SALARIOS, COSTO DE OPORTUNIDAD Y
BIENESTAR. VENEZUELA 2026
EDUARDO ORTIZ RAMÌREZ
¿Cuándo empezó
en Venezuela la extensión de la pobreza con el correspondiente deterioro del
salario? Realmente en la década de los noventa -en las dos segundas
presidencias de C. A. Pérez y R. Caldera-, pronunciándose en la de
los 2000´s y acentuándose en la de los años 2010´s, a pesar de los altos
ingresos petroleros del 2004 al 2014[1],
particularmente acentuándose desde 2014/2016
así como profundizándose en todo el periodo posterior a 2020[2];
y estableciendo su continuidad y permanencia en la década en curso. Queda a las
generaciones en proceso y en
vigencia y a la que está en formación, atender estos menesteres económicos y
sociales y más aun después de la situación presentada después de inicios de
enero 2026.
Los mercados no
reaccionan a pesar de las buenas voluntades e intenciones. Las repuestas son
suaves y focalizadas a pesar de los deseos y de aquellas acciones así como de la
fuerza de los optimistas acérrimos y los
mercaderes de las crisis. Cambios de ramos, estímulos y financiamiento al
consumidor para facilitarle las compras, técnicas de comunicación con este
último para estimularlo a comprar, transformación y remodelación de locales,
todas son estrategias bien intencionadas pero el consumidor actual no reacciona
en el grado requerido, como puede observarse pasa con el consumo en las
ciudades. Y es que los venezolanos –y más aún los afectados grandemente por la
crisis- requieren alimentos, comidas, medicinas y bienes fundamentales, o los que
son bienes imprescindibles, y para ello son fundamentales los ingresos regulares
o salarios.
Las sociedades
que siempre han sido pobres o que no han mejorado significativamente su
estructura económico-social perciben, en casos, el empobrecimiento o la estabilidad del mismo, con más resignación y
menos tormento que aquellas que han caído en la desgracia del deterioro económico. Más aun, cuando
esto último es derivado de políticas económicas -basadas en controles, discrecionalidad
e intervencionismo extendido- y en modelos fracasados y fundados en utopías
suficientemente probadas en sus desarrollos no exitosos (es el caso del socialismo).
Son considerables
en la Venezuela actual, los que no quieren –o no les es apetecible- trabajar en
actividades formales y los que –correspondientemente- les ha bajado el entusiasmo por el trabajo. No es el
trabajo una labor a sacramentar con la idea nostálgica por una labor que
desarrollan los desvalidos; ni tampoco la idea
medieval del trabajo como castigo o actividad innoble. Es el trabajo una
labor que organizada por el hombre, con sus condicionamientos biológicos,
sicosociales y económicos, pasa a ser el mejor camino de su tranquilidad,
creatividad, sosiego y bienestar[3].
Este bienestar, la manera de
conseguirlo, es a través del salario/sueldo, el cual permite, en condiciones de
prosperidad económica, materializar el proyecto
temporal de vida de familias y personas[4].
Es ese uno de los grandes impulsos del capitalismo y del desarrollo de las
fuerzas productivas, que impresionó en grande a los economistas clásicos a pesar de sus primeras derivaciones o
resultados sociales en el siglo XIX[5].
Haber organizado la labor y desempeño de cientos y miles de trabajadores en
condiciones de la maquinofactura –que
superó a la manufactura/ Pierre Vilar- y el desarrollo posterior de formas
de organización en oficinas, bancos y otras empresas y que hoy día aprovechan el
desarrollo de la economía, la tecnología de la información y la Inteligencia
Artificial, pasando, para algunos, a desarrollos más cómodos y creativos espacios
del trabajo y al beneficio de lo que en total ello produce para el crecimiento
y desarrollo de las naciones, está entre sus logros, cuando se da y evoluciona
en contextos de crecimiento equilibrado[6].
El desempeño del
trabajo tiene el refuerzo positivo[7] del salario, la protección social y la promoción del empleado u obrero de que se
trate. El nivel y la calidad de estas últimas variables, hace que el costo de oportunidad del trabajo sea
alto o bajo según los casos de la comparación con el tipo de actividad alternativa[8].
Quiere decir que, si trabajamos, dejamos de percibir ingresos, disfrutes u
otros elementos de la mejor opción en un trabajo alternativo o en una
diversión. El trabajador necesita entonces sentirse estimulado para realizar la
actividad con sus mejores esfuerzos y potencialidades. Si no fuese ese el caso,
cambia de trabajo o deja de trabajar, aunque la posibilidad de entrar en paro o desempleo no es una opción muy apetecible, en condiciones de crisis
económica y social. Si el estímulo,
refuerzo o contraprestación pasa a ser suficientemente banal, el trabajador
puede acometer tal decisión. Ese es el caso que creemos se sigue presentando en
2026 en la economía venezolana, con la alternativa –en algunos casos- del
desempleo y las correspondientes acciones de desempeño laboral inconexas o intranscendentes. También, la
migración[9], que
pasa ser una de las opciones extremas
en condiciones normales de vida estándar de un habitante de una nación, o de
Venezuela, donde tal opción no fue de
las primeras, en las cuatro últimas décadas del siglo XX, como si pasó a serlo
desde la década de los 2010´s en adelante.
El trabajo o
actividad laboral en la actual Venezuela, no está produciendo las condiciones más
adecuadas de la reproducción de la fuerza de trabajo. Usando los términos de
economistas de inspiración marxista, el trabajador o su salario, no alcanza
para conseguir el tiempo de trabajo
socialmente necesario para su reproducción. Lo cual significa que la administración
nacional y los factores empresariales, están determinando, con sus políticas
económicas y salariales -según los casos y agentes participantes-, condiciones
de trabajo en cuanto al ingreso poco adecuadas para la fuerza de trabajo. Pero
lo que es más, el salario que para algunos economistas clásicos en momentos se ubicaba
en condiciones o niveles de subsistencia
dados –grosso modo- los
contextos del siglo XIX, para el XX, tuvo cambios notables, o inflexiones,
en sus niveles (y en condiciones de vida) sobre todo en los países más
avanzados, y estaría desempeñándose
para la de actualidad de Venezuela y para porciones no irrelevantes de la población,
en niveles menores al de subsistencia
(lo que es equivalente al nivel de
indigencia).
El contexto de dolarización informal que presenta la
economía de Venezuela desde varios años recientes, ha permitido que algunas
porciones de los trabajadores venezolanos reciban salarios en dólares[10],
pero ni estos se equiparan en la mayoría de los casos a los niveles regionales
de salario mínimo[11],
ni tales porciones son determinantes en el total de la población que recibe
ingresos fijos. Y por otra parte, en el caso del gran empleador, que representa el sector público, los salarios tienen un nivel bastante bajo, al
igual que la alta magnitud de pensionados y que, ambos, pueden representar
sobre los 6 millones de ciudadanos[12].
El salario mínimo (Bs 130), representaba entre 4 y 5 $ en años recientes y US$ 0.44 para inicios 2026, y en
general se ha visto afectado por el llamado proceso de bonificación del salario (bonos[13]
en vez de salarios).
El sector
educativo y el sector salud, entre otros, presentan una situación de alto
deterioro. En particular, el subsector
universitario ha pasado a ver no solamente el menoscabo y desatención de la
infraestructura[14], sino
también de las condiciones de docencia y vida de profesores y empleados de las
universidades del país. Los profesores
de la UCV han transitado así, por un empobrecimiento relativo y absoluto[15].
Si bien en tales instituciones se pueden
acometer reformas y cambios para la mejor administración y uso de los dineros y
asimismo optar por acciones de generación de ingresos, no menos cierto es que
al Estado, en tanto educación pública, le corresponde una cuota parte de
responsabilidad para el relanzamiento y la recuperación de tal sector y
personal, que es indudablemente fundamental en todo país que se precie de
querer avanzar hacia mayores estadios de desarrollo.
Y, todo ello,
derivado de largos años de políticas económicas inadecuadas y también de la
política salarial de anclaje del salario (al petro, al precio del barril y al
dólar) y de la conversión del salario mínimo
como un rasero concentrado de tendencia y movimiento de las remuneraciones,
donde muchos han pasado a recibir salarios bajos, tal cual se indicó y, muy
cercanos, en niveles altos o bajos, en la estructura de los salarios relativos; todo esto según el Programa de recuperación económica comunicado al país el 17 de
agosto de 2018 por el presidente de la Republica[16]
NM, y el cual, entre otras cosas, no
logró estructurar un conjunto de medidas adecuadas para abatir la hiperinflación -siendo la misma
mundialmente famosa por su larga duración-, cuyos estragos causaron alarma
a nivel internacional, convirtiendo a Venezuela en un caso realmente
impresionante. Pero tampoco funcionaron las medidas que en marzo de 2022
ubicaron el salario mínimo en 30 dólares y que se ubica ya como el último
aumento de salarios, pues año y medio después no se había habido ningún otro;
solo habiéndose presentado durante mayo 2023 un aumento de cesta tickets (a
40$) o de alimentación y aparición de bonos como el de guerra económica (30$) –para ser ambos indexados-[17],
y otros. Para 2026 resultado de nuevos contextos y medidas tomadas este último
Bono ha ascendido a 150 $ (ya tenía un nivel de 120$).
Las palabras
extremas de algunos trabajadores, incluso del sector público, atañen a
condiciones de trabajo y remuneración donde tendría que pensarse en una especie
de concepto de salario negativo;
esto es, aquella situación donde el salario se estaría concentrando más que en
la contraprestación al trabajador, en una donde el trabajador, aporta su tiempo
y su capacidad para una labor infructuosa pues la remuneración le es
irrelevante, según lo indicado. Ahí, el costo
de oportunidad se vuelve infinito.
18 de marzo 2026
eortizramirez@gmail.com
[1] No
compensa esta afirmación el presentar a Venezuela con un alto ingreso per
cápita en los 2000´s por los altos ingresos petroleros señalados, pues por
distintas vías avanzaba el proceso señalado.
[2]
VER Eduardo Ortiz Ramírez https://www.academia.edu/106239333/CUATRO_A%C3%91OS_FUNDAMENTALES_EN_LA_EVOLUCI%C3%93N_POL%C3%8DTICA_ECON%C3%93MICA_DE_D%C3%89CADAS_RECIENTES_EN_VENEZUELA_EDUARDO_ORTIZ_RAM%C3%8DREZ_CARACAS_3_DE_SEPTIEMBRE_2023_.
[3]
En algunas culturas como la japonesa, el acto de la jubilación pasa a ser una
especie de deshonor.
[4]
En los socialismos reales, pudo observarse que el decaimiento de las esperanzas
de las familias en tales proyectos evolucionaba paralelo a la posibilidad de
decaimiento de tales regímenes. Un instrumental relacionado lo usa Krugman en La
era de las expectativas limitadas analizando la evolución de EE. UU.
[5]
Elementos relacionados pueden verse en LA FORMACIÓN DE LA CLASE OBRERA EN
INGLATERRA THOMPSON,
E. P., EDITORIAL Capitán
Swing Libros 2012.
[6]
También existe la discusión desde la economía
del desequilibrio y el crecimiento
desequilibrado.
[7]
Una extrapolación de un término de
origen en la Psicología, donde desde
ciertas escuelas se ubicaron refuerzos
negativos y positivos.
[8]
Cualquier libro de texto de economía u órgano de divulgación define con
facilidad este término. El mismo o
coste de oportunidad también es precisado como “el valor de la mejor
opción no seleccionada” (http://economipedia.com/definiciones/coste-de-oportunidad.html). Se entiende también que este concepto es
más amplio que el costo contable, el cual es inmediato y directo a la
propia actividad que se ejecuta.
[9]
Se da el caso también de migraciones estacionales o temporales, como la de
algunos europeos hacia países cercanos al suyo dentro de la propia Unión
Europea.
[10]
Informaciones desde el sector privado en años recientes han ubicado en
momentos, salarios mínimos que giran entre uno y otro condicionante, alrededor
de 180 o 200$. En otra perspectiva se destaca que: “ …la remuneración promedio
mensual del sector privado en $ a marzo de 2023 fue de poco más de US$ 142,
mientras que el promedio mensual del sector público llegó a los US$ 35 en el
mismo mes….” https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/venezuela/remuneraciones-del-sector-publico-y-privado-de-venezuela-cayeron-el-primer-trimestre/.
[11]
Para inicios del segundo semestre del año 2023, de 17 países en América
Latina solo Argentina –incluida Venezuela con 4,66$- presentaba un ingreso
inferior a 200$; tres países con
salarios superiores a 500$ (ver https://www.bloomberglinea.com/2023/07/01/asi-comienzan-los-salarios-minimos-de-america-latina-el-segundo-semestre-de-2023/).
Para 2026 en Brasil el Salario mínimo se ubica en US$295, en Mexico
US$533, Argentina US$233, Chile 597$, Colombia 446US$, Ecuador 482US$, Uruguay
648US$, Bolivia 344US$, para ilustrar algunos casos (https://www.bloomberglinea.com/economia/salario-minimo-2026-listado-de-los-mas-fuertes-y-debiles-de-latinoamerica/
).
[12]
Dificultades en suministro/obtención de información, en años recientes y hasta inicios
2026, crea un contexto donde algunos llegan a afirmar que, sumando ambos
grupos, la cifra puede aumentar a 8 millones, dada la incorporación de
milicianos y otros factores.
[13]
Todavía presentes en el primer trimestre 2026.
[14]
Debe reconocerse, sin embargo, la importante participación que ha tenido, en
años recientes, la Comisión Presidencial que ha ejecutado una importante
labor en la recuperación de varios espacios e infraestructura de la UCV.
[15]
En un contexto de clara bonificación del
salario, el profesor de mayor rango y dedicación ha tenido un sueldo de 18
$ en años recientes. A esta consideración debe añadírsele el que, aun
incorporando bonos al salario, el sueldo sería bajo dentro de las
responsabilidades, sentido y mística de profesores de tal nivel para
universidades con funcionamiento pertinente nacional e internacionalmente.
Visto como salario básico la situación para inicios 2026 se ha vuelto más
dramática, puesto que en $ el sueldo de un profesor del más alto rango solo
alcanza a algunas unidades de $ (https://www.instagram.com/p/DTeCjvqDi8g/?igsh=dXN6bzAyd3JuZTZk
Reseña de datos suministrados por APUCV).
[16]Eduardo
Ortiz Ramírez. https://www.academia.edu/37349984/LO_QUE_VIENE_SOBRE_LOS_SALARIOS_EN_VENEZUELA



