domingo, 15 de septiembre de 2019

LOS VENEZOLANOS EN LA DIÁSPORA: xenofobia, maneras y razones para retomar “Los españoles de catia”


LOS VENEZOLANOS EN LA DIÁSPORA: xenofobia, maneras y razones para retomar “Los españoles de catia”

EDUARDO ORTIZ RAMIREZ


La nota que sigue, después de esta pequeña presentación, la escribimos hace alrededor de quince años. Los afectos que estaban en su base son los mismos de aquellos momentos. Solo sorprende, ante la diáspora venezolana, los muchos trabajos y situaciones por los que pasan nuestros connacionales en distintos lugares del mundo, incluso con sus “hermanos”[1] latinoamericanos. Estamos seguros que tales sensaciones las tienen muchos venezolanos e inmigrantes que también se volvieron venezolanos, y que igual tienen familiares idos, venidos, traídos, llevados, en fin…
Durante buenos periodos, los venezolanos y no por aquello del ta´ barato de la Venezuela Saudita de los años 70 del siglo XX, eran vistos como personas con origen de buen vivir en general. Hoy día, a pesar de los buenos tratos en varios países de la región; y de lo que como valores o virtudes mucho demuestran los connacionales, son vistos como una carga o un problema. Y en algunos casos se comprende, pues las perspectivas son del crecimiento de la diáspora. Pero cosas veredes… se destacan muchos venezolanos por su grado de preparación técnica y profesional, destreza, inventiva y voluntad de trabajo. Y sin ningún resabio, hay que decir que algunos de los países relacionados, en otros tiempos se destacaron por sus ladrones y prostitutas, como destacaban sus propios ciudadanos.
Así las cosas, aquí pasaron, vivieron y se quedaron españoles, portugueses, italianos, argentinos, chilenos, peruanos, ecuatorianos, bolivianos, panameños, haitianos y ni que decir colombianos de los que oigo hablar desde el vientre de mi madre y he convivido y me he relacionado con varios de ellos. Diversos de estos inmigrantes fueron y siguen siendo muy bien atendidos y numerosos de ellos hicieron fortuna y alcanzaron niveles de vida no conseguibles en sus países de origen; y se les abrieron las puertas en empresas privadas, gobierno, sector educativo y organismos regionales, entre otros ámbitos. ¡Ah.. malaya! si algunos de los nuestros, tuvieran hoy de manera más frecuente esas posibilidades en los países relacionados.
Quizás de los puntos donde hay coincidencia entre la administración bolivariana y algunas de  las administraciones de 1959 a 1999, es el poco reparo en el desorden, apertura o “amplitud” en las políticas de inmigración.  Mientras, así pasó con los españoles de Catia, que son tan solo un caso de muchos.
Los españoles de Catia


Como sucede con algunos venezolanos, a veces me he sentido más cerca de españoles, portugueses e italianos que de algunos habitantes latinoamericanos. También como todos comencé a oír hablar de los españoles con aquellos asuntos respetables del colonialismo y la independencia. Esta nota quizás es una especie de reflexión cariñosa por personas variadas que he conocido y por cosas importantes que están acumuladas en la historia del país. Contrario a otros pienso que la existencia de naciones e individuos nunca deja ni el pasado, ni el presente, ni el futuro.
De niño en el Zulia, en un bello lugar de Ciudad Ojeda, donde llevaba una especie de vida libertaria en contacto con la naturaleza, amigos recordados y una buena maestra, vi una familia de españoles que habitaban cerca de nuestra casa. A la hija, única de ese hogar, siempre le decíamos la españolita. Mi padre, siempre se divertía sanamente describiéndonos la historia de como a ella la había perseguido una babilla. Su progenitor, transportaba cebollas desde Barquisimeto. Cerros de cebollas tenía ese señor en su casa. Por la vida formal de mi hogar, porque mi padre leía periódico y alguna que otra cosa o no se por qué razón, en algunas oportunidades todo el grupo de esa familia se dirigió hacia nuestra casa a conversar cosas entre los mayores, mientras se espantaban mosquitos o se sentía la brisa del lago de Maracaibo separado de las casas por un inmenso e impenetrable manglar que impedía, por su altura, percibir que allí estaba el lago. Nunca los olvido. Siempre que veo cebollas me acuerdo de la disciplina y el orden del padre de la españolita. Sabido es que esto era frecuente en Venezuela en los años cincuenta y sesenta. Pero, cuando vinimos a Caracas, el espectro para mi fue mucho más amplio.
Vivimos varios años en una barriada apacible y decente en Catia donde, de las cosas inolvidables que había, se encontraba un liceo y una escuela nacional. ¡Que inmensas y que inigualables con muchas que después hemos visto! Numerosas familias de españoles vivían por la zona, junto a familias portuguesas que trabajaban en panaderías y bodegas. Pocas cosas –o nada- y tendencias de lo que señalaré existen en la actualidad -e incluso desde hace décadas-, como es harto conocido según la aguda problemática social existente.
Las familias españolas eran muy articuladas con la realidad de la barriada. A nuestro lado vivía una especie de madre española soltera –no se si viuda- con un hijo, de buen proceder ella y muy trabajadora en su actividad de la costura. Cercano un señor, padre de familia, tenía un camión de trabajo en canteras que salía y llegaba puntualmente. Varios de los niños y jóvenes nos subíamos y bajábamos del camión inventando juegos y sin hacerle mella al mismo. Eran muy decentes. También cerca, otra familia de españoles –numerosa y todos ya adultos y muy conversadores-, tenia casas y una bodega bien dispuesta. Y así, tres, cinco, ocho familias más, según el radio de descripción y ubicación que uno quisiera asumir. Dos casos de negocios, recuerdo de manera significativa. Una familia canaria y otro español que le llamaban señor Porras.
El negocio de los canarios era ordenado y limpio. Se conseguían allí de las mejores frutas en que pudiera pensarse. Todo bien acomodado y provocativo. Un poco más costoso que en otros lugares, pero valía la pena acercarse con propósito de compra. La fruta criolla llamada mamón no la he conseguido nunca como allí. Mamones grandes, carnosos y sumamente bondadosos en dulzura.
El negocio del señor Porras parecía traído de otro mundo. Era realmente una pulpería. Este señor tenía una familia muy ordenada y tranquila. En su negocio se conseguían de los mejores productos. Entrar allí era como traspasar la barrera entre lo puro y lo falso. Los huevos rosados, que en aquellos momentos eran novedosos, siempre los tenia grandes y hermosos. El queso, ah!, el queso recién traído de coche, siempre estaba dentro de las solicitudes de compra de mi madre. Comprar allí era un proceso relativamente lento, donde uno no podía apurar a aquel señor, pues no solo su edad y la disciplina que tenia infundían respeto, sino que comprar en su bodega era solo un acto simbólico para poder trasladarse uno al consumo de productos de calidad. Igual sucedía con los granos y otros bienes.
Fueron estas solo algunas de las familias que conocimos o con las cuales tuvimos contacto. Habían otras como las de los portugueses de otras bodegas, significativamente venezolanizados y cuyos descendientes se articulaban demostrativamente con la comunidad. Todo esto como en otros lugares de la capital y del país.
Algunos han pensado con seriedad -aunque no por ello dejando de ser muy polémicos sus planteamientos-, que parte de los problemas de Venezuela derivaron de haberse alterado lo que había construido la colonización. Sería de preguntarse, aun guardando por variadas razones distancia con ese planteamiento, que habría sucedido en la capital si parte de estos procesos señalados en una percepción personal, hubiesen continuado desarrollándose en beneficio de la nación, como incluso más extensamente que lo señalado se dio en otras barriadas de Caracas como Alta Vista.





15 de septiembre 2019
@eortizramirez
eortizramirez@gmail,com

jueves, 12 de septiembre de 2019

La agricultura venezolana en su día


La agricultura venezolana en su día

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Septiembre de 2019




La agricultura, ese arte de cultivar la tierra, tiene un origen muy antiguo, ya que se señala el Período Neolítico (del griego neo-nuevo y litos-piedra) o Edad de la Piedra Nueva o Pulida, como inicio de esta actividad. El Neolítico es uno de los períodos de la Edad de Piedra que abarca desde el año 6000 hasta el año 3000 a.C., y en ese período ocurre lo que se ha denominado la Revolución Neolítica, la cual se refiere a la gran transformación que sufre la forma de vida de la humanidad, que va pasando de nómada a sedentaria, se pasa de una economía recolectora (recolección de frutos, caza y pesca) a una economía productora (agricultura vegetal y animal).

Desde el Descubrimiento de América, lo que hoy es Venezuela, se caracterizó por tener en la agricultura su mayor riqueza. Fue el cacao, que dio origen a los “Grandes Cacaos” de la época, el principal producto de exportación hacia el viejo continente. Progresivamente se fueron desarrollando otros rubros como el café, la ganadería, la caña de azúcar, que sirvieron para apoyar la economía de este territorio.

A comienzos del siglo XX, Venezuela era un país rural, con una fuerte tradición agrícola, con una elevada población campesina, que fue cambiando con la llegada de la Enfermedad o Síndrome Holandés una vez que comienza la explotación petrolera, y nos convertimos en el primer país exportador de petróleo del mundo. Los pueblos se fueron vaciando y las ciudades, especialmente las aledañas a los centros de producción petrolera, se fueron llenando de nuevos habitantes en la búsqueda de nuevas y mejores oportunidades de empleo.

Aún cuando Venezuela pasa a tener una economía rentista basada sobre su riqueza petrolera, la agricultura se mantuvo, se fue modernizando al ritmo de los avances científicos y tecnológicos, y los gobiernos, en cierta forma, se vieron obligados a darle una mano a la producción agrícola por lo que ello representa en cuanto a ocupación del territorio, fuente de empleos tradicionales, suministro de alimentos para la población y de otros bienes como fibras de origen vegetal y materiales para la construcción.

A pesar del petróleo, en Venezuela se hicieron desarrollos agrícolas muy importantes, se mejoró la producción animal bovina, porcina y avícola. Se fundaron centros de desarrollo como Turén, se construyeron grandes obras para riego como el Sistema del Río Guárico y Las Majaguas, y otros sistemas por derivación para regar fértiles tierras de los llanos venezolanos. Se fundaron escuelas de agronomía, veterinaria y zootecnia en importantes universidades y a nivel tecnológico, para el apoyo científico y técnico de la agricultura. Se realizaron estudios de suelos, que junto a las mediciones climatológicas vinieron a definir una serie de sistemas suelo-clima, útiles para la zonificación de los cultivos y poder manejarlos de la mejor manera. Así, se mantuvo una actividad de avanzada, muchos productores se fueron especializando en determinados cultivos y han sido el motor en la producción, que alguna vez fue suficiente, en arroz, azúcar, maíz, varias frutas, varias hortalizas y otros productos.

Sin embargo, en lo que va del presente siglo, nuestra agricultura ha tenido un tremendo fracaso a pesar de los grandes ingresos que ha tenido el país. Hoy la superficie que se siembra es muy baja en relación al pasado reciente, estimándose que ni siquiera se cubre un 20% del área total, y por lo tanto, la producción de alimentos es muy escasa. La agricultura venezolana está en una inimaginable crisis dirigida por el régimen que actualmente gobierna al país, y se puede señalar que, entre otros, se deben atacar los siguientes aspectos para tratar de recuperarla:

-Inseguridad personal y jurídica en el campo venezolano
-Los recursos suelo y agua que deben ser manejados de la mejor manera posible
-La infraestructura de apoyo a la agricultura que está en franco abandono, especialmente en lo referente a las obras de riego y la vialidad agrícola
-La maquinaria y equipos agrícolas huérfanos de mantenimiento por falta de los recursos correspondientes, y sin la posibilidad de reemplazo
-Los insumos básicos para la producción que están ausentes en todo el territorio nacional
-La crisis en la educación para la producción agrícola, con la destrucción de laboratorios, campos experimentales, migración de personal docente capacitado
-La ausencia de un servicio de extensión agrícola y asistencia técnica
-La ausencia de recursos para la investigación agrícola

En estas condiciones, en Venezuela es difícil que se pueda celebrar con alborozo el Día Mundial de la Agricultura. Sin embargo, nuestros verdaderos productores siguen en el campo reinventándose cada día para tratar de producir algo del alimento que requiere la hambrienta población. Para ellos, debemos dar el mayor reconocimiento y apoyo, para que persistan y puedan ser agentes importantes de cambio cuando las condiciones políticas y económicas del país lleguen a permitir un verdadero desarrollo del país, podamos alcanzar una verdadera seguridad alimentaria.

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población.

En Amazon está a la venta el libro del autor: “Fertilidad de suelos y su manejo en la agricultura venezolana”. Tiene información muy útil para mejorar la práctica de fertilización de los cultivos, con miras a una mayor productividad y a un mejor trato a los suelos y al ambiente en general.

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Septiembre de 2019.



miércoles, 11 de septiembre de 2019

The Fearless Generation

https://www.spiegel.de/international/world/fearless-generation-in-russia-stands-up-to-the-kremlin-a-1285954.html
The Fearless GenerationRussian Youth Stand Up to the State

University student Yegor Zhukov was arrested for participating in a Moscow protest
 and thousands of young Russians threw their support behind him. A new generation
 of youth in Russia is standing up to Kremlin oppression.
A protester holds up a sign reading "Free Yegor Zhukov!"
Yuri Kadobnov/ AFP























A protester holds up a sign reading "Free Yegor Zhukov!"

On a recent, pleasantly warm Tuesday evening in Moscow, a group of people was standing in front of the Basmanny District Court, and the young faces were smiling happily. The day had turned out to be a good one after all, at least for the friends of Yegor Zhukov.
Just a short time before, the political science student had been sitting inside a cage in the courtroom. He was just coming off a month of pretrial detention and was facing the possibility of an eight-year prison sentence due to alleged participation in "mass unrest." The term "mass unrest" is a formula used by the Russian judiciary to describe the Moscow protests held to demand free and fair elections on September 8 for the Moscow city parliament. Zhukov had taken part in those protests.
On that Tuesday evening, though, the judge issued a surprise ruling releasing Zhukov from pretrial detention in favor of house arrest, while investigators announced that he was only being charged with "extremism," a violation that carried a maximum sentence of just five years instead of eight. It was a perfect illustration of where Russia finds itself in late summer 2019: It has become a place where opposition activists breathe a sigh of relief when one absurd accusation is replaced by another.
Since the recent protests in Moscow, Russia's criminal justice system has been busy. On the same day that Zhukov was released into house arrest, several draconian sentences were handed down by courts in Moscow: Five years for a tweet; three years for a demonstrator who used pepper spray; and two years for someone who pulled a policeman's hand.
But no recent case has been as prominent as that of Zhukov. The university student has become a symbol of a naively intrepid Russian youth that is being chewed up by a repressive state apparatus. Zhukov is a "present-day hero," in the words of the author Dmitry Bykov, one who embodies the "most important characteristics of his generation." His arrest, Bykov wrote, was a "colossal mistake" by the Kremlin.
1,400 Arrests
Zhukov's case also stands for a new kind of solidarity. Students and university professors rallying behind him. Oxxxymiron, one of the country's best-known rappers, offered to post 2 million rubles in bail for the student. Two editors-in-chief have vouched for him. Even the American Association of Teachers of Slavic and East European Languages published an open letter in support of Zhukov.
The drama surrounding Zhukov began in the summer break between semesters, when thousands of Muscovites gathered in front of city hall in late July to protest the exclusion of opposition candidates from the city parliament elections. The peaceful demonstration had not been authorized and the police broke it up, arresting 1,400 people in the process. The mayor and other officials spoke of "mass unrest."
A short time later, a television broadcaster blamed Zhukov for being one of the organizers, accusing him of having instructed the masses to break through a police line. The clip was a quickly assembled bit of propaganda and it would later emerge that the person depicted wasn't Zhukov at all. But the machinery of the judiciary had already been fired up. On August 2, Zhukov was arrested.
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martes, 10 de septiembre de 2019

Subsecretario: ¿iletrado o malévolo?

Subsecretario: ¿iletrado o malévolo?, por Félix Arellano

Luciano Concheiro

Felixarellano50@yahoo.com

Algunos medios de comunicación han informado que el Subsecretario de Educación Superior, de la Secretaria de Educación Pública de México, Luciano Concheiro, ha señalado, en un foro efectuado en el prestigioso Colegio de México, que: “el comunismo es necesario para transformar al México actual”. Ante tal comentario, proviniendo de la autoridad de una institución tan importante, nos atrevemos a desarrollar algunas interpretaciones: i) ¿será una falsa noticia?, pues es un hecho que cada día se multiplican por el planeta falsas y tendenciosas informaciones, empero, lo confirman varias fuentes; ii) el funcionario es un ignorante o iii) es un franco reconocimiento de una estrategia perversa, en la que pretende avanzar la actual cúpula en el poder en México.
Al abordar la declaración es necesario reconocer que representa una opinión bastante generalizada en los grupos radicales, que con falsas promesas cautivan las poblaciones más vulnerables y necesitadas en los países democráticos.
Promover la ignorancia, para manipular con falsas esperanzas. En efecto, es un problema de ignorancia que, con tanta evidencia empírica, no se reconozca el colosal fracaso del comunismo en el planeta
La hoja de vida del Subsecretario presenta diversos estudios, pero sus palabras evidencian un profundo desconocimiento de la realidad histórica. Sorprendente en un profesional de un país que se proyecta avanzando al primer mundo, miembro de la OCDE, promotor del libre mercado, con variedad de centros de investigación de referencia internacional.

Pudiéramos interpretar que el Sr. Concheiro, al llegar al poder de su alto cargo, está conociendo, de primera fuente, los graves problemas sociales que afectan a su país, la pobreza, discriminación y exclusión que históricamente ha vivido la sociedad mexicana y, frente a la dimensión de los problemas, se siente incapaz para avanzar en las soluciones efectivas y eficientes. La incapacidad lo lleva a fabular que el comunismo puede resolver algo.
Muy importante hubiera sido que el funcionario reconociera la gravedad de los problemas sociales y la complejidad de las soluciones; lo dramático es que asuma que el comunismo, que solo ha generado destrucción, miseria y hambre, pueda ser una alternativa para México.
Esto significa que el Subsecretario no conoce la historia contemporánea, ni comprende la realidad que estamos viviendo y su vecindario
Entre otros, pareciera que el Subsecretario desconoce que las hambrunas del comunismo de Mao Zedong en China, fueron superadas gracias a la estrategia de apertura de mercado de Deng Xiaoping, pero aún persisten problemas estructurales. Pero también desconoce la evolución histórica del Vietnam; la situación de las dos Coreas o de las dos Alemanias y, lamentable, no conoce la realidad de su vecina Cuba o las dramáticas experiencias del autoritarismo radical en nuestra región. En todos estos casos, los países que han utilizado la narrativa comunista, han generado pobreza, miseria y destrucción. En esa narrativa, la dictadura del proletariado es parte esencial del falso discurso, permite encubrir la realidad, donde una camarilla o una familia se aferran al poder, con todos los privilegios y a cualquier costo.
Esta dimensión de ignorancia puede ser una manifestación de fanatismo ideológico, una ceguera intelectual que impide reconocer la realidad, también puede tener su dosis de romanticismo e ingenuidad. Pero, cuando el paciente ejerce una importante posición política, como es el caso del Sr. Concheiro, la situación puede ser más delicada y constituir la manifestación de una estrategia de manipulación para controlar y permanecer en el poder. Las experiencias históricas también han demostrado que el discurso comunista, en su manipulación, cohesiona, controla y facilita el ejercicio autoritario del poder.
Otra de las experiencias recientes del autoritarismo regional es aprovechar las bondades de la democracia para tomar el poder. Con discursos nacionalistas y comunistas atraen a los más débiles, movilizan su capacidad de voto; luego, al ejercer el poder, desarrollan la estrategia autoritaria de destruir las instituciones democráticas, los controles, los equilibrios; siempre utilizando falsas expresiones como: pueblo, patria, proletariado. Una parte importante del libreto es eliminar la capacidad crítica, la libertad de expresión, el libre pensamiento.
Eliminar los cuestionamientos internos e internacionales es un elemento fundamental de la fórmula comunista, para consolidarse en el poder. Naturalmente, cuando la estrategia persuasiva deja de ser eficiente, se profundiza en la represión, la miseria y el hambre.
Esperamos que la Secretaría de Educación no comenta el error histórico de promover el adoctrinamiento, camino seguro para transformar a México en un infierno, como está ocurriendo en algunos de sus vecinos

¿POR QUÉ LA DOLARIZACIÓN VENEZOLANA ES INFORMAL Y CHUCUTA[1]?


¿POR QUÉ LA DOLARIZACIÓN VENEZOLANA ES INFORMAL Y CHUCUTA[1]?

EDUARDO ORTIZ RAMÍREZ



No es el objetivo de esta nota analizar o definir si la dolarización es un proceso conveniente o no. En varias notas[2] previas, nos hemos pronunciado al respecto, expresando nuestro desacuerdo con tal opción de definición de políticas para un país y específicamente una como esta, dirigida al área monetaria/cambiaria. Nos interesa -más bien- ordenar detalles y procesos dentro de lo observado en Venezuela, en cuanto a la presencia creciente del dólar en las transacciones económicas y comerciales así como en la conformación de patrimonios.
Partimos de definir la dolarización vista en Venezuela, sobre todo en los años 2018/2019 como un proceso informal (o de hecho) y chucuto (o incompleto). Para ello, definiremos algunas indicaciones de su cualidad en estas dos dimensiones. Como siempre, sucede que, algunas dimensiones o variables, pueden estar presentes o interrelacionar los dos perfiles de adjetivación. Algunas descripciones o características pueden –así- surgir de la falta de institucionalización y ser determinantes en cuanto a su carácter de fenómeno incompleto, y no ser fácil diferenciar tales asuntos.
Son pocas y pocos representativas en el producto regional o mundial las economías que han asumido una moneda (generalmente el dólar) que no es la suya  de origen de sus desempeños económico. En otros casos como Venezuela, varios han sido los radicales entusiastas o los hacedores de política o administradores que han casi odiado al dólar –al menos en expresiones- pero –paradójicamente- es en su contexto, como la administración de NM, donde el dólar ha pasado a hacer de las suyas, junto a quienes desde uno u otro lugar lo han controlado manipulado, canalizado, usado, y también generado espacios para el desorden, por expresarlo de alguna manera.
La dolarización es informal pues desde el punto de vista institucional y de los agentes económicos las cuentas bancarias son cuentas sin dólares y, en su defecto están registradas en bolívares soberanos. Intentos y pronunciamientos, previos al desorden actual, de abrir cuentas en dólares no llegaron a convertirse en significativos y operativos, en cualquier matiz que se le dé a estas expresiones; por definición, para la dolarización formal las cuentas deben ser en dólares, desapareciendo de tales registros la moneda local. Igual debe suceder con los cajeros que no son más que una extensión de las cuentas. En Venezuela, los agentes en sus cuentas y cajeros, por mencionar solo estos dos instrumentos, funcionan con bolívares soberanos. En tales circunstancias, la consecución de dólares para los actores económicos, se vuelve una travesía que puede ser más o menos exitosa según los mecanismos y posibilidades al que tenga acceso el agente económico (desde un empresario, consumidor, mototaxista o un agente informal como son los buhoneros). Pero más grave aún es el hecho de que, el sistema que se estructura en la dolarización informal, se convierte en un sistema hibrido donde a pesar del primado o determinaciones de una de las expresiones monetarias, siguen estando presentes las dos.
La dolarización es informal pues la fijación del precio de arranque o desempeño del dólar (ámbitos polémicos cuando una nación abandona los desempeños e influencias en cuanto a política monetaria y cambiaria, así sea parcialmente;  pues  ello es consustancial a la dolarización formal del dólar) no deriva  de ningún calculo ni precisión sobre el Tipo de Cambio Real de Equilibrio ni de apreciaciones sobre influencias de la volatilidad o la desalineación en el nivel del tipo de cambio, o de la relación de cambio de los bolívares circulantes por las reservas, sino de actividades de portales y acciones no demostradas de oferta y demanda, que pudieran haber determinado aquellos niveles de arranque o desempeño.
La dolarización es informal pues dado el contexto de informalidad señalado, se alcanzan niveles fluctuantes discrecionales en el precio del dólar, cuyo espacio de control y latencia es difícil precisar,  con sospechas de tendencias hacia la irregularidad, pero sobre las cuales no se puede actuar. Varios agentes económicos (portales, empresarios, políticos) obtienen pingues beneficios de estos niveles fluctuantes discrecionales. Las tendencias hacia lo que llamamos economías aproximativas[3] generan así inclementes expectativas sobre que la divisa bajará o subirá de precio, o que se estabilizará, siendo generalmente beneficiaria la hiperinflación –dado el caso de la Venezuela actual- y, los más perjudicados, los consumidores, y, más aun, los ciudadanos ubicados en la más baja calificación por niveles de ingreso.
La dolarización es chucuta porque –como tendencia fundamental- los sueldos de los venezolanos son en bolívares. Se trata de un proceso de dolarización informal/hibrido, altamente costoso para los ciudadanos que no ganan en dólares y que se enfrentan a un contexto económico, político y social invadido por las políticas demagógicas y populistas de la administración bolivariana en más de veinte años. En concreto, a diferencia de naciones como Chile, Perú o Argentina –en las cuales cual no hay dolarización-, donde los servicios públicos son de mayores costos y los alimentos accesibles, en Venezuela los servicios públicos estatales son baratos y los alimentos caros. En Venezuela, hoy día, es altamente costoso que los ciudadanos puedan comer cómodamente o como fue costumbre durante varias de las últimas décadas del siglo XX. Si se buscase equiparar el costo del transporte público con países como los mencionados, el mismo debería ubicarse entre 1 y 2 dólares lo cual podría representar –con proporciones y cifras muy del día, por lo demás- un precio entre 20.000 y 40.000 Bs S (con un salario mínimo de menos de 3 dólares[4]).
La realidad de los salarios mínimos en la región, no ha presentado mayores cambios en los dos o tres últimos años; sigue habiendo un promedio para grupos de países de alrededor de los 300 dólares. Pero con estos salarios mínimos, en varios de los países,  se consumen alimentos en formas relativamente cómodas. Se paga transporte y se paga y atienden otras necesidades. En algunos casos de ellos, como los del cono sur, la atención a la salud y la seguridad social tienen niveles superiores y considerables avances en relación a Venezuela, dados los descalabros acumulados en los últimos años en la nación. En esta, se trata, entonces, de una dolarización informal y chucuta pues no atiende lo relativo al ajuste hacia arriba de los salarios en dólares, entre otros aspectos. En estos asuntos la dinámica está siendo tan impactante que algunos, sin mayores precisiones, caen en planteamientos problematizantes[5] (independientemente de cualquier justificación teleológica en cuanto al bienestar) en relación a exigencia de salarios mínimos en algunas actividades como el caso de los empleados públicos, dado que existe el criterio más básico del salario mínimo y en general escalas y actividades  con remuneraciones por encima, por debajo y paralelas a la de los empleados del caso.
La dolarización es chucuta porque se da en paralelo a un sistema o a una dinámica de precios donde la fijación de los mismos implica el rápido ajuste de la  inflación de costos adelantada y no involucra un ajuste regresivo o que los precios bajen –para decirlo terrenalmente-, lo cual potencia más la inflación/hiperinflación con efectos contundentes en los sectores menos favorecidos en la distribución del ingreso. Los sectores del comercio y la producción se cobijan permanentemente –más allá de sus propias afectaciones- en la inflación de costos, cosa que no le es fácil ejecutar a los sectores asalariados. La interrelación entre este elemento y el anterior es más que directa por supuesto.
Pero, por último, la dolarización es chucuta, pues se da en un contexto de irregularidades permanentes, donde el primer agente que las genera es el residuo de Estado/gobierno que ya ha demostrado es muy poco lo que le queda por hacer en la economía y, ante profundizaciones de la crisis, vuelve a reconsiderar y a ejecutar lo ya reconsiderado y ejecutado. Es así como para inicios de septiembre el presidente NM ha planteado la necesidad de volver a ejecutar mecanismos de fijación de precios, que ahora si van o deberían funcionar, pues no se han ejecutado bien (¡después de 20 años del total de la administración bolivariana!). En esta, ha sido fuerte la cultura de repetición de errores, improvisación y discrecionalidad, dándose los resultados de que los “ajustes” de mercado y las políticas correspondientes, no benefician al consumidor o al asalariado y menos aún al de bajos ingresos.
Lo único claro es que la dolarización informal y chucuta venezolana sigue expandiéndose y como se sabe, ello no necesariamente implica que eso sea bueno o que vaya por buen camino. Hay que prepararse -al parecer- para magnitudes más fuertes en lo peor de lo peor.

10 de septiembre 2019
@eortizramirez
eortizramirez@gmail.com














[1]Una de las definiciones de chucuto: Venezuela. Que le falta algo, es escaso o está sin terminar; incompleto, mocho, escaso, deficiente. Fuente: https://www.definiciones-de.com/Definicion/de/chucuto.php © Definiciones-de.com
[4] Algunos entusiastas exagerados piensan que, dados los bonos y otras acciones de las políticas de la administración bolivariana el salario mínimo bordea los 40 dólares. Además de los bonos, otras de las magnitudes infladas que justifican tales apreciaciones son aquellas como las de que cerca de más de 70% de la población recibe cajas o bolsas CLAP (¿¿??!!!!!!!!). Puede considerarse -además- la evolución de la calidad y magnitud del contenido de tales cajas, cuando efectivamente se recibe.
[5]“Opinión de las bases. Distintos sindicatos de la administración pública expusieron este lunes, 19 de agosto, que el salario mínimo de los funcionarios del sector debería ser calculado en 400 dólares mensuales, incluyendo las primas y demás beneficios que les corresponden por contrato colectivo. Así lo señaló Antonio Suárez, presidente de la Federación Única Nacional de Empleados Públicos (Fedeunep), quien explicó que la propuesta responde a una solicitud que hizo el Ministerio del Trabajo, el pasado mes de julio, para consultar a los trabajadores sobre cuál debería ser su remuneración. El dirigente agregó que en el caso de un profesional III el sueldo debería alcanzar 600 dólares.” https://efectococuyo.com/la-humanidad/sindicatos-de-empleados-publicos-proponen-salario-minimo-de-400-dolares/. Una magnitud y perspectiva diferente la plantean los trabajadores oficialistas que señalaron, incluso diferenciándose de la petición anterior: “Representantes sindicales del régimen madurista exigieron este jueves 29 de agosto que sea incrementado el salario mínimo en Venezuela en base al medio petro, además, solicitaron que sea revisado cada 45 días. El dirigente de la Fuerza Bolivariana de TrabajadoresWills Rangel, pidió que el salario mínimo quede establecido en Bs. 549.867,69, El también director laboral de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), agregó que están solicitando este aumento, tomando en cuenta el valor del Petro como criptomoneda.” https://venezuelaaldia.com/2019/08/29/trabajadores-chavistas-exigen-a-maduro-aumento-de-salario-por-encima-de-bs-500-000/.