes que sean sus conocimientos, títulos y preparación. La UCV ha tenido autoridades que teniendo los atributos académicos mencionados mas arriba, no han dejado de ser simpáticos y accesibles a profesores, estudiantes, empleados y obreros. Rectores y decanos que han inspirado respeto y todavía se les recuerda  en sus palabras y gestos.

 Alguno de los académicos que hoy día impulsan cambios en la UCV, y que ha sido probado en estas lides y es querido y apreciado por la gente de la institución tiene las características que hemos señalado.

 

3 de febrero de 2021

@eortizramirez

eortizramirez@gmail.com