martes, 23 de mayo de 2017

Trump y la revolución bolivariana

Leer esta nota en: www.talcualdigital.com
Felix Arellano

Ahora bien, la presión internacional no debe parar. En este sentido, cabe destacar que el Alcalde de Quito está dando un paso ejemplar al declarar persona no grata al Presidente revolucionario

Desde que Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos la incertidumbre ha sido la constante. Del discurso radical del candidato, algunos temas han cambiado positivamente en la presidencia, como por ejemplo la relación con la OTAN y con China; otros se mantienen en complejidad como la relación con México, los temas comerciales y Cuba; otros temas se han agudizado como la conexión rusa. Afortunadamente el caso Venezuela se debería ubicar, hasta el momento, entre los mejores escenarios de Trump como presidente, esperamos que esto no cambie y, que por el contrario, se fortalezca.

Frente a la grave crisis venezolana, el presidente Trump está actuando con coherencia, prudencia y efectividad; evidenciado virtudes de estadista que no le resultan tan familiares. Por su parte, la revolución bolivariana inicialmente asumió que el benefactor ruso le podría facilitar una relación cordial con el imperio, en esa línea donó recursos financieros, tan necesarios en el país, para fiestas de la toma de posesión, pero la conexión rusa se está convirtiendo en uno de los temas más delicados del presidente Trump y la influencia de Putin se va desvaneciendo.

Durante la campaña electoral ni la región latinoamericana, ni el caso venezolano fueron objeto de especial atención por el candidato republicano, solo la irracional propuesta del muro en la frontera con México concentraba su atención. En algún momento, buscando votos de la Florida, se mencionó la crisis venezolana. Pero desde que asumió la presidencia, las acciones que ha realizado Trump sobre el caso venezolano evidencian coherencia con principios fundamentales de la política exterior de los Estados Unidos, como son: la democracia, la seguridad, los derechos humanos y el narcotráfico.

Coherentemente se ha mantenido y profundizado la línea del presidente Obama, definida en la orden ejecutiva aprobada en marzo del 2015 y renovada en el 2016, que considera la revolución bolivariana como un potencial peligro a la seguridad y la paz. En este sentido, no se ha derogado la orden ejecutiva y, por el contrario, se han incrementado las sanciones a funcionarios bolivarianos involucrados en acciones de narcotráfico o en violaciones de los derechos humanos o del orden constitucional y democrático en Venezuela.

Con las sanciones individuales el presidente Trump, coherentemente, se mantiene en la defensa activa de los derechos humanos, tendencia que consolida con el Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional. Las sanciones deben ser directas y efectivas contra los responsables de los delitos. Lamentablemente, otros países de nuestro hemisferio no han adoptado esta línea activa de defensa de los derechos humanos; algunos, con la falsa excusa de evitar el intervencionismo, pero resulta que la defensa de los derechos humanos exige de un necesario intervencionismo de la comunidad internacional, de lo contrario se impondría la impunidad.

Coherentemente el presidente Trump está respetando la labor de sus instituciones, en especial los Departamentos de Estado (la Cancillería) y del Tesoro, pero también el Congreso, que están trabajando exhaustivamente el caso venezolano desde hace varios años. Coherente y prudentemente el Presidente Trump ha privilegiado a la OEA como el escenario para el abordaje del caso venezolano, pues coinciden varios elementos; por una parte, la avanzada normativa hemisférica en defensa de los derechos humanos y la institucionalidad democrática; por otra, la valiente actuación del Sr. Luis Almagro Secretario General, que ha privilegiado el cumplimiento de la normativa, a sus intereses personales (la posible reelección).

Con una actitud prudente y reflexiva el presidente Trump está consultando con otros presidentes de la región (Macri de Argentina, Kucznski del Perú y Santos de Colombia) sobre el tema venezolano; también está trabajando activamente con los países críticos de la revolución bolivariana en el marco de la OEA, para explorar soluciones efectivas frente a la grave crisis venezolana. En este sentido, ha resultado positiva la convocatoria de la reunión de consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA para trabajar a fondo el caso venezolano el próximo 31 de mayo. Esperemos que el Secretario de Estado pudiera realizar su primera visita a la OEA en esa oportunidad, pues con ello fortalecería la organización, los derechos humanos y la democracia.

Con prudencia el gobierno de los Estados Unidos también ha alertado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sobre la grave situación que se vive en Venezuela, para estimular la reflexión y la presión a favor de la reinserción del país por la vía democrática y de respeto de la constitución vigente. No la tiene fácil la revolución bolivariana para mantener el falso discurso de su repetitivo libreto contra el imperialismo hegemónico. Ni la OEA ni los Estados Unidos están promoviendo sanciones contra Venezuela, por el contrario buscan diálogo y negociación.

El mundo coherentemente está presionando en la línea de los cuatro puntos establecidos por el Vaticano como camino efectivo para la paz en Venezuela, es decir: calendario electoral, liberación de presos políticos, respeto a los poderes públicos y crisis humanitaria de alimentos y medicamentos. Pero la revolución se presenta sorda, ciega y soberbia. Ahora bien, la presión internacional no debe parar. En este sentido, cabe destacar que el Alcalde de Quito está dando un paso ejemplar al declarar persona no grata al Presidente revolucionario.

lunes, 22 de mayo de 2017

O Mercosul frente ao Acordo de Facilitação do Comércio


Tomado de http://www.ictsd.org/bridges-news/pontes/news/o-mercosul-frente-ao-acordo-de-facilita%C3%A7%C3%A3o-do-com%C3%A9rcio


22 May 2017
Em 22 de fevereiro de 2017, entrou em vigor o Acordo de Facilitação do Comércio (TFA, sigla em inglês), assinado pelos membros da Organização Mundial do Comércio (OMC). Os quatro membros fundadores do Mercado Comum do Sul (Mercosul) manifestaram seu interesse em aderir ao referido Acordo[1].

O TFA contém disposições cujo objetivo é agilizar os despachos aduaneiros e o fluxo internacional de mercadorias, aumentar a transparência e a difusão dos regimes aduaneiros, bem como a cooperação entre todos os organismos nacionais que intervêm nos processos de importação e exportação de bens. Além disso, dispõe sobre a aceleração das pautas sobre assistência técnica e criação de capacidades, entre outros temas.

Segundo a OMC, “uma transação aduaneira envolve, em média, entre 20 e 30 partes diferentes, 40 documentos, 200 elementos de dados (30 dos quais se repetem 30 vezes, no mínimo) e a necessidade de reescrever, pelo menos mais uma vez, entre 60 e 70% de todos os dados”[2].

Além de agilizar os trâmites na alfândega, o Acordo exige que cada país crie um Comitê Nacional de Facilitação do Comércio (Artigo 23.2 do Acordo), do qual deverão participar os distintos organismos públicos e entidades privadas que intervêm no comércio exterior. Trata-se de uma oportunidade histórica de abordar o comércio exterior sob uma perspectiva sistêmica.

O fluxo internacional de mercadorias em um país constitui um sistema. Se pensarmos em uma analogia com o sistema circulatório no corpo humano, as mercadorias importadas e exportadas corresponderiam aos componentes do sangue (glóbulos vermelhos e brancos, por exemplo). Os sujeitos que intervêm (como importadores/exportadores, alfândega, bancos e transportadoras) equivaleriam aos órgãos do corpo humano, tais como o coração. De modo similar, o mecanismo de funcionamento, comprendido pelos processos e regimes aduaneiros, corresponderiam à sístole e diástole cardíaca. Por fim, as propriedades emergentes, constituídas pelo ingresso de bens e divisas para satisfazer as necessidades dos cidadãos, podem ser pensadas como uma analogia à distribuição de nutrientes e oxigênio realizada pelo sangue. O equilíbrio da balança comercial nacional, por sua vez, equivale ao equilíbrio da temperatura corporal que o sistema cardiovascular proporciona ao organismo humano.

Assim como o corpo humano possui sensores que detectam a presença de ferimentos e inflamações que desviam ou obstruem o fluxo sanguíneo, a formação de uma mesa de diálogo e coordenação permanente, da qual participem todos os protagonistas do comércio exterior, em cada membro do Mercosul, permitirá monitorar e coordenar tarefas nas áreas que apresentam lentidão ou obstáculos ao fluxo de mercadorias.

Este artigo trata dos desafios colocados ao Mercosul tanto pela harmonização como pela facilitação dos processos aduaneiros avançados pelo TFA. Discute, ainda, a formação dos Comitês Nacionais de Facilitação e seu papel nesse processo.

A harmonização e facilitação dos processos aduaneiros

No que diz respeito aos procedimentos aduaneiros, no Mercosul estão regulados e harmonizados mais de 25 Regimes Aduaneiros Comuns: entre eles, Regime de Origem, Regime Tarifário, Regime de Bagagem, Circulação de Bens Culturais, Regime de Valoração Aduaneira e Gestão de Riscos. Tais regimes estão à espera da aprovação do Código Aduaneiro do Mercosul (Decisão CMC 27/2010), um corpo normativo comunitário formado por 181 artigos, que define e harmoniza os institutos fundamentais em matéria aduaneira. Uma vez referendado pelo Congresso de todos os membros do bloco, o Código regulará a entrada e saída de mercadorias que têm o Mercosul como origem ou destino. Até o momento, apenas a Argentina avançou nessa direção, tendo internalizado o Código por meio da Lei  No. 26.795.

A maioria dos regimes aduaneiros mencionados utiliza como referência internacional as Convenções e Recomendações da Organização Mundial de Aduanas, que também têm constituído a base sobre a qual os representantes da OMC negociaram o alcance do TFA.

Os quatro membros fundadores do Mercosul manifestaram seu interesse em aderir o máximo possível à “Categoria A”, que compreende os países em condições de aplicar as disposições do TFA desde a entrada em vigor deste, deixando para a “Categoria B”[3] algumas poucas exceções, conforme exposto abaixo.

Argentina
Em nota dirigida em 23 de maio de 2016 ao Comitê Preparatório sobre Facilitação do Comércio, a Argentina designa todas as disposições da Seção I do TFA que serão incluídas na “Categoria A” a partir da entrada em vigor do Acordo. O documento especifica as seguintes exceções:

- parágrafos 2.1 e 3.4 do Artigo 1 (envio de informações, formulários e documentos);
- itens b) e c) do parágrafo 4 do Artigo 1 (site e informações de contato);
- inciso ii do item a)do parágrafo 9 do Artigo 3 (resoluções antecipadas sobre a origem da mercadoria);
- parágrafos 2.1 e 4 do Artigo 10 (aceitação de cópias eletrônicas e janela única); e
- parágrafo 4 do Artigo 11 (liberdade de trânsito).

Brasil
Em 25 de julho de 2014, o Brasil especificou ao Comitê Preparatório sobre Facilitação do Comércio todas as disposições da Seção I do TFA que deveriam ser incluídas na “Categoria A”, à exceção de:

- seção b) do parágrafo 6 do Artigo 3 (prazo em que serão emitidas as resoluções antecipadas);
- inciso ii do item a) do parágrafo 9 do Artigo 3 (resoluções antecipadas sobre a origem da mercadoria);
- parágrafo 1 do Artigo 7 (apresentação da documentação);
- parágrafo 7.3 do Artigo 7 (Operadores Autorizados); e
- parágrafo 9 do Artigo 11 (apresentação e tramitação antecipadas dos documentos e dados relativos ao trânsito antes da chegada das mercadorias).

Em 4 de abril de 2016, o Congresso Nacional aprovou, mediante o Decreto Legislativo No. 1, o texto do Protocolo de Emenda do TFA. Em 29 de março, foi apresentado à OMC o instrumento de aceitação (ratificação).

Paraguai
No caso do Paraguai, a notificação ao Comitê Preparatório sobre Facilitação do Comércio foi encaminhada em 20 de junho de 2014. Nesse documento, são especificados os compromissos adotados pelo país na “Categoria A” quanto aos seguintes Artigos do TFA: 3, 4, 5.2, 7.2, 7.4, 9, 10.2, 10.3, 10.4, 10.5, 10.6, 10.8, 10.9, 11 e 12.

Diferentemente dos demais membros do bloco, a notificação do Paraguai foi acompanhada de uma metodologia "positiva", ou seja: o país adere apenas às disposições expressamente detalhadas no parágrafo acima.

Para concluir o trâmite de ratificação, em 1º de março de 2016, o Paraguai encaminhou à OMC o instrumento de aceitação do TFA (Lei No. 5564, de 25 de janeiro de 2016).

Uruguai
Por meio de nota dirigida em 24 de julho de 2014 ao Comitê Preparatório sobre Facilitação do Comércio, o Uruguai comunicou que incluirá todas as disposições da Seção I do TFA na “Categoria A” a partir da entrada em vigor do Acordo. Como exceções, o documento especifica o Artigo 7.3, que estabelece a separação entre a liberação e a determinação definitiva dos direitos de aduana, impostos, cargas e taxas. Tal disposição, segundo o documento, foi incorporada à “Categoria B” de compromissos.

Desse modo, embora a posição dos membros do Mercosul quanto à adesão ao TFA seja muito positiva (“Categoria A”) e ainda que estejam em condições de implementá-las nos termos do Acordo, as exceções mencionadas acima evidenciam dois aspectos. Primeiramente, que tais compromissos não coincidem entre si – o que é um obstáculo à adesão do Mercosul como bloco econômico regional. Em segundo lugar, deve-se esperar um prazo para a plena implementação desses compromissos, em toda a região.

Os Comitês Nacionais de Facilitação do Comércio

O Artigo 23.2 do TFA estabelece que cada membro da OMC estabelecerá um Comitê Nacional de Facilitação do Comércio (CNFC) para a coordenação interna e a aplicação das disposições do Acordo.

Esse organismo constituirá o instrumento de gestão, o ponto de encontro, plataforma ou mesa de trabalho em que se buscará:

a) identificar as necessidades e prioridades do país em matéria de facilitação do comércio;
b) assegurar a coordenação e cooperação entre todos os setores envolvidos na facilitação do comércio; e
c) propiciar a simplificação, padronização e harmonização dos procedimentos vinculados à importação e exportação de mercadorias.

O método sistêmico

Estabelecido o órgão que permitirá monitorar os fluxos comerciais (o CNFC), proponho agora pensar a metodologia de análise do comércio exterior a partir do trabalho de Mario Bunge, intitulado Tratado sobre Filosofia Básica. Para o autor, “sistema” pode ser definido como o conjunto de elementos relacionados e estruturados entre si, com um mecanismo próprio de funcionamento e com propriedades emergentes, no qual o todo não é igual à soma das partes. De acordo com Bunge, todas as coisas (sejam materiais ou imateriais) constituem um sistema ou fazem parte de um sistema.

A investigação de um sistema concreto requer a construção de um modelo que consiste na descrição da composição (suas partes ou elementos), do entorno (elementos externos que modificam os componentes do sistema ou modificados por eles), da estrutura (relações entre os componentes) e, por fim, do mecanismo (processos que se dão dentro de um sistema).

Conhecido como “CESM”, esse instrumento conceitual é empreendido em análises diversas (de átomos a fenômenos sociais mais complexos, como uma grande cidade ou um país).

Tal método permite identificar as "relações" entre os elementos que formam um sistema, sua organização interna, seus níveis hierárquicos e seu entorno. Com isso, permite avançar a um nível mais elevado de compreensão de suas partes e componentes.

Aqui, é preciso considerar que a análise sistêmica é extremamente útil para compreendermos fenômenos complexos, tais como o comércio internacional ou os processos de integração regional. Um sistema pode fazer parte de um sistema maior, que podemos chamar de meta-sistema ou ser composto por subsistemas, os quais, por sua vez, podem ser formados por outros ainda menores – e assim poderíamos continuar até chegar aos componentes mais elementares.

Proponho aqui mobilizar esse ferramental metodológico para analisar o fluxo internacional de mercadorias em determinado território. Um primeiro passo nessa direção envolve especificar cada um dos conceitos CESM mencionados acima, tomando como referência a Argentina:

Composição (C)
Os elementos que formam o sistema de comércio exterior argentino correspondem à totalidade das mercadorias (incluindo as divisas) importadas e exportadas.

Entorno (E)
O restante dos países e blocos regionais do mundo.

Estrutura (S)
Todos os processos que regulam a importação e exportação de mercadorias.

Mecanismo de funcionamento (M)
Aqui está o "centro" da questão, a forma com que funciona o sistema e, em particular, o papel de cada um de seus protagonistas.


Considerações finais

Ainda que atualmente o Mercosul possua (incluindo a Venezuela) 295 milhões de habitantes, um produto interno bruto (PIB) de US$ 3,3 trilhões – que o posiciona como a quinta economia global[4] –, a segunda maior Zona Aduaneira do mundo, com uma superfície total de 14.869.775 km2, ainda há muito a realizar no que diz respeito às necessidades atuais do comércio internacional.

Em primeiro lugar, é necessário trabalhar, dentro daquilo que é possível para cada Ministério competente, para adequar ao texto do TFA as exceções pontuais apresentadas por cada membro do bloco em relação à Seção 1 do Acordo.

Em segundo lugar, é necessário que cada membro crie e/ou adapte os Comitês Nacionais de Facilitação do Comércio previstos no Artigo 23, item 2º do Acordo, sugerindo-se para tal fim a continuação das pautas e recomendações propiciadas pela Organização Mundial de Aduanas[5] (WCO, sigla em inglês) em seu guia, intitulado National Committees on Trade Facilitation: a WCO guidance.

Em terceiro lugar, é necessário que o Código Aduaneiro do Mercosul (Decisão CMC 27/2010) seja referendado pelos Congressos de Brasil, Paraguai, Uruguai e Venezuela, a fim de aperfeiçoar a União Aduaneira, unificando os territórios aduaneiros e facilitando a livre circulação de mercadorias dentro do bloco.

De maneira complementar, é também conveniente avançar na região com a aprovação do Convênio de Quioto Revisado, a cujo Corpo Principal e Anexo Geral a Argentina aderiu em 2015 (Lei No. 27.138). Tal instrumento contribui para eliminar divergências entre os regimes e práticas aduaneiras residuais que possam ter persistido.

* Héctor H. Juárez é advogado e professor. Membro do Comitê Técnico Nº 2, do Subcomitê Técnico de Legislação Aduaneira do Mercosul e do Grupo de Redação do Código Aduaneiro do Mercosul. E-mail: hhjuarez@gmail.com



[1] Até o fechamento desta edição, a Venezuela não havia se declarado a respeito.
[2] Disponível em: <http://bit.ly/2r7vRBI>.
[3] As disposições são aplicadas após um período de transição.
[4] Disponível em: <http://bit.ly/1QNjenQ>.
[5] O Convênio de Kyoto Revisado, o Compêndio sobre a Gestão Coordenada das Fronteiras, o Modelo de Dados da WCO, o Compêndio sobre Janela Única, a Declaração de Arusha Revisada, o Compêndio sobre Gestão de Risco e a Guia sobre os Laboratórios Aduaneiros são apenas alguns dos exemplos.
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IMPORTAMOS FERTILIZANTES FOSFATADOS EN LUGAR DE EXPORTARLOS



Pedro Raúl Solórzano Peraza
Mayo 2017

En Venezuela tenemos una industria de fertilizantes que data de 1956, cuando se creó el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) a partir de la recién fundada Industria Petroquímica Nacional en 1953. El IVP comienza la producción interna de fertilizantes sobre la base de la existencia de los recursos gas natural y roca fosfórica, que son fundamentales para la elaboración de fertilizantes nitrogenados y fosfatados.

Efectivamente, para producir los fertilizantes nitrogenados disponemos de  gas natural que contiene más de 80% de metano (CH4) como fuente de hidrógeno (H) y abunda en nuestro subsuelo libre o asociado a la extracción de petróleo; y del aire que respiramos que contiene alrededor de 79% de nitrógeno (N) por lo que se considera una fuente inagotable de este elemento. Para producir los fertilizantes fosfatados disponemos de inmensas reservas de roca fosfórica ubicadas en más de 50 localidades del país, con los yacimientos más importantes en los estados Barinas, Falcón, Mérida, Táchira y Zulia.

Se han realizado diversos estudios para estimar y conocer las reservas de rocas fosfóricas en nuestros yacimientos, encontrándose que en Venezuela existen recursos fosfáticos indicados e inferidos del orden de 2.652 millones de toneladas. Si estimamos un consumo deseable de fosfatos en unas 400.000 toneladas de P2O5 por año, los recursos posibles serían capaces de cubrir la demanda actual de P2O5 durante más 1.432 años estimando un tenor de 21,6% de P2O5 en las rocas. La mayor parte de estas rocas se encuentran en el estado Táchira en los yacimientos de Montefresco, Navay y Lobatera, siendo los más importantes los de San Joaquín de Navay que se estiman en 115 millones de toneladas de reservas probadas, las cuales cubrirían toda la demanda nacional actual durante unos 65 años.

En el estado Falcón se encuentran las minas de Riecito, cuya roca es utilizada en la planta de fertilizantes del Complejo Morón, en el estado Carabobo, pero solo tienen reservas probadas por unos 17 millones de toneladas por lo que están resultando insuficientes para satisfacer la demanda de esta planta. La gran reserva de roca fosfórica de las minas de Navay, se proyecta utilizarlas con un gran complejo petroquímico en las cercanías de San Joaquín de Navay, municipio Abejales en el sur este del estado Táchira.

La fuente de P para la industria de fertilizantes es la roca fosfórica o apatita, la cual es sometida a diversos tratamientos que buscan mejorar la solubilidad de los fosfatos, y así romper los enlaces del mineral para llevar el P a formas que puedan incorporarse a la solución del suelo y quedar disponibles para ser absorbidas por las raíces de las plantas. Esos tratamientos de la roca fosfórica son de diferente naturaleza, pero el más importante por ser el más ampliamente utilizado es el tratamiento con ácidos.

El tratamiento con ácidos es un tratamiento químico, que simplemente se basa en atacar los fosfatos naturales con diversos tipos de ácidos para solubilizar con mayor o menor intensidad el fosfato tricálcico de estos minerales, transformándolo en fosfatos dicálcico y monocálcico de mayor solubilidad y pudiendo llegar hasta la producción de ácido fosfórico. Éste es el tratamiento tradicional para la producción de los fertilizantes fosfatados de mayor demanda mundial como los superfosfatos y los fosfatos de amonio. Por ejemplo, la fluor apatita que es la más abundante en nuestros yacimientos, al tratarla con ácido sulfúrico produce fosfato monocálcico (soluble en agua) y yeso en un fertilizante que se conoce como superfosfato simple:

        


Ca10(PO4)6F2 + 7H2SO4 + 3HOH   
    
             3Ca(H2PO4)2 HOH + 7CaSO4 + 2HF



También hay un tratamiento físico, que se refiere simplemente a la molienda de la roca hasta diferentes grados de finura. El principio de este procedimiento es que al moler la roca, mientras más fino es el material resultante mayor superficie específica o externa queda expuesta al ambiente de los suelos, favoreciendo la solubilidad de los fosfatos que contiene. En el país se comercializa este tipo de material como Fosforita o Roca Fosfórica Micronizada, recomendada para ser aplicada en suelos ácidos y en cultivos permanentes o semipermanentes, entre los cuales destacan los pastizales. En suelos ácidos, el material finamente molido queda expuesto a la acción de ese ambiente ácido, que tiende a solubilizar los fosfatos tal como se realiza en la industria de fertilizantes con los tratamientos ácidos.

Los recursos de minerales fosfatados que tiene el país, nos dan una enorme ventaja a nivel mundial para el sostenimiento de la agricultura y, por lo tanto, para mejorar la producción de alimentos. Así, nuestra industria petroquímica ha utilizado por años las minas de Riecito en el estado Falcón, cercanas al complejo de Morón, para producir fertilizantes. Al principio se producía principalmente superfosfatos y complejos N-P-K, pero en la actualidad se produce un fosfato diamónico especial conocido popularmente como DAPITO. Hay un proyecto en ejecución, para la utilización de la roca fosfórica de las minas de San Joaquín de Navay que tiene las mayores reservas probadas de este mineral, orientado, entre otras cosas, hacia la producción de superfosfato simple para la fertilización de potreros y de otros cultivos que se ubiquen en esa región del país con extensión a Barinas, Portuguesa y Apure principalmente.

Como vemos, en Venezuela tenemos recursos de materia prima y algo de infraestructura que nos proporcionan un gran potencial para la producción de fertilizantes fosfatados, que pudieran cubrir la demanda interna y hasta pudieran exportarse los excedentes. Sin embargo, importamos fertilizantes fosfatados para cubrir buena parte de la demanda interna porque a pesar de tanto potencial para su fabricación la industria es muy ineficiente, entre otros, por los dos siguientes aspectos:

1.-Complejo Morón: esta planta no puede trabajar a total capacidad ya que por años no se le ha dado el mantenimiento que requiere y su futuro está muy comprometido porque las reservas de las minas de Riecito están escaseando y no se le ha buscado solución. Aparentemente, se debe hacer algunas modificaciones a nivel de las minas para ampliar su vida útil, y otra opción sería utilizar otras minas cercanas como el caso de Lizardo, en el mismo estado Falcón. Por supuesto, es impostergable reponteciar la planta en su totalidad.

2.-Complejo Petroquímico Navay: la primera piedra para la construcción de este complejo fue colocada el 23 de septiembre del año 2007, y dos años más tarde, el entonces presidente de la república, anunciaba su progreso y sus bondades alabando la tecnología de los bielorusos que estaban encargados de adelantar dicho proyecto, que pronto estaría en funcionamiento.

Los yacimientos de Navay están formados por areniscas fosfáticas dominadas por fluor apatitas con 27% de P2O5 total y 36% de CaO que genera una muy buena relación CaO/P2O5 = 1,33. Cuando esta relación es mayor que 1,6 se requiere una gran cantidad de H2SO4 para acidular la roca y producir superfosfato simple. Con todos estos beneficios de disponer de inmensos depósitos de fosforita de buena calidad para su procesamiento y cientos de millones de dólares aportados para la construcción y puesta en marcha del complejo industrial, con capacidad proyectada para procesar 2,5 millones de toneladas de roca anualmente, en diciembre del año 2013 el gobernador del estado Táchira anunciaba apoyar la culminación de esta importante obra. A pesar de todas esas acciones, que no van más allá de su proclamación propagandística, llegamos al año 2017 sin la conclusión de la construcción del complejo y sin esperanza de una fecha cierta para su culminación.

Por esas dos razones mencionadas, entre otras, la industria nacional de fertilizantes fosfatados no es capaz de satisfacer la demanda interna, perdiéndose todo ese potencial que tenemos y recurriendo a la importación de un insumo tan importante para el tratamiento de nuestros suelos ácidos y pobres en este nutriente esencial.

Sin fertilizantes es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para cubrir los requerimientos de la población.


Pedro Raúl Solórzano Peraza
Mayo 2017

pedroraulsolorzano@yahoo.com



miércoles, 17 de mayo de 2017

Comunicado en apoyo al diputado José Guerra


Tomado de www.lapatilla.com

Académicos e investigadores emiten comunicado en apoyo al diputado José Guerra


May 16, 2017 1:15 pm
Publicado en: Actualidad, Nacionales
José Guerra


Los Académicos e Investigadores Venezolanos emitieron este martes un comunicado en apoyo al diputado de la Asamblea Nacional (AN), José Guerra.
LaPatilla.com
A continuación reproducimos completo el comunicado:

Nuevo Pronunciamiento de los Académicos e Investigadores Venezolanos en torno a las Acusaciones contra el Profesor Universitario y Diputado de la Asamblea Nacional José Guerra
Los académicos e investigadores venezolanos que suscriben el presente documento, nos dirigimos una vez más a la opinión pública y al país, para expresar enfáticamente nuestro más contundente rechazo a un conjunto de infundadas acusaciones y de muy peligrosas acciones que desde el Ejecutivo Nacional buscan involucrar al Profesor Universitario y Diputado a la Asamblea Nacional, José Guerra en supuestos actos vandálicos y otras actividades delictivas. Semanas atrás vimos con asombro cómo se intentó usar el testimonio de unos jóvenes arbitrariamente detenidos, que a decir de sus familiares fueron además sometidos a torturas y tratos crueles, para involucrar al Profesor José Guerra en una supuesta conspiración política.
Ahora vemos con preocupación cómo desde el Tribunal Militar Tercero de Control, a cargo del Capitán Mickel Amézquita Pion, se pretende manejar un expediente donde se involucra al Profesor José Guerra en la sustracción de prendas militares sin prueba alguna.
Queremos dejar claramente sentado que el que el Profesor José Guerra ha tenido a lo largo de su vida profesional, no sólo es uno . José Guerra se encuentra entre de los profesionales más destacados de las ciencias económicas en Venezuela, con una trayectoria profesional impecable y una obra académica prestigiosa y conocida a nivel nacional e internacional, sino además damos fe de su integridad ética y moral y de su elevada condición ciudadana sustentada en intachables principios y valores democráticos.
Alertamos a la comunidad académica nacional e internacional, a las organizaciones de defensa de los derechos humanos, a los parlamentos de la región y del mundo, y a las delegaciones diplomáticas de los gobiernos asentadas en Venezuela, sobre la posibilidad de que partiendo de estas infundadas falaces acusaciones, y contra lo prescrito por la el ordenamiento jurídico interno y la Constitución Nacional, se pretenda ahora usar la justicia militar contra un undestacado académico venezolano y servidor público venezolano aplicando infames procedimientos que como el Profesor José Guerra, pueden devenir en acciones que afecten arbitraria e arbitrarias contra injustamente su integridad física, intelectual y profesional.y de espaldas a las leyes venezolanas.
Vemos con mucha preocupación como por motivaciones políticas interesadas, y en acciones claramente contrarias al respeto del debido proceso y los derechos humanos, el Gobierno Nacional ha venido utilizando progresivamente la jurisdicción militar en procedimientos cuyo fin fundamental parece ser detener las crecientes manifestaciones de descontento acumulado de la sociedad venezolana. En ésta oportunidad queremos además recordar que los pactos y tratados de protección de derechos humanos suscritos por la República, garantizan el derecho al debido proceso y a ser juzgado por el juez natural, mientras que la Constitución Nacional es clara en su artículo 49 al señalar que toda persona debe ser juzgada por sus jueces naturales con las garantías consagradas en la Constitución y la legislación vigente.
Firmado en Caracas a los 15 días del mes de mayo de 2017.
Firmantes,
Nombre Cargo e Institución
Pedro A. Abreu Profesor de Crecimento y Desarrollo Económico, FACES, UCV
Victor Abreu Profesor, UCAB/Universidad Central de Venezuela
Darwin Alvarado Profesor, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Angel Alvarado Economista/Diputado, Asamblea Nacional
Victor Alvarez Economista/Consultor Independiente
Fernando A. Alvarez Profesor Asistente, Escuela de Economía, UCV
Vanessa Alviarez Assistant Professor, University of British Columbia
Luis Angarita Cátedra de Relaciones Económicas Internacionales, FACES-UCV
Rita Amelii Profesora Titular, Escuela de Economía, UCV
Sergio Arancibia Profesor, Escuela de Economía, UCAB
Félix G. Arellano Profesor Asociado, Escuela de Estudios Internacionales, UCV
Rafael Arraiz Lucca Docente/Investigador
Pablo Astorga Research Fellow, Instituto Barcelona de Estudios Internacionales
Pablo Aure Secretario/Profesor, Universidad de Carabobo
Manuel Avendaño Profesor de Economia del Sector Publico, Universidad Monteávila
Rafael Ávila Decano, Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, UM
Ronald Balza Decano de FACES, Universidad Católica Andrés Bello
Lenin H. Balza Economista, Harvard Kennedy School Alumnus
Jose Balza Ex-Director del Instituto de Investigaciones Literarias, UCV
Catalina Banko Profesor Titular, Escuela de Economía, UCV
Douglas Becerra Economista investigador, Constructor de Pensamientos
Ana I. Belmonte Profesora, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Maikel Bello Economista/Investigador Independiente
Carlos Bello Profesor Agregado, FACES, UCV
Robert Bottome Consultor Economico y Político
Gustavo Buonaffina Profesor Jubilado, Universidad de Oriente, Núcleo Monagas
María E. Caballero Doctorado en Políticas Públicas, Carnegie Mellon University
Luis E. Cabrera R. Profesor Agregado Jubilado y Maestro Honorario de la UNEARTE
Daniel Cadenas J. Profesor Instructor, Escuela de Economía, UCV
José María Cadenas Profesor, Universidad Central de Venezuela
Azier Calvo Profesor Titular, Universidad Central de Venezuela
Wilfredo Camacaro Profesor Jubilado, Escuela de Economía, UC
Ysrrael Camero Docente de Historia económica, Escuela de Economía, UCV
Ali Cárdenas Profesor Titular, FACES, Universidad Metropolitana
Alejandro Cardozo Profesor, Departamento Ciencias Sociales, Universidad Simón Bolívar
Elsa Cardozo Profesora Jubilada, FACES, UCV
Alvaro Cartea Profesor Titular, Universidad de Oxford
Jesús Cacique Consultor Independiente
Abilio Carrillo H. Profesor Jubilado, Facultad de Ingeniería, UCV
Roberto Casanova Coordinador, Diplomado Economía Social de Mercado, UCAB
Alberto Castellano Director del Instituto de Investigaciones, FCES-LUZ
Adícea Castillo Profesora, CEAP-FACES, Universidad Central de Venezuela
Lino A Clemente R. Profesor CIAP UCAB y Presidente de Lino Clemente R &amp; Asociados SC
Carlos Cochiarella Profesor, Consejero Universitario, UC
Julio Colina Docente, Programa de Desarrollo Humano, UCLA
José Luis Colmenares Profesor, Escuela de Economía, Universidad Central de Venezuela
José Corado Decano, Facultad de Medicina, Universidad de Carabobo
Yoskira Cordero Docente Agregado, Escuela de Economía, Universidad de Carabobo.
Luis Alberto Crespo Docente/Investigador, Universidad Central de Venezuela
Marisela Cuevas S. Profesora, Escuela de Economía, UCLA
Francehuli Dagger Profesor Titular, Universidad Central de Venezuela
Vince De Benedittis Licenciado en Artes, Musicólogo, Universidad Central de Venezuela
Omaira De Los Santos Docente jubilada, Escuela de Estadística y Ciencias Actuariales, UCV
Isabel Díaz López Profesora, Escuela de Economía, UCV
María Isabel Díaz Profesora, Escuela de Economía, UCV
Marta Díaz Docente jubilada, Escuela de Economía, UCV
Jessy Divo Rectora, Universidad de Carabobo
Ivonne Durán Profesora Titular, Universidad de Carabobo
Óscar Fernández-Guillén Docente/Investigador, (CIAAL-EAO), Universidad de Los Andes
León Fernández B. Profesor Asistente, Escuela de Economía, UCV
Francisco Figueredo Docente Jubilado, IUT
María Angela Flores Docente/investigadora, FACES, Universidad de Carabobo
Francisco J. Fraiz Profesor, Escuela de Economía, Universidad Central de Venezuela
Cesar Gallo Profesor Titular, Escuela de Economía, UCV
Manuel Garaicoechea Profesor, Maestría de Economía Internacional, FACES, UCV
Urbi Garay Profesor Titular de Finanzas, IESA
Dariela García Profesora, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Humberto García L. Presidente, Academia Nacional de Ciencias Económicas
Mónica Garcia-Pérez Profesor Asociado, St. Cloud State University
Luis R. Gaslonde Profesor Asociado, Escuela de Medicina &quot;José María Vargas&quot;, UCV
María E. Giraldo Directora, Programa de Economía, DCEE-UCLA
Gustavo Guevara Profesor Titular, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Frank Gómez Profesor, Escuela de Economía, Universidad Central de Venezuela
Pavel Gómez Profesor y Analista Político, Chile
Abraham Gomez R. Docente Universitario, Universidad del Delta del Orinoco
María del Pilar González Profesora, FACES, Universidad Central de Venezuela
Nelly de Hernandez Docente Jubilada, Universidad Central de Venezuela
Alejandro Gutierrez Profesor Titular, FACES, Universidad de los Andes
Carlos Hermoso Docente/investigador, FACES, Universidad Central de Venezuela
Angel G. Hernández Profesor Titular, UCV
Tamara Herrera Economista/Consultor Independiente
Liliana Herrera Economista/Consultor Independiente
Gustavo Hidalgo Profesor/Ex Rector, Universidad de Carabobo
Victoria Hitti Docente/investigadora, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Miguel Hurtado Leña Historiador/Profesor universitario, UCV y UPEL
Douglas Jatem Miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas
Ramón Key Profesor, Instituto de Estudios Superiores de Administración
Daniel Lahoud Profesor, UCAB/Universidad Central de Venezuela
Paola Lameda Profesora, FACES, Universidad de Carabobo
Luis M. Lauriño Investigador, IIES, Universidad Católica Andrés Bello
Oswaldo Leal H. Decano de Ciencias Económicas y Empresariales, UCLA
Vicente Lecuna Profesor Asociado, Escuela de Letras, Universidad Central de Venezuela
Natan Lederman Profesor Titular, Universidad Metropolitana
Thais Ledezma Profesora/Investigadora, IIES-FAES, UCV
Edgar León Profesor/Consejero Universitario, Universidad de Carabobo
Sary Levy Profesora Titular, FACES-UCV, Individuo de Número de la ANCE
Margarita López Maya Profesora Titular/Investigadora, CENDES, UCV
Francisco López Profesor, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Frank López Profesor Titular, Doctorado de Ciencias Económicas y Sociales, UC
M. López-Henriquez Profesor, Universidad Monteávila
José Loreto Director, Escuela de Educación, UCV
Alberto Lovera Profesor-Investigador, IDEC-FAU- UCV
Amalia Lucena Profesora/Jefe de la Cátedra de Economía Internacional, FACES, UCV
Thais Maingon Profesora/Investigadora, Centro de Estudios del Desarrollo, UCV
Hector Malave Mata Profesor Titular UCV, Individuo de Número de la ANCE
Maria Gabriela Mata Profesora, FACES EEI, Universidad Central de Venezuela
Ricardo Marcano Profesor, Escuela de Sociología, Universidad Central de Venezuela
José Marcano Profesor/Decano, Facultad de Ciencia y Tecnología, UC
Luis Marciales Profesor Instructor, Escuela de Economía, UCV
Jose Marín Diaz Profesor Titular, UCV
Edison Mariño Presidente del CDCHT, Universidad Monteávila
Evelyn Martinez T. Profesora Jubilada, Infaces, Universidad de Carabobo
Victor Marquez C. Presidente de la APUCV, Universidad Central de Venezuela
Rosem Mayca Profesor, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Silvia Mazziotta Médico Especialista II, Ejecutivo Regional Miranda
Issac Mencia Analista Económico Independiente
Rafael A. Melean Profesor, Universidad Simón Bolívar/Universidad Metropolitana
Oscar Meza Director del CENDAS-FVM
Luis Millán Profesor, Universidad Central de Venezuela
Francisco J. Monaldi Lecturer in Energy Economics, Baker Institute, Rice University
Juan Montserrat Profesor, Escuela de Relaciones Industriales, FACES-UC
Alicia Montiel O. Profesora de Estudios Politicos, Universidad de Carabobo
Rosa Morales Profesora, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
José Ramón Morales Programa de Políticas Públicas, Universidad de Harvard
Fernando Morales Departamento de Procesos y Sistemas, Universidad Simón Bolívar
Jorge Moreno Economista/Consultor Independiente
Grover Moro Consejero Universitario, Universidad de Carabobo
María F. Mujica R. Profesora/Directora de Comunicaciones y Extensión Social, UCAB
Mabel Mundó Profesora/Investigadora, Centro de Estudios del Desarrollo, UCV
Rafael Muñoz Profesor de Macroeconomía, Universidad Católica Andrés Bello
Carlos E. Navarro R. Profesor Adjunto, IESA
Arturo Navarro Profesor-investigador
José Manuel Nieto C. Profesor, Dpto. de Circuitos y Mediciones Eléctricas, UC
Omar Noria, Profesor Titular, Postgrados en Ciencias Políticas, UCV y USB
Raúl Nuñez Carrillo Representante Profesoral, FACES, Universidad de Carabobo
Belkis Nuñez Pérez Profesora Asistente, Universidad Católica Andrés Bello
Ana María Ñáñez Jefe Departamento de Economía, Universidad Metropolitana
Carlos E. Ñañez Jefe del Departamento de Estudios Políticos, Universidad de Carabobo
Orlando Ochoa Profesor-Investigador, Universidad Católica Andrés Bello
Asdrubal Oliveros Consultor-Investigador, Ecoanalitica
Victor Olivo Romero Profesor de Economía, UCAB/UNIMET
Rosmel Ordaz T. Profesor Universitario, Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado
Daniel Ortega Director de Evaluación de Impacto y Aprendizaje de Políticas, CAF
Guillermo Ortega Profesor de Economía Internacional, Escuela de Economía, UCV
Leonardo Ortega Consultor, Banco Interamericano de Desarrollo
Eduardo J. Ortiz F. Profesor Emérito, UCAB/UCV/ANCE
Eduardo Ortiz R. Profesor Titular, FACES, UCV
Antonio Paiva Profesor, Escuela de Economía, UCV
Pedro Palma Individuo de Número, Academia Nacional de Ciencias Económicas
Robert Parga Profesor, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Carlos Peña Profesor Titular, Director IIES, Universidad Central de Venezuela
Pablo Peñaranda Profesor Titular, Facultad de Economia y Ciencias Sociales, UCV
Rodrigo Peraza Coordinador, Área de Desarrollo Económico del CENDES, UCV
Flor Angélica Pereda Doctorado en Economía, Universidad Central de Venezuela
Roxy Pérez Investigadora en Ciencias Sociales, Universidad de Carabobo
Yraida Pérez Silva Docente/investigadora, FACES, Universidad de Carabobo
Felipe Pérez Martí Economista/Consultor Independiente
Mirla Pérez Profesora Titular, Centro de Investigaciones Populares, UCV
Samuel J. Pérez H. Profesor, Escuela de Sociología, FaCES-UCV y Directivo de la APUCV
José Gregorio Petit Profesor/Investigador, IIES, FACES, UCV
Silvana Pezzella A. Docente, Escuela de Economía, FACES-UCV
Mauricio Phelan Profesor Titular, FACES, Universidad Central de Venezuela
José G. Pineda Adjunct Professor, University of British Columbia
Ivan Pineda Programa Administración de Negocios, Florida International University
Claudia Piras Economista Lider en Desarrollo Social, BID
Juan Plaja C. Profesor Titular, Escuela Economia, Universidad Central de Venezuela
Marina Polo Coordinadora, Maestría en Educación, UCV
Pablo J. Polo Profesor Agregado, Escuela de Economía, Universidad de Carabobo
María G. Ponce Profesora/Investigadora, IIES, Universidad Católica Andrés Bello
Ángela Posada Profesora, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela
María Eugenia Prieto Profesora de Educación Ambiental, UCLA
Jose Manuel Puente Profesor Titular, Instituto de Estudios Superiores de Administración
Maria Isabel Puerta Profesora Asociado, Universidad de Carabobo
Dayana E. Querales Profesora, FACES, Universidad de Carabobo
Victor Rago Albujas Profesor, FACES, Universidad Central de Venezuela
J. Gerson Revanales Profesor, Doctorado FACES, Universidad Central de Venezuela
Tulio Ramirez Profesor Titular, Universidad Central de Venezuela
Luis Alberto Ramirez Profesor, Facultad de Humanidades y Educación, ULA
Glenda M. Reyes Profesora, Cátedra de Historia Contemporánea, FACES, UC
Victor Enrique Ribas Profesor, Escuela de Economía, Universidad Central de Venezuela
Ricardo Rios Profesor, Representante profesoral ante el CU, UCV
Marlene Robles Presidenta, Federación de Colegios de Abogados de Venezuela
Olga Robles Profesora, Universidad de Carabobo
Bárbara Rodriguez Profesora Jubilada, FACES, Universidad Central de Venezuela
María A. Rodríguez Docente, Universidad Central de Venezuela
Oswaldo Rodriguez L. Profesor Agregado, Escuela de Economía, UCV
Pedro Rodriguez Profesor Asistente, Instituto de Estudios Superiores de Administración
Carolina Rodriguez Profesora, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Gustavo Rojas M. Adjunct Professor, The George Washington University
Humberto Rojas Profesor/Investigador, Universidad Central de Venezuela
Carlos Rojas Malpica Profesor Titular, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Violeta Rojo Profesora Titular, Universidad Simón Bolívar
José A. Romero Profesor, Escuela de Estudios Internacionales, FACES-UCV
Kamal Romero Profesor de Macroeconomía, Centro de Enseñanza Cardenal Cisneros
Douglas Romero Vice-Presidente Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia
Asdrubal Romero M. Profesor Titular/Emérito/Ex rector, Universidad de Carabobo
David Rutman C. Decano, Facultad de Derecho, Universidad de Carabobo
Francisco Saez Profesor, Instituto de Estudios Superiores de Administración
Ginoid Sánchez Profesora/Decana, Facultad de Ciencias de Educación, UC
Hélène Sánchez Profesora, FAU, Universidad Central de Venezuela
Gustavo Sanchez Ex-profesor, Escuela de Estadística y Ciencias Actuariales, UCV
Edmundo Sanchez G. Docente, Universidad Central de Venezuela
Miguel Angel Santos Senior Research Fellow, CID, Universidad de Harvard
Eduardo Semtei Profesor Emérito, FACES, Universidad Central de Venezuela
Alicia Sepúlveda Economista, Observatorio Económico-Legal, CEDICE
Domingo Sifontes Profesor Asociado, Escuela de Economia, Universidad de Carabobo
Hector Silva Michelena Profesor Titular, FACES, UCV, Miembro de la ANCE
Edgar R. Smith Profesor Titular, FACES, Universidad de Carabobo
Abdón Suzzarini Profesor Emérito, Universidad Central de Venezuela
Eloy Torres Román Profesor, UCV y USM
Henri Thonon Profesor de PostGrado, FACES, Universidad Central de Venezuela
Josefina Toro Profesora, FACES, Universidad de Carabobo
Carlos Torres G. Profesor, Escuela de Economía, Universidad Central de Venezuela
Jesús Tovar Villegas Profesor, UCV/UNIMET
Van Thu Tran Profesora Asociada, Facultad de Ciencias de la Educación, UC
Douglas Ungredda Profesor Agregado, Escuela de Economía, UCV
Mariana Urbina Doctorado en Economía Aplicada, Universidad de Minnesota
Germán Utreras Consultor en el área de Operaciones Monetarias Internacionales
Iván Uzcategui Consejero Universitario, Universidad de Carabobo
Héctor Valecillos Profesor Titular y Emérito, Universidad Central de Venezuela
José Angel Velásquez Decano, Universidad Metropolitana
Efrain Velasquez Economista/Consultor, Consejo Nacional de Economía
Aminta Velásquez J. Profesora Asistente, Universidad Metropolitana
Luis Vera Profesor de Postgrado, FACES, Universidad Central de Venezuela
Leonardo Vera Profesor Titular, Escuela de Economía, UCV
Fabiola Vethencourt Profesora Titular (Jubilada), Universidad Central de Venezuela
Pedro Villarroel Profesor, Cátedra de Historia Contemporánea, FACES-UC
Ricardo Villasmil B. Profesor, IESA y Universidad Católica Andrés Bello
Francisco Vivancos Profesor/Jefe del Departamento de Economía Teórica, FACES, UCV
Victoria Walker Profesora Asociado, Universidad Central de Venezuela
Héctor Yánez Profesor, Maestría en Moneda e Instituciones Financieras, FACES-UCV
Mirna Yonis Profesora, FACES, Universidad Central de Venezuela
Luis Zambrano S. Profesor-Investigador, IIES, Universidad Católica Andrés Bello
Omar Zambrano Economista Jefe, MEG Policy Analisys
Jorge Luis Carnevali Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Luis A. Caraballo Profesor, Universidad de Los Andes
Gladys Cáceres Profesora, Universidad de Los Andes
Katty Díaz Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Julio Flores M. Profesor, Universidad de Los Andes
Edel Jiménez Profesor, Universidad de Los Andes
Ligia N. García L. Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Laura Luciani Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Fabio Maldonado V. Profesor, Universidad de Los Andes
Hector Mata Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Alexis Melo Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Manuel Mendoza Profesor, Universidad de Los Andes
Antonio José Monagas Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Jesús Mora C. Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Magdalena Muñoz Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Sergio Otero Castro Profesor, FACES, Universidad de los Andes
John William Páez Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Arnoldo París Profesor, Universidad de Los Andes
George Peña Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Marlene Peñaloza Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Argeno Prat Quevedo Profesor, Universidad de Los Andes
Gleidis Rios Nieves Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Andrés Rojas Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
María Fernanda Silva Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Pedro Quesada Profesor, Universidad de Los Andes
Virginia Rondón Profesora, FACES, Universidad de Los Andes
Elizabeth Torre Profesora, Universidad de Los Andes
Luis Toro Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
Genry Vargas Profesor, FACES, Universidad de Los Andes
María A. Villasmil Profesora, Universidad de Los Andes