jueves, 30 de octubre de 2014

Elecciones y continuidad en MERCOSUR

Prof. Angel Castillo
Cátedra de Relaciones Económicas Internacionales
Escuela de Estudios Internacionales


El domingo 26 de Octubre Dilma Rousseff, candidata del Partido de los Trabajadores (PT) logró la reelección a la Presidencia de Brasil tras obtener 51,64% de los votos frente al 48,36% obtenidos por el senador Aécio Neves del Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB) en la segunda vuelta electoral. Este es el margen más ajustado para una elección presidencial en Brasil luego de una agria campaña electoral signada por acusaciones de corrupción en PETROBRAS y la desaceleración económica en el país. Dilma contará además con 304 de los 513 diputados, entre ellos 70 del PT, en la coalición de partidos presente en la Cámara de Diputados y con 52 senadores, 10 del PT, de los 81 que integran el Senado. 

Paralelamente se desarrolló la primera vuelta de las presidenciales en Uruguay. El expresidente Tabaré Vázquez, candidato del Frente Amplio (FA) obtuvo un sólido 47,9% frente al 30,96% de Luis Lacalle Pou del tradicional Partido Nacional (PN) y el 12,92% de Pedro Bordaberry, candidato del también histórico Partido Colorado (PC). Si bien el resultado cumple con la expectativa de que habría una segunda vuelta el próximo 30 de Noviembre, superó las previsiones de las encuestadoras locales que daban al FA alrededor de un 42% de la intención de voto, dejando en entredicho la posibilidad de que una coalición entre el PN y el PC permitiría un triunfo en el balotaje a Lacalle Pou. El FA habría logrado también mayoría legislativa en ambas cámaras con al menos 50 de 99 diputados y 15 de 30 senadores, por lo que una probable victoria  el 30 de noviembre le permitirá llegar a 15 años de gobierno con mayoría parlamentaria.

La continuidad del PT en Brasil y del FA en Uruguay ha sido impulsada por el éxito económico. En ambos casos, el viraje se originó en la crisis económica afrontada por sus gobiernos predecesores: Lula fue electo en 2002 luego de la gran devaluación y recesión en Brasil en 1999 y Vázquez ganó en 2004 luego que Uruguay sufriera los embates de la profunda crisis de Argentina en 2002. El buen desempeño económico, mezcla de planes sensatos y bien ejecutados apoyados por años de “vacas gordas” en la economía mundial (2004-2008) junto a altos precios en su cesta de exportación mayormente agropecuaria, permitieron a Brasil proyectarse junto a los BRICS como potencia emergente llamada a asumir el liderazgo regional, a promover activamente su Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) y la UNASUR, aumento de sus reservas internacionales hasta llegar a 370 millardos de dólares y ser el principal destino de las inversiones extranjeras hacia la región; así como que Uruguay creciera sostenidamente en promedio alrededor de 5% anual en la última década, mantuviera su inflación estable en torno al 8% y redujera su desempleo a un mínimo histórico de 6%. Junto con otros logros sociales y políticos, en nivel de vida en ambos países mejoró creando capital político para la continuidad, posiblemente con más solidez en Uruguay que en Brasil.    


El gran reto para la continuidad del PT de cara al 2019 será retomar el crecimiento, estimado en 0,3% para 2014 y evitar que siga subiendo la inflación que ya supera el 6% anual, recobrar el éxito exportador perdido, la reforma política interna y la lucha contra la corrupción; en el próximo lustro, el FA deberá mantener el crecimiento que empieza a declinar, revisar los planes educativos y frenar el aumento de la inseguridad.  Con un entorno de desaceleración de la economía mundial y precios de exportación menos favorables, la eficiencia de gestión cobrará mayor relevancia en los años por venir. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

REACCIONES FÁCILES ANTE LA BAJA DE LOS PRECIOS DEL PETROLEO

Prof. Eduardo Ortiz Ramírez

Como sucede en el grupo familiar ante variaciones del ingreso fundamental, variados son los efectos que se albergan en Venezuela ante las disminuciones de los precios petroleros. Y en particular en Venezuela, como país exportador de petróleo donde existen considerables ataduras fiscales, cambiarias, de financiamiento, inflación y disponibilidad  de insumos y productos importados. Sucede también que los gobiernos venezolanos -en general y más aun la administración bolivariana- siempre reaccionan como gobiernos –en el sentido de su tozudez- aunque parezca necio afirmarlo. Pero además dado se ha desviado la nación del rumbo que la pudiera llevar al crecimiento y desarrollo perdurable y se ha acentuado la dependencia del petróleo en exportaciones y otros aspectos.

Así se ha presentado, nuevamente, ante las claras disminuciones de los precios del mes de octubre del año en curso -que se venían acumulando desde julio; (2010 72,69$ precio barril; 2011 mayor a 100$ promedio; 2012 103,42$; 2013 98.08$; 2014 94,01$; www.menpet.gob.ve y www.elmundo.com,ve 30/12/2011)- y ante las afirmaciones de representantes de otros países OPEP y analistas del mercado petrolero que han percibido que los venezolanos deben algo así como prepararse para desempeños con precios más bajos a los que se habían observado o que estas bajas no son de corto aliento, correspondientemente.  Del lado del oficialismo e incluso de economistas en funciones gubernamentales en la administración bolivariana pueden apreciarse opiniones variadas sobre el origen en la baja de los precios petroleros. La crisis mundial (Jesús Farías, precios del petróleo. Correo del Orinoco pág. 4. 20/10/2014), baja de la demanda, el manejo de inventarios y hasta estrategias económicas desestabilizadoras por parte de las fuerzas imperiales (expresiones literalmente usadas). En este último caso se aprecia que la intención es darle un jaque mate a la revolución bolivariana entre este año y el 2015.

También del lado de la programación del presupuesto del 2015 la posición de la administración bolivariana y del oficialismo es que el petróleo se consideró en 60$ en 2014 y nada más justificado que ante esta circunstancia del mes de octubre o de futuros meses, se vuelva a programar en los mismos 60$ (ilustración de la dinámica atinente puede verse en: Anabella Abadí.  5 Claves // El Presupuesto del Gobierno para 2015: ¿un ejercicio de ficción? www.prodavinci.com 22/10/2014). No debería, según esta posición, pasar la observación del pleno reconocimiento en cuanto a lo altamente precavida que habría sido la administración bolivariana trabajando con estas programaciones. En realidad, detrás de estas programaciones y manejos se encuentra el que los ingresos o el precio del petróleo sobre lo programado tiene una distribución y manejo como ingreso extraordinario.

Queremos destacar en esta nota tres reacciones de las que entendemos como fáciles en la sociedad venezolana o en la administración bolivariana ante la aludida y real baja de los precios petroleros. La primera atañe a aquellos que observan que le llegó el fin a la administración bolivariana. Según esta posición la administración no va a poder continuar cosechando simpatías, financiando su populismo o redistribuyendo sin criterio de escasez -como es una de las definiciones de este último-. Incluso en términos más rigurosos la propia administración encuentra fin –extendiendo este perfil-  a su proyecto de solo darles comida o casa de misión vivienda a sus simpatizantes o beneficiados. El entusiasmo en esta reacción fácil se proyecta a que, sea lo que sea que haya originado tal baja, es una suerte pues se acabará el festín. Una baja muy pronunciada y prolongada sería lo que podría producir o influir en resultados de tal naturaleza (ideas sobre efectos de una baja pronunciada pueden verse en Pedro Palma, Consecuencias de la baja del petróleo. www.analitica.com 22/10/2014).

La segunda reacción fácil viene del lado de la propia administración bolivariana y ya había sido planteada por el propio presidente Chávez ante posibles bajas de niveles precios que había alcanzado el petróleo en años recientes o de 2012 hacia atrás. Ella consiste en el señalamiento directo o indirecto de que podemos funcionar con el petróleo a 60, 70 u 80$ si consideramos los precios relativamente recientes de 100$. Esto es, si tenemos 10 mil o 20 mil millones de dólares  menos –según casos diversos de números a considerar- de todas maneras podemos funcionar bien. ¡Impresionante!. Esta reacción no es inmediatamente transparente a la discrecionalidad que está también presente -tal cual se indicó- en la idea del presupuesto con petróleo programado a 60$, pero con precios de 80 o 100$. Más aun, esta especie de amplio acordeón obvia que organismos como el Banco Mundial, con requisitos y procedimientos altamente exigentes solo en periodos largos terminan, en un conjunto vasto de proyectos y países, acumulando financiamientos de 10mil o 15mil millones de $.

La tercera de las reacciones que queremos ubicar como fáciles atañe a la que observa a esta rebaja de precios petroleros como meramente coyuntural o que ante gestiones de los afectados -como es el caso de Venezuela- en los escenarios internacionales (contando con que la OPEP ajuste la producción a la nueva situación del mercado) y en los nacionales, pudieran los precios volver a los niveles donde se encontraban o confluir hacia los 70 u 80$ por barril, por ejemplo. En el caso de los escenarios nacionales puede implicar esta posición que “Hay que rechazar el ajuste neoliberal, pero hay que introducir rectificaciones fundamentales; hay que golpear severamente la corrupción, el burocratismo, la ineficiencia, el maltrato a la población; hay que hablarle al pueblo chavista y al no chavista y aislar a la base social fascista” (Julio Escalona. Consejo de Seguridad, geopolítica del petróleo y la caída de los precios ¿Jaque mate al proceso bolivariano? www.aporrea.org 23/10/2014). El asunto clave en esta reacción que ubicamos dentro de las fáciles es actuar en los escenarios planteados y lograr un equilibrio en un nivel alto de precios aunque algunos de los factores considerados no sean manejables o no tengan ninguna trascendencia.
En estas reacciones destacadas, no observamos ninguna perspectiva de evaluación del uso y dilapidación  de la riqueza petrolera en la administración bolivariana pero tampoco de lo que con ella se hizo en administraciones anteriores donde aquella no siempre produjo los mejores resultados o se estuvo exento de fenómenos de corrupción y dilapidación de recursos en la democracia de partidos. Muchos agentes en la sociedad venezolana tienen responsabilidad en esto. La administración actual efectivamente desvió al país de una oportunidad en condiciones mejores que las actuales.

Un cambio de estrategia y de política económica, no sabemos en qué condiciones políticas (consensos, arreglos, elecciones) será necesario. Una posición más constructiva debería llevar a “…corregir las graves distorsiones que ha generado la prolongación de un régimen de cambios múltiples que luce totalmente agotado. No se trata de eliminar el control de cambios sino de unificar las distintas tasas en un sistema de flotación con bandas…” (Víctor Álvarez. ¿Cómo enfrentar la caída de los precios del petróleo para evitar una nueva devaluación? www.aporrea.org 20/10/2014). Estos asuntos y otros tan o más importantes son los que hay que corregir, más que buscar culpas en otros u otras naciones.


@eortizramirez

viernes, 24 de octubre de 2014

PREINSCRIPCIONES: PERÍODO ACADÉMICO 1-2015

POSTGRADO EN ECONOMÍA INTERNACIONAL

PREINSCRIPCIONES: PERÍODO ACADÉMICO 1-2015
LAPSO: 27 DE OCTUBRE AL 28 DE NOVIEMBRE 2014
                   (AMBOS INCLUSIVE)

Requisitos: 1)  Dos (2) Curricula vitae documentado. 2) Título de Licenciado, preferiblemente en ramas de las Ciencias Económicas y Sociales o en carreras universitarias afines. 2) Notas certificadas de pregrado. 3) Constancia de promedio y rango en la promoción. 4) Ser residente en Venezuela. 5) Dos (2) fotografías de frente tamaño carnet. 6) Cancelar valor de la preinscripción (3 UT), en efectivo, en el Banco Mercantil, Cuenta Corriente Nº 0105003207-1032-61250-9, a nombre de Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. 7) Llenar la planilla de solicitud de preinscripción, la cual debe retirarse en la sede del Postgrado.

Nota: Para el momento de la preinscripción deberá traer constancia de haber aprobado la suficiencia del Idioma Inglés expedida por la Coordinación de Extensión de la Escuela de Idiomas Modernos de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela.

Horario de atención al público en la Administración de la CEAP: lunes, miércoles y viernes de 8:15 a.m. a 11: 45 a. m. y 1:00 pm a  2:45 pm
           
Entrega de documentos en la Sede del Postgrado:
   Lunes a Viernes de 7:30 a 11:30 am


Dirección: Av. Neverí cruce con Calle Edison, Centro Comercial Los Chaguaramos, piso 4, Oficina 4-3, Los Chaguaramos.

El ahorro de divisas

Prof. Luis Angarita Lazo



El comercio internacional ha crecido en importancia para todas las naciones, sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX, y particularmente en el avance del siglo XXI. La mayoría de los países anclan su modelo de desarrollo económico a partir de su participación en el comercio mundial.

Pero la participación en el comercio prevé grandes retos para todos los países, y su posición frente a él no siempre ha sido armónica. Ante el creciente volumen de intercambio de mercancías, la postura de los países para facilitar el intercambio ha variado y responde principalmente a la posibilidad de generar ingresos externos en forma de divisas, por un lado, y, la facilidad de acceder a bienes baratos que satisfagan las necesidades internas, por el otro.

Esta relación entre ingresos y egresos ha sido uno de los principales temas para los países en vías de desarrollo ya que presentan poca flexibilidad en la oferta de productos y servicios que pueden generar entradas externas en forma de divisas, y presentan necesidades crecientes para cada una de sus poblaciones, de allí que le tendencia moderna de los modelos de desarrollo apunten a la diversificación de la producción nacional.

En el pasado, diversos modelos han respondido a esta posición de equilibrio externo. Por ejemplo, el modelo de sustitución de importaciones apostaba al ahorro de divisas que se generaba al crear una industria que compitiera con el producto importado. En otras ocasiones, la apertura comercial ofrecía la oportunidad de crear más  producción nacional que permitiera ingresar a los mercados internacionales y así generar una mayor entrada de recursos externos.

Por otro lado, en épocas de crisis, la  necesidad de ahorro de divisas se ha hecho presente en momentos como el de crisis de deuda externa latinoamericana de los ochenta, forzando a los países a hacer uso de mecanismos alternos de pagos (ALADI), debido fundamentalmente a la escasez de recursos que facilitan el comercio internacional.

En la actualidad, en el país se presenta una situación delicada en cuanto a su balance externo ya que, desde hace por lo menos 6 años, se han implementado medidas de restricción en la asignación de divisas que permitan un ahorro externo; en un escenario donde los ingresos (originados fundamentalmente por la industria petrolera) no han crecido, en contraposición con las necesidades crecientes de bienes importados, (relativamente más baratos que la mercancía nacional). Dicha restricción la evidenciamos en medidas como la reducción de licencias de importación de carros,  las de certificación de “Producción Nacional Insuficiente” o de “No Producción Nacional”, y más recientemente en la reducción de pagos y morosidad con proveedores externos en áreas de alimentación turismo y medicinas entre otros.

En tiempos de crisis externas de Balanza de Pagos, se hace una vez más presente la necesidad de ahorro de divisas, y este ahorro debe observar el criterio de priorizar el gasto que se le asigna a cada una de las divisas otorgadas. Uno de los principales criterios que debe obedecer es la posibilidad de crear mayores capacidades en el futuro de generar una producción nacional con capacidad de competir en el mercado internacional, y apostar por la educación siempre ha sido una estrategia de desarrollo plausible para muchas naciones. La reducción de recursos a los investigadores de las universidades va en contrasentido a este criterio tan importante para el progreso de la nación.


Luis Angarita
luisangarital@gmail.com

miércoles, 22 de octubre de 2014

Auto chino en un escenario de escasez

Prof. Eduardo Ortiz Ramírez

Una actividad importante en la industria venezolana fue, por varias décadas, la producción automotriz en base a la fabricación de vehículos ensamblados con el uso del material CKD, cadenas de montaje y autopartes fabricadas nacionalmente. Como la mayoría de los procesos del área industrial latinoamericana, se vio la producción automotriz también afectada por las políticas de liberalización que se difundieron en Latinoamérica en la década de los noventa del siglo XX, así como por la globalización a la cual se adaptaron las empresas internacionales desarrollando estrategias productivas adecuadas a estos procesos. Esto ha continuado y en las últimas dos décadas ha permitido observar a China con un rápido crecimiento en su industria automotriz y una velocidad no observada en los impulsos de la misma industria en los EEUU para los años cincuenta o en Europa y Japón para los sesenta; pasando de producir 222 mil a 18,3 millones de unidades entre 1981 y 2010 (Lourdes Álvarez y Liliana Cuadros, Las importaciones chinas… Revista Problemas del desarrollo, UNAM abril junio 2012). Algunos destacan como para 2014, hasta el mes de septiembre, ya China ha producido 18 millones de vehículos.

Pero en China, se observa que las marcas occidentales y japonesas –de larga experiencia- productoras de vehículos más lujosos y de mayor calidad, han venido, en asociaciones (en casos de 50% y 50%), estableciendo unidades de producción y captando la atención y compra de numerosos consumidores chinos y enfrentándose a presiones proteccionistas por parte de los productores locales más grandes y con mayor influencia política. Así, “Ford casi duplicó su parte del mercado, a 4.5 por ciento en los dos últimos años, al introducir modelos nuevos y expandir la producción, vendiendo, por primera vez en un solo mes, más de 100 mil coches y camiones ligeros en marzo.” (www.elfinanciero.com.mx, 18 de octubre 2014).

La industria automotriz venezolana, sigue caracterizándose por el ensamblaje, y para lo cual se importan los componentes para armar desde las unidades de producción según las marcas. Con considerables altibajos se ha desempeñado la industria automotriz durante la administración bolivariana, pues a pesar de haber tenido un espacio en el manejo de divisas de CADIVI, o habérsele incorporado al SICAD I, tanto las ensambladoras como las empresas de autopartes han sido afectadas por la lentitud de los procedimientos y la imposibilidad de desarrollar las compras indispensables para mantener o aumentar su producción. Todo lo contrario, esta ha disminuido. Así, para mayo 2014 -comparando con 2013- se apreciaba que la producción de vehículos se había reducido considerablemente, atravesando la producción de autopartes uno de sus momentos menos felices desde alrededor de los años setenta y habiéndose reducido su mercado en cerca de 81% (www.bancaynegocios.com 25-05-14).

Venezuela enfrenta un escenario complicado: el ensamblado está afectado por interrupciones y paralizaciones. Y ello deriva de que la escasez de divisas limita las importaciones de insumos. Dramáticamente, la escasez de divisas ha terminado convirtiéndose en escasez de vehículos. De esa manera, las cifras son contundentes en los resultados ya de 2013. La producción fue de apenas 72.000 vehículos; más de 30% por debajo de 2012. Observando el período entre 2006 y 2013, el sector automotor cayó 58,2%, según datos de la Cámara Automotriz (Ver www.almomento360.com Caracas 15/10/2014).

Desde julio de 2014, la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes (Canidra) de Venezuela, afirmó que existía “una crisis sin precedentes” en el sector automotriz venezolano tras una caída del 83% en la venta de autos debido a problemas en la adquisición de divisas. “Las ensambladoras en el primer trimestre del año no han vendido más de 6.200 vehículos con respecto al mismo período del año pasado, (lo que significa un) 83% de caída, y ese mismo porcentaje lo tenemos nosotros los importadores” de repuestos, señaló José Cinirella, presidente de Canidra, en entrevista al medio televisivo Televen. Los puntos nodales atañen para esta cámara y para esa fecha a “…problemas con la adquisición de divisas, con el pago de la deuda, y la repatriación de dividendos y capitales” (Ver www.finanzasdigital.com.ve, 10 de julio 2014). Como se observa se trata de un conjunto de problemas acumulados y señalados reiterativamente y su agudización atañe a varios años, aunque en los últimos dos o tres años se han acentuado. Algunos de los de mayor urgencia en soluciones para el corto plazo son: mantenimiento de un flujo adecuado y constante de divisas, paz y eficiencia laboral que derive de una legislación adecuada -que no estimule la improductividad- y de instituciones y dependencias que regulen más apropiadamente las relaciones laborales, así como una política industrial que impulse o estimule la competitividad del sector y áreas conexas.

Este panorama ha devenido en que las plantas que se encuentran trabajando, lo hacen por debajo de 50% de su capacidad. Hay que destacar que desde el año 2008, la aplicación de las políticas automotrices de la administración bolivariana, para contener la importación y generar la correspondiente sustitución hizo que paralelamente ambas cayeran. Desde ese momento la producción anual ha estado disminuyendo por distintos problemas: recrudecimiento de los conflictos laborales, no disponibilidad de divisas, corte de energía eléctrica, inseguridad, dilaciones para conferir las licencias de importación y se añadió la intervención de la administración señalada en el sector, buscando imponer controles más estrictos y participar en el negocio de los vehículos con asociación de socios extranjeros a través de la creación de empresas mixtas (Ver www.elmundo.com.ve 15/10/14). Un caso a destacar son los compromisos de compras desde el gobierno con las empresas chinas del caso, y, en tal sentido, según cifras divulgadas por la empresa china Chery Automobile a finales de julio de 2014, en los ocho años previos han exportado a Venezuela 21,400 vehículos; a eso deben agregarse la venta de 13 mil vehículos que pactaron los gobiernos de ambos países en tiempo reciente (verwww.Finanzasdigital.com 18 de octubre 2014 y www.autocosmos.com 27-08-2014).

2014 ha permitido observar para Venezuela a un sector automotriz altamente problematizado. Las cifras indicadas al final de su primer semestre, por la propia la Cámara Automotriz Venezolana (Cavenez) fueron contundentes, cuando sus representantes insistieron en que la producción de vehículos se desplomó en ese semestre con una caída del 83,31% en relación con el mismo período de 2013. La cámara en cuestión insistió, cómo durante los seis primeros meses del año la producción de 2014 fue seis veces menor que la de 2013, con unos 6.161 vehículos ensamblados frente a los 36.919 que se ensamblaron en el primer semestre del año anterior.

Ninguno de los cambios esperados, se ha presentado de manera significativa. Los pocos presentados han sido insuficientes, y se ha dado el cierre de varias empresas productoras de autopartes, disminución y hasta paralización de las actividades de producción, ensamblaje e importación de vehículos, lo que ha creado distorsiones graves en la economía, incluyendo abruptas pérdidas millonarias que han afectado a las ensambladoras producto de la elevada devaluación (Ídem).

Proyecciones de Bank of América Merrill Lynch sintetizan perspectivas donde se observa la ausencia de Venezuela por la problematización señalada y el decaimiento de su industria automotriz y en las cuales quienes mejor se perfilan son México (cuarto exportador y octavo fabricante de vehículos en el mundo) y Colombia, pues es probable que las ventas de automóviles se expandan en tales naciones en los próximos años -más en México que en Colombia-, con un impacto positivo en el PIB mexicano. En el caso de México, las exportaciones -que son mayoritarias hacia EE.UU- reaccionarán paralelo al alza en la producción de automóviles. En contraste, el impacto de esta industria en la economía de Colombia será menor, ya que la mayoría de las ventas extras de automóviles serán suministradas por importaciones. Con entornos macroeconómicos estables, desempleo a la baja, actividad crediticia en aumento y mercados abiertos de comercio internacional de automóviles así como Importantes programas de infraestructura, es probable que las ventas de automóviles aumentarán en los próximos años e impulsarán la expansión de la flota de los mismos en ambos países (www.eleconomistaamerica.com ¿Cómo será el futuro de la industria…? 10/06/2014).

La capacidad de exportación de la industria automotriz de Brasil (cuarto mercado para venta de automóviles y el séptimo exportador) hacia otros mercados diferentes al Mercosur será limitada, por lo que tendrá que ajustar el precio al mercado, para abordar condiciones de demanda más débiles. Este elemento es de alta importancia pues a finales de la primera década del siglo XXI todavía existían ideas atinentes a la posibilidad de que Mercosur –en lo cual es fundamental la participación de Brasil- pudiese convertirse en una plataforma regional de exportación de la industria automotriz (Valeria Arza, El Mercosur como plataforma… Revista de la Cepal, abril 2011).


eortizramirez@gmail.com
@eortizramirez

La Ley que esposa el beisbol en el Caribe


Por: Miguel Sánchez
Maestrante del Postgrado de Economía Internacional 
  
Una página gloriosa del beisbol caribeño fue escrita, entre la década del 40 y el 50, épocas de guerras, de la falsa paz perpetúa y el alba del mundo bipolar rígido, por los equipos y peloteros cubanos; una efervescencia que tuvo un dominio universal.

En la primera etapa de la Serie del Caribe, período comprendido entre 1949 a 1960, los equipos antillanos conquistaron siete coronas del afamado y competitivo campeonato de febrero, destacando las novenas Elefantes de Cienfuegos, Tigres de Marianao y Alacranes de Almendares. Al mismo tiempo, entre 1939 y 1961, Cuba había logrado siete títulos mundiales, que pudo ser ocho, pero se le cruzó los Héroes del 41; el título más importante en la historia del beisbol venezolano.

En el campo de juego lucían las estrellas más rutilantes del Caribe, como Regino Otero, Cristóbal Torrentes (Salón de La Fama), Adolfo Luque, Oreste Miñoso y el más grande de todos los tiempos para muchos apasionados de la pelota caribeña y de las ligas negras, Martín Dihigo (Salón de la Fama).

Pero el misticismo del beisbol invernal y del clásico caribeño, idea impulsada por el venezolano Óscar “El Negro” Prieto, se partió en dos con la aparición de la Revolución Cubana, el fenómeno político más controversial del siglo XX en nuestro continente. Después de dictarse la Reforma Agraria en mayo de 1959, los intereses estadounidenses empezaron a trastabillarse, porque empiezan a darse cuenta que el caudillo popular, Fidel Castro, aparece para reivindicar las tierras del campesinado y, a su vez, comerse las ambiciones de la clase donde perteneció en su niñez; la oligarquía terrateniente.

Eran tiempos de Guerra Fría y de su preponderancia en América Latina, así fue como los Estados Unidos, durante la Administración Republicana de Eisenhower, suspende la cuota de importación azucarera a la Juana querida y amada por muchos, desde el Mar del Norte hasta por la Doctrina Monroe. Esto se tradujo en un bloqueo feroz e intransigente, que provocó la radicalización de la revolución. Una de sus consecuencias fue la prohibición del profesionalismo privado en el deporte cubano.


La Serie del Caribe reanudó su camino en 1970 sin Cuba, pero con un gran protectorado de Major League Baseball, el gran propietario de la pelota invernal.

A pesar de ello, Cuba siguió con la senda victoriosa en el beisbol al pasar las décadas, logrando 18 campeonatos mundiales auspiciado por la Federación Internacional de Beisbol (FIB o IBAF), además de obtener tres preseas doradas en Juegos Olímpicos. Cuando empezó el Clásico Mundial, competencia regida por la MLB, que terminó por destronar a los campeonatos mundiales, se especulaba, dentro del entorno beisbolístico, que Cuba no podría competir con peloteros profesionales y con selecciones nacionales integradas de jugadores que hacen vida en el sistema MLB. El resultado ha sido un subcampeonato en 2006, y la suma de 13 victorias con 7 derrotas en tres apariciones en la cita surrealista del beisbol.

Con la caída del bloque soviético, el desaparecimiento del mundo bipolar y la victoria de los Estados Unidos, ahora como hegemón universal, las represalias hacia la nación antillana, el cual vivía para ese entonces el infierno del Período Especial, fue estimular al Congreso, de mayoría demócrata, a estudiar, profundizar y aprobar la Ley Torricelli-Graham o Acta por la Democracia de Cuba, firmada el 23 de octubre de 1992 por el presidente George Bush, coincidencialmente en la ciudad de Miami, estado de Florida. Dos de sus seis puntos más relevantes son: sugerir a que cese el intercambio comercial con Cuba de compañías en el exterior que tienen sus casas matrices en Estados Unidos; y suspender la ayuda económica de los Estados Unidos a cualquier país que subsidie a Cuba.


Como era de esperarse, la otrora Comunidad Económica Europea (CEA), Canadá, México y Venezuela rechazaron la ley por violatoria a los derechos de soberanía nacional, a la decisión de las naciones del mundo en tener una política exterior libre y de dictar patrones falsos inherentes a los tratados comerciales entre las naciones, irrespetando el Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).

En el análisis, debemos mencionar que la ley fue desarrollada por dos diputados demócratas, uno de Nueva Yersey y otro de Florida, quienes recibieron el apoyo moral y financiero del multimillonario Jorge Mas Canosa, afamado personaje con altas relaciones en el Partido Demócrata en la ciudad de Miami y hombre que representó a los cubanos anticomunista en Estados Unidos.

La llegada de Bill Clinton al poder no cambió la política hacia Cuba. En esos tiempos perdidos, el Partido Republicano poseía la mayoría en las dos cámaras del Congreso Nacional, y uno de sus hijos, el senador Jessé Helms, líder nacional de la Nueva Derecha ultraconservadora, pone en el tapete la llamada Acta de Solidaridad Democrática y Libertad Cubana, conocida como la Ley Helms-Burton; es decir, el bloqueo recrudeció. Dicha legislación, reforzaría el cerco económico hacia Cuba, ya que prohíbe a las empresas estadounidenses tener o mantener relaciones comerciales con la nación caribeña.


En contraste, el beisbol cubano, que ha sufrido numerosas deserciones en los últimos 20 años de figuras del más alto nivel, está abriendo las puertas a peloteros de la isla, con el fin de codearse en ligas donde se juega pelota profesional de nivel en el extranjero. Este es el caso de Michel Enríquez, Alfredo Despaigne y Yordanis Samón, quienes recibieron el año pasado el permiso para reforzar a los Piratas de Campeche de la Liga Profesional de México, uniéndose a Omar “El Niño” Linares, pelotero que jugó con los Dragones de Chunichi de la liga japonesa entre 2002 y 2004.

La nueva oportunidad que nos brinda Mercosur

Por: Miguel Sánchez.

Maestrante del Postgrado de Economía Internacional 

La visión del norte suramericano, también por su posicionamiento estratégico caribeño, es mirar el sur como la posible casa para el desarrollo, crecimiento competitivo, integración verdadera y trabajar en la eliminación de asimetrías en la región.

Antes de la entrada de Venezuela al Mercosur, nuestras exportaciones petroleras hacia el bloque, desde el año 1995, rozaron el 90%. Es un fenómeno predecible, en una economía rentista petrolera en vías de transición, que depende de una política presupuestaria y fiscal del precio del crudo. Pero la particularidad crece cuando en nuestro continente hemos diversificado nuestras exportaciones a países como Bolivia, Ecuador y Paraguay.

Esto ha significado el inicio del idilio con las economías menos competitivas en la región, en una arquitectura sui generis de relaciones bilaterales y multilaterales.

Dejamos de ver a la Comunidad Andina, con sus protecciones comerciales y tribunales bien constituidas, con economías menos asimétricas, para adecuarnos y ser pieza fundamental del nuevo andamiaje y renacer del Mercosur, utilizando como instrumento nuestro petróleo para ser puentes con el Caribe a través de Caricom, Petrocaribe y ALBA, para así alcanzar una zona de libre comercio teniendo a Venezuela como punto estratégico; su logística, su Orinoco.

Al observar las importaciones de Mercosur en su conjunto, se denota que alrededor del 60% son necesidades en los sectores industrias y químicos, lo que conlleva a presumir, como hipótesis tangible, que no existe requerimientos de energía ni alimentos.

Esta hipótesis hace soslayar la gran oportunidad de acrecentar nuestras relaciones comerciales con las potencias regionales como Brasil y Argentina, mercados que en el período 1995-2009, fueron menores, con respectos a sus flujos, en comparación con Uruguay, Paraguay y Bolivia a nivel de porcentajes.

La oportunidad de construirlo, para ser piezas relevantes en las necesidades de Mercosur, es comenzar de forma acelerada en un proceso de industrialización vertiginoso, utilizando las tecnologías de nuestros aliados regionales y mundiales dentro de la persecución de ir a la pluripolaridad del planeta, aumentar las capacidades de la industria nacional y elevar el modelo de participación obrera, científica y estudiantil hacia sectores específicos como agroindustria, autopartes, químicos y petroquímicos, así como estabilizar la producción y los conflictos sindicales de las empresas básicas de Guayana.

Comercio exterior y su logística


Por otra parte, la forma de presentar productos finales de nuestra autoría es fundamentalmente colocándolos como marcas ingeniosas, con características sólidas y de atractivo al comercio internacional. Un ejemplo plausible es la marca Chery, con automóviles de diseño dinámico, ensamblaje nacional, precios accesibles y con publicidad orientada a la masificación.


Los problemas que se deben resolver son los temas logísticos, por ello debemos tomar las experiencias del sector petrolero. La orientación, más idónea, es utilizar los enlaces de los ríos Orinoco, Amazonas, Paraná y La Plata, como unidad naviera- comercial, esto con el fin de colocar los productos como lo requiere el comercio internacional: competitivos y dinámicos.


En el caso de las empresas básicas, debemos comercializar productos finales como marcas, utilizar nuestros diferentes puertos en la inmensidad del Orinoco-Caroní e iniciar abruptamente un proceso de abastecimiento en el norte de Brasil, la región más desfavorecidas del gigante suramericano.


La gran diatriba sería la colocación de productos no finales, como materias primas, por ello debemos ir hacia una política de sustitución de importaciones, además de solicitar ayuda técnica a empresas provenientes de China en el sector químico.


Debemos estudiar, entonces, la dependencia de las importaciones de Mercosur hacia China, Estados Unidos, Unión Europea e India. De igual forma, recalcar la verdadera participación del nuevo gigante asiático en la construcción del Canal de Nicaragua y su vinculación, aún más, en el comercio latinoamericano.

No podemos dejar excluido la logística en el intercambio comercial. Este es un factor de pies chicos con brazos de largo alcance, por lo que debemos evitar la sobreutilización de los puertos ubicados en Estados Unidos, como Maryland, Nueva Orleans y Florida, llenos de mercancía del sur, esto en el momento de nuestras importaciones.

Por otra lado, el concepto de competitividad debe servir para complementarnos y, por supuesto, la integración solidaria debe llevarnos a la creación de nuevos modelos que cierre las barreras asimétricas. Este es el modo de cómo colocarnos en la región.


Estas no son lecturas universales, aunque el momento es único para acelerar la vía de transición del nuevo modelo y colocarnos aún más fuerte en el tablero regional.