domingo, 12 de abril de 2015

LA ENCRUCIJADA LATINOAMERICANA


Profesor Pedro Castro Guillen

Son muchas las oportunidades perdidas por los países de América Latina, debido fundamentalmente a una debilidad institucional crónica que le ha impedido, crear un sistema político sólidamente asentado en principios liberales y democráticos; así como también a dogmatismos ideológicos: teoría de la dependencia, estatismo económico, que impidieron la construcción de economías fundamentadas en la primacía del capital y la creatividad empresarial, con lo que la producción de riqueza y de bienestar paso a depender de las relaciones licitas o ilícitas de todos los sectores sociales con el estado.
Ahora nos encontramos de nuevo frente a una nueva coyuntura como resultado de que se están produciendo fuerte reacomodos a nivel global, el reto se nos presenta en como insertarnos en esta realidad en transformación.
América Latina en este Siglo XXI ha estado fuertemente influida por la presencia del régimen establecido en Venezuela por el Presidente Hugo Chávez, y por su afán de reproducir un régimen a imitación del régimen castrista cubano. Construyendo un régimen autoritario de corte militar aun cuando con fachada electoral, soportado por una inmensa renta petrolera como consecuencia del mayor y más sostenido aumento del precio del petróleo de todos los tiempos.
Esta inmensa fortuna ha apoyado a gobiernos de izquierda en su mayoría, aliados al chavismo en países como Bolivia, Nicaragua, Argentina, Ecuador, Uruguay, la Colombia de Santos, Brasil, Honduras, países del Caribe, teniendo su núcleo duro en el ALBA y creando también organismos regionales al servicio hasta ahora de la política venezolana como UNASUR, la CELAC, es decir, toda una red para amplificar y apoyar las posiciones de Venezuela y voltear la mirada frente a los brotes autoritarios que se vienen produciendo en toda América Latina y sobre todo frente a los ataques a la libertad de expresión. Toda una institucionalidad regional financiada por Venezuela construida como un club de Presidentes con el fin de servir al ocultamiento del preocupante brote de corrupción ligado a negociados gubernamentales y al tráfico ilícito de mercancía y dinero que ha penetrado muy profundamente en América latina. 
Pero en los dos últimos años han comenzado a operar cambios significativos asociados al ámbito venezolano y mundial. Con relación a Venezuela se han producido cambios dramáticos que afectan de manera radical la experiencia del régimen chavista, que están asociado a dos hechos: Uno. La muerte del Presidente Chávez sin dejar un reemplazo político que tenga las competencias y liderazgo para manejar el archipiélago político que él dirigía como jefe indiscutible. El poder queda fracturado y debilitado sin una constelación de líderes que puedan responder eficientemente a las exigentes tareas que impone la nueva situación. Dos. La baja dramática de los precios del petróleo que junto con la baja de la producción por la destrucción de PDVSA, han producido una disminución catastrófica de los ingresos petroleros, máxime si se tiene en cuenta la minimización de toda otra fuente de producción de renta externa, con lo que el petróleo proporciona el 96% del ingreso en divisas. Estos dos cambios que eran base del régimen chavista afectan de manera colosal la posibilidad de maniobra interna del chavismo. Cosa que notamos en el agravamiento de la crisis económica y social que se revela en el nivel de inflación más alto del planeta 68,5%, un desabastecimiento de cerca de 70% y unas reservas internacionales exangües, con un  aparato productivo público y privado en situación agónica, lo que se ha traducido en profundo descontento social hacia el gobierno y el rechazo a la figura del Presidente Maduro. Y también, es de esperarse va a afectar la influencia del régimen en la región.
A nivel mundial se están produciendo cambios de una gran importancia como la voluntad de Estados Unidos, Europa y sus aliados de contener situaciones de alto riesgo, produciendo e implementado políticas de carácter diferencial que eviten o minimicen el conflicto bélico abierto. Es por ello que la baja espectacular de los precios del petróleo además de ser la consecuencia de la desaceleración de grandes economías como la China y la Europea, por ejemplo; se debe igualmente a la voluntad de grandes productores como Arabia saudita de no apoyar una disminución de la oferta petrolera con el propósito de frenar la expansión de la tecnología de producción de hidrocarburos constituida por fracking hidráulico desarrollada por la industria petrolera norteamericana. Que paradójicamente coincide con la voluntad de EE.UU. de mantener los precios bajos del petróleo, aunque perjudique su operación del petróleo y gas de lutitas más costoso. Porque se corresponde con su interés de colocar un dique de contención a la agresiva política exterior de la Rusia de Putin, que como se sabe es altamente dependiente de sus exportaciones petroleras. Pero también para cortar el financiamiento de grupos del fundamentalismo islámico, como ISIS, AL QAEDA, que se financian con la operación petrolera activa en los territorios que controlan.
Esta política diferencial del Presidente Obama, que incluye contención económica en Rusia para evitar un conflicto bélico abierto o de cortar el suministro financiero a otros para poder combatirlos y abatirlos en mejores condiciones como a los radicales yihadistas; también incluye el combate al narco terrorismo y el blanqueo de dinero asociado con estas actividades, de ahí que estemos viendo un ataque sistemático a instituciones y países asociados a estas actividades, como son los casos de la lista Falcciani, el banco HSBC de Suiza, el Banco Privado de Andorra entre otras instituciones; donde han aparecido funcionarios y ex funcionarios e instituciones de Venezuela como PDVSA jugando roles en operaciones oscuras por decir lo menos. También forma parte de toda la nueva estrategia mundial de Occidente para desmantelar y contener conflictos, los acuerdos con Irán que permitirán una distención importante de potenciales conflagraciones.
En toda esta trama aparece Venezuela como una pieza importante aunque lamentablemente de una manera negativa. Ya que se señala a importantes dirigentes y funcionarios y ex funcionarios del régimen como vinculados a una trama de narcotráfico y lavado de dinero asociado a organizaciones terrorista. Lo que ha conducido a la Administración Obama, a producir una Orden Ejecutiva donde Declara la amenaza que Venezuela constituye para sus intereses. Donde se incluye el deterioro institucional democrático, la sistemática violación de los Derechos Humanos, presos políticos y la participación de dirigentes chavistas en la trama del narcoterrorismo y lavado de dinero a favor de organizaciones señaladas por terrorismo.
La reacción de los países de América Latina frente a la Orden Ejecutiva ha sido en un primer momento de solidaridad con el régimen chavista, aunque todavía sea prematuro para saber cuál será el rumbo que tomará en definitiva.
Esto también se da en el marco de un giro de la política norteamericana hacia América Latina, que se emblematiza con la normalización de las relaciones con Cuba y el ofrecimiento de ayuda a los países del CARICOM frente a la cada vez mayor imposibilidad de Venezuela de prolongar la asistencia petrolera. Donde podría estar implicada la voluntad de los EE.UU. de contener la penetración de China en su patio trasero, eso está por verse en los próximos tiempos.
El desafío para América Latina es como insertarse frente a estos cambios, que en nuestra impresión tenderán a consolidarse en el próximo futuro. Si se insistirá en mantener gobiernos con claros déficits democráticos y economías tuteladas por el Estado o se abrirán a democracias abiertas con fuerte controles democráticos, garantías de los derechos políticos, humanos, económicos, sociales y culturales. Si se construirán economías modernas con predominio del capital privado y se fortalecerá la creatividad empresarial o seguirá prevaleciendo la relación clientelar con el Estado, que ha sido la principal causa del aumento colosal de la corrupción en las esferas gubernamentales y privadas, que han estallado en los gobiernos de Brasil y Chile por sólo mencionar dos ejemplos claves.
Si se privilegiará la relación con China que no conlleva ninguna exigencia en materia democrática o de respeto a los DD.HH., o a la transparencia en las relaciones económicas bilaterales, fomentando una relación de asistencia financiera depredadora, que paradójicamente fue lo que se pretendía combatir por la izquierda con la denuncia de la teoría de la dependencia. O fortalecemos las relaciones con los estado Unidos y procuramos y presionamos para que se elabore de manera conjunta una política amplia en todos los ámbitos que permita relanzar la relación teniendo en cuenta el desarrollo democrático, el respeto a los derechos humanos, la libre empresa, el combate de la corrupción, el trafico de drogas, la persecución del tráfico ilegal de mercancías y dinero; teniendo en cuenta que América Latina mantiene una fuerte dependencia económica y cultural con Norteamérica.
Estos y no otros son los retos de Venezuela y América Latina en los tiempos por porvenir y de la manera como los enfrentemos dependerá si podemos entrar o no en una senda irreversible de desarrollo político, económico, social y cultural.

Prof. Dr. Pedro Vicente Castro Guillen Historiador Economista @perdrovcastrog

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