jueves, 19 de enero de 2023

23 de enero de 1958: 65 años después

 

23 de enero de 1958: 65 años después

El primer detonante del quiebre de los elementos que le daban apoyo y sustento, fue la posición y acción de la iglesia y la crítica a la situación social

 

 


 

·         JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

19/01/2023 05:00 am



El próximo lunes se cumplirán 65 años de la caída de la última dictadura militar que tuvo el país a lo largo de su historia, el 23 de enero se cumplirá pues, un año más de esta fecha, en la reinstauración de la democracia venezolana luego de una década militar, la autocracia pérezjimenista que fue parte de la oleada de los gobiernos militares de derecha que azolaron a América Latina, en esa década que fueron los años 50, tan oscura, llegaba a su feliz término. Llegar aquí costó mucho (en términos de exilio, muertos, costo social) y esperamos que las nuevas generaciones valoren en su justa medida este gran acontecimiento histórico. Claro fue un proceso con altibajos y que empezó a cristalizarse en el año 1957, sobre todo luego que, a mediados de ese año, con una conjunción de factores que propiciaron la caída del régimen militar, que se pensaba eterno y sólido. El primer detonante del quiebre de los elementos que le daban apoyo y sustento, fue la posición y acción de la iglesia y la crítica, a la situación social, con la pastoral de Monseñor Arias, y luego, los acontecimientos post-plebiscito espurio que se organizó en diciembre del 1957.

Lo primero que oí del 23 de enero, fue por mi abuelo materno Agustín Alfonzo Bolaños, además, de mi tío abuelo materno el Dr. Arminio Martínez Niochet, fue de los médicos firmantes del manifiesto de los galenos a inicios del año 1958, luego también con mi tío Regulo Campo Martínez, en varias conversaciones. En ese orden de ideas, mi padre vivió esos acontecimientos en España, exiliado por la autocracia militar y donde se gradúa de médico en la Universidad de Zaragoza, pero con la expectativa de esa gran colonia de venezolanos que había en aquel entonces en España y que actuaba desde afuera, con la expectativa de regreso al país que lo hace efectivamente en 1959, a los pocos días de acceder a la primera magistratura Rómulo Betancourt, apoyado por los partidos COPEI y URD, producto del Pacto de Punto Fijo (pacto de gobernabilidad ejemplar para los actores políticos de hoy). En ese sentido, luego con los años, en mis estudios universitarios de ciencia política en la UCV, entre 1978-1983, con mis maestros Andrés Stambouli y Humberto Njaim, entre otros, en un excelente curso de una de las materias obligatorias en sexto semestre sobre el sistema político venezolano y luego durante toda la trayectoria de la carrera me permitieron valorar y aprimorar la fecha en su justa dimensión y medida.

Esta fecha, asimismo, me hace robustecer mis valores democráticos. El 23 de enero sucedió, porque hubo una conjunción de elementos y (la huelga del día 21) de factores que llevó al colapso de la autocracia militar ese día. Dos libros aproximaron aún más la idea y el conocimiento más exacto de la fecha, uno, del diplomático colombiano que vivió los acontecimientos y que fue testigo clave José Umaña Bernal, y el otro, un texto, de la prestigiosa historiadora Elena Plaza, sobre el 23 de enero, entre otros.

Fueron veintidós días de vértigo, donde hubo escaramuzas de calle, manifiestos abiertos de la sociedad civil de la época (los intelectuales, los médicos, ingenieros, abogados), el rol jugado por el exilio venezolano, la importante reunión de New York, entre Rómulo, Jóvito y Caldera, el rol importante jugado por la Junta Patriótica, quién coordino el trabajo político desde la clandestinidad lo largo del año 1957, el logrado quiebre del consenso militar al interno de la FF.AA, que se nota no más el 1° de enero, con el alzamiento de la Fuerza Aérea, con el Coronel Hugo Trejo, a la cabeza, los vaivenes que dio los estertores de la autocracia militar primero con el nombramiento General Rómulo Fernández y luego con su destitución del cargo de Ministro de la Defensa en un proceso no muy claro, pero que manifestaba que había un sector o facción de las FF. AA, que quería mantener el proyecto militar, pero sin Marcos Pérez Jiménez. El rol jugado por la Iglesia y en particular por figuras claves de la época como Monseñor Arias Blanco y el padre Jesús Hernández Chapellín, amigo de mi padre, fueron claves en la caída de la autocracia militar.

El rol jugado por el Contraalmirante Wolfgang Larrazábal, que con serenidad, tacto e inteligencia condujo el proceso y el papel clave de la Marina el día 22 de enero y el posterior alzamiento de la Escuela Militar y como el resto de los componentes se unen en la jugada que dará al traste con la última dictadura militar en Venezuela. Los acontecimientos que llevaron a como se formó la Junta cívico-militar y como los coroneles Abel Romero Villate, junto Roberto Casanova, fichas del perezjimenismo se quisieron colar en la junta con cierta astucia, pero fueron destituidos rápidamente. Quedó conformada con Wolfgang Larrazábal, los coroneles Luís Araque y Pedro José Quevedo y los civiles Blas Lamberti, en una reorganización de la junta el 18 de mayo la junta incorporó a los Doctores Arturo Sosa hijo y Edgar Sanabria, por los otros civiles, que conformaron la primera junta. Por cierto, el secretario de la junta es Héctor Santaella, que tendrá destacada actuación en esos años, entre otras cosas porque será de los fundadores de la AVEX en 1962, y Edecio La Riva Araujo como director de secretaria de la Junta.

En el libro de José Umaña, que invito a los jóvenes a leer están los dos gabinetes de la época, los gobernadores por entidad federal, y en fin, un texto inolvidable para mí, que trae entre otras cosas el papel de la FF. AA, el rol jugado por la Junta Patriótica, la Iglesia, la Prensa,( hay por cierto un interesante artículo de Gabriel García Márquez, sobre el papel de la iglesia), los distintos manifiestos se pueden leer, los líderes ante la Dictadura, los intelectuales como Arturo Uslar Pietri, Mario Briceño Iragorry, Miguel Otero Silva, Lucila Palacios, entre otros, además como, reseño la prensa extranjera lo eventos de Venezuela están allí para la lectura, también como fueron esos primeros 180 días de gobierno de la junta, el intento de Golpe de Jesús María Castro León, están perfectamente reseñados en los libros en cuestión; que recomiendo a los jóvenes leer y en particular el de Umaña. Este es un día no sólo para conmemorar sino para analizarlo y estudiarlo, con la seriedad que merece un evento de esa naturaleza. Un acontecimiento muy importante dentro de la historiografía y política venezolana.


jesusmazzei@gmail.com

 

lunes, 16 de enero de 2023

Productividad

 Productividad

 

Humberto García Larralde, economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela, humgarl@gmail.com

 







El inicio de año suele acompañarse de esperanzas de mejora, como si las trabas y malas energías que frustraron nuestras aspiraciones el año pasado se hubiesen ido con él. Quizás por razones de fe, emergen expectativas positivas: no merecemos las penurias a que nos ha condenado el chavo-madurismo. Bienvenidas sean, si ello se plasma en una disposición de lucha por superar las dificultades que agrian nuestro derecho a una vida mejor. Y éste ánimo parece inaugurar el 2023; multitudinarias manifestaciones de docentes en pueblos y ciudades a lo largo de la nación y también de los Sidoristas en Guayana, protestando en contra de sus deplorables condiciones de vida y de trabajo. Pero, a juzgar por la visión edulcorada de “recuperación” que presentó Maduro la semana pasada en su Memoria y Cuenta, tales movilizaciones no tendrían razón de ser. ¿Realmente se recupera el país bajo Maduro?

  

La economía fue descrita como ciencia “lúgubre” (dismal) por parte del filósofo escocés del siglo XVIII, Thomas Carlyle. Aunque nos tilden de “aguafiestas”, debemos señalar que la superación de la miseria material de las mayorías venezolanas no será sin incrementos sostenidos en la productividad. Es decir, sin una aplicación cada vez más eficiente de los recursos a nuestra disposición para producir los bienes y servicios que requerimos. Y por integrar una economía globalizada, esta eficiencia debe reflejarse en ventajas competitivas en suficientes sectores como para pagar por nuestras importaciones.

 

Solemos obviar esta verdad básica, porque fuimos amamantados en la idea de que teníamos a mano una riqueza inagotable --la renta petrolera-- que eventualmente vendría al rescate. Las políticas de reparto dispendioso de Chávez, junto a la temporada de caza (de rentas) que abrió el desmantelamiento de las instituciones, afianzaron tal visión. Pero también destruyeron la gallina de los huevos de oro.

 

Incrementos en la productividad de una empresa resultan de la inversión en maquinarias y equipos mejorados, la mayor preparación de su fuerza de trabajo, la optimización de sus procesos de procura, manejo de inventarios y venta, y de una organización y una gerencia ágil y abierta. Éstos y otros aspectos engloban la incorporación, por distintas vías, del progreso tecnológico. Suelen entenderse como el ámbito de acción de la propia empresa. Pero la instrumentación de estas mejoras está sujeta a incentivos, expectativas y posibilidades de financiamiento, amén de las condiciones del entorno que permitan su desempeño exitoso. En Venezuela este contexto es, como sabemos, muy adverso.

 

Además de enfatizar medidas propicias a la innovación y al fortalecimiento competitivo de empresas particulares, es menester identificar las trabas (deseconomías externas) que tanto merman el uso eficiente de los recursos existentes y que desincentivan el trabajo creativo. Si bien la liberalización de precios y del uso de divisas ha permitido iniciativas particulares alentadoras –la necesidad es la madre de la inventiva—, son apenas una sombra de las potencialidades que representa la vasta subutilización de recursos productivos, resultado de la destrucción urdida por la gestión chavo-madurista.

 

Un paso básico para poder aumentar rápidamente la productividad del país como un todo es lograr el mayor aprovechamiento posible de la inmensa capacidad ociosa del aparato productivo doméstico, tanto del campo como de la ciudad. Idealmente, aumentaría significativamente el producto sin tener que hacer importantes inversiones o sin incurrir en mayores costos. Lamentablemente, no es así, dado el grado de destrucción del tejido industrial, la desaparición de proveedores y de servicios especializados, la emigración de mano de obra calificada y de talento profesional, la reducidísima capacidad financiera de la banca y, desde luego, el colapso de los servicios públicos y de la infraestructura física. ¿Cuánto pierden talleres, fábricas o comercios, por la caída del suministro eléctrico, del agua o del gas, o por tener que adquirir una planta eléctrica de emergencia? ¿Cuál es el costo para un negocio pequeño, de un transporte encarecido por las esperas interminables para cargar combustible? ¿Cuánto añade al precio final de la producción agrícola el mal estado de los caminos, la falta de gasolina y reponer el matraqueo de la Guardia en los peajes? ¿Cómo lidiar con los bajos salarios, las fallas de transporte, la inseguridad personal y el deterioro de los servicios de salud que tanto perjudican a los trabajadores?

 

En fin, la lista puede alargarse mucho más. Los empresarios, en épocas mejores, ya se referían a estas deficiencias como “el costo Venezuela”, que lastraban su competitividad. Hoy la situación es mucho peor; un país destruido y un Estado desguazado y, por tanto, incapaz de responder apropiadamente a los problemas nacionales. Además, debe sumarse las comisiones, extorsiones, robos y corruptelas que, amén de la inseguridad en general, pechan las actividades productivas. En ausencia de restricciones cambiarias y arancelarias, la existencia de este “costo Venezuela”, inflado, hace que la sobrevivencia de muchos negocios dependa de las bajas remuneraciones a sus empleados y trabajadores, muy inferiores a las de nuestros vecinos latinoamericanos. Por más eficiente que sea una empresa en sus actividades internas, su mayor productividad es anulada por estas deseconomías externas “revolucionarias”. Obvio que, en estas condiciones, no puede aspirarse a aumentos apreciables en el ingreso de la población.

 

Pero Maduro y sus cómplices se evaden construyendo un mundo de fantasía que hace desaparecer tales “menudencias”. Inventan una cifra descomunal de pérdidas atribuidas a las sanciones --¡232 mil millones de dólares desde 2015!—para ocultar su responsabilidad en la pauperización de los venezolanos. Sucede que la prohibición de operaciones financieras a través de la banca de EE.UU. es de 2017, año en que Venezuela entró, de hecho, en default, por no poder servir la enorme deuda acumulada por Chávez y su pupilo. Para ese año, el BCV registró un PIB que se había reducido en más del 36% durante la gestión de Maduro en la presidencia. Y las sanciones petroleras se aprobaron en 2019. Para entonces, según cifras oficiales, la producción de crudo apenas superaba la tercera parte de la de 2012. La caída estimada del PIB –porque se dejaron de publicar cifras oficiales—rozaban el 60%. Y no se detuvo hasta 2021, cuando el valor de las actividades económicas en el país se había encogido a la cuarta parte del de 2013. Maduro ahora alardea que el año pasado la economía creció en un 15%. Suponiendo, incluso, que esta cifra fuese creíble, implicaría recuperar sólo un 3,75% de lo que se produjo en 2013.,Sabemos, además, que este incremento fue aprovechado por muy pocos. Al cerrar 2022 la inflación se había comido buena parte de los aumentos salariales de marzo, y el salario mínimo había caído a menos de siete dólares mensuales, unas 50 veces inferior al promedio latinoamericano.

 

El gobierno de Maduro amenaza con anunciar nuevas medidas salariales, aquellas que, sin mejoras en la productividad, se financiarán con emisión monetaria, combustible para la inflación. Porque, en ausencia de la restitución de las garantías, derechos a la propiedad, resolución ágil de disputas, financiamiento, recuperación del crédito internacional y de la capacidad del Estado --con rendición de cuentas y transparencia en su gestión--, Venezuela continuará sumida en la trampa en que la colocó el chavo-madurismo. Y no puede quedar fuera el pisoteo de los derechos humanos, con unos doscientos cincuenta presos políticos, emisoras cerradas y represión. Ello es consustancial a esa trampa, construida con las alianzas tejidas por Maduro para mantenerse en el poder, cuya base es el desmantelamiento del Estado de derecho. El régimen de expoliación instalado no es un accidente; tiene poderosos dolientes, sobre todo entre el reducido grupo de militares traidores que controlan la cúpula castrense.

 

Recuperar la capacidad productiva de petróleo tardará años y requerirá la inversión de decenas de millardos de dólares. Sanear el Estado y poner a funcionar los servicios públicos, requiere también de recursos mil millonarios, que sólo la banca multilateral puede dar. Y las inversiones, tanto nacionales como extranjeras, apenas se asomarán, da no haber cambios fundamentales en la situación del país. Y sin ello, la productividad global de nuestra economía permanecerá en el subsuelo y, con ello, las remuneraciones de todo aquel que no esté bien enchufado.


Los positivos mensajes del MinHacienda, José Antonio Ocampo sobre la economía colombiana en 2023

 

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Los positivos mensajes del MinHacienda, José Antonio Ocampo sobre la economía colombiana en 2023

Enero 15, 2023 - 07:51 a. m.  2023-01-15 Por: 
Por: 
Diego Martínez y Francy  Chaguendo
José Antonio Ocampo

José Antonio Ocampo, ministro de Hacienda.

Colprensa

El ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, inició el año visitando a los empresarios en la regiones para dar a conocer su visión de lo que será la economía este 2023.

Durante sus estancia en Cali, se declaró optimista de lo que viene para el país, pese a que el crecimiento proyectado del Producto Interno Bruto (PIB) para este año es apenas de 1,3 %, según la estimación del Gobierno. Sin embargo, él cree que puede estar por encima del 2 %.

Las razones para este optimismo son varias: la inflación empezaría a bajar, lo mismo que las tasas de interés; un mejor comportamiento de la producción agrícola; el aumento de las exportaciones no mineras y, en general, una percepción menor del riesgo del país.

El funcionario vallecaucano, en entrevista con El País, dijo que le alegra ver, de nuevo, cultivos de maíz y de algodón en la región, producto de la diversificación y que espera que más empresas se atrevan a exportar, aprovechando destinos como el venezolano, ahora que se reabrieron las fronteras.

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Sobre las reformas que vienen en materia pensional y laboral, aseguró que no se descarta debatir el tema de la edad de jubilación. Sin embargo, dijo que el Gobierno Nacional aún no tiene una posición al respecto.

Ministro ¿usted se esperaba que la inflación del 2022 llegara al 13,2 %, o ese dato lo sorprendió?

Yo sí esperaba que en diciembre se acelerara; de hecho, era más o menos lo que tenían en mente tanto el equipo del Ministerio de Hacienda como el Banco de la República. Sí nos sorprendió que aumentara otro poco, pero francamente creo que diciembre fue ya el pico.

A nivel internacional, todas las tasas de inflación van hacia abajo, incluyendo las europeas y la de Estados Unidos. Los precios internacionales han dejado de aumentar para muchos productos y ahora tenemos una tasa de cambio con mejor comportamiento.

Todos estos factores van a ayudar a estabilizar los precios, más el mejoramiento del clima. Hemos tenido dos efectos sobre la inflación de alimentos, uno el alza de insumos internacionales, pero también el problema climatológico, por lo que la producción agropecuaria disminuyó en el tercer trimestre del 2022, seguramente también en el cuarto; además, ha sido afectado el transporte de mercancías por los desastres naturales.

En esta materia soy optimista, creo que este año vamos a tener lo opuesto, el beneficio de la baja de la inflación internacional, la estabilidad de la tasa de cambio y el mejoramiento del clima.

¿En cuánto podría cerrar este año la inflación?

La estimación que tienen el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República está en torno al 7 %; uno puede decir que estemos un poco por encima, pero yo creo que el margen puede estar entre 7 % y 8 %.

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¿Esa estimación se podría afectar por la crisis en el transporte que se vive en el Suroccidente del país por el cierre de la vía Panamericana?

Obviamente este desastre en la vía afectará, pero será sobre todo al sur del país, no necesariamente a toda Colombia. Pero no es el primer fenómeno que ha ocurrido de este tipo, el año pasado sucedieron varias situaciones similares; incluso en el Valle del Cauca la conexión con Buenaventura estuvo afectada por los problemas de derrumbes.

¿Cómo se les puede explicar a los colombianos que después de tener un alto crecimiento en 2021 y 2022, para este año se proyecte una cifra muy baja del PIB?

El 2021 fue el año de la recuperación del desastre del 2020. Uno de mis tuits más exitosos lo puse en enero del 2022, cuando el Gobierno salió a decir que el 2021 tuvo el crecimiento más alto de la historia; yo dije que sí porque fue después del peor año de la historia.

El repunte del 2022 sí fue extraordinario, lo negativo es que se dio en este contexto de inflación mundial y del impacto que eso tuvo en las tasas de interés.

Entonces, ahora el Fondo Monetario Internacional acaba de hablar de que muchos países entrarán en recesión, eso nos tiene que impactar, más los efectos de las altas tasas de interés, el ajuste fiscal que nos tocó hacer, más el efecto de lo que implica estar por encima de la capacidad productiva, todo esto hace que tengamos menores proyecciones.

Sin embargo, en mis presentaciones comparo el 2023 con el 2019 para evitar estos efectos del 2021, y eso me da que Colombia crece muy por encima de América Latina, muy por encima de la Ocde. Incluso, estamos más o menos a nivel del total de economías emergentes.

¿A qué se debe que tengamos ese mejor resultado?

Se debe a que la reactivación económica en Colombia estuvo muy apoyada con una política fiscal y monetaria bastante expansiva. El aumento de tasas de interés vino con rezago y el ajuste, también. De hecho, casi todo ese ajuste le tocó hacerlo a este Gobierno y no tanto al anterior.

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¿Se espera que las tasas de interés bajen este año?

Creo que comenzarán a bajar, posiblemente con un rezago, primero hay que ver qué pasa con la inflación. Pero creo que se estabilizarán a comienzo del año y después empezarían a bajar. No es algo inmediato porque la inflación tampoco bajará súbitamente, será en forma gradual. Yo sí espero que el pico de inflación haya sido diciembre.

El motor del crecimiento en el país ha sido el consumo y subir las tasas de interés puede generar un freno, ¿esto no es preocupante?

Esto es parcialmente cierto porque hay otros factores de crecimiento: las exportaciones no petroleras tuvieron un repunte espectacular, la inversión en maquinaria y equipo se ha comportado muy bien, la construcción ha tenido buen dinamismo, no podemos ponerle todo al consumo, que es importante porque representa una proporción muy alta en la economía, pero hay otros factores que incluso han sido más dinámicos.

¿Este año cuáles pueden ser esos sectores estrella?

Tengo mis razones para ser optimista, yo creo que la economía podría crecer este año entre 2 % y 2,5 %, que está por encima del 1,3 % que oficialmente tenemos como Gobierno, o del 0,5 % que tiene el Banco de la República. ¿Por qué? Lo primero es reiterar que la inflación bajará y también las tasas de interés, pero también es muy importante que los salarios se ajustaron 16 %, es decir, los salarios reales aumentaron y este es un factor de demanda, incluso más positivo que el crédito de consumo, que fue el que alimentó la demanda el año pasado.

Además, soy muy optimista sobre el comportamiento de las exportaciones no petroleras, muy en particular por el crecimiento del comercio colombo-venezolano. Veo muchos empresarios pensando en esto, en Barranquilla, en el Valle, también con inversionistas que quieren estar en el país con el objetivo de exportar. Por ejemplo, el caso de Renault con su ensamble de vehículos eléctricos en Colombia para la región andina.

Los problemas climatológicos que afectaron la producción en 2022, este año no estarán y se le pondrá todo el impulso, a través de créditos a los subsidios de los fertilizantes, para estimular la producción de alimentos y productos como el café.

Otro factor interesante para Colombia es que nuestros márgenes de riesgos internacionales han caído significativamente. Así lo vimos con el crédito que hizo el Gobierno Nacional en diciembre. El apetito por los bonos de deuda pública ha aumentado, lo vimos en la emisión de TES de esta semana, el 80 % fueron comprados por inversionistas extranjeros, la demanda fue 5 veces y media por encima de lo que estábamos esperando. Todo esto es un factor positivo.

¿De las reformas pendientes (pensional, la laboral y agraria), cuál es la más prioritaria para usted?

Las tres. La agraria no requiere reforma, las otras dos sí y estamos trabajando con las ministras para ver cuál es la propuesta más apropiada.

¿Una reforma pensional puede realmente tener impacto si no se aumenta la edad de jubilación?

Ese es un tema que discutiremos y llegaremos a un punto de vista del Gobierno. En la mesa de negociaciones está el tema.

¿Cuándo creen que pueden presentar ese proyecto?

Estuvimos reunidos el jueves con la Ministra de Trabajo, ellos van a trabajar arduamente desde la semana entrante con los equipos de Hacienda y Planeación para ver si comenzamos a llegar a los parámetros específicos de las reformas con base en la concertación. Se han hecho muchas mesas de diálogo y de ahí también han salido propuestas.

¿Usted, José Antonio Ocampo, no el Ministro, cuánto cree que debe aumentar la edad jubilación?

José Antonio es Ministro de Hacienda y no puede opinar hasta que no haya una posición de Gobierno.

¿Cómo ve el ánimo de los empresarios del Valle?

Yo los veo optimistas. Esta empresa donde estamos sentados (Tecnoquímicas) es una de las grandes compañías colombianas, incluso diría que latinoamericana. En esta región hay un gran empresariado.

Una de las cosas que me encantó, ahora que estuve de receso en el Valle, fueron las siembras de maíz y algodón; el empresariado vallecaucano está diversificando la producción agropecuaria, eso me parece algo muy importante.

También se tiene ese sector industrial que va desde los lados de Yumbo hasta el norte del Cauca. Para el Gobierno la prioridad es que aumenten las exportaciones, uno de los que me impresiona en ese sentido y espero que se pueda copiar en el Valle es el empresariado barranquillero, que tiene una alta visión exportadora y está atrayendo inversiones con ese propósito.

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¿Cuáles son los riesgos que puede tener nuestra economía en el presente año?

Uno de los riesgos más importantes que tenemos es que el quiebre de la inflación sea un poco más lento de lo esperado. Por otra parte, están los riesgos de los mercados internacionales, puesto que afectan a todas las empresas que tienen aspiraciones exportadoras; sin embargo, la confianza de los actores financieros en Colombia es muy positiva nacional e internacionalmente.

Por otra parte, en el sector privado nacional, hablando de las incertidumbres y temores, yo lo veo muy moderado, ya que todo el tiempo tengo reuniones con inversionistas internacionales que quieren invertir en Colombia. 

Hoy el país es una potencia latinoamericana en materia económica creciente, es un atractivo para inversiones extranjeras por su tamaño en el mercado, somos el tercer país de América Latina en población, pero también por su localización óptima se piensan nuevos negocios con Venezuela, Ecuador, Centroamérica y el Caribe.

Le voy a hablar de dos cosas adicionales que uno escucha hablando con los empresarios y, no solamente ahora, sino a lo largo de los años que he vivido por fuera. Colombia tiene dos reputaciones interesantes: la calidad de la mano de obra y el espíritu de trabajo de los colombianos.

En América Latina somos el mejor ejemplo. Además, la calidad del empresario es muy buena, uno lo escucha todo el tiempo de los inversionistas extranjeros. Esas cosas hacen parte del atractivo colombiano. Hemos construido, una clase trabajadora y una clase empresarial que para los estándares internacionales es muy bien calificada.

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La expectativa de los analistas y economistas es que el desempleo en Colombia se quede en un dígito, ¿usted cree puede ser viable a corto plazo? ¿qué expectativas tiene?

Hay un riesgo y es que con la desaceleración volvamos a los dos dígitos, pero todavía no se ha captado totalmente la recuperación de la economía, es decir, a mí no me sorprendería que tuviéramos todavía, algunos meses adicionales, con una tasas baja de desempleado como la que tuvimos en noviembre cuando uno pensaba que la economía ya se había comenzado a desacelerar.

Ahora más que el desempleo, lo que más me preocupa es la informalidad laboral. Si bien se ha ido disminuyendo lentamente este porcentaje, siguen siendo cifras muy altas.

Por ejemplo, en el campo estamos hablando del 85% al 90% de informalidad, en las ciudades ha mejorado un poco, pero todavía estamos en casi el 50%. Por esa razón mi objetivo en materia de empleo es formalizar, es lo más importante y es un tema que obviamente discutiremos con la mesa de trabajo en torno a la reforma laboral.

Usted que está haciendo periplo por las ciudades y hablando con los empresarios, ¿ellos de alguna manera sienten que quedaron un poco apretados con la Reforma Tributaria?

Curiosamente la Reforma Tributaria no golpeó al sector empresarial, salvo a los sectores de petróleo y carbón, a ellos si se les aumentaron los impuestos para captar parte del auge de precios internacionales que tienen, incluso fue el tema más discutido en el último debate en la plenaria de la Cámara de Representantes.

Pero en realidad el que aumentó impuestos a la empresas fue la reforma tributaria del 2021. Nosotros no aumentamos el impuesto a las compañías, lo que hicimos fue limitar algunos beneficios.

Lo único, fuera de estos sectores, fue el tema de las zonas francas que cuando venden en el mercado interno no tienen beneficios tributarios porque están compitiendo injustamente con las empresas localizadas en la zona, pero cuando exportan si los tienen.

¿Hay dinero para cubrir tanto subsidio que el Gobierno Nacional está implementando en diversas áreas?

El Presidente de la República ha dicho claramente que vamos a cumplir las metas fiscales. Todo el tiempo habla de los $20 billones, que es la reforma tributaria, esos son los programas que se van a financiar con los $20 billones.

Algunos dicen que poner un arancel de 40% a la importación de ropa puede generar contrabando, ¿usted qué piensa?

Este arancel es en parte una herencia del Gobierno anterior, porque el arancel alto para ropa importada en paquetes de menos de 10 dólares por kilo se dio en el Gobierno pasado.

Nosotros lo que hicimos fue ampliarlo, pero debo aclarar a todos los que conocen del tema, que esto solo afecta a los países con los que no tenemos tratados de libre comercio.

No afecta a las importaciones que vengan de Estados Unidos, de Europa o cualquier país latinoamericano.
Los productos que vengan de China sí los afecta, pero estos ya los afectaba el arancel anterior de la Administración de Duque.

El sector de las confecciones en realidad lo que ha venido reclamando desde el Gobierno pasado es la competencia injusta.

El rumor es que usted solo se va a quedar hasta que cumpla el primer año en el Gobierno, ¿Qué tan cierto es eso?

Lo cierto es que aquí estoy.

viernes, 13 de enero de 2023

Colegio San Ignacio: 100 años

 

Colegio San Ignacio: 100 años

Al celebrar el aniversario del colegio, felicitaciones a todos los ignacianos que le ha dado buenos hijos al país para su desarrollo y modernización. Más y mejor vida al Colegio San Ignacio y a los que lo componen






 

JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

12/01/2023 05:00 am

 

El pasado día domingo, 8 de enero, el Colegio San Ignacio de Loyola, cumplió 100 años de fundado. En efecto, cuando una institución u organización, cumple los años que cumple nuestro querido y recordado colegio el San Ignacio de Loyola, debemos estar de plácemes, regocijo; entre otras razones, primero, porque es el logro de unos objetivos que se comprometieron los primeros jesuitas que llegaron a Venezuela en 1916, luego de los años de proscripción de la congregación en el país, luego, por lo que significó para la modernización de la educación primaria y secundaria en un país, como la Venezuela de Gómez, que estaba huérfana de instituciones educativas de primer nivel para la preparación de las futuras generaciones de venezolanos, se inicia y como expresa muy acertadamente el padre Ugalde”… Empezamos el curso escolar 2022-2023 con la educación nacional en ruinas y con los educadores maltratados. En este curso se cumplen los 100 años de la fundación (1923) del colegio San Ignacio en el centro de Caracas. Entre temores y esperanzas abrió sus puertas con unas decenas de niños. Incluso en el gobierno de Juan Vicente Gómez había división: unos se opusieron a que esa mala semilla entrara y otros, como los ministros Arcaya y Vallenilla Lanz no solo apoyaron, sino que lo escogieron para educar a sus hijos.

El colegio creció y se afianzó con discreción y silencio, pero luego de la muerte de Gómez (1935) jóvenes de la naciente democracia (los cercanos a la “izquierda marxista” y también los de la “derecha liberal”) coincidían en la necesidad de expulsar del país a las pocas decenas de jesuitas dedicados a la labor pastoral de catequesis, retiros y Ejercicios Espirituales y dos pequeños colegios en Caracas y Mérida. Pero Venezuela tenía tareas más importantes que la de perseguir mitos y fantasmas, y la expulsión quedó engavetada o aplazada hasta la Constituyente de 1946 donde se debatía el diseño de la deseada democracia y tantas veces abortada desde 1811. Cuando en la Constituyente algunos comunistas y adecos exigían la expulsión de los jesuitas, no faltaron defensores elocuentes como Rafael Caldera
Arístides Calvani. Los jesuitas se mantuvieron en silencio.


En ese mismo momento un visionario caraqueño P. Carlos Guillermo Plaza, S.J. estaba soñando y venciendo obstáculos para abrir una universidad católica en Caracas. Tuvo que persuadir a los obispos y a los propios jesuitas que, convencidos de que faltaban los medios materiales, las fuerzas humanas, el clima y autorización para dar el salto a una universidad católica. Sin embargo, en 1953 luego de 148 años de la 1ªRepública se autoriza por primera vez la existencia de universidades “privadas”. Así nace la Universidad Católica en Esquina de Jesuitas muy modestamente, sin recursos, en casa prestada y con un futuro incierto con el P. Plaza de rector y con un par de centenares de alumnos...” Eso fueron los jesuitas en sus primeros años. El 16 de septiembre de 1920, el padre Wlodomiro Ledochowski s.j autoriza la fundación del colegio. Su primer rector fue el padre Luís Zumalade s.j. Ignacianos habrá involucrados en los hechos del año 1928: Carlos Alfonso, Federico Hellmund, Luis Enrique Olarte, Arnaldo Morales, Claudio Carasquero, Carlos Parisca, y Gerado Sansón La educación jesuítica es exigente se educa no sólo con la pedagogía jesuítica, sino inculcando conocimientos para preparar a los jóvenes para las diferentes carreras universitarias y para ser sobre todo buenos ciudadanos. Valores como el patriotismo, la solidaridad, el compromiso, responsabilidad y el servicio, son parte de los valores que siembran los jesuitas en sus alumnos.



Que puedo decir que me dejó el colegio, primero, amigos entrañables de la promoción del año 1977, hermanos de la vida. Recuerdo a los que ya a partieron prematuramente, que culminaron su ciclo vital, jóvenes y frescos, los evoco con cariño y nostalgia. En el colegio, madure la decisión de estudiar ciencias políticas en el segundo año de bachillerato, en 1973, coincidencialmente el año que la escuela de estudios políticos de mi alma mater, la UCV abre sus espacios para los que se quieran especializar en ciencias políticas, que este año arriba a los 50 años de fundada en la mencionada escuela de la UCV. Por otra parte, cariño y devoción por algunos profesores y maestros que marcaron a lo largo del paso del tiempo mi andadura por el colegio: El padre Pedro Galdos, el hermano Calvo, el Profesor Jacinto Aguirre Pirro, Profesor Esteban Bernal, Luís González Brito en inglés, el padre Lorenzo Mendoza, el padre Benito Azcune, mi querida profesora de historia Beatriz Santamaria entre otros, que recuerdo con afecto y nostalgia. Siempre estaré agradecido por los valores impartidos y enseñanzas recibidas.


La celebración del colegio es un momento para la reflexión por el futuro del colegio, su inserción en un mundo moderno, cambiante y complejo de los grandes cambios mundiales y tecnológicos, que amerita dar a sus estudiantes una educación que mantenga la premisa de ser crítica y propositiva, democrática, de altos valores cívicos y que nos muestre el vigoroso colegio que es. Debo dar las gracias sobre todo por los amigos que me dejo y el legado a una Venezuela, más moderna y democrática.

Culminó con unas palabras del padre Ugalde, de nuevo, “…El naciente colegio San Ignacio en 1923 era una modesta semilla, que se expandió para dar nacimiento a la UCAB, a colegios similares en Mérida, Maracaibo, Barquisimeto y Ciudad Guayana, a institutos técnicos como Jesús Obrero con diseño original y aplicado, y a los cientos de centros educativos de Fe y Alegría. Todo esto es posible porque más allá de un centenar de jesuitas hay decenas de miles de laicos contagiados por el virus positivo de la educación solidaria con respuesta creativa a las necesidades y con muchos de miles de antiguos alumnos deseosos de multiplicar lo que ellos recibieron…” amar y servir.



En suma, recuerdos de los juegos de fútbol, los intercalases de béisbol y fútbol, las clases de natación con el inolvidable Diego Seguí, las excursiones del CEL al Avila, los retiros en Ocumare de la Costa, las dos olimpiadas Loyola-La Salle acérrimo rival del colegio en fútbol, los 50 años del colegio que vivimos allí estudiando y que fue inolvidable y quedan testimonios audiovisuales de esos años bajo la rectoría del padre s.j Dionisio la Huerta, en fin, un sinnúmero de recuerdos que nos lluevan a nuestra infancia y adolescencia. El colegio, nos dio buena educación de ciudadanía, de conocimientos en historia, castellano, matemática etc y educación cívica. Al celebrar el aniversario del colegio, felicitaciones a todos los ignacianos que le ha dado buenos hijos al país para su desarrollo y modernización. Más y mejor vida al Colegio San Ignacio y a los que lo componen.



jesusmazzei@gmail.com

 

viernes, 6 de enero de 2023

EL DIA DE REYES EN CAPACHO

 

EL DIA DE REYES EN CAPACHO

EDUARDO ORTIZ RAMIREZ



Más que el análisis riguroso de momentos o de un tema o contenido, esta pequeña nota tan solo rememora, con emotividad y aprecio, mis recuerdos de hace alrededor de 60 años, en nuestros viajes a Capacho que, junto a San Cristóbal, conformaban el destino del viaje que, en varias ocasiones, hicimos con mis padres desde el Zulia en la época decembrina y cuyo final anunciador del próximo retorno era el día de reyes. Hoy, las luces de navidad que compré con mi hija Gaby me estimulan, y los desasosiegos que se transitan, son compensados en algún grado, efectivamente, por la fuerza del amor y la esperanza, así como por la valoración de los recuerdos y las cosas vividas, pues efectivamente el hombre es un animal de recuerdos.

Llegar a los Andes, a la bella San Cristóbal, al frio Capacho, al contacto con el pan andino y al roce y sentir con la generosidad, suavidad y atención de muchos andinos, solo se  me asemeja, hoy, con la entrada al reino de Narnia, como impacto, después de haber pasado y mirado desde arriba, el imponente rio Chama, las navidades, las comidas y la leche de burra, para un niño acostumbrado a la vida en mi recordada Cabimas y Ciudad Ojeda. Quizás, mi amigo el profesor Oscar, oriundo de aquellos lugares y plenamente idiosincrático, pueda entenderme. Lo conocí precisamente hace un año, en la travesía que con Mary hice por Colombia y que significó pasar por Capacho, pudiendo comprar el pan de allí y fotografiar la escalera cercana a la casa a de mi abuelo materno y que en mis recuerdos de niño registro como la más grande del mundo.

No logro rememorar la secuencia y el contenido completo del día de reyes en Capacho, pero no olvido la significación que para mí tenía cada cosa que observaba. Espadas, vestimentas, actos y personajes, donde todos guardaban para los presentes una gran significación en lo que representa para los cristianos el nacimiento, vida, muerte y resurrección de Jesús, pasando claramente por la llegada de los Reyes Magos. La preparación del día, la secuencia de actos, el respeto de los asistentes, convertía aquel día en un gran simbolismo de la fe y las creencias que guardo en mi mente con el mayor respeto.

Después de ejecutadas las distintitas actividades del día,  se apreciaban los restos de la jornada en una especie de día interminable o donde las personas y los niños impactados como yo, deseábamos o encontrar más o que el día  no terminara. Al ver aquellos señores vestidos de romanos o aquellos que rememoraban el lado de los cristianos, no podían sino ser solemnes y respetuosos con todas aquellas figuras que habían cumplido una gran misión y actividad, y para la cual se habían preparado no sé por cuanto tiempo y detalles.

Cuando en diciembre pienso en mi familia de origen, este día representa junto a la vida con los familiares de mi madre, las visitas a las casas en los distintos momentos de la época decembrina y las bellezas de distintos tonos de San Cristóbal y Capacho, una ocasión verdaderamente especial.

 

6 de enero de 2023.

jueves, 5 de enero de 2023

Pelé: mito, leyenda e Inmortalidad

 

Pelé: mito, leyenda e Inmortalidad

Como dicen mis queridos amigos brasileños, país en el que viví desde el año 1996 hasta el año 2000 y no olvidaré como experiencia humana y profesional. Viva Pelé. O Atleta do Século.


JESÚS E. MAZZEI ALFONZO

05/01/2023 05:00 am

 


El pasado 29 de diciembre culminó su ciclo vital el más grande jugador de fútbol del mundo, lo admire como ser humano, deportista y ejemplar hombre público, fue ministro de deportes de uno de los grandes brasileños del siglo XX Fernando Henrique Cardoso. En mi preadolescencia, juntos con mis hermanos de la vida mis condiscípulos del Colegio san Ignacio, que este año arriba a los 100 años, disfrutamos de sus hazañas en el Mundial de México 70.

Por otra parte, he manifestado en otras oportunidades, que mi padre Jesús E. Mazzei Berti, y además en mi querido colegio, el San Ignacio de Loyola, que este mes cumple 100 años de fundado y a quién dedicaré un artículo de opinión ( donde compartí con grandes cracks loyaltaras: Marañón, Bernardo Añor ( el mejor futbolista de mi generación y 10 de la selección de Venezuela y campeón Centroamericano y del Caribe en 1979-80), Fernando Delfino, Miguel Sosa, Larrañaga, Hilario Gimón, Héctor Cántele, Calderón, Garraiotonandia, Bisbiglio, Zuloaga, Heredia entre otros, y a quienes recuerdo como hermanos de la vida y con afecto) me inculcaron pasión por los deportes, sino además, de ver lo importante de esta actividad física, como inculcador de valores y principios, del verdadero significado de la acción física para mantener el cuerpo sano y adquirir virtudes cívicas que uno puede aplicar en el ciclo de vida de uno como trabajar en equipo, solidaridad, tomar decisiones entre otros aspectos. Y lo más importante, como actividad lúdica que lo aleja a uno de los peligros que lamentablemente hay en la sociedad: Las drogas y la delincuencia en general. Disfrutamos, pues, de sano entretenimiento y un esparcimiento que complementaba nuestra formación como ciudadanos y como persona humana, al poder valorar lo importante del deporte como hechura de buenas personas que deben servir de modelos para la juventud y de ciudadanía en general y comportamiento cívico solidario y compenetrado en trabajar en y con el equipo.


En fin, el deporte, una de mis actividades favoritas: El deporte. Mis ídolos deportivos desde niñez son: Carl Yastrzemski, Luís Aparicio, Luís Mendoza y Pelé, en mis dos deportes favoritos: el fútbol y el béisbol.


El pasado 29 de diciembre, pues paso a la eternidad, los amantes de este deporte, lo hemos llorado con nostalgia, los jóvenes que no lo pudieron verlo, pueden presenciar gracias a los videos lo grande que fue, para muchos especialistas, expertos y aficionados en general, el mayor y mejor futbolista del siglo XX, por encima de Alfredo Distefano, Maradona, Moore, Beckenbauer, Platini, Cruyff, incomparable con Messi y Ronaldo entre otros, no solamente por el palmarés de tres mundiales, 25 veces campeón con el equipo de sus amores el Santos, campeón dos veces de la intercontinental, dos Libertadores, infinidad de campeonatos regionales y nacionales brasileños, 1283 goles anotados en partidos oficiales tanto en el Santos, como en la canarinha y haber estado en la selección más completa de todos los mundiales: la de México 70, la de Brasil de los cinco dieces, de acuerdo a Luís Menotti: Tostão, Jairzinho, Gerson, Rivelino lo hacen un mito, hoy al recordarlo en su fallecimiento. Pelé a nivel de selecciones hizo 77 goles, en 91 partidos con un ratio de 0.85 % en la selección del Brasil.

Asimismo, fue Ministro de Deportes de Brasil desde el 1° de enero 1995 al 31 de diciembre de 1998, en el gobierno de ese incomparable estadista como es Fernando Henrique Cardoso, se asesoró para aprobar una ley deportiva conocida como la Ley Pelé, para modernizar, el tratamiento al deportista brasileño. Conoció Papas, príncipes, reyes, jefes de Estado, grandes luminarias del deporte como Muhammad Alí, entre otros, fue nombrado Atleta del Siglo por L'équipe, en fin, uno de los grandes del siglo XX, un arquetipo del gran deportista que fue.

Tarcisio Burgnich, el defensor de Italia que marcó a Pelé en la final de México 1970 afirmó “Creo que Pelé era mejor que todos los demás. En mi opinión, no hay ni punto de comparación. No tenía ni un solo defecto. Maradona era espectacular, pero no estaba al nivel de Pelé físicamente, no marcó el número de goles que marcó Pelé. Messi es espectacular, pero no cabecea el balón como lo cabeceaba Pelé, no dispara tan bien con las dos piernas, no hace las jugadas que hacía Pelé. Cristiano Ronaldo es un futbolista excepcional, pero no tiene la habilidad que tenía Pelé y no hace los pases increíbles que hacía Pelé. Si tomamos las cualidades de Cristiano Ronaldo y de Messi y las combinamos, ¡entonces tendremos un jugador que comparar con Pelé!” y otro jugador italiano el capitán de la azzurra Giacinto Facchetti “Este debate sobre el jugador del siglo es absurdo. Solo hay una respuesta posible: Pelé. Es el futbolista más grande de todos los tiempos, y con diferencia, añadiría yo”

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Aquí en Venezuela, en Caracas, pudimos verlo varias veces una de ellas, el 10 de agosto de 1969, en las eliminatorias al Mundial de México 70, ganaron 5 a 0. Sin embargo, la Vinotinto aguanto 60 minutos el feroz ataque de la vederamarela y Brasil, gano con goles Tostão, y Pelé, que hicieron tres y dos goles respectivamente, en el Estadio Olímpico de la UCV. Pagando 20.000 personas, lleno total. La Vinotinto presento lo mejor del país en aquél entonces a la cabeza de Luis Mendoza, que jugó ese partido, el mejor futbolista venezolano todos los tiempos uno de mis primeros ídolos de fútbol criollo y verlo, además, en un amistoso en 1970 entre el Cruzeiro de Belo Horizonte y Santos, verlo para mí fue una experiencia inolvidable la magnitud de futbolista total que fue.



Mi padre, el Dr. Jesús E. Mazzei Berti, lo conoció en 1971, en un partido de Pelé del Santos, aquí en el Stadium Olímpico, en una gira latinoamericana, testimonio de esa reunión de la que fue testigo un joven periodista José Visconti, en la prensa de la época El Nacional y El Universal, en sus páginas deportivas, quedo registrado el diálogo entre los dos. Honor al más grande jugador de fútbol, Pelé, ya es un mito, paso a la eternidad y sólo la muestra de la prensa mundial en general, cadenas deportivas, analistas deportivos, de lo excelso que fue. O maior jugador do futebol do Brasil e do mundo: Pelé.



Como dicen mis queridos amigos brasileños, país en el que viví desde el año 1996 hasta el año 2000 y no olvidaré como experiencia humana y profesional. Viva Pelé. O Atleta do Século. Tengo un libro, editado por editorial Abril sobre Pele, que leo y consulto y que me mandó mi gran amigo, lamentablemente fallecido, recientemente, José Lampreia, en el año 2001, que agradezco de todo corazón, porque es un testimonio de lo que es y fue Pelé, como jugador y ciudadano del mundo. El Fútbol es el alma del Brasil y Pelé es parte de ella.



jesusmazzei@gmail.com