viernes, 1 de marzo de 2019

Planes para el día después. Agricultura XVII.-Fertilización de pastizales


Planes para el día después. Agricultura XVII.-Fertilización de pastizales


Pedro Raúl Solórzano P.
Marzo de 2019.



Para el día después, que será el primer día de un nuevo período democrático para Venezuela, se debe tener un plan de acción para recuperar los sectores productivos del país. Uno de ellos es la agricultura, donde hay que considerar muchos aspectos, y en esta oportunidad trataremos el tema de la fertilización de pastizales.

I.-MARCO DE REFERENCIA.

Especialmente en áreas tropicales los pastizales son el principal alimento para los rumiantes. Además, está demostrado que las carnes producidas bajo pastoreo, ofrecen mejores características nutritivas y de sabor que las que se producen en condiciones de estabulación total o parcial con una alimentación que se basa en granos y otras fuentes alimenticias. Esto pone de manifiesto la importancia de disponer de un buen pastizal.

Las especies forrajeras para su explotación, deben ser consideradas como un cultivo más y deben ser manejadas como tales, ya que al igual que todas las plantas, su crecimiento y desarrollo están determinados por su genética y por las condiciones externas a las cuales están sometidos. Por ello, para una producción eficiente de los pastizales, éstos deben manejarse tomando en cuenta el sistema suelo-planta-clima donde se está desarrollando esa planta, sistema en el cual la planta no crece en forma aislada si no que depende de la interrelación de todos los factores que intervienen en dicho sistema.

Dentro de ese manejo se incluye la fertilización, la cual busca aplicar los recursos y las prácticas necesarias a los sistemas suelo-planta-clima, para que dichas plantas puedan absorber cantidades suficientes de todos los nutrientes esenciales, de tal forma que se cubran cabalmente sus requerimientos a todo lo largo de su ciclo de vida. Por lo tanto, para realizar un acertado manejo de la fertilización, se requiere conocer las condiciones iniciales del suelo; las características de las plantas en cuanto a sus requerimientos nutritivos totales y a sus etapas críticas de crecimiento y nutrición; y las condiciones climáticas predominantes, especialmente en lo referente a temperatura, radiación solar, humedad o las relaciones suelo-agua, y la composición de la atmósfera.
En el trópico, para la producción de forrajes, se tiene la ventaja de disponer de una gran variedad de climas, de suelos, y de una inmensa diversidad de especies, tanto gramíneas como leguminosas, que se adaptan a esos diferentes sistemas suelo-clima existentes. Por ello, es indispensable conocer los requerimientos de cada especie forrajera en cuanto a suelos y clima, para poder seleccionar el sistema más ventajoso para la producción de forraje, de biomasa, aplicando las mejores prácticas de manejo posibles, donde se deben incluir los programas de fertilización.

Los elementos nutritivos esenciales tienen funciones muy específicas dentro de las plantas, y así mismo también son esenciales para los organismos consumidores, que en el caso de los forrajes son los animales herbívoros, especialmente la ganadería bovina por la gran cantidad de pastos que consumen. Cuando un suelo no está en capacidad de suministrar todos esos nutrientes esenciales en cantidades adecuadas para las plantas, éstos deben aplicarse por medio de fertilizantes para que no se afecte el rendimiento y la calidad de un pastizal.

Pero para decidir si se fertiliza o no un pastizal debemos conocer el sistema suelo-clima, de tal manera que se tenga información sobre la capacidad del suelo para suplir nutrientes a las plantas y saber hasta donde las condiciones climáticas permiten la expresión de la capacidad de rendimiento del cultivo forrajero. Además, se deben analizar los siguientes puntos:

-Si se esperan o no, incrementos en la producción de forrajes, con la fertilización.
-Si el forraje adicional que se logre producir con la fertilización es necesario para la unidad de producción.
-Si se espera un beneficio de la inversión realizada con la fertilización.

No tiene sentido fertilizar los pastizales y lograr rendimientos elevados si el forraje extra producido no es utilizado. Además, para lograr un beneficio de la inversión en fertilización, el forraje debe ser utilizado o cosechado y el producto (ganancia en peso del animal, leche, heno o silaje) debe poder comercializarse.

La importancia de analizar esos puntos anteriores es fundamental, ya que la fertilización puede ser una práctica muy favorable para incrementar la productividad de los pastizales. Se considera, que en general, la producción de biomasa se puede incrementar hasta tres veces o más con un buen programa de fertilización, incluido dentro de un mejoramiento integral del manejo del pastizal, y por lo tanto, debe existir una adecuada utilización de esos incrementos en la disponibilidad de forrajes en la unidad de producción.

Para Venezuela, Espinoza y Argenti (1997) señalan que al fertilizar las pasturas se incrementa la producción de materia seca entre 30 y 95%, permitiendo un aumento importante en la carga animal de los potreros. Sin embargo, esas respuestas son más acentuadas en los pastos introducidos ya que si éstos no se fertilizan sus rendimientos serán similares a los de los pastos nativos, por lo que el productor corre el riesgo de perder la inversión del establecimiento del pastizal.

En el caso de gramíneas, se considera que la primera prioridad para mejorar la productividad es cubrir sus requerimientos de nitrógeno, los cuales son en general elevados y la respuesta de la planta también es alta. Las gramíneas también van a responder a aplicaciones de fósforo y potasio cuando los niveles de estos nutrientes en el suelo son bajos; pero para que esa respuesta rinda beneficios, también se deben aplicar las dosis de nitrógeno adecuadas en cada sistema suelo-clima.

Con las especies leguminosas, por el contrario, no es necesario aplicar fertilizantes nitrogenados ya que estas plantas son capaces de fijar nitrógeno atmosférico para cubrir sus requerimientos. Así mismo, en asociaciones de gramíneas-leguminosas, cuando la porción de leguminosas es superior a un tercio del total del pastizal, no es necesaria la fertilización nitrogenada ya que la gramínea es capaz de cubrir sus requerimientos aprovechando el N fijado por la leguminosa. Cuando la superficie ocupada por la leguminosa es inferior a un tercio del total, se hace necesario aplicar fertilizantes nitrogenados para cubrir los requerimientos de las gramíneas por este nutriente. También se considera que en las asociaciones gramíneas-leguminosas los requerimientos de P y K son superiores que cuando las gramíneas están solas en el pastizal.

II.-PROGRAMAS DE FERTILIZACIÓN DE PASTIZALES.

A un alto nivel de abstracción podemos considerar que hay dos tipos de pastizales, las pasturas naturales y las pasturas mejoradas.

Los pastizales naturales están formados por especies gramíneas y leguminosas que en general son de mala calidad forrajera, son especies nativas que solo pueden soportar una baja capacidad de carga animal, sometidas a pastoreo continuo, sin aplicación de fertilizantes y frecuentemente sometidas a sobrepastoreo en un manejo extensivo de dichos pastizales. La explotación de este tipo de pasturas es común en los llanos venezolanos, generalmente con la presencia de potreros de grandes extensiones que dificultan el manejo integral del pastizal.

Los pastizales mejorados se consideran indispensables para poder incrementar la producción de carne y leche, al permitir una alta capacidad de carga en comparación con las pasturas naturales, y favorecer una mejor salud de los rebaños al disponer de forrajes de mejor calidad.

Esos pastizales mejorados se obtienen con el establecimiento de especies forrajeras de elevada capacidad de producción de biomasa, alta digestibilidad y niveles de proteínas relativamente altos; conjuntamente con programas de fertilización adecuados, períodos de corte o pastoreo ajustados a las características de cada especie, y en algunos casos, con la aplicación de riego para una producción continua a lo largo del año.

La fertilización de los pastizales, especialmente con fertilizantes nitrogenados, es una de las prácticas de mayor impacto sobre los incrementos en la producción de biomasa y sobre los niveles de proteína, mejorando la calidad del forraje. Consecuentemente, se mejora la producción de carne o leche, así como la rentabilidad de la explotación. Cuando se fertilizan los pastos con nitrógeno y se aumentan los rendimientos de materia seca, se debe tener presente que paralelamente ocurre una mayor extracción de los otros nutrientes esenciales. Por esta razón, es muy probable, que se haga necesario incorporar otros nutrientes a los programas de fertilización, especialmente el resto de macronutrientes. En este sentido, se recuerda que la fertilización de los pastos debe manejarse como la de un cultivo más, y por lo tanto, es conveniente disponer de un análisis de suelos reciente y en lo posible, conocer los requerimientos de la especie forrajera y el manejo que se vaya a dar al pastizal.

Los fertilizantes son insumos relativamente costosos, por lo que particularmente en pastizales, deben ser aplicados con elevada eficiencia. Esto quiere decir, que se deben aplicar las cantidades correctas de cada fertilizante y en los momentos más convenientes para cada sistema suelo-planta-clima-manejo.

El momento de aplicación de los fertilizantes es muy importante  en relación a la eficiencia en su uso por parte de las plantas. En el caso de las especies forrajeras, éstas permanecen en continuo crecimiento si las condiciones son favorables, por lo que requieren un suministro frecuente de nutrientes. Esto es particularmente importante durante la temporada de lluvias, cuando las tasas de crecimiento de las plantas son más elevadas y consecuentemente se incrementan sus requerimientos nutritivos. Por esta razón, en la fertilización de pastizales cuando no se dispone de riego, los fertilizantes serán más eficientes si se aplica una fracción importante al inicio de la temporada de lluvias, y otra fracción se aplica un poco antes (un mes o más) del fin del ciclo lluvioso, siguiendo un corte o un pastoreo según sea el manejo del potrero.

En regiones donde el ciclo de lluvias es muy prolongado y cubre casi todo el año, o en aquellos casos donde se riegue el pastizal, los fertilizantes se pueden aplicar en cualquier momento siempre y cuando las plantas estén en pleno crecimiento y en el suelo exista un contenido de humedad aprovechable adecuado.

En términos generales, el fertilizante de base, generalmente  con fórmulas NPK, se debe aplicar al momento del establecimiento del pastizal, y según los requerimientos, hacer al menos una aplicación anual de estas fórmulas completas. Por su lado, los fertilizantes nitrogenados se aplicarán con mayor  frecuencia, en lo posible, después de cada corte o pastoreo siempre y cuando la humedad edáfica sea adecuada.

Para el momento de fertilizar, también es conveniente considerar el estado de desarrollo de las plantas, ya que las aplicaciones tardías son poco eficientes. Se recomienda fertilizar cuando las plantas se encuentran en pleno desarrollo vegetativo.

En suelos de textura gruesa, como las sabanas orientales y otras regiones del país con suelos de tendencia arenosa, el fertilizante de base se debe fraccionar varias veces a lo largo de la estación lluviosa, para lograr una mayor eficiencia en su uso por las plantas al disminuir las pérdidas por lavado fuera del perfil del suelo.

El manejo de la explotación determina la frecuencia y la calidad de la fertilización; así, cuando el manejo del pastizal es intensivo, la fertilización debe ser frecuente y abundante según los requerimientos del sistema; cuando el manejo es semi-intensivo, la fertilización será  estacional o estratégica; y cuando el manejo es extensivo, la fertilización es eventual.

Recomendaciones de fertilización de pastizales en Venezuela.

En Venezuela existe una variada gama de especies forrajeras, nativas e introducidas, que se utilizan en el establecimiento de potreros que algunas veces son para pastoreo, y en otras oportunidades, para corte en la producción de heno y silaje. En la mayoría de los casos, los niveles de rendimiento en biomasa y la calidad de los forrajes en la alimentación animal, y por ende el rendimiento en proteína animal y la salud de los animales, dependen profundamente de un adecuado programa de fertilización de los pastizales.

En nuestro país no hay mayor tradición en la fertilización de pastizales, con excepción de la producción intensiva de algunas gramíneas dedicadas a la producción de pacas de heno de elevada calidad, y de algunos productores que fertilizan al momento de sembrar algunas especies forrajeras de ciertas exigencias nutritivas. Sin embargo, se ha comprobado que uno de los aspectos que más contribuiría a elevar significativamente los rendimientos de carne de bovinos en el país, sería la fertilización de pastizales, especialmente con nitrógeno.

En el estado Zulia, en la zona del Sur del Lago de Maracaibo que es una de las regiones más importantes en la producción ganadera del país, Espinoza y Argenti (1997) destacan que solamente el 31% de los ganaderos fertilizan y que 46% no lo hace por falta de recursos y el resto considera que esta práctica es muy importante. No obstante, se ha demostrado que con una adecuada fertilización de los pastizales, tanto la eficiencia reproductiva de bovinos como el peso al destete se incrementan.

Con las especies de pasto que se utilizan comercialmente en Venezuela, se han realizado diversas zonificaciones (adaptación de las especies a determinadas condiciones de suelo y clima) y una de las más completas es la de L. Mancilla (2002), la cual se resume de la siguiente manera:


-Suelos de buena fertilidad y altura superior a 800 msnm:
Kikuyo (Pennisetum clandestinum)

-Suelos de tendencia ácida, de baja fertilidad natural y bien drenados:
Brachiaria brizantha, B. humidicola, B. decumbens, B. dyctioneura, Digitaria swazilandesis, Andropogon gayanus.

-Suelos de tendencia ácida, de moderada fertilidad y bien drenados:
B. humidicola, B. brizantha, Andropogon gayanus.

-Suelos de mediana fertilidad y mal drenados:
Pará (Brachiaria mutica), Tanner grass (B. radicans)

-Suelos de baja fertilidad y mal drenados:
Paja de sabana (Axonopus purpusii), Lambedora (Leersia hexandra), Paja de agua (Hymenachne amplexicaulis)

-Suelos con limitaciones de aridez:
Buffel grass (Cenchrus ciliaris), Rodesia (Setaria ancepts), Elefante enano (Pennisetum purpureum).

-Suelos sin limitaciones:
Elefante enano (P. purpureum), Guinea (Panicum maximum), Pangola (Digitaria decumbens), Bermuda (Cynodon dactylon)

En el caso de pastizales, al realizar programas de fertilización debemos considerar algunos aspectos muy específicos:

-Al manejar mejor los pastizales, incluyendo la fertilización, se puede elevar significativamente la capacidad de carga de los potreros y se mejoraría la productividad de carne y leche. En anterior oportunidad mencionamos que con un buen programa de fertilización la producción de biomasa de un potrero puede incrementarse hasta tres veces o más, pero se debe tener presente que ese incremento en la producción va a ser utilizado, o por los animales de la finca o porque va a ser vendido a otros productores que tengan limitaciones de fuentes de alimento para su ganado. También se puede aprovechar el incremento de rendimientos de los pastizales al fertilizarlos, para introducir y perfeccionar técnicas de conservación de forrajes que permitan su uso en épocas críticas del año, y así asegurar una adecuada alimentación a los rebaños durante todo el año sin que tengan que ser movilizados de un lado a otro, en la ganadería trashumante que ha caracterizado al llano venezolano.

-En Venezuela hay unos 5 millones de hectáreas de pasto sembradas y solo se fertilizan 372.000 ha, con un consumo total de fertilizantes NPK de 82.000 toneladas que corresponde a una dosis promedio de 222 kg/ha. Esto revela que nuestros ganaderos aplican poco fertilizante a las pocas pasturas que se fertilizan, y la mayor parte de estos fertilizantes aplicados a los pastos son fuentes nitrogenadas.

-Recordar también que cuando se va a fertilizar pasturas, debemos asegurar que el balance de la operación sea positivo, por ello se deben hacer evaluaciones económicas del uso de fertilizantes en los pastos.

Los programas de fertilización de forrajes van a depender, además de las condiciones del suelo y clima, de la especie forrajera y del sistema de producción. De esta manera, algunas situaciones comunes en Venezuela son las siguientes:

-Producción intensiva de heno: generalmente campos de bermuda para producir pacas de alta calidad, destinadas a alimentar caballos pura sangre, vacas de alta producción lechera y como fuente de fibra en la elaboración de alimentos balanceados para animales. Este tipo de explotación se realiza en suelos con pocas limitaciones de fertilidad porque sean así de forma natural o porque las limitaciones hayan sido corregidas, por lo que se recomienda aplicar sobre el pastizal 250 kg de fosfato monoamónico/ha más 250 kg de cloruro de potasio/ha, una vez al año y al inicio de la temporada de lluvias. Después de cada corte, aplicar 75 kg de N/ha procurando alternar las fuentes de N, una vez con urea y la siguiente con sulfato de amonio. Esta fertilización equivale aproximadamente a la aplicación de 477-130-150 kg/ha/año, de N-P-K respectivamente.

-En potreros dedicados principalmente a pastoreo y que eventualmente se puedan henificar, se recomienda fertilizar de la siguiente manera:

a.-Suelos ácidos, pobres en P y Ca: aplicar una vez al año a entrada de la estación lluviosa, 500 kg de roca fosfórica (fosforita)/ha, más 100 kg de fosfato monoamónico/ha, más 120 kg de cloruro de potasio/ha. Después de cada pastoreo, aplicar 75 kg de urea/ha ó 150 kg de sulfato de amonio/ha. Esto tiende a aumentar los rendimientos, la capacidad de carga del potrero, mejora la salud de los animales y promueve el aumento de la proporción de especies leguminosas nativas en el pastizal. Esta fertilización equivale aproximadamente a la aplicación de 220-152-72 kg/ha/año, de N-P-K respectivamente.

b.-Suelos de tendencia neutra a alcalina: estos suelos generalmente tienen buenos niveles nutritivos para la mayor parte de las especies forrajeras que se adaptan a estas condiciones. Para mantener esas buenas condiciones a lo largo del tiempo, se recomienda aplicar a entrada de la temporada de lluvias 100 kg de fosfato monoamónico/ha más 120 kg de cloruro de potasio/ha. Después de cada pastoreo, aplicar 75 kg de urea/ha ó 150 kg de sulfato de amonio/ha. Esta fertilización equivale aproximadamente a la aplicación de 220-63-72 kg/ha/año, de N-P-K respectivamente.

Para todos los casos, la intensidad de uso del pastizal va a influir en las modificaciones que se incorporen a los programas de fertilización.

Algunos aspectos importantes en los programas de fertilización de pastizales que ameritan ser enfatizados, son los siguientes:

Los programas de fertilización de pastizales tienen que ser rentables, lo cual implica que el beneficio obtenido por la práctica de fertilización debe superar el costo de la práctica. En este sentido, se le recomienda al productor o a su asesor, que mantenga un adecuado control de los egresos por la fertilización y de los ingresos adicionales que pudieran ocurrir por un aumento de la productividad en relación a no fertilizar. Esos ingresos adicionales o beneficios se pueden medir por el incremento en forraje producido al fertilizar en relación a no fertilizar, dándole un precio al forraje producido; o puede medirse por el aumento en la capacidad de carga de los potreros, incrementos en la producción de carne o leche, y por la salud de los animales, que implica ahorro en medicinas y en suplementos alimenticios.

Otro factor asociado a los programas de fertilización es la calidad de los forrajes producidos. Lógicamente, al aplicar un buen programa de fertilización a un pastizal, además del esperado incremento en la producción de biomasa, debe ocurrir un mejoramiento de su calidad medido por mayores tenores de proteína y una mayor y más balanceada concentración de nutrientes. Recordemos que los forrajes son la principal fuente de nutrientes para los herbívoros consumidores, y si un forraje no tiene las cantidades adecuadas de nutrientes, éstos deben suministrarse por medio de suplementos minerales o alimentos balanceados, incrementándose sustancialmente los costos de producción de carne y leche. Basta con recordar el caso de lo que denominaron “el síndrome de Santa María de Ipire”, cuando en esta región del país el ganado caía postrado por una alimentación a base de forrajes muy pobres en nutrientes, especialmente en fósforo y calcio.

La calidad de los forrajes también tiende a disminuir con la edad de las plantas, obteniéndose, en general, menores concentraciones de proteínas y de minerales a medida que la planta envejece. Sin embargo, un buen programa de fertilización permite manejar mejor los pastizales, de tal manera que a cada especie le demos la edad y la intensidad de uso (pastoreo o corte) más convenientes, para lograr niveles óptimos de biomasa producida y capacidad de recuperación del pastizal.

Para mayor información en relación a este tema se recomiendan las siguientes lecturas:

-Barnhart, S.K.; R.D. Voss and J.R. George. 1997. Fertilizing pasture. Department of Agronomy. Iowa State University. University Extension. Pm-869. Reprinted June 1997. USA.

-Bernal, J. y J. Espinoza. 2003. Manual de nutrición y fertilización de pastos. International Plant Nutrition Institute (IPNI). 3500 Parkway Lane. Suite 550. Norcross, GA 30092-2806. USA.

-Bernardi, A. C. de C. 2010. Adubaçao de campos de produçao de sementes de gramíneas forrageiras tropicais. Embrapa. Pecuária Sudeste. Brasil.

-Espinoza, F. y P. Argenti. 1997. Estrategias de fertilización en pasturas. FONAIAP DIVULGA Nº55. Enero-marzo 1997. FONAIAP, Maracay. Venezuela.

-Mancilla, L. 2002. La agricultura forrajera sustentable. Asociación Regional de Ganaderos del estado Barinas. Barinas. Venezuela.

-Newman, Y.C.; C. Mackowiak; R. Mylavoparn and M. Silvera. 2011. Fertilizing and liming forage crops. University of Florida IFAS Extension. SS-AGR-176.  April 2011. USA.

-Solórzano, P.R. 2001. Manual para la fertilización de cultivos en Venezuela. Agroisleña, C.A. Cagua, Aragua. Venezuela.

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población.

En Amazon está a la venta el libro del autor: “Fertilidad de suelos y su manejo en la agricultura venezolana”. Tiene información muy útil para mejorar la práctica de fertilización de los cultivos, con miras a una mayor productividad y a un mejor trato a los suelos y al ambiente en general, https:/www.amazon.com/dp/1973818078/

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Marzo de 2019.



Paul Krugman Asked Me About Modern Monetary Theory. Here Are 4 Answers.

https://www.bloomberg.com/opinion/
articles/2019-03-01/republicans-shop-for-
a-new-monetary-policy

Politics & Policy

Paul Krugman Asked 

Me About Modern 

Monetary Theory. Here

 Are 4 Answers.

Deficit levels, interest rates and the tradeoff 
between fiscal and monetary policy.

Paul Krugman during a Bloomberg Television interview in 2013.
Paul Krugman during a Bloomberg Television interview in 2013. Photographer: Scott Ells/Bloomberg


There is a doctrine among mainstream economists holding that: (1) government deficits push interest rates higher and (2) rising interest rates crowd out private investment. The government can take more of the economy’s financial resources, but only at the expense of lost private investment. This means that running budget deficits has at least some downside.
Paul Krugman is a believer in this doctrine. I’m not, and he’s asked me to explain why. He is responding to a column I wrote critiquing his view of modern monetary theory.
I’m going to respond directly to the questions he raised: 
Are MMTers claiming, as Kelton seems to, that there is only one deficit level consistent with full employment, that there is no ability to substitute monetary for fiscal policy? Are they claiming that expansionary fiscal policy actually reduces interest rates? Yes or no answers, please, with explanations of how you got these answers and why the straightforward framework I laid out above is wrong.
Quick responses first, followed by explanations behind my thinking.
#1: Is there only one right deficit level? Answer: No. The right deficit depends on private behavior, which changes. MMT would set public spending always to the level required to achieve full employment, and then accept whatever deficit may result.
#2: Is there no ability to substitute monetary for fiscal policy? Answer: Little to none. In a slump, cutting interest rates is weak tea against depressed expectations of profits. In a boom, raising interest rates does little to quell new activity, and higher rates could even support the expansion via the interest income channel.
#3: Does expansionary fiscal policy reduce interest rates? Answer: Yes. Pumping money into the economy increases bank reserves and reduces banks' bids for federal funds. Any banker will tell you this.
#4: Does MMT accept Krugman’s “straightforward framework”? No. We can come back to this at the end.
Is there only one right deficit level? No, because for one thing, MMT would establish a public option in the labor market — a federally funded job guarantee — thereby ensuring full employment across the business cycle. The deficit, then, would rise and fall with the cycle, as the job guarantee becomes a new stabilizer, automatically moving toward the “right size” in response to changes in the level of aggregate spending.
In the absence of a job guarantee, things get trickier. Leaving monetary (and exchange rate) policy aside, the government has to allow the deficit to go where it needs to go in order to accommodate the private sector’s net savings desires. If the private sector wants to spend less and save more, the public sector will need to accommodate that desire by running a bigger deficit or the economy will be pushed away from full employment. Krugman drew up the perfect schematic — based on the sector balance framework adopted by MMT — to explain all of this 10 years ago.
Is there no ability to substitute monetary for fiscal policy? Not much. Krugman sees MMT as saying that fiscal policy can always deliver the “right size” deficit to maintain full employment. He’s challenging that by asserting that you can have any size deficit and still have full employment because the central bank can always establish the “right size” interest rate to get you there. I disagree.
It is true that the Fed can pursue any rate policy it desires. It does not follow, however, that cutting interest rates will work to induce enough spending to maintain full employment. You can’t simply assume borrowers will always have the appetite for more private debt, even if you make it really cheap to borrow. Businesses borrow and invest when they’re swamped with customers (or expect to be). They don’t passively take on more debt simply because the central bank has dangled cheaper credit before them.


The evidence suggests that interest rates don’t matter much at all when it comes to private investment: J.P. Morgan (here and here), the Reserve Bank of Australia (here), the Federal Reserve (here) and the Bank of England (here). It is even possible, as MMT has shown, that cutting rates could further slow the economy because lowering rates cuts government expenditures (interest payments), thereby exacerbating contractionary fiscal policy.
This is in fact what modern monetary theory suggested when the European Central Bank went to negative rates, which MMT sees as a contractionary tax. But MMT recognizes that raising rates could offset contractionary fiscal policy, though in a highly regressive manner as the interest paid by the government tends to go to those with the highest incomes.
Does expansionary fiscal policy reduce interest rates? Yes, unequivocally. You won’t see it in Krugman’s stylized graphic (below), but it does happen in the real world, where the interbank market exists.
Imagine the government is running a trillion-dollar deficit, sending out checks for military weapons, contracting to do massive infrastructure projects, and so on. All of those checks get deposited into financial institutions across the country. And each time a check is deposited, the bank gets a credit to its reserve account at the Fed.
When you pay your taxes, your bank loses reserves, but with a trillion-dollar deficit, there is a huge net infusion of reserves into the banking system. If the central bank takes no action to prevent it from happening, the overnight lending rate — the federal funds rate — will fall to a zero bid.
Why? Because all banks are flush with non-interest-bearing reserves, and everyone is scrambling to lend them to another bank. When everyone’s a seller and no one’s a buyer, the price goes to zero. To prevent this, the central bank steps in.
Before the collapse of Lehman in 2008, the Fed conducted open-market operations (selling bonds to mop up enough reserves to get the interest rate up). This was all coordinated with the Treasury Department on a daily basis, as I explained here.
Today, the Fed simply pays interest on reserves to establish a positive rate. That doesn’t change the fact that deficits, in and of themselves, put downward pressure on the short-term interest rate.
Yes, the Fed has a reaction function, and it can vote to raise rates in response to perceived inflationary pressures associated with deficit spending. But that is a different matter. That is fighting against the “natural” gravitation.
Is there some reason the straightforward framework Krugman laid out is wrong? Yes, as even its creator went on to acknowledge. MMT rejects the IS-LM framework that Krugman uses to demonstrate the conclusion that widening budget deficits put upward pressure on interest rates and crowd out private investment.
The model remains the workhorse for many mainstream Keynesians. MMT considers it fundamentally flawed. It is incompatible with much of Keynes’s “The General Theory of Employment, Interest and Money.” It was designed for a fixed-exchange rate regime, and it is not stock-flow consistent.
Here’s the framework Krugman presents as a challenge to MMT.





relates to Paul Krugman Asked Me About Modern Monetary Theory. Here Are 4 Answers.

Each of the IS curves (1-3) represents a different fiscal stance. This framework shows that the government can expand its deficit and move the economy from a depressed condition at point A to full employment by shifting IS1 to IS2. The economy is now at full employment, but with higher interest rates and lower private investment.
Keep this in mind: Higher deficits give rise to higher interest rates, which give rise to lower investment. The last bit is referred to as “crowding out.” This is the inherent tradeoff that MMT denies and Krugman defends.
And it’s easy for him to defend it because his model assumes a fixed money supply, which paves the way for the crowding-out effect!
Krugman’s framework treats investment as a simple function of the interest rate. Higher rates mean lower investment, and vice versa. Central banks can juice (or slow) the economy simply by lowering (or raising) interest rates. It’s Pavlovian in its simplicity: stimulus-response.
Keynes’s analysis was more nuanced. Investment decisions were forward-looking, heavily influenced by “animal spirits,” and overwhelmingly dependent on the state of profit expectations. When the profit outlook is sufficiently grim, no amount of rate cutting will entice businesses to borrow and invest in new plant and equipment (think Great Recession).
Conversely, when the outlook is exuberant, businesses may borrow and invest even more, despite the central bank’s desire to slow an expansion by raising interest rates (think savings and loan crisis). The downward-sloping IS curve does not allow for either of these possibilities. Yet both outcomes can, and do, occur.
One final point. Krugman says there is an inherent tradeoff between fiscal and monetary policy. I agree, but not with the tradeoff he describes. Deficits don’t automatically drive interest rates higher, and higher interest rates don’t automatically translate into lower private spending.
That tradeoff is disputed, and not just by MMTers. The tradeoff that matters is the one that Hyman Minsky and James K. Galbraith have highlighted. Monetary policy “works” by driving people into debt. Fiscal policy works by driving income into people’s pockets. As Galbraith put it:
There are two ways to get the increase in total spending that we call ‘economic growth.’ One way is for government to [deficit] spend. The other is for banks to lend. For ordinary people, public budget deficits, despite their bad reputation, are much better than private loans. Deficits put money in private pockets…This is called an increase in ‘net financial wealth’… In contrast, when a bank makes a loan, the cash is not owned free and clear.
That’s the tradeoff that interests me. Should we lean more heavily on (monetary) policy that works by leveraging the private sector’s balance sheet or on (fiscal) policy that works by strengthening it?
So, there you have it. Two no’s, a not really and a yes in response to Krugman’s questions. (Un)fortunately, this will be the last response from me, since my editors have asked me to continue any further discussion offline. I thank Paul for engaging me and am more than happy to do this.

jueves, 28 de febrero de 2019

ALGUNAS COSAS CLARAS SOBRE VENEZUELA EN SU SITUACIÓN ACTUAL EN EL MUNDO


ALGUNAS COSAS CLARAS SOBRE VENEZUELA EN SU SITUACIÓN ACTUAL EN EL MUNDO

EDUARDO ORTIZ RAMÍREZ



La  notable movilización del 23 de enero de los corrientes, el juramento de Juan Guaido ese día y el inmediato reconocimiento de los EE.UU. marcaron un notable punto de inflexión en cuanto a lo que había sido el escenario político de 2018. Los sucesos posteriores de reconocimiento de más de una cincuentena de países como presidente interino, movilizaciones en todo el país, organización de la ayuda humanitaria (aunque hasta ahora no haya podido entrar en su mayoría), apoyo paralelo y creciente -y/o reconocimiento de Juan Guaido- del notable Grupo de Lima, de la OEA, la Unión Europea, Japón, entre otros; así como la realización del musical en la frontera con Colombia y apoyo y ayuda de esta nación y Brasil, y el desarrollo de una figura política del talante que ha demostrado ser este último, convirtiéndose en un fenómeno político, pareciera que incluso irreversible, han puesto a Venezuela en las discusiones internacionales del Consejo de Seguridad de la ONU y otros ámbitos mundiales. Después de la reunión del día de hoy 28 de febrero, donde se usó el derecho de veto para obstaculizar la propuesta de EU.UU., y donde fue derrotada la propuesta de Rusia, pudo observarse la templanza y carácter asumido por el Reino Unido, Alemania y Francia y ni que decir de miembros  del Grupo de Lima como Perú, discutiendo e informando al mundo sobre asuntos demasiado conocidos y sentidos -con la mayor carga y sufrimiento- por los venezolanos.

De tal manera que, bastante y bien encaminadamente se ha y se está avanzando en la líneas bien planteadas por el líder Juan Guaido que, paralelamente a tal reunión (la segunda del consejo de seguridad durante la semana en curso), era recibido con todos los respetos y reconocimientos del caso, por el presidente de Brasil. Y, a la luz de ello y sin ser exhaustivos, debe señalarse que varias cosas se han ido difundiendo y presenta ya cierta claridad para actores de relevancia en el concierto internacional.

1. Está claro que Venezuela tiene hoy día una aguda crisis económica,  social, política y humanitaria que la sitúa al borde del abismo (expresión del representante de Francia).

2. Está claro que Venezuela presenta una penetrante crisis humanitaria que implica hambre, muerte y avance de numerosas enfermedades en el país y que la administración de NM se ha opuesto a la entrada de ayuda de numerosas naciones.

3. Está claro que el gobierno de NM es un gobierno no legítimo, que viene de unas elecciones fraudulentas y sobre las cuales se expresaron numerosas reservas nacional e internacionalmente.

4. Está claro que las próximas elecciones en Venezuela deben ser elecciones libres, transparentes y no fraudulentas, como un camino para medir el verdadero estado opinión del pueblo, que ya se ha expresado claramente por otras vías.

5. Está claro que desde Venezuela se ha desarrollado una migración de por lo menos tres millones y medio de habitantes y que se acentuará próximamente, la cual genera un clima de diferentes presiones sobre otros países que han estado atendiendo las necesidades  que se generan con tales desplazamientos.

6. Está claro que Juan Guaido recoge las esperanzas de muchísimos venezolanos,  que es presidente interino de Venezuela y que lideriza un proceso que debe llevar a la realización de elecciones libres y que permitan el emrumbamiento del país

7. Está claro que China y Rusia apoyan interesada y descaradamente a lo que queda de la administración de NM, la cual no cesa de conducir al país hacia más y más conflictos.

8. Está claro que los procesos de dialogo/negociación que ha impulsado NM hasta la actualidad: 2014, 2016 y 2017/2018 solo han servido para ganar tiempo para sus intereses de permanencia en el poder y que la administración continuara con sus mismas actitudes y resultados e incluso peores.

9. Está claro que la situación actual de Venezuela no puede continuar y se requieren soluciones y medidas que deben tomarse inevitablemente en líneas como las señaladas.


28 de febrero 2019
@eortizramirez
eortizramirez@gmail.com

Dónde estamos. Algunas Reflexiones


Dónde estamos.
Algunas Reflexiones


Humberto García Larralde, economista, profesor de la UCV, humgarl@gmail.com

La salvaje represión del pasado 23 de febrero puso al desnudo las atrocidades del fascismo. Repudiado por la casi totalidad de los venezolanos y censurado por la comunidad democrática internacional por sus prácticas dictatoriales y delincuenciales, el usurpador Maduro se atrinchera con militares corruptos y malandros, cómplices en la depredación y ruina del país. Ya no intenta guardar las formas de un gobierno civilizado para legitimarse ante el mundo. Recurre ahora a colectivos fascistas –malandros empoderados por Freddy Bernal--, presos controlados por los pranes de Iris Varela y elenos mercenarios para asesinar a compatriotas desarmados y quemar suministros humanitarios de medicamentos y raciones alimenticias. Eleva la barbarie a niveles aún más perversos.

El fascismo quiere presentar este saboteo canallesco a la misión humanitaria como un triunfo épico contra el asedio de fuerzas imperiales empeñadas en acabar con su “revolución”. Y haciendo gala de una estupidez supina, denuncian que tales “fuerzas del mal” quieren ponerle la mano a nuestro crudo, cuando todo el mundo sabe que los EE.UU. están en vías de ser autosuficientes en materia petrolera y que el régimen fascista les ha estado vendiendo crudo con plácemes, pues son los únicos que le pagan chin-chin. Ahora ese “imperio codicioso de nuestras riquezas” muestra tan poco interés que le ha comunicado a Maduro que ya no le pagarán el crudo que tan desesperadamente quiere que le compren.

Lo que revela la salvajada del 23 no es ningún triunfo del régimen sino su descomposición terminal. Como quien va pelando sucesivamente las capas de una cebolla en mal estado, lo que ha quedado al descubierto a través de los años es un corazón pútrido, mafioso, rodeado por sus sicarios más leales y obsecuentes. Ya no confía que la Fuerza Armada seguirá reprimiendo en su defensa, como lo atestigua el coladero en que se convirtió la frontera colombiana. De ahí que, cual Pablo Escobar redivivo, Maduro se atrinchera con lo peor que tiene, los más desalmados, en señal más que clara que el poder que le queda es batirse a plomo para defender sus pillerías.

Lo trágico del fascismo es que construye una falsa realidad para “legitimar” su afán destructivo. Así ocurrió en Venezuela, con su población deseosa de creer en el futuro providencial ofrecido por Chávez. 20 años después, con ese futuro hecho una ruina total, caerse a embuste se ha convertido en necesidad vital para los propios capos, su última línea de defensa. Les libra de toda atadura moral, humanitaria, legal y ética que les impida asesinar y para compadecerse de sus víctimas. Maduro se hace filmar bailando, mientras sus bandas matan compatriotas, para obviar esa realidad, aislándose en su burbuja de fantasía. Interrumpe abruptamente la entrevista del periodista de Univisión y ordena su retención porque éste la perforó con un video de niños comiendo de un camión de basura. Y el payaso de Arreaza, sin vergüenza ni respeto alguno por sí mismo, aparece en la ONU alegando que la ayuda humanitaria no era tal, sino alambre púas y tornillos para crear barricadas (¡!) Es la famosa “banalidad del mal”, amparado en la construcción de un mundo ficticio perverso capaz de absolver los peores pecados.

El núcleo criminal del fascismo --Maduro, Padrino, Diosdado y los hermanitos Rodríguez-- no va a negociar su salida por las buenas. Se refugian descaradamente en sus mentiras, con los elementos más criminales de la sociedad, para defender su botín. No se dan cuenta que terminaron por “pelar las capas de cebolla”, desnudando toda su malignidad, y que ello los ha hecho mucho más vulnerables.

El apoyo internacional es ahora más decisivo que nunca. Nos enfrentamos a una contienda asimétrica, en la cual un pueblo democrático enfrenta con la constitución y con las banderas de la libertad y la justicia, a una banda mafiosa, dispuesta a todo para permanecer en el poder. De ahí la importancia de las sanciones que restringen su capacidad para seguir financiando a sus matones, y la presentación de una amenaza real y creíble que evite que crucen la raya, incluyendo una posible intervención militar. Lograr un acuerdo de la comunidad internacional en torno a esto último, hasta ahora renuente, es de primordial importancia, paradójicamente porque será la vía más segura para evitar que escale la violencia. En este orden, debe enviarse una señal clara a Cuba de que desista de meter sus manos criminales en Venezuela para defender a Maduro.

En su estado actual, la Fuerza Armada no aguanta siquiera un amago de intervención de una potencia como EE.UU. Se encuentra fragmentada, sin aprestos adecuados, sus líneas de mando intervenidas políticamente y con una logística debilitada. El fascismo está consciente de ello. Ante el estado de desmoralización en su seno, ¿estará dispuesta a dar su vida por mandos notoriamente corruptos? Desde luego, la proyección de una “invasión imperialista” como amenaza podría avivar cierta resistencia, pero eso es precisamente lo que debe evitarse. De ahí que la amenaza debe ser velada, parte de una ofensiva política que la dejaría entrever sólo como medida de última instancia si no se avanza perentoriamente a una salida negociada que asegure a los venezolanos posibilidades de superar la presente situación. Para ello existe el Plan País y los lineamientos políticos anunciados por el presidente (E) Juan Guaidó: Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones confiables.

Elemento central de la necesaria presión política y diplomática es la insistencia en llevar la ayuda humanitaria a los sectores más vulnerables. Debe esforzarse porque, en este empeño, los gobiernos amigos se comprometan para que ello pueda cumplirse. Continuar invitando a los integrantes de la fuerza armada para que abandonen al usurpador y defiendan la constitución sigue siendo, asimismo, crucial. Luego, es imprescindible rodear al presidente (E) Juan Guaidó con importantes movilizaciones para continuar mostrando que el apoyo multitudinario y combativo de los venezolanos a la democracia no va a cesar hasta cumplir con los lineamientos propuestos.

En los próximos días su regreso al país será una importante prueba, ante de la amenaza del dictador por apresarlo. De no existir una clara señal de los países amigos, en primer lugar, de EE.UU., Colombia y Brasil, de que ello no será tolerable, Maduro, en su desesperación, pudiera estar tentado a ello o, incluso algo peor, para “resolver” su situación. Es la clásica huida hacia delante de la que tanto han abusado dictadores y mafiosos.

Tengo mucho tiempo insistiendo en la naturaleza fascista del régimen y que, por tanto --invirtiendo a Clausewitz-- concibe a la política como una guerra por otros medios. Lamento haber tenido la razón porque, en el trance de perderlo todo, su imaginario los empuja a inmolarse en una conflagración final. Minimizar esta eventualidad no depende de que los convenzamos o apelamos a los intereses superiores de la nación. Han dado muestra fehaciente de que no les importa. El apaciguamiento a lo Chamberlain ante Hitler con un llamado etéreo a dialogar para encontrar una salida pacífica, sólo les regalará más tiempo para seguir destruyendo, con el trágico saldo de muertes por desnutrición, falta de medicamentos y violencia. Se envalentonarán más para cometer disparates como apresar a Guaidó y a los integrantes de la AN, o desaparecerlos, precipitando al país a niveles de violencia que deben evitarse. De ahí también lo importante de reforzar puertas de salida como la amnistía para aquellos que no estén incursos en crímenes de lesa humanidad. Esperemos que, a diferencia de Pablo Escobar, prefieran querer disfrutar de sus fortunas mal-habidas en Turquía o Bielorrusia.