miércoles, 19 de octubre de 2016

¿Autoritarismos de sur a norte?

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Felix Arellano
Los temas religiosos, de género, de etnia y de cultura también ocupan la atención de los discursos manipuladores autoritarios. En este contexto se tiende a observar una perversa mezcla de racismo, misoginia, homofobia, islamofobia y, en general, intolerancia que puede responder a pasiones y frustraciones

La democracia está enfrentando en varios países una fuerte embestida de quienes aprovechan sus bondades para destruirla progresivamente. Crecen los grupos y líderes políticos que abusando de las libertades inherentes a la democracia, están cultivando odio y violencia; promueven pasiones y hormonas para estimular el voto y llegar al poder, para luego perpetuarse y dar rienda suelta al autoritarismo, destruyendo las instituciones democráticas y, en particular, las libertades que aprovecharon desde la oposición. El gobierno bolivariano en Venezuela es uno de los ejemplos más ilustrativos, pero arrecia el autoritarismo en varios países desarrollados y Trump representa una importante manifestación.

Uno de los temas que manipulan tiene que ver con la economía y la globalización. Con medias verdades atacan al mercado y al libre comercio y promueven un falso nacionalismo económico, que en la práctica tiende a destruir oportunidades y empobrecer. Con el chivo expiatorio de una globalización que “roba los empleos”, se exacerba las pasiones nacionales. El discurso manipulador se concentra en las inequidades que tiende a genera el libre comercio, en particular para los sectores económicos más débiles; pero, menosprecia los beneficios que el libre comercio puede generar en creación de empleos, atracción de inversiones y bienestar social.

El discurso manipulador de los radicales pregona la destruición de los acuerdos comerciales y el libre comercio y el gobierno bolivariano avanzó en ese irracional camino al retirarse de la Comunidad Andina y el Grupo de los Tres. Pero este falso discurso lo encontramos en el Brexit y también en Trump. Ahora bien, la solución nos exige trabajo creativo y no discurso manipulador, para enfrentar las inequidades del libre comercio, entre otros, con mecanismos de asimetría, de escape y de protección temporal, como las salvaguardias comerciales.

Otro de los temas privilegiados en la manipulación autoritaria tiene que ver con el rechazo a lo diverso, lo diferente, lo extranjero. La xenofobia y la exclusión van creciendo, particularmente en las sociedades industrializadas cuyo nivel de vida resulta atractivo para los pobres del mundo. Las migraciones se incrementan por razones económicas y políticas y las reacciones simplistas se orientan a la exclusión y el rechazo. La construcción de muros o estados de excepción no resuelven nada, agravan los problemas existentes y crean nuevos. Es evidente que las soluciones no son fáciles, pero cultivar la violencia no es el camino, resulta fundamental trabajar activamente en el cambio de las condiciones de vida en los países de origen. La violencia en Siria, Libia e Irak es uno de los detonantes de las migraciones. La pobreza y la violación de los derechos humanos en muchos países en desarrollo son causa de migraciones, y en algunos casos la comunidad internacional apoya las dictaduras y gobiernos autoritarios principales responsables de que sus sociedades emigren.

Los temas religiosos, de género, de etnia y de cultura también ocupan la atención de los discursos manipuladores autoritarios. En este contexto se tiende a observar una perversa mezcla de racismo, misoginia, homofobia, islamofobia y, en general, intolerancia que puede responder a pasiones y frustraciones. Otra temática compleja que exige de un profundo esfuerzo cooperativo de toda la sociedad: familia, escuela, iglesias, medios de comunicación, sociedad civil para la construcción y reproducción de valores de paz, convivencia y tolerancia.

lunes, 17 de octubre de 2016

PREINSCRIPCIONES: PERÍODO ACADÉMICO 1-2017 LAPSO: 01 DE NOVIEMBRE AL 02 DE DICIEMBRE 2016

POSTGRADO EN ECONOMÍA INTERNACIONAL

PREINSCRIPCIONES: PERÍODO ACADÉMICO 1-2017
LAPSO: 01 DE NOVIEMBRE AL 02 DE DICIEMBRE 2016
(AMBOS INCLUSIVE)

Requisitos: 1)  Dos (2) Curricula vitae documentados. 2) Título de Licenciado, preferiblemente en ramas de las Ciencias Económicas y Sociales o en carreras universitarias afines. 2) Notas certificadas de pregrado. 3) Constancia de promedio y rango en la promoción. 3) Constancia de haber aprobado la suficiencia del Idioma Inglés expedida por la Coordinación de Extensión de la Escuela de Idiomas Modernos de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela. 4) Estos requisitos deben venir en dos carpetas de fibra, tamaño oficio. 5) Ser residente en Venezuela. 6) Dos (2) fotografías de frente tamaño carnet. 7) Cancelar valor de la preinscripción (6 UT), en efectivo, en el Banco Mercantil, Cuenta Corriente Nº 0105003207-1032-61250-9, a nombre de Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, o en su defecto, realizar transferencia electrónica y entregar la impresión en la caja de la CEAP, o pagar directamente en la Caja de la CEAP. 7) Llenar la planilla de solicitud de preinscripción.


Horario de atención al público en la Administración de la CEAP:
            Lunes, miércoles y viernes de 8:15 a.m. a 11: 45 a. m. y
                                                                       1:00 pm a  2:45 pm
            Entrega de documentos en la Sede del Postgrado:

                        Lunes a Viernes de 7:30 a 11:30 am

Dirección: Av. Neverí, Centro Comercial Los Chaguaramos, piso 4, Oficina 4-3, Los Chaguaramos.

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES


ADELAIDA STRUCK                                                       ADICEA CASTILLO

jueves, 13 de octubre de 2016

El reto de crecer

Tomado de www.ultimasnoticias.com.ve

Guillermo Ortega 

La lista es larga y los problemas son si se quiere bastante intuitivos, no es necesario repasar lecciones de teoría del crecimiento para comprender que crecer de forma sostenida involucra un tremendo esfuerzo y mucha disciplina colectiva

Opinión  9 octubre 2016

¿Qué necesita la economía venezolana para generar bienestar para sus habitantes? ¿Mejores oportunidades para generaciones por venir? e ¿Incorporar a esos sectores marginados por varias décadas? Un ejercicio simple, requeriría tasas de crecimiento sostenidas alrededor del 5%, hacerlo por varias décadas consecutivas, en definitiva un enorme requisito de acumulación de capital tanto físico como humano. No cabe duda que existe el potencial para hacerlo, pero de allí a lograrlo hay una enorme diferencia. La experiencia reciente, el ciclo que comenzó en 2004 nos enseña varias lecciones. En realidad nos repite algunas que ya hemos debido haber aprendido. Son muchas las cosas que habría que hacer. Hay temas centrales que tienen que ver con formación de capital humano, destrezas educativas pero también asuntos relacionados a salud y seguridad, temas que competen al Estado y al sector privado. Otros temas que tienen que ver con la formación de capital físico, el uso eficiente de recursos. La lista es larga y los problemas son si se quiere bastante intuitivos, no es necesario repasar lecciones de teoría del crecimiento para comprender que crecer de forma sostenida involucra un tremendo esfuerzo y mucha disciplina colectiva. Requiere un país que tiene que estar consensuado sobre unos objetivos básicos. Lamentablemente, cuando uno observa el tipo de discusión que se produce alrededor de estos temas, no puede evitarse cierta decepción. El país no tiene un escenario donde discutir esos temas, la tenaza de la polarización siempre nos atrapa. Algunos creen que típicamente es una discusión de planificadores, donde todo se reduce a proyecciones o peor aún uno se resuelve a fuerza de voluntarismo.

Pero quizás hay algo muy básico, que deberíamos haber aprendido con mucha antelación, es la brecha de financiamiento que debe cerrarse para garantizar un crecimiento sostenido. El petróleo sencillamente no basta. La economía venezolana para crecer necesita mucho más que el flujo de exportaciones petroleras. Y eso es cierto cualquier proyección de precios más o menos razonable. Efectivamente necesita petróleo, pero incluso para producir petróleo requiere de acceso a financiamiento externo. Para países como Venezuela no hay crecimiento sin financiamiento externo. Y los flujos de capital vienen en toda una variedad de formas que tienen que ser accesadas de manera eficiente. No es posible atraer financiamiento externo con esa estrategia del avestruz que básicamente postulaba que se podía crecer sin recurrir al financiamiento externo, la idea de que emitir deuda era más un asunto de política cambiaria que de manejo de deuda. Pasada la ilusión del control de cambio, el problema no es evitar la salida de capitales sino más bien permitir su entrada. El reto del crecimiento comienza por atraer esos fondos, por tener una presencia activa en los mercados de deuda. La reciente operación de cambio de Pdvsa pone en evidencia que no se puede seguir de espaldas a los mercados voluntarios.Pdvsa, por ejemplo, no puede seguir emitiendo sin volverse a registrar en el SEC (Securities and Exchange Comission) tampoco Venezuela, por ejemplo, puede seguir evitando la consulta de articulo IV del FMI. Son temas básicos sin los cuales el acceso a los mercados se dificulta de forma infantil.

macroentorno@gmail.com


miércoles, 12 de octubre de 2016

Colombia: los retos de la paz

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Felix Arellano
Seguramente, al entrar en la necesaria revisión del texto del acuerdo, con el objetivo de reducir privilegios, es factible que el número de disidentes en la FARC, quienes rechazan la paz y prefieren mantenerse armados, se pueda incrementar. La combinación de armas, narcotráfico y secuestros ha demostrado ser muy rentable, y es posible que ahora el interés por la paz se reduzca

El triunfo del no en el reciente plebiscito colombiano ha resultado un punto de inflexión para la consolidación de la democracia, las instituciones democráticas, en particular su sistema electoral y los derechos humanos; empero, también genera grandes retos para todos los involucrados en el proceso de paz, en particular para las FARC, que se enfrentan a la posibilidad de un nuevo acuerdo con menos privilegios y, unido a las incertidumbres de la FARC, se encuentra el gobierno bolivariano, uno de sus principales aliados, lo que pudiera conllevar peligrosas consecuencias para nuestro país.

omo finalmente lo reconoció el Presidente Santos, el domingo 02 de octubre en la noche, en su breve pero brillante discurso, la paz no está en peligro. No era cierto que el triunfo del no significaría el abismo, simplemente significaba la necesidad de hacer reformas en el texto del acuerdo, para lograr una paz más justa y más equilibrada. Se trata, fundamentalmente, de reducir algunos de los privilegios que en el acuerdo se otorgan a las FARC.

Luego del triunfo del no apreciamos un cambio importante, la nueva actitud del Presidente Santos, menos arrogante y triunfalista, reconociendo la existencia de los contrarios y prueba de ello han sido las reuniones que ha sostenido con los Expresidentes Uribe y Pastrana, para coordinar el trabajo inmediato. Esperemos que el impactante Premio Nobel de la paz, no cambie su actitud, por el contrario, que comprenda que su gran reto frente a Colombia y el mundo es lograr el acuerdo más equilibrado que ha pedido el pueblo colombiano.

Naturalmente también es un desafío para Uribe, quien se crece en la crítica y en la oposición, pero ahora tiene que dialogar y cooperar para que la paz sea pronto una realidad y no se pierdan avances importantes como el cese al fuego y el desarme de las FARC. Pareciera que una de las tareas inmediatas y más duras es lograr una mayor precisión y claridad en lo relativo a la justicia transicional, que permita precisar la naturaleza y dimensión de las sanciones.

Ahora bien, las FARC enfrentan retos significativos, pues el pueblo colombiano rechaza la diversidad de privilegios que recibe en el acuerdo, que por cierto, se presentaron desde el momento en que inicia la negociación, con una agenda desproporcionada, que incluía el debate de políticas públicas, función que corresponde a los órganos públicos y a la sociedad civil. El escenario radical de desconocer los resultados del plebiscito y mantener lo acordado, resulta inviable políticamente. Entonces las FARC deben evaluar las opciones de reducción de sus privilegios, pues tampoco les debe resultar muy atractivo volver a la montaña a una guerra pérdida, más aún cuando es un hecho que sus principales líderes se encuentran un poco envejecidos y aburguesados en los privilegios del comunismo cubano.

Seguramente, al entrar en la necesaria revisión del texto del acuerdo, con el objetivo de reducir privilegios, es factible que el número de disidentes en la FARC, quienes rechazan la paz y prefieren mantenerse armados, se pueda incrementar. La combinación de armas, narcotráfico y secuestros ha demostrado ser muy rentable, y es posible que ahora el interés por la paz se reduzca.

Sería ideal para la paz que el desarme y la desmovilización de las FARC se logren prontamente y quienes opten por mantenerse armados deben enfrentar el mayor peso de la ley. En este escenario entran los países vecinos que se pueden convertir en refugios naturales para los grupos disidentes y armados de las FARC. El caso venezolano resulta muy sensible, por la estrecha relación que ha mantenido el gobierno bolivariano con este grupo guerrillero. Ahora bien, tanto para el pueblo venezolano, como para la región, sería muy grave que los disidentes de las FARC logren apoyos y la guerra se traslade a otros países.

lunes, 10 de octubre de 2016

POR QUÉ NO SIRVEN LOS AUMENTOS DE SALARIO


 Econ. Douglas Becerra S.

Como profesor de economía le pregunto constantemente a mis alumnos: ¿Quién paga los salarios de los trabajadores? y ¿Quién gana con los aumentos de salario?.

·      ¿Quién paga los salarios a los trabajadores?:

La mayoría de los estudiantes responden, las empresas o el gobierno, hago una pausa para darle suspenso a la respuesta y les digo. El salario se lo paga el mismo trabajador, lo que hacen las empresas o el gobierno es manejar o administrar un capital de trabajo o efectivo; supóngase un empresario que tenga una idea de adelantar un proyecto de siembra, el empresario va a tener que desembolsar un efectivo de su propio recurso hasta que lleve la cosecha al mercado y obtenga el retorno del efectivo gastado; si el retorno de efectivo no es mayor a los costos generados, el negocio se irá extinguiendo; si el retorno del efectivo es igual a los costos generados, al empresario le dará lo mismo continuar o no con el proyecto de siembra; sólo si la generación de efectivo es mayor a los costos generados se tendrá estimulo para continuar y ampliar el proyecto.

Cuando uno trabaja en el Sector Público, el proceso del pago del salario sigue la misma lógica, pero el proceso es mucho más complejo debido a que la mayoría de las actividades del Sector Público no generan efectivo directamente, pero el Estado recibe sus ingresos de los impuestos recaudados del Sector Privados que es sostenido por la gestión pública. Si la gestión pública es deficiente el Sector Privado ira menguando y se hará más pequeño, por lo que los impuestos disminuirán y la capacidad de pago de salarios del Sector Publico será menor.

Como la gestión publica en Venezuela ha sido muy deficiente desde principio de la década de los 80 (aprox. 40 años), los salarios reales han venido disminuyendo paulatinamente, a pesar de los continuos aumentos de salarios nominales que decretados por el Estado. La inflación es desde el punto de vista técnico es un impuesto, que tiene como objetivo disminuir el salario real de los trabajadores, es por esto que Venezuela ha entrado en un Proceso Inflacionario desde hace 40 años y actualmente tenemos una inflación promedio desde 1980 á 2016 de aproximadamente 50% interanual.

La verdadera pregunta interesante qué está implícita en la explicación, es ¿Por qué en Venezuela se está disminuyendo el salario real desde hace aproximadamente 40 años?. La respuesta es porque la gestión pública en la IV y V República ha sido muy deficiente y ha hecho que disminuya nuestra productividad continuamente. Desde el punto de vista económico el país ha sido arruinado por el Control de Cambio que distorsiona significativamente uno de los precios más importante de la economía: el valor del dinero.

RECADI, OTAC (Oficina Técnica de Administración Cambiaria), CADIVI y CENCOEX, han sido las instituciones que han administrado la política mercantilista del Control de Cambio que ha impedido que la economía se ajuste por sus propias fuerzas. Varios gobiernos en Venezuela y en particular este, ha caído en lo que define Karl Marx, el Fetiche del Dinero, que es darle valor intrínseco al dinero, que solo tiene valor de cambio y no valor de uso. El dinero  lo que representa es el valor de trabajo de una sociedad y su valor depende de la productividad del trabajo.

Ningún país se puede desarrollar cuando el mejor negocio que se tiene  es atentar contra la moneda  nacional y esto ha sido sustentado por políticas erradas de los gobiernos. En el centro de la crisis del país esta el BCV, que por ley debería ser una institución autónoma cuyo principal objetivo es el control de la inflación. Podemos calificar la gestión del BCV por las sentencia bíblica, por sus frutos lo conocereís.

·      ¿Quién gana con los aumentos de salario?.

La política aumentos de salario solo sirven para dos objetivos: mantener la dinámica del populismo hasta que está no colapse definitivamente y diluir las deudas financieras de las personas y empresas.

En general las personas y hasta las empresas les agrada los aumentos de salarios porque disminuye las deudas financieras por la perdida del valor del dinero, pero esto tiene una trampa implícita. En general las personas se endeudan para sostener los niveles de consumo que la inflación disminuye, por lo que las personas se endeudan por la caída la misma caída del ingreso. Y las empresas se endeuda para incrementar sus inventarios y activos fijos, para obtener ganancias financieras por los crecimientos de precios, mientras la actividad económica disminuye paulatinamente.

Econ. Douglas Becerra S.

domingo, 9 de octubre de 2016

¿Qué discuten los economistas?



Humberto García Larralde, Presidente Academia Nacional de Ciencias Económicas, humgarl@gmail.com

Es sumamente preocupante la situación por la que viene atravesando la economía venezolana durante los últimos tres años. Numerosos economistas han venido alertando sobre las consecuencias adversas de las políticas vigentes, planteando la necesidad de modificarlas. El cúmulo de desaciertos ha acarreado un aumento abrupto de la pobreza, una caída del producto, mayor desempleo, desabastecimiento, malnutrición y muertes que podrían evitarse si se dispusiera de medicamentos y equipos médicos apropiados. Lamentablemente, el Gobierno Nacional no ha tomado en cuenta las observaciones de los profesionales de la economía y se niega a rectificar sus políticas.

Concernidos por el deterioro en las condiciones de vida de los venezolanos, la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE), en unión de calificados economistas provenientes de otras instituciones y áreas de trabajo profesional, ha propiciado un interesante intercambio de ideas sobre cómo superar esta situación y generar condiciones que redunden en un crecimiento sostenido con equidad. Esta discusión ha forjado consensos básicos en torno a la naturaleza de los problemas a afrontar y respecto a los lineamientos principales de un programa para la reconstrucción de la economía venezolana. En particular, hay coincidencia en la necesidad de derrotar cuanto antes la inflación y reactivar el aparato productivo para poder abastecer al mercado doméstico, sustituir importaciones y generar empleos bien remunerados. Los objetivos generales de política para ello son bastante claras al respecto:

1)       Sanear las cuentas fiscales, reduciendo drásticamente los déficits y, con ello, su financiamiento monetario, para abatir la inflación;
2)       Unificar el tipo de cambio en torno a sus valores de equilibrio real y en condiciones que permitan la libre transacción de divisas con el fin de superar la severa restricción externa que tiene ahogada la economía doméstica;
3)       Contratar importantes magnitudes de financiamiento externo para solventar la insuficiencia de divisas por la caída en los precios internacionales del petróleo, y poder cubrir la brecha de importaciones y cumplir con los compromisos externos de la nación;
4)       Desmantelar el cúmulo de controles y regulaciones que han asfixiado a la actividad económica interna, posibilitando la liberación y aprovechamiento cabal de sus capacidades productivas, fuertemente menoscabadas actualmente;
5)       Consolidar un marco institucional que afiance los derechos de propiedad, permita la oportuna y eficaz resolución de controversias, promueva la competencia interna, asegure los derechos laborales y de los consumidores e instaure un clima de confianza que haga a la economía venezolana un ámbito favorable al emprendimiento y la inversión.

Pero al abordar tales lineamientos, quedan interrogantes en torno a una variada gama de aspectos por no contar con información oficial al día, en virtud de la irresponsable decisión del Banco Central de Venezuela y de otros organismos estatales proveedores de datos estadísticos de no publicarla. Ello mantiene a la población en ascuas respecto a qué pueden esperar hacia el futuro, dificulta el análisis profesional de estas perspectivas y enturbia las posibilidades del cálculo económico acertado para la toma correcta de decisiones por parte de actores públicos y privados.

En lo atinente a la rectificación del conjunto actual de políticas, la falta de información oficial dificulta conocer la magnitud de las brechas y de los problemas a superar, la capacidad de respuesta que pueda tener la industria petrolera y otros sectores productivos ante un programa coherente para la transición económica, y los problemas específicos que confronta la gestión pública, que son menester aclarar para recomendar los instrumentos de política adecuados y entender la naturaleza de sus encadenamientos y secuencias, la estrategia para liberar y estabilizar el tipo de cambio, y los mecanismos de compensación social más eficaces, entre muchos otros aspectos.

En atención a lo señalado, el grupo de economistas que nos hemos estado reuniendo se ha abocado a recabar la mejor información disponible, evaluarla en términos de la consistencia de los datos y con la trayectoria reciente de la economía, y realizar los ejercicios de rigor para que puedan sustentar propuestas de política. Dado el deterioro acelerado de la situación, tanto en lo económico como en lo político, es imperativo tener preparados los aspectos fundamentales de un programa de transición, una vez se viabilice políticamente su instrumentación. Un nuevo gobierno no puede darse el lujo de improvisar medidas  para recuperar la economía: debe tener lista una visión lo más clara posible de las políticas a aplicar y sobre cómo mejor aplicarlas. En particular, la necesidad de recurrir al financiamiento internacional para aliviar la restricción externa que hoy asfixia a la actividad económica y estabilizar un tipo de cambio que refleje su productividad relativa, hace obligatorio disponer de un plan creíble, basado en información precisa, que respalde tal solicitud. La confianza de los inversionistas en las perspectivas de mejora futura del país depende de ello, junto a la aplicación de reglas de juego claras y atractivas. Estamos trabajando, precisamente, para contribuir con la elaboración de un plan que cumpla con tales objetivos.

Un elemento central a la viabilidad de un programa de transición está en la capacidad de incorporar la participación de los actores principales en su puesta en acción. En atención a ello, nos interesa dar a conocer a los sectores protagónicos del acontecer económico y político nacional nuestras ideas, para someterlas a sus opiniones, vivencias y expectativas. En particular, queremos evaluar nuestras propuestas a la luz de las observaciones que puedan hacer las universidades, otras academias nacionales, los gremios empresariales y sindicales, la prensa especializada, dirigentes políticos y sociales y, progresivamente, el público en general.

En este orden de ideas estamos comenzando a publicar en la página web de la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE –www.ance.org.ve) –actualmente en reconstrucción- documentos que recogen nuestras discusiones y a remitirlos a distintas instituciones a través del correo electrónico. En nuestra agenda también está la realización de distintos tipos de eventos, conjuntamente con otras instituciones y actores, para la discusión de propuestas de política. Esta interacción no sólo permitirá una mayor precisión de muchas de nuestras propuestas sino que arrojará información referente a la economía política del proceso de transición, es decir, a la manera como habrán de expresarse los diferentes intereses en juego y sus posibles impactos en la instrumentación de las políticas en cuestión. Esto es particularmente importante si se toma en cuenta la renuencia del Ejecutivo de atender las numerosas observaciones hechas por economistas y otros profesionales respecto a la inviabilidad y consecuencias negativas de sus políticas, y que hacen imperativo su rectificación perentoria. Cómo superar los poderosos intereses coaligados en torno al sistema de controles y regulaciones que viene destruyendo la economía, requiere sumar el compromiso de todos.

Por último, es menester conectar las políticas para la transición con las reformas estructurales necesarias para impulsar un modelo económico que supere las limitaciones del rentismo petrolero. Debe entenderse que la mejora sostenida del bienestar de los venezolanos no puede descansar en la perspectiva de unaumento continuado de los ingresos externos provenientes de la exportación de petróleo. El mercado petrolero internacional está experimentando una transformación estructural con la aparición de nuevas tecnologías de extracción y con los compromisos asumidos para reducir hacia futuro el consumo de combustibles fósiles por razones ambientales, lo cual hace poco previsible precios del crudo como los evidenciados entre 2004 y 2014 para los próximos años. Una economía pujante solo será posible desarrollando capacidades competitivas en otras áreas que permitan reemplazar progresivamente al petróleo como fuente principal de ingresos externos. Cómo utilizar la renta petrolera para facilitar esa transición, cuáles son los instrumentos de política más apropiados, las reformas estructurales que se deben adelantar y cómo se entrelazan con las medidas para la transición, forman obligatoriamente parte de nuestras reflexiones. Vislumbrar hacia dónde queremos que se desarrolle la economía, el proyecto de país al que aspiramos y el marco institucional que lo hará factible, y lograr los consensos necesarios para su viabilidad política, social y económica, es un desiderátum de las generaciones presentes de venezolanos para con el futuro del país.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Vientos proteccionistas

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Felix Arellano

El Sr. Trump está pensando en eliminar acuerdos como el TLC (con México y Canadá) y construir muros. Seguramente se está inspirando en el fracaso bolivariano, que se retiró de la Comunidad Andina, del Grupo de los Tres, del Acuerdo de Inversiones del Banco Mundial y promovió la parálisis ideológica del Mercosur

En el horizonte se observan vientos proteccionistas desde varias fuentes; por una parte, la agresiva campaña electoral de los Estados Unidos, donde el Sr. Trump sataniza el libre comercio, una situación bastante conocida en nuestra región, pero la candidata demócrata tampoco defiende adecuadamente el tema. También encontramos otras tormentas, tales como: la aguda crisis que vive la Unión Europea, que la está encerrando en sí misma; el estancamiento de la Ronda Doha en la OMC; la fragmentación que vive nuestra región y el fracaso de los gobiernos autoritarios, particularmente del proceso bolivariano, que transformó el tema comercial en un irracional club ideológico.

El primer debate en la contienda electoral norteamericana evidenció claramente la importancia del tema comercial (acuerdos comerciales y libre comercio). El Sr. Trump reiteró su manejo simplista y manipulador, satanizando al libre comercio como el culpable de los problemas fundamentales de fuga de inversiones, capitales y el desempleo; empero, la Sra. Clinton no ha resultado suficientemente firme ni argumentada en el manejo de este tema; incluso, en su campaña ha expresado dudas sobre los acuerdos comerciales pendientes, como el Transpacífico sujeto a la ratificación del Congreso o el Transatlántico en plena negociación con la Unión Europea.

El cuestionamiento que se hace del libre comercio, nos recuerda el irracional manejo de los autoritarios latinoamericanos, en particular, el movimiento bolivariano. Es cierto que el libre comercio sin mecanismos de equidad y control, puede generar duras consecuencias sociales, pero no se resuelve el problema con un discurso manipulador, ni cerrando fronteras. Esta rígida visión menosprecia los potenciales positivos efectos del comercio en la promoción de las inversiones, la generación de industria, empleos y bienestar social.

Para enfrentar las limitaciones del libre comercio se debe profundizar en aspectos como la transparencia, la participación y los temas de equidad. En relación con la equidad, resulta fundamental trabajar en materias que tienden a ser rechazados por algunos países, tales como: los tratamientos asimétricos y diferenciales por países o por sectores productivos o los mecanismos temporales de protección.

El Sr. Trump está pensando en eliminar acuerdos como el TLC (con México y Canadá) y construir muros. Seguramente se está inspirando en el fracaso bolivariano, que se retiró de la Comunidad Andina, del Grupo de los Tres, del Acuerdo de Inversiones del Banco Mundial y promovió la parálisis ideológica del Mercosur; empero, ha utilizado el libre comercio con sus socios de la ALBA, pero en su doble discurso lo ha denominado “comercio de los pueblos” y lo mantiene sin reglas claras y pura discrecionalidad ideológica.

El panorama reinante en este momento en los Estados Unidos hace pensar que el Acuerdo Transpacífico, integrado por doce países (incluye a Chile, México y Perú de nuestra región) firmado en febrero del 2016, en Nueva Zelanda, no avanzará para su ratificación en el Congreso. Tampoco se esperan progresos en las negociaciones del Acuerdo Transatlántico, entre Estados Unidos y la Unión Europea, en parte, por las crecientes críticas de los republicanos y de la sociedad civil europea que lo observan poco transparente y desequilibrado.

En términos de comercio nuestra región también se presenta fragmentada pues los gobiernos autoritarios, particularmente el bolivariano, han impedido trabajar técnicamente los temas y han concentrado la atención en un anacrónico discurso ideológico a los fines de promover su hegemonía. Es cierto que nuevos modelos más eficientes están llegando, pero la fragmentación se agudiza.

En el caso específico de Venezuela, la destrucción de la economía, uno de los éxitos bolivarianos, para destruir, empobrecer y controlar, exigirá, en tiempos de cambio, una terapia intensiva de los procesos productivos y un tratamiento muy prudente del comercio y los acuerdos comerciales.