jueves, 10 de enero de 2019

2019: UN PRESIDENTE FELIZ, SUS ÉXITOS (¡!??) Y LA CAMARILLA INTERNACIONAL


2019: UN PRESIDENTE FELIZ, SUS ÉXITOS (¡!??) Y LA CAMARILLA INTERNACIONAL

EDUARDO ORTIZ RAMIREZ



El presidente Nicolás Maduro, siempre optimista y contento, está feliz comenzando el año 2019. Y tiene sus razones, indudablemente. Quizás la principal, haber sido nombrado por los órganos –según el caso y momento-, por segunda vez, presidente de Venezuela. Ser nombrado una vez puede hacer feliz al más indiferente de los mortales, ser nombrado dos veces mejor aún. Y esto es así hasta en loe EE.UU., donde los presidentes, a pesar de los diferentes contextos -pues allí no se aspira, como se acostumbra en América Latina, donde se anhelan a veces reelecciones permanentes-, también se aferran a una reelección.

En dos momentos recientes, evidenciamos la felicidad del presidente. En la alocución de fin de año transmitida en cadena nacional, le daba gracias al pueblo. Por su confianza, su apoyo, su compañía y sus esfuerzos. Debía oírse y leerse que el protagonista fundamental de los éxitos durante el año 2018 era el propio pueblo. Esto es, si todo estuvo muy bien, derivó fue de la participación popular. Pero contrario a esa percepción transmitida, no todo estuvo muy bien, por no decir casi nada.

El año 2018[1] finalizaba con un nuevo cono monetario establecido desde el 20 de agosto y  que persiguió abatir la inflación (hiperinflación), combatir a los bachaqueros del efectivo, luchar contra la guerra económica y -entre otros elementos- salarizar el ingreso de los trabajadores. Claro, esto se esperaba porque se interrelacionaría con el triángulo petro/ precio del barril/precio del dólar; este último en base a una nueva etapa para el Dicom, donde en base a las ejecutorias de subastas se derrotaría al llamado por el presidente dólar criminal (el paralelo). Pero las cosas no son fáciles y menos aún con políticas económicas como las seguidas por la administración Maduro en el 2018 y años previos.

Comenzando 2019 no se había derrotado al dólar paralelo sino que -más bien- este se había -digamos que relativamente (dada la impresionante fuerza de la hiperinflación)- fortalecido, encontrándose la curiosa evolución de un dólar Dicom yendo cerca del dólar señalado. Peor aún, dado los niveles de precios –dolarizados ya cabalmente y distantes de controles o precios acordados- el año 2019 entra con un cono monetario altamente desvalorizado: billetes sin valor y con ganas de desprenderse de ellos por parte de los agentes económicos. Correspondientemente,  no es la misma situación, sino una peor que cuando se estableció el nuevo cono dentro del Programa de recuperación… en agosto 2018. Este cono desvalorizado, es como siempre, el tacto más directo para que los consumidores y familias venezolanas midan el deterioro de sus condiciones de vida.

No bastando con todo esto hay que decir que 2018 cerró como el quinto año consecutivo de recesión en el producto, más pobreza, menos posibilidades de empleo, menor producción petrolera y quiebre creciente de empresas, extendidos deseo de migración por parte incluso de familias completas y una inflación de 1.700.000% según la asamblea nacional. La salarización del ingreso, junto a otros objetivos buscados, no fue exitosa, a pesar de las gracias que dio el presidente.

En esa alocución de fin de año el presidente Maduro esbozo tres líneas de actuación: primero, la paz; digamos cordialidad, consenso, negociación. Realmente, no hay evidencias, ni en la administración Maduro ni en la Chávez, de que hayan querido ser operativas en conseguir la paz, ni en que se haya querido rectificar; la búsqueda de la paz ha significado siempre, para la administración bolivariana, cerrarse para no ceder. Segundo, mantener las ejecutorias del plan iniciado en agosto ya mencionado como el Programa de recuperación… y cuyos resultados tangibles no son sino los que se ven: más  inflación, recesión y pobreza. Tercero, luchar contra la indolencia, resumiendo con eso al parecer, actitudes de incumplimiento de metas, corrupción, despreocupación por el país, desapego al interés de mejorar a la nación o a las condiciones de vida de su gente. Durante los veinte años de administración bolivariana, es muy poco lo que se ha hecho para luchar contra esta taras y desviaciones, puede incluso sospecharse que se han fomentado. Correspondientemente, será el futuro de todos los segundos y días que se aproximan, lo que permitirá evaluar la solidez y seriedad de este tercer planteamiento. Las tres líneas de actuación, fueron recordadas por el presidente Maduro el día 10 de enero en su toma de posesión[2].

En el día de su toma de posesión, el presidente Maduro, como dijimos y al parecer, estaba contento. Sus mayores objeciones, como siempre, fueron contra los EE.UU. con su imperialismo y su guerra internacional contra Venezuela, o también contra la misma Europa colonialista; y tuvo, sobre todo, un detenimiento en contra del Grupo de Lima dadas sus permanentes líneas y cada día más activas -en definición de actuaciones-, en relación a las afectaciones de la democracia, las libertades y las condiciones de vida del pueblo venezolano. En este caso se trató de la firma de una Declaración[3] en relación al no reconocimiento de ese grupo de países a la toma de posesión -para un segundo mandato- por parte del presidente Maduro, por considerar no fundamentada la elección presidencial -ni las condiciones bajo las cuales se dio- de mayo del 2018. Debe señalarse que el presidente Maduro se enfocó en su crítica a esta Declaración (en su punto 9), en lo que concierne a un incidente tenido a finales de año en el mar, en relación a una zona donde se perfilan disputas entre Venezuela y Guyana y con participación de barcos de terceros.

Ante las condiciones de aislamiento en el que ha venido cayendo la administración bolivariana y lo cual desde 2017 ha ido implicando la imposición de sanciones a varios de sus funcionarios, acusados o ubicados en procedimientos de actividades ilícitas o por ejecución de procedimientos contrarios a la vida democrática o al respeto a los derechos humanos, fue notable el esfuerzo de la administración y del presidente en particular, por demostrar que si tiene su nuevo gobierno un reconocimiento internacional. Llegó incluso a señalar el presidente Maduro -y posteriormente la perspectiva oficial de la noticia- que se contó en el evento con la participación de representantes de más de 90 países (lo cual es cerca de la mitad de las naciones que componen el planeta). La realidad es que del mundo y de la región solo pudieron verse los presidentes de El Salvador, Nicaragua, Bolivia y Cuba[4].

Las tomas de posesión en general son fastuosas y los políticos del caso invitan a numerosas personas, que se pagan sus viajes con dineros de sus gobiernos o los gobiernos que invitan les pagan sus viajes. En Venezuela puede recordarse la llamada segunda coronación de Carlos Andrés Pérez donde vinieron numerosos representantes; entre ellos, Fidel Castro[5], quien también vino a la toma de posesión de Chávez así como hoy día asistió el Presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel, continuando una relación que ha sido bien aprovechada por la isla de Cuba. Pero también, los otros tres presidentes latinos que asistieron y sobre todo Nicaragua y Bolivia, son de los beneficiarios de la relación asimétrica que han venido teniendo con Venezuela, durante la administración bolivariana, directamente o por medio del ALBA. Otros, tipo Rusia o China, han pasado a ser apoyadores y beneficiarios de una especie de nuevas tutelas y dependencias, esta vez a la luz de socialismos fracasados mezclados con capitalismo y otras cosas: una verdadera mezcolanza que se presenta como opuesta al capitalismo (¡!??)[6]. Es a eso a lo que llamamos la camarilla internacional de la administración señalada.

Un presidente que repite en un escenario de no reconocimiento por numerosos países y altas porciones de la población interna; evidenciándose esto último en la significativa abstención de las últimas elecciones y en el clima de incertidumbre que presentan numerosos ciudadanos sobre sus propias creencias. Pero, más aún, sobre una economía cuyas perspectivas para este año no tienen nada que ver con lo feliz que se le observa al presidente y a sus seguidores más cercanos, sean civiles o militares.



10 enero 2019
@ortizramirez
eortizramirez@gmail.com



[3] La firmaron 13 países (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía) (https://www.clarin.com/mundo/declaracion-grupo-lima-nicolas-maduro_0_LF59ruGgd.html El texto completo). No la firmó México, en lo cual adujo  –en información difundida internacionalmente- la Presidencia de ese país, que no lo hacía pues sería meterse en conflictos internos de otros países y no deseaba sucediera con su caso.
[4]  Oímos todo el discurso de toma de posesión y debemos señalar que este registro de www.bbc.com  recoge fidedignamente el listado de los asistentes y lo señalado por el presidente en cuanto a algunas representaciones: “Solamente cuatro presidentes latinoamericanos acudieron al acto realizado en Caracas en la sede del Tribunal Supremo de Justicia: Evo Morales, de Bolivia; Miguel Díaz-Canel, de Cuba; Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador; y Daniel Ortega, de Nicaragua”; Los primeros ministros de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves; y de San Cristóbal y Nieves, Timothy Harris, completaron la lista de mandatarios asistentes al acto”; “Los únicos mandatarios procedentes de fuera del continente americano fueron los presidentes de Osetia del Sur, Anatoli Bibílov, y de Abjasia, Raul Khajimba, dos países no reconocidos por la ONU“; ”El gobierno de Rusia estuvo representado por el vicepresidente del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal, Ilyas Umakhanov, mientras que China envió al ministro de Agricultura y Asuntos Rurales, Han Changfu”; ”También acudieron los vicepresidentes de Turquía y Bielorrusia, Fuat Oktay e Igor Liashenko, respectivamente; el ministro de la Defensa de Irán, Amir Atami; y el canciller de Palestina, Riad al-Maliki. Además asistió el encargado de negocios de la embajada de México, Juan Manuel Nungaray; y el de Uruguay, Jose Luis Remedi; así como enviados de distintos países de África y de Medio Oriente”; ”"Queridos invitados internacionales que hacen brillar este acto", dijo Maduro, quien durante el acto tuvo cuidado en destacar que había un representante de la Unión Africana "que agrupa a 54 países" y de la Liga Árabe, que reúne a 20 países”” (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46831600).

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