martes, 4 de agosto de 2015

Entrevista sobre la Crisis Griega.


Guillermo Márquez

El amigo y maestrante del postgrado en Economía Internacional, Miguel Sánchez, me hizo una entrevista sobre la crisis de Grecia, para ser publicada en el diario El Mundo, del cual es periodista. Una versión resumida de la entrevista fue publicada en la edición del 4 de agosto. Aquí publico la entrevista completa e indico el link de la publicación: http://www.elmundo.com.ve/noticias/actualidad/analisis/futuro-de-grecia-es-aun-incierto-a-pesar-del-terce.aspx  Al final aprovecho para actualizar algunos acontecimientos.

¿Cuál ha sido la génesis de la crisis de la deuda en Grecia?
Para responder adecuadamente esta pregunta debemos remontarnos al año 1832 cuando Grecia logró oficialmente  su independencia. Malas prácticas administrativas y de corrupción heredadas del Imperio Otomano, quedaron enraizadas en la cultura griega, lo cual significó permanentes e importantes sumas desviadas de lo que sería una óptima asignación de los recursos fiscales hacia el derroche y la apropiación indebida. Como un ejemplo, en 1880 había 214 funcionarios.  públicos por cada 10.000 habitantes, mientras que en Alemania eran 126 y 73 en Gran Bretaña. En internet circula una lista de casos increíbles de gastos fiscales que es difícil para un extranjero verificar, pero algunos de ellos fueron confirmados al ser modificados en el primer acuerdo de financiamiento por parte de la Unión Europea. El más importante de ellos fue denunciado por Giorgios Papandreou cuando asumió  el cargo de primer ministro en 2009: se falseó la contabilidad para lograr el 3% de déficit fiscal requerido para ser aceptado como miembro de la zona del euro en 2001, cuando en realidad era 12%.  Más preocupantes aún son  los resultados de un estudio hecho por una ONG muy seria como lo es Transparencia Internacional: “El informe encuentra que en términos generales el sistema anti-corrupción griego tiene un número de fallas fundamentales, la más significativa de ellas es una crisis de valores, tipificada por una aceptación general y participación en la corrupción, a pesar de que es condenada. Una conclusión clave del informe es que la corrupción en Grecia se origina principalmente en una crisis de valores, que se ha insertado en la mentalidad griega y en las principales instituciones del país. La larga permanencia de la aceptación de la corrupción y el fatalismo sobre las posibilidades de prevenirla o resistirla, o estimula las prácticas corruptas y perpetúa los embotellamientos en las instituciones, lo cual estanca las reformas…El pueblo griego vive en un estado de “legalidad corrupta”, lo que significa que la ley condona o incluso estimula las prácticas corruptas. La corrupción es endémica: no limitada a algún partido específicamente o a una clase social, ni al sector público”. Es decir, de la situación que hemos descrito se ha beneficiado una importante proporción de la población griega, de todos los estratos sociales.  En 2005 ECOFIN, el órgano económico y financiero de la Unión Europea para la época,  alertaba sobre el déficit fiscal de Grecia. Ciertamente, un gasto fiscal como el que se ha descrito sólo puede ser financiado con un permanente déficit fiscal, que en el largo plazo es insostenible. Uno de los factores de ese déficit  ha sido el alto nivel del empleo público. El 2009 había 962.625 empleados público, lo que significa alrededor del 24% de la población activa de 4 millones, lo que fue reducido a 17% en el proceso de ajuste a partir  de ese año, al ser despedidos alrededor de 260.000 empleados.  Para la misma época, el porcentaje de Alemania era de l1%  y el del Reino Unido 19%.

¿Cuál es la naturaleza de la crisis de la deuda en Grecia?

Las tendencias hacia el endeudamiento que hemos descrito, se favorecieron con la baja de la tasa de interés en la Unión Europea, cuando el euro entró en pleno funcionamiento el 2002. El gobierno griego  se endeudó fuertemente para financiar varios proyectos, entre ellos las Olimpiadas  del 2004. Como resultado el país tuvo un período de gran expansión económica, que llevó a triplicar el ingreso per-cápita de $12.400 en 2001 a $31.700 en 2008.   La deuda fiscal que representaba el 2002  101.7% del producto interno bruto, se elevó a 107.4% en  2007, justamente el año en que comenzó  la crisis financiera en Estados Unidos. Ésta,  que luego se convirtió en generalizada a escala mundial, la llamada Gran Recesión,  tuvo graves repercusiones para la economía griega: el proceso de expansión se detuvo, sustituido por  una profunda contracción en el PIB de 25% en el período 2007-2014 y una tasa de desempleo de alrededor de 25%; la capacidad para honrar los pagos de principal e intereses quedó seriamente afectado,  entre muchas consecuencias negativas. Fue un crecimiento basado en un excesivo endeudamiento  y por lo tanto inestable y vulnerable.   El  2010  la   relación deuda/producto se había elevado a 148.3% y estaba claro que el país no podía pagar sus deudas a corto plazo sin un financiamiento adicional.
A principios de mayo del 2010 la Unión Europea aprobó un paquete de ayuda a Grecia por un monto de 80 mil millones de euros con la contribución de todos los miembros de la Unión y con la contribución adicional  del FMI de 30.000 mil millones de euros, para un total de 110.000 mil millones de euros. Ello fue canalizado a través del mecanismo provisional de financiamiento que había sido aprobado para la zona del euro.  El financiamiento fue  por tres años y Grecia se comprometió  a reducir su déficit a menos del 3% del PIB en 2014, lo cual implicaba  un profundo plan de austeridad y un fuerte golpe al nivel de vida de la población, la cual reaccionó airadamente, huelgas, manifestaciones, algunas violentas, hubo tres lamentables muertes como consecuencia de un ataque con bombas a un banco. Sin embargo, el gobierno afirmó que era la única vía que podía  evitar el colapso de la economía. Ese financiamiento permitió  pagos de deuda que debía hacer el país el 19 de mayo por un monto de 10.000 millones de euros. Pronto se evidenció que se había cometido un error clave en las condiciones de financiamiento: la situación de Grecia no era de iliquidez a corto plazo sino de insolvencia. .A finales del 2010 el país  estaba nuevamente en peligro de suspensión de pagos de la deuda. A través de un proceso de negociaciones la deuda se reestructuró, sobre lo cual se indica de seguidas los aspectos principales. La zona del euro otorgó un préstamo de 117 mil millones de euros a ser utilizados hasta el 2014,  a un plazo mínimo de 15 años y hasta 30 años  de amortización  con un período de gracia de 10 años. La tasa de interés sería de aproximadamente 3.5%. Se decidió  también alargar el vencimiento de los préstamos actualmente existentes. El FMI aportó 13 mil millones de euros a lo cual se agregaron 10.000 mil millones del préstamo anterior y los plazos se elevaron  a entre 5 y 10 años. A través de un difícil proceso de negociación se logró que el sector privado hiciera un descuento de 53.5%  de la deuda soberana griega, lo que significó un importante alivio, pasando a ser los acreedores en forma predominante de carácter institucional. Las nuevas condiciones de ese préstamo ratificaron el programa de austeridad con algunas variantes que no alteraron la esencia.  
Según las cifras que hemos indicado arriba, el nuevo plan no produjo una recuperación de la economía y ha habido críticas, inclusive por parte del FMI y la OECD  en el sentido de que el programa se concentró en medidas de austeridad, cuando el diagnóstico realizado indicaba que había también un problema de productividad, de  competitividad  que debía enfrentarse para volver a la senda de  crecimiento. Otras opiniones impugnan completamente  la austeridad como instrumento de ajuste. Pienso que esa polémica no está resuelta; además de los argumentos teóricos de parte y parte, hay  que examinar con profundidad las experiencias de España, Portugal, Irlanda y Chipre, para fijar un juicio, y creo que por las explicaciones que hemos dado sobre las raíces de la deuda griega, ésta presenta características especiales que hay que tomar en cuenta.
En 2013 el producto se contrajo en 0.4%, inferior a lo que se había proyectado y el 2008 se produjo el primer crecimiento en el período de la crisis, de 0.8%. Así mismo, el país logró acudir a los mercados financieros con una emisión de bonos que tuvo buena recepción. Parecía que la economía había tocado fondo y se avizoraba el inicio de la recuperación. Pero vinieron las elecciones adelantadas en enero del 2015 y la coalición de izquierda SYRIZA con Tsipras al frente tomó el poder. Surge entonces una pregunta, que por su propia naturaleza no puede tener respuesta: ¿Qué hubiera pasado si Samaras no hubiera convocado elecciones adelantadas, hubiera terminado su período y el programa de ajuste hubiera seguido su proceso? Para fines de 2014 la deuda representaba alrededor de 170% del producto interno bruto.
 ¿Habrá  efecto de contagio político en Europa por la orientación ideológica del  gobierno de Tsipras?
 Esta pregunta se refiere a las posibilidades de que la llegada al poder de un partido de extrema izquierda en Grecia  estimule el avance de partidos con ideología similar en otros  países de la Unión Europea. La primera manifestación ha sido que ha habido movimientos de solidaridad con  Grecia  en varios países. Habría que esperar la realización de elecciones para verificar como se cuantifica ese contagio. La situación más importante ocurre en España. Allí, el partido PODEMOS y otros partidos  emergentes han hecho importantes avances. En las elecciones municipales realizadas en mayo  en varias provincias, se confirmaron esos avances y las alcaldías de Madrid y Barcelona, ahora están en manos de dos representantes femeninas de esos partidos. Aunque el Partido Popular siguió siguiendo el más votado, perdió alrededor de dos millones y medio de votos. El Partido Socialista Obrero Español sólo perdió 700.000 votos. El panorama apunta hacia  una desaparición del bipartidismo, que algunos piensan que será un cuatripartidismo. Este análisis no toma en cuenta los cambios que se hayan producido entre mayo y julio, lo cual se verificará en las elecciones generales que se realizarán  entre el 20 de noviembre y el 20 de diciembre, aunque el gobierno tiene la prerrogativa legal de hacerlas en enero del 2016.
 ¿Cuáles son las perspectivas de Grecia bajo el gobierno de Tsipras?
 No voy a referirme en detalle al período entre el triunfo de Siriza en enero  y los cuatro meses de negociaciones  del nuevo gobierno con la Zona del Euro, el FMI y el Banco Central Europeo hasta la realización del referéndum; ello ha sido ampliamente informado por la prensa, la televisión y la internet. Sí considero  necesario, hacer unos comentarios introductorios. El objetivo del gobierno era firmar un nuevo acuerdo de financiamiento que fue estimado en 53.000 millones de dólares, deslastrado de las principales medidas  de austeridad que tenía el anterior, que se vencía el 30 de junio. La Troika -que ya no se llamaba Troika por pedido de Grecia- consideró deficiente el primer documento presentado por los negociadores griegos.  Comenzó entonces  un período confuso, sin avances ningunos, documentos van, documentos vienen,  la economía prácticamente paralizada y mientras no se llegara a un arreglo, el país no obtendría la última parte del préstamo, 7.16 mil millones de euros, que requería para hacer pagos al FMI y al Banco Central Europeo. La táctica de confrontación  del Ministro de Finanzas, hizo alejar a los países y a las instituciones que podrían haber sido un apoyo. El FMI estimó en 30.000 mil millones de euros los costos adicionales del financiamiento, por el deterioro sufrido por la economía.
El viernes 26 de junio   Tsipras se retiró de la reunión de Ministros de Finanzas de la Zona del Euro y anunció un referéndum para que el pueblo decidiera si estaba o no de acuerdo con la propuesta de acuerdo que los Ministros de Finanzas habían presentado. Estos consideraron que esa acción, no participada previamente, interrumpía las negociaciones y retiraron el documento presentado. El referendo se efectuó el domingo 5 de julio, con una pregunta sobre si se aceptaba o no  un documento ya no existente. En todo caso, el NO ganó abrumadoramente con 61%,  que Tsipras no esperaba. Se impuso un control de capitales, se cerraron los bancos, se impuso un límite de 60 euros diarios a lo que se podía sacar en efectivo con la tarjeta. Estas medidas eran por tres días, pero como era de esperarse se renovaron.  El primer ministro  había declarado que el rechazo a través del NO lo ponía en mejores condiciones para las futuras negociaciones. Ocurrió  todo lo contrario,  la Troika endureció su posición. Entonces sucedió lo insólito: en la reunión de jefes de estado que terminó en la madrugada del 13 de julio, Tsipras aceptó las condiciones que había pedido al pueblo que rechazara. Esto puede ser una manifestación de lo que es usual en los regímenes de extrema izquierda, su desprecio por la ley, aún la aprobada por ellos mismos.  Por ello ha llamado mucho la atención la afirmación del Presidente  Jinping de que China se regirá por el imperio de la ley, sobre lo cual comento en otro escrito, http://masterecointerucv.blogspot.com/2015/06/panorama-de-la-economia-mundial-tercera_54.html
Como consecuencia de la decisión tomada por Tsipras, se aprobó un nuevo financiamiento por 86 millardos de euros –tomando en cuenta los costos adicionales indicados antes- cuyas condiciones comenzaron a ser negociadas el lunes 27 de julio. Así mismo, el país recibió los 7.16 millardos de euros, con los cuales hizo amortizaciones de deudas, entre ellas al FMI  que no había podido hacer a la fecha de vencimiento Los bancos abrieron nuevamente pero se mantiene el control de capitales y el límite sobre los retiros en efectivo, ligeramente aumentado.  La bolsa de Atenas  después de un mes de cerrada, abrió nuevamente el lunes 3 de agosto y a los pocos minutos se desplomó 20%, el martes 4 bajó otro 30%.
  El país comienza un nuevo proceso de negociaciones, con una economía más deteriorada que en enero y las más recientes proyecciones de la Unión Europea indican una contracción de la economía de entre 2 y 4%, cuando previamente se había proyectado la continuación del ligero crecimiento que comenzó el 2014.
Desde que comenzó la crisis en Grecia, su salida de la Zona del Euro ha estado en la mesa de discusión,  la llamada “grexit”.  Sin embargo, como el último acuerdo descartó esa alternativa, al menos por ahora,  no la vamos a analizar en esta entrevista.
El Banco Central Europeo financió en estos meses  a los bancos griegos con el instrumento Asistencia de  Emergencia por problemas de liquidez, que de otra manera hubieran colapsado por la cuantiosa fuga de capitales que ocurrió, aunque no aumentó el monto aprobado previamente, lo cual fue decidido después de que el parlamento griego aprobó el acuerdo. Así mismo, ahora puede Grecia beneficiarse de la suavización cuantitativa –QE- aprobada por el banco en marzo,  a través de la  cual compra bonos en el mercado secundario emitidos por los gobiernos centrales y por agencias e instituciones europeas.
Con respecto al futuro de Grecia sólo me atrevo a calificarlo de incierto. No descarto que haya problemas en la negociación del nuevo acuerdo, que el país necesita que esté listo antes del 20 de agosto, cuando debe hacer una amortización al Banco Central Europeo. Cuando Tsipras pidió al Congreso la aceptación del documento de la Troika, afirmó que no estaba de acuerdo con su contenido. Cómo puede un gobernante estimular al pueblo a implementar unas medidas frente a las cuales se declara en desacuerdo. La unidad del partido gobernante está en peligro y no se puede descartar que en unos meses se hayan creado condiciones  para la realización de nuevas elecciones. El 29 de julio Tsipras  avanzó la probabilidad de realizar elecciones adelantadas, si no lograba mantener una mayoría significativa dentro de su partido. Así mismo, un congreso extraordinario  del partido en septiembre y una alternativa rápida para dirimir dentro del partido el respaldo o rechazo a la nueva negociación,  por medio de un referendo interno. 
Está siendo objeto de intensa discusión la revelación del ex-Ministro de Finanzas Yianis Varoufakis, sobre el inicio de un proyecto de pagos paralelo sin la participación de la banca, que el coordinó en diciembre del 2014, antes de las elecciones, bajo instrucciones de Tsipras; el mecanismo estaba denominado en euros, pero era fácilmente convertible en dracmas en caso de que Grecia saliera de la eurozona. Varoufakis  asegura que con ello no se violó ninguna ley y no se continuó porque no recibió ulteriores instrucciones de Tsipras.  Sin embargo, la Corte Suprema, frente a dos representaciones que fueron hechas, ,  elaboró dos expedientes donde se establece la posibilidad de que se haya configurado un hecho criminal y lo envió al Congreso para su consideración.  Varoufakis, después de que salió del gabinete, se está convirtiendo en un fuerte cuestionador de las líneas de política económica seguidas por el gobierno.
Un nuevo factor de discusión y de incertidumbre se agregó  cuando el FMI publicó un estudio donde concluye que la deuda griega, al nivel existente, 170% del producto, lo cual se elevará con el nuevo préstamo. es impagable en su totalidad, debido al deterioro de la coyuntura que se ha producido desde el inicio del año y por el incumplimiento de las metas de privatización,  por lo cual deberían tomarse medidas de alivio. De lo contrario, el FMI no podría participar, pues sus estatutos lo obligan a asegurarse que los préstamos que concede cumplan con la factibilidad de la amortización. Inicialmente se podría alargar los plazos de amortización y bajar las tasas de interés, pero si el deterioro continúa habría que pensar en un recorte de la deuda. Alemania ha respondido que la Unión Europea prohíbe el recorte de deuda soberana, de manera que la única solución posible sería el alargamiento de los plazos de la deuda  y el recorte de las tasas de interés. Esto será discutido en las negociaciones del nuevo acuerdo. El 30 de julio, un oficial del FMI informó bajo condición de anonimato  que la institución no participará en el nuevo financiamiento mientras no esté claro lo referente a la factibilidad de la amortización del préstamo y las reformas económicas que se implementarán. Aunque esta es una noticia extraoficial, prefiero incluirla aquí como una posibilidad. Sin embargo, el Fondo está participando en las negociaciones por invitación del Ministro de Finanzas griego.
 A pesar de todos estos problemas,  las encuestas favorecen a Tsipras para que siga gobernando.
Antes del inicio de  las negociaciones,  ya habían aflorado algunos puntos de discrepancia. Por ejemplo, si Grecia debe aprobar algunas reformas antes de recibir la cuota de financiamiento, ante lo cual la respuesta de Tsipras es negativa; así mismo ha expresado que el país solamente está obligado a aceptar lo que se convino en el acuerdo del 13 de julio. Seguiremos con gran atención esta crucial negociación.







2 comentarios:

  1. Desde que comenzó a gestarse la crisis griega, muchos lectores interesados de modo general o particular en el tema económico y en particular sobre el impacto del rebote de la crisis mundial que se inició en 2007, hemos revisado e leido muy diversas opiniones sobre el tema de Grecia, unos artículos más escuetos, otros más amplios, otros con un enfoque más polìtico, y otros con un claro tono reinvindicativo sobre la posición de Tsipras antes y durante el climax de la crisis, al menos desde el punto de vista mediático....No obstante, hasta la fecha, no habia encontrado un artículo con tanta amplitud temática y tan bien documentado, tocando aspectos desconocidos o poco ventilados sobre la génesis y la evolución reciente de la crisis: el entrevistado lo deja ver claro: el origen de esta crisis no es reciente y deja ver que grecia enfrenta un serio problema de productividad y competitividad, por no hablar del tema de la crisis de valores, que inmediatamente nos hace aterrizar en la Venezuela de hoy, salvando todas las diferencias que existen entre nuestro país y Grecia. Otro aspecto interesantísimo es la copiosa información sobre la evolución de los grandes indicadores macroeconòmicos que iban evidenciando, cada año reciente la profunidad de la crisis, sin que los gobernantes hicieren un esfuerzo sostenido, efectivo y comprometiesen a todas las "fuerzas vivas" del país para actuar a favor de una solución de la crisis. En fin, el artículo es profuso y crea la necesidad de conocer más sobre el caso griego, no como mera curiosidad, sino porque en definitiva pone en el tapete de la reflexión la interrelación que suele haber en los momentos de crisis entre los aspestos políticos, económicos, financieros, sociales y morales . De nuevo, excelente!

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  2. Excelente analisis Profe!!! como resumen cuando se leen estos casos se asocian y se correlacionan guardando las distancias con algun jefe de familia que responde visceralmente ante situaciones coyunturales, es decir tenemos dinero...pues gastemos....no tenemos...pues pedimos prestado....no nos prestan dinero...pues no paguemos.
    Un Jefe de familia que tiene como maxima las celebres 2 palabras "TODO PASA", sabe que cuando tiene abundancia es momentanea y en algun momento pasarà asi que tendrà un plan para que antes de que termine la abundancia habra`minimo ahorrado o mejor diversificado sus inversiones y tratar de vivir tambien en las "vacas flacas".
    Me pregunto si esto es un virus "latino", ya que recorre, a Italia, españa, Portugal.... Gracias por tremendos analisis que abren la mente a quienes seguimos de cerca la economia mundial.

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