martes, 21 de junio de 2022

EL RESENTIMIENTO “ETERNO” DE AMÉRICA LATINA Y EL TRIUNFO DE PETRO

 

EL RESENTIMIENTO “ETERNO” DE AMÉRICA LATINA Y EL TRIUNFO DE PETRO

EDUARDO ORTIZ RAMIREZ


Hablar de la región como un todo, siempre es complicado. No todos los países son iguales, no todas las historias son las mismas, pero al evaluarse las experiencias y secuencias se consiguen varias similitudes. Algunas de ellas, atañen a cuestiones de método. Así, es frecuente en la región encontrar, en primer lugar, la idea de que somos iguales y ello seguramente se puede relacionar con aquello de
“…trescientos años no bastan…”.  Así las cosas, y viendo alrededor de 200 años después de esa afirmación, puede señalarse que se afirma que lo malo ha venido y viene de afuera, pero también que lo bueno (ayudas, apoyos, préstamos o condonaciones), en varios casos, también debe venir de afuera. En segundo lugar, somos iguales o cercanos en historia, idiomas, entusiasmos, en fin la “raza cósmica”, a pesar de algunos que les gustaría desgarrarse en la acepción de Samuel Huntington. La tercera, es que, parte de esto, llevó a encontrar culpables de las desdichas desde lo externo, desestimulándose el estudio de lo nacional o la búsqueda y precisión de nuestras propias responsabilidades. Todo esto termina teniendo o produciendo un matiz nacional y regional de resentimiento. Es reciente la frase en Colombia de más menos haber esperado 210 años, entre otros detalles.

No dejan de tener responsabilidades los antiguos imperios, o los que no habiendo tenido colonias, tuvieron también y siguen teniendo, de patio trasero a la región. A Europa o parte de sus países y los EEUU,  se le suma ahora Rusia y China, en una actitud no diferente, o que sus acólitos o partners revolucionarios, quieren verla diferente. En este escenario, que todos saben lo que representó, tuvo mucha responsabilidad el pensamiento de izquierda latinoamericano, con alta influencia en la literatura, la academia y la estructuración de la idea de tomar el cielo por asalto. Y lo sigue teniendo, obviamente, en esa especie de pastiche inorgánico que son los populistas de derecha e izquierda y que sobre todo, en estos últimos, albergan violencia, tráfico y comercios ilícitos y no saludables. Algunos análisis, más útiles que otros, permitieron detectar cuadres y connivencia entre factores externos e internos.

No es que los demás, el mundo desarrollado por ejemplo, debe pedir perdón, como lo hizo la iglesia, pues también está la idea importante de que personajes o naciones del siglo XV o XIX no hacen culpables a los del XX o el XXI. Pero también, la responsabilidad directa, es acompañada por criterios de curiosidad sociológica cuasi experimental, sobre lo que pasa en el antiguamente llamado tercer mundo, o en naciones emergentes o en curiosidades como las que, presenta hoy día la nación chilena,  después de haber pasado por tantas cosas, como socialismo fallido, golpe de estado, relanzamiento de la economía y la sociedad, a pesar de cosas no solucionadas del todo; en fin.

Parte de las masas populares de América Latina prefieren cobijarse, a pesar de la culpa de la anomia y los niveles de abstención en la idea del socialismo libertario e igualitario, aunque paralelo a ello también desaten las ideas de que lindo es México y Centroamérica, pero cuanto es deseado atravesar ríos y túneles para llegar a EEUU. Por lo demás, de Venezuela, su migración y sus vaivenes, es demasiado lo que puede decirse dentro de los resultados de la administración “revolucionaria“ y bolivariana.

Lamentablemente,  para muchos esperanzados o nuevos ilusionados, ese socialismo no ha triunfado en ningún lado. Ni en la Comuna de Paris, ni en las primigenias y más contundentes y masivas revoluciones Rusa y China, ha generado igualdad, ni recibir de cada quien sus capacidades y a cada quien según su trabajo  y, mucho menos, la eliminación del dinero (al cual C. Marx llamó la potencia de las potencias) y/o a cada quien según sus necesidades. Tiranos, dictadores, abusadores y megalómanos, surgieron a cada paso, de tales experiencias sociales. Ni que decir los milmillonarios, que hoy no son escasos en Rusia y China, como están registrados en las estadísticas y se destaca con la evolución de la guerra Rusia/Ucrania en  yates súper lujosos retenidos  a los mil millonarios rusos. Si, China acaba de lanzar al mar su primer porta aviones, después de muchos años  y muchísimos muertos durante los años sesenta y la revolución cultural  con las políticas de Mao, que en esos tiempos ya estaba distanciado de Rusia.

De las experiencias latinoamericanas, como la del “mar de la felicidad” (Cuba), Nicaragua (¡Ah…! Nicaragua y los sueños y  de muchos intelectuales de izquierda) y Venezuela, pues, con una economía destruida  y sueños robados, que era lo que precisamente se combatiría, pero hoy día ha quedado para ahora si está llegando la oportunidad, como la que presenta el Presidente Nicolás Maduro después de un detallado viaje por Eurasia, Oriente Medio  o como se le pueda denominar. Escenarios como el de Argentina, Brasil y México presentan harto confusiones, distorsione, engaños, falsos discursos, oportunismo, corrupción y violencia, suficientemente abundantes como para merecer un tratamiento enciclopédico.

El capitalismo no es un sistema perfecto, pero ha tenido logros y avances, incluso en la región latinoamericana en países de complejidad como la Colombia de los últimos setenta años. El reciente electo presidente de tal país, dice que lo desarrollará. Habrá que ver cuántos de los que lo acompañan piensan igual, y cuáles serán las políticas, pues el sistema de políticas públicas socialista, en todos lados ha fracasado y genera desesperanza y negatividad en el proyecto temporal de vida de las personas.

Seguir intentando nuevos fracasos es una buena idea que expresó C. Monsiváis; pero no tiene porque ser con políticas y estrategias suficientemente probadas en su fracaso.

 

21 junio 2022

@eortizramirez

eortizramirez@gmail.com

 

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