sábado, 28 de enero de 2023

El final del nudo gordiano venezolano.

 

El final del nudo gordiano venezolano.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza.

Enero de 2023.

 



Venezuela necesita un nuevo gobernante, porque lo contempla la constitución una vez que finaliza un período presidencial, lo cual ocurrirá con el actual período, en el año 2024. Como consecuencia del desacuerdo existente en la oposición venezolana, para tomar tan importante decisión los líderes opositores, al igual que los habitantes de la región de Frigia por allá por los años 300 a.C., consultaron el oráculo. La respuesta del oráculo, el cual no era más que el pueblo desesperado por tantas carencias, fue que para tal responsabilidad se debe seleccionar una persona por medio de elecciones primarias, y que se respeten los resultados sin que ocurran fisuras en el bloque opositor que puedan debilitar la fuerza arrolladora de esa gran mayoría de venezolanos que anhelamos un nuevo rumbo en el futuro, para mejorar, entre otras, las condiciones sociales y económicas de los ciudadanos. Al poco tiempo, después de las primarias, apareció una persona que cumplía con la descripción del oráculo, había sido seleccionado por abrumadora mayoría y trasmitía la seguridad de tener la capacidad de emprender tan ardua tarea, con la colaboración de los venezolanos más destacados en las diferentes áreas del quehacer nacional. Esto era suficiente credencial para optar a tan alto cargo. La población, la enfebrecida con el carisma del candidato seleccionado, obedeció al oráculo y eligió a aquel ciudadano como su nuevo presidente.

 

En los meses siguientes a la toma de posesión, el mandatario ya había liberado a Venezuela del colonialismo que imponían Cuba, Rusia, China, Irán y otros países, explotadores de nuestro territorio y sus riquezas. Ya había tomado y encaminado las medidas para mejorar los servicios públicos que como la electricidad y el suministro de agua potable eran irregulares y escasos. Para mejorar la educación desde los primeros niveles hasta la universidad con la revisión de los programas, especialmente en primaria e inicio de secundaria, y con la dotación de una infraestructura adecuada y justas mejoras sociales y económicas para los docentes. Para mejorar la salud con el rescate de hospitales y otros centros de atención primaria, recuperando su infraestructura y dotándolos con suficientes equipos y productos médicos que aseguren una atención adecuada a los pacientes, y con la justa mejora de las condiciones sociales y económicas de médicos, enfermeros y de todo el personal que labora en estos centros de salud. Para mejorar la agricultura recuperando la infraestructura de apoyo a esta actividad que sea responsabilidad de los entes oficiales, retomando programas de financiamiento suficiente y oportuno, y tomar las medidas para que el productor cuente con su seguridad personal y jurídica, al combatirse eficientemente los delitos que se cometen contra las personas y sus bienes. Para hacer respetar el ordenamiento territorial y la conservación de nuestros recursos naturales, tan afectados últimamente con las explotaciones mineras especialmente en la región de Guayana que promueve la destrucción de la mayor riqueza acuífera del país, que además es fundamental para  la generación de energía eléctrica limpia. Para recuperar el prestigio y la honorabilidad de la Fuerza Armada Nacional y de todos los organismos que tienen responsabilidad en la defensa y protección del territorio y de sus ciudadanos. Para mejorar la economía, la industria, el comercio, en fin, para mejorar todo lo que afecte las condiciones de vida de los venezolanos y nos lleve a un ambiente de paz y bienestar.

 

En fin, este nuevo mandatario tiene que luchar contra todos esos obstáculos que frenan el desarrollo y engrandecimiento del país, que han ido apareciendo y estableciéndose progresivamente, los cuales son difíciles pero no imposibles de salvar. Esos obstáculos son un Nudo Gordiano que nos han colocado en el camino y representa un freno para la felicidad de nuestro pueblo.

 

Es impostergable eliminar ese complicado nudo, quien acabe con él abrirá las puertas para la reconstrucción de Venezuela. Allá en Gordios, Frigia, el Nudo Gordiano fue un reto para Alejandro Magno, dispuesto a conquistar el mundo pero según las leyendas, eso lo lograría quien desatara aquel nudo imposible de eliminar. Por supuesto, Alejandro aceptó el reto y luego de analizar el nudo, sacó su espada y con ella cortó las amarras diciendo: “Tanto monta cortarlo que desatarlo” significando que era lo mismo cortarlo que desatarlo. Nosotros no tenemos un nuevo Alejandro Magno, pero sí tenemos un pueblo cansado de tanta miseria que debe ser reunido, y como un solo hombre, enfrentar el reto de nuestro nudo, nuestro obstáculo, y eliminarlo para que se abran las puertas al desarrollo del país y a la felicidad de nuestra gente. Alejandro somos todos juntos, todo el pueblo de Venezuela agrupado y conducido por nuevos gobernantes, quienes sin egoísmo y sin apetencias personales trabajaremos unidos hasta lograr y consolidar un amplio camino hacia el desarrollo integral del país.

 

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza.

Enero de 2023.

 

23 de enero de 1958: 65 años después

 

23 de enero de 1958: 65 años después

El primer detonante del quiebre de los elementos que le daban apoyo y sustento, fue la posición y acción de la iglesia y la crítica a la situación social

 

 


 

·         JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

19/01/2023 05:00 am



El próximo lunes se cumplirán 65 años de la caída de la última dictadura militar que tuvo el país a lo largo de su historia, el 23 de enero se cumplirá pues, un año más de esta fecha, en la reinstauración de la democracia venezolana luego de una década militar, la autocracia pérezjimenista que fue parte de la oleada de los gobiernos militares de derecha que azolaron a América Latina, en esa década que fueron los años 50, tan oscura, llegaba a su feliz término. Llegar aquí costó mucho (en términos de exilio, muertos, costo social) y esperamos que las nuevas generaciones valoren en su justa medida este gran acontecimiento histórico. Claro fue un proceso con altibajos y que empezó a cristalizarse en el año 1957, sobre todo luego que, a mediados de ese año, con una conjunción de factores que propiciaron la caída del régimen militar, que se pensaba eterno y sólido. El primer detonante del quiebre de los elementos que le daban apoyo y sustento, fue la posición y acción de la iglesia y la crítica, a la situación social, con la pastoral de Monseñor Arias, y luego, los acontecimientos post-plebiscito espurio que se organizó en diciembre del 1957.

Lo primero que oí del 23 de enero, fue por mi abuelo materno Agustín Alfonzo Bolaños, además, de mi tío abuelo materno el Dr. Arminio Martínez Niochet, fue de los médicos firmantes del manifiesto de los galenos a inicios del año 1958, luego también con mi tío Regulo Campo Martínez, en varias conversaciones. En ese orden de ideas, mi padre vivió esos acontecimientos en España, exiliado por la autocracia militar y donde se gradúa de médico en la Universidad de Zaragoza, pero con la expectativa de esa gran colonia de venezolanos que había en aquel entonces en España y que actuaba desde afuera, con la expectativa de regreso al país que lo hace efectivamente en 1959, a los pocos días de acceder a la primera magistratura Rómulo Betancourt, apoyado por los partidos COPEI y URD, producto del Pacto de Punto Fijo (pacto de gobernabilidad ejemplar para los actores políticos de hoy). En ese sentido, luego con los años, en mis estudios universitarios de ciencia política en la UCV, entre 1978-1983, con mis maestros Andrés Stambouli y Humberto Njaim, entre otros, en un excelente curso de una de las materias obligatorias en sexto semestre sobre el sistema político venezolano y luego durante toda la trayectoria de la carrera me permitieron valorar y aprimorar la fecha en su justa dimensión y medida.

Esta fecha, asimismo, me hace robustecer mis valores democráticos. El 23 de enero sucedió, porque hubo una conjunción de elementos y (la huelga del día 21) de factores que llevó al colapso de la autocracia militar ese día. Dos libros aproximaron aún más la idea y el conocimiento más exacto de la fecha, uno, del diplomático colombiano que vivió los acontecimientos y que fue testigo clave José Umaña Bernal, y el otro, un texto, de la prestigiosa historiadora Elena Plaza, sobre el 23 de enero, entre otros.

Fueron veintidós días de vértigo, donde hubo escaramuzas de calle, manifiestos abiertos de la sociedad civil de la época (los intelectuales, los médicos, ingenieros, abogados), el rol jugado por el exilio venezolano, la importante reunión de New York, entre Rómulo, Jóvito y Caldera, el rol importante jugado por la Junta Patriótica, quién coordino el trabajo político desde la clandestinidad lo largo del año 1957, el logrado quiebre del consenso militar al interno de la FF.AA, que se nota no más el 1° de enero, con el alzamiento de la Fuerza Aérea, con el Coronel Hugo Trejo, a la cabeza, los vaivenes que dio los estertores de la autocracia militar primero con el nombramiento General Rómulo Fernández y luego con su destitución del cargo de Ministro de la Defensa en un proceso no muy claro, pero que manifestaba que había un sector o facción de las FF. AA, que quería mantener el proyecto militar, pero sin Marcos Pérez Jiménez. El rol jugado por la Iglesia y en particular por figuras claves de la época como Monseñor Arias Blanco y el padre Jesús Hernández Chapellín, amigo de mi padre, fueron claves en la caída de la autocracia militar.

El rol jugado por el Contraalmirante Wolfgang Larrazábal, que con serenidad, tacto e inteligencia condujo el proceso y el papel clave de la Marina el día 22 de enero y el posterior alzamiento de la Escuela Militar y como el resto de los componentes se unen en la jugada que dará al traste con la última dictadura militar en Venezuela. Los acontecimientos que llevaron a como se formó la Junta cívico-militar y como los coroneles Abel Romero Villate, junto Roberto Casanova, fichas del perezjimenismo se quisieron colar en la junta con cierta astucia, pero fueron destituidos rápidamente. Quedó conformada con Wolfgang Larrazábal, los coroneles Luís Araque y Pedro José Quevedo y los civiles Blas Lamberti, en una reorganización de la junta el 18 de mayo la junta incorporó a los Doctores Arturo Sosa hijo y Edgar Sanabria, por los otros civiles, que conformaron la primera junta. Por cierto, el secretario de la junta es Héctor Santaella, que tendrá destacada actuación en esos años, entre otras cosas porque será de los fundadores de la AVEX en 1962, y Edecio La Riva Araujo como director de secretaria de la Junta.

En el libro de José Umaña, que invito a los jóvenes a leer están los dos gabinetes de la época, los gobernadores por entidad federal, y en fin, un texto inolvidable para mí, que trae entre otras cosas el papel de la FF. AA, el rol jugado por la Junta Patriótica, la Iglesia, la Prensa,( hay por cierto un interesante artículo de Gabriel García Márquez, sobre el papel de la iglesia), los distintos manifiestos se pueden leer, los líderes ante la Dictadura, los intelectuales como Arturo Uslar Pietri, Mario Briceño Iragorry, Miguel Otero Silva, Lucila Palacios, entre otros, además como, reseño la prensa extranjera lo eventos de Venezuela están allí para la lectura, también como fueron esos primeros 180 días de gobierno de la junta, el intento de Golpe de Jesús María Castro León, están perfectamente reseñados en los libros en cuestión; que recomiendo a los jóvenes leer y en particular el de Umaña. Este es un día no sólo para conmemorar sino para analizarlo y estudiarlo, con la seriedad que merece un evento de esa naturaleza. Un acontecimiento muy importante dentro de la historiografía y política venezolana.


jesusmazzei@gmail.com

 

miércoles, 25 de enero de 2023

La xenofobia siempre ha sido un problema en Colombia.

 https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-64323120

“En Colombia se considera que los extranjeros útiles son aquellos con títulos universitarios o dinero. El resto son ociosos, dañinos”

  • Norberto Paredes
  • HayFestivalCartagena@BBCMundo
Maryluz Vallejo

FUENTE DE LA IMAGEN,DANIEL REINA

Pie de foto,

Maryluz Vallejo

La xenofobia siempre ha sido un problema en Colombia.

Eso asegura la autora Maryluz Vallejo en su nuevo libro"Xenofobia al rojo vivo en Colombia" (Planeta, 2022), un ensayo que incluye decenas de casos de extranjeros que fueron perseguidos y expulsados del país sudamericano en el siglo XX.

Para la escritora periodista y académica paisa, su obra pone en evidencia que la idea común de queColombia es un país acogedor con los inmigrantes no es más que un mito.

Tras el éxito de "Plomo herido" en 2016, una crónica que muestra las relaciones promiscuas entre el periodismo y la política entre 1880 y 1980, Vallejo vuelve al mundo editorial con una exhausta investigación de un año en el que recopiló y estudió más de 120 casos de xenofobia en su país.

Pero, ¿la llegada de millones de venezolanos a Colombia no es una muestra de que el país se ha vuelto menos xenofóbico?

Sí y no.

En entrevista con BBC Mundo, Maryluz Vallejo habla con detalles de su investigación y de los patrones que siguieron las autoridades para expulsar a extranjeros "indeseables" durante el siglo pasado.

BBC Mundo habló con ella en el marco de HAY Festival Cartagena, que se celebra entre el 20 y el 22 de enero en esa ciudad colombiana.

raya

¿Qué te incitó a investigar sobre la xenofobia en Colombia?

El tema me lo propuso el periodista Daniel Samper Pizano en 2021, cuando se presentaron varios casos de persecución a extranjeros, en particular a un argentino defensor de derechos humanos a quien le negaron la visa para entrar a Colombia.

Empecé a investigar y me di cuenta de que las expulsiones arbitrarias de extranjeros en Colombia han sido una tradición, no han sido casos fortuitos ni aislados.

Propuse investigar desde los años 1920, cuando empezaron los movimientos de izquierda y las huelgas, cuando se creó el Partido Socialista Revolucionario, que luego daría paso al Partido Comunista Colombiano. De allí vienen la mayoría de las expulsiones.

En tu libro se califica como un mito y una suposición creer que los colombianos acogen con generosidad a los refugiados. ¿Por qué dices que es un mito?

Colombia fue quizá el país latinoamericano menos abierto a las migraciones en el siglo XX.

El momento actual es diferente, porque Colombia ha acogido a más de 2 millones de venezolanos en los últimos años.

Portada del libro Xenofobia al rojo vivo

FUENTE DE LA IMAGEN,MARYLUZ VALLEJO

Pero en el siglo XX, los judíos perseguidos por el nazismo también fueron perseguidos aquí. Lo mismo pasó con los chilenos perseguidos por la dictadura de Pinochet y los españoles que escaparon del franquismo.

Colombia les abrió las puertas a muchos extranjeros, pero fue más una puerta entreabierta, en comparación a la recibida más generosa que tuvieron en países vecinos como Venezuela, Argentina y México, países que los acogieron y donde tuvieron oportunidades laborales y no les amargaron la vida.

Aquí, en cambio, las cuotas de inmigración eran muy limitadas y no les daban ninguna posibilidad de tener una vida digna y tranquila.

El discurso de que Colombia era muy hospitalaria se repetía, pero las leyes migratorias siempre fueron hostiles con los extranjeros.

¿No crees que eso ha cambiado un poco? En el siglo pasado los extranjeros eran expulsados por no tener suficientes medios de subsistencia, ese ya no es el caso.

Claro. En este milenio ha cambiado. Está el ejemplo de los venezolanos. El gobierno de Iván Duque formalizó el estatus de miles de venezolanos que llegaron en los últimos años.

Marineros del crucero Calabria en Valparaíso, Chile, 1909.
Getty
Colombia les abrió las puertas a muchos extranjeros, pero fue más una puerta entreabierta, en comparación a la recibida más generosa que tuvieron en países vecinos".
Maryluz Vallejo
Autora y periodista colombiana.

Pero no hemos sido muy generosos con ellos ni se les ha ayudado a insertarlos en la sociedad ni al campo laboral. La mayoría trabaja en la economía informal.

En varios de los casos que presentas muestras que a muchos inmigrantes les hicieron la vida imposible en Colombia, ¿qué posibilidades tiene un venezolano de tener una vida digna y tranquila en tu país actualmente?

Es complicado porque los primeros que migraron lograron tener un estatus social profesional, pero las últimas oleadas son de gente que también trabajaba en la economía informal en Venezuela y aquí les ha costado mucho trabajo sobrevivir.

A los venezolanos se les ha dado lo básico: educación y salud y acceso a los servicios, pero el gobierno no estaba preparado para acoger una inmigración tan desbordante.

En tu libro das cuenta del maltrato que han recibido muchos extranjeros en Colombia, sobre todo durante el siglo pasado, cuando se perseguía y expulsaba a personas acusadas de ser comunistas o espías. ¿En qué se diferencia la Colombia actual de aquella en términos de xenofobia?

Recientemente salieron a la luz reportes sobre la persecución que había por parte de los gobiernos de Juan Manuel Santos y de Duque a diplomáticos cubanos, venezolanos y rusos.

Cubanos protestan en Embajada de Cuba en Colombia
Getty
Los perseguían por ideas políticas, sobre todo si eran de izquierda y defensores del comunismo, sindicalistas o académicos con un pensamiento de izquierda".
Maryluz Vallejo
Autora colombiana

Eso suena fuera de lugar en esta época que todavía se estén buscando espías debajo de las piedras. Pero en el siglo XX fue mucho más común por el anticomunismo reinante.

Durante tu investigación para el libro, revisaste más de 120 casos de inmigrantes y refugiados en Colombia que fueron perseguidos, ¿qué similitudes encontraste en la mayoría de los casos?

El patrón de expulsión es muy similar. Casi siempre se expulsan a extranjeros de manera muy arbitraria y con causas muy genéricas y subjetivas, se los tacha de indeseables en el país o defensores de ideologías dañinas.

Y frecuentemente las órdenes de expulsión eran emitidas desde las autoridades policiacas, que generalmente eran las más analfabetas, al menos a comienzos del siglo XX.

Venezolanos cruzando el puente internacional Simón Bolívar desde San Antonio del Táchira, Venezuela a Cúcuta, en Colombia.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Se basaban en rumores y sin tener pruebas. Con esos fundamentos no se habría podido juzgar a ningún nacional.

Los perseguían por ideas políticas, sobre todo si eran de izquierda y defensores del comunismo, sindicalistas o académicos con un pensamiento de izquierda.

¿De dónde viene la desconfianza colombiana hacia el extranjero?

Yo la atribuyo en gran parte a ese pensamiento conservador y a la mentalidad colombiana de tenerle miedo al otro.

Además, la derecha colombiana propagó ideas a partir de los años 30 de que los extranjeros venían a tomar los trabajos de los colombianos y con otros cultos o ideologías.

También había un miedo hacia las "mezclas peligrosas" porque había un culto a la raza más pura y a no mezclarla, a menos que fuera con europeos.

¿No debería haber más empatía y comprensión en un país del que tradicionalmente han salido muchos inmigrantes hacia decenas de naciones en todo el mundo?

Totalmente. Por eso los colombianos deberíamos tener una mentalidad más abierta y más empática con el extranjero, pero eso es una ilusión.

Miembros del Partido Comunista Colombiano marchan en Bogotá el 12 de octubre de 2010.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

En su investigación, Maryluz Vallejo encontró que a muchos inmigrantes los perseguían por sus ideologías políticas.

La herencia que nos dejó la colonia española fue evitar el contacto con los extranjeros y aún persiste en cierta forma.

¿Qué opinión tienes de la política migratoria colombiana actual?

Ya está estandarizada con las legislaciones internacionales y ya no existen esas cuotas tan miserables de sólo aceptar un cierto número de ciudadanos de distintas nacionalidades.

Pero también todavía depende de la voluntad política de los funcionarios de ser flexibles y aprobar visas a extranjeros.

En 1823, se dictó la primera ley de inmigración de la Gran Colombia, que discriminaba entre los extranjeros "útiles y laboriosos" y el resto, presuntamente no tan útiles para la sociedad. ¿Crees que esta filosofía se aplica actualmente, especialmente con los venezolanos?

No, yo creo que ya no. La mayoría de los que han entrado últimamente lo ha hecho sin papeles, ya no es posible tener ese control.

Migrantes en Colombia
Getty
En Colombia todavía hay un gran rechazo al extranjero que no logra reinsertarse en la sociedad".
Maryluz Vallejo 
Periodista y autora colombiana.

Ahora se les da el permiso a todos. Ya no hay esa discriminación entre útiles e inútiles.

Eso es administrativamente, pero ¿crees que la población colombiana ya no diferencia entre los inmigrantes "útiles" y el resto?

Claro, siempre ha existido ese sentimiento de xenofobia, que se mantiene. En Colombia se considera que los extranjeros útiles son aquellos con títulos universitarios o dinero.

El resto son ociosos, dañinos y muchos más calificativos estigmatizantes que todavía se emplean.

En Colombia todavía hay un gran rechazo al extranjero que no logra reinsertarse en la sociedad.

Siempre habrá esa discriminación en Colombia. En Colombia se discrimina entre los inmigrantes que llegan con una mano adelante y una atrás y otros que llegan con recursos.

De las decenas de casos que incluyes en tu libro, ¿cuál te sorpredió más?

La mujer en la portada del libro es una monja austriaca que llegó a Colombia a comienzos de los 1950 y vivió en Colombia hasta su muerte, en los 2000, se llamaba Herlinda Moises.

Pasó toda su vida en un corregimiento en Bolívar, cerca de Cartagena. Hizo mucha labor por los pobres y por su comunidad.

Venezolanos en la frontera con Colombia
Getty
A los venezolanos se les ha dado lo básico: educación y salud y acceso a los servicios, pero el gobierno no estaba preparado para acoger una inmigración tan desbordante".
Maryluz Vallejo
Autora colombiana

En los años 70, cuando hubo mucha persecución hacia aquellos que se consideraran cercanos a los movimientos guerrilleros, las autoridades la vincularon con el ELN. La tacharon de ser agente auxiliar del ELN y estuvo presa varios meses.

Cuando intentó pedir la ciudadanía colombiana en los 80 se la negaron porque la acusaron de ser una agente.

Realmente era una monja que trabajaba por los más pobres, recibió muchos premios y hasta propusieron beatificarla, pero en Colombia era considerada una guerrillera

¿Se la consideró así por error o por xenofobia?

Es un ejemplo de cuando se cruza la xenofobia con la fobia al comunismo. En los 70, los religiosos más progresistas, que ayudaban a los más pobres, se les vinculaba con los guerrilleros. Ella fue víctima de esa estigmatización.