martes, 7 de octubre de 2014

El control de cambios y el cierre de El Impulso

Autor: Prof. Eduardo Ortiz Ramírez

La llamada revolución bolivariana no la ha hecho fracasar el Presidente Maduro: desde sus primeros años fue una revolución fracasada. Por los caminos que transita se convertirá en la revolución más larga del mundo. Para el tiempo transcurrido sus efectos estructurales y más aun sus logros son pequeños. La economía y la sociedad venezolana en general han ido acumulando un agudo proceso de deterioro, desinstitucionalización y afectación de valores del venezolano como ciudadano en los más de quince años de administración bolivariana, aunque este proceso se había iniciado por lo menos unos veinte años antes de iniciarse esta   última. 

Esto ya era así, en el primer quinquenio del presidente Chávez, solo que los aumentos en los precios del petróleo y la invención de las misiones, muy adecuadas al rentismo, resentimiento y sabor del populismo que ya había tenido el pueblo venezolano con variados gobiernos –sobre todo desde el primero de Carlos Andrés Pérez-, le dieron un aliento más largo a las acciones de los ejecutores y guías de la administración bolivariana. El presidente Chávez no aprovechó oportunidades –aunque fuese para fracasar- que un revolucionario decidido habría aprovechado, como la del intento de golpe de estado de 2002.

Como siempre sucede en los fenómenos sociales y hasta en algunos organismos, los acosos, derrumbes y problematizaciones generan agresividad. La administración bolivariana cada día quiere controlar más, supervisar más y enjuiciar más. Así, a la escasez y al desabastecimiento, la administración responde con más control como el Sistema Biométrico que hemos analizado en otro artículo. A la emisión de juicios nada fuera de lo normal que hacen dos articulistas (Hausmann y Santos) sobre posibilidades de un default (relacionado en parte con sus compromisos de pago de “sus bonos de deuda externa, gran parte de los cuales están en manos de venezolanos ricos y bien relacionados”), incluso con información manejada regularmente en el país, la administración responde con amenazas fuera de lugar. A la crisis del papel que no es más que la crisis de la economía, del desabastecimiento, de las regulaciones y del control de cambios con fines políticos, la administración responde con indiferencia o como si de ella no se tratara. El que un periódico como El Impulso, con más de 100 años en el país, cierre, es prácticamente irrelevante desde su perspectiva. Ya hemos visto la “amplitud” y el contexto de evolución con uno de los dos grandes periódicos recientemente comprado. La censura camina por sus pasillos.

Tiene Venezuela ya más de tres décadas desde el 11 de febrero de 1983, cuando se eliminó la libre convertibilidad. En aquellos momentos, entre otros elementos, la nación transitaba por una importante fuga de capitales. Durante tales décadas los capitales han seguido fugándose, pero en la administración bolivariana, tal fuga se ha acentuado. Cifras impactantes señalan más de 400 mil millones de dólares como tenencia de venezolanos en el extranjero, lo cual remite a que el control de cambio no ha sido exitoso para reducir la fuga de capitales. Por otra parte, y para precisar un punto donde si ha sido exitoso el régimen de control señalado, debe indicarse que en varias administraciones anteriores a la bolivariana ha habido deseo en convertir el control de cambio en un instrumento de control político, pero es en esta última administración donde esto se ha manifestado más claramente (y esto no era ningún secreto que vino por fin a descubrir el profesor Aristóbulo   Isturiz), potenciándose –adicionalmente- con los desarrollos de la corrupción en las instancias y agentes vinculados a esta última. De ahí las recurrentes afirmaciones sobre montos mil millonarios de dólares que no se conoce su destino. 

Contrariamente, del lado de los agentes políticos opositores se ha sentido, crecientemente, el interés administrativo de ejercer control político con las divisas, en las áreas productivas de comercio y prensa, por mencionar algunas, Así en el caso de esta última, 2014 permitió presenciar desde sus inicios, dificultades y reclamos para la adquisición del papel que usa la prensa nacional. El impulso, diario larense con más de cien años de circulación, en base a buen manejo de información en sus páginas y con un buen manejo de la opinión en la segunda semana de septiembre de 2014 ya comunicó que a partir del 15 del mes que cursa dejaría de circular en forma impresa, entre otras razones por la dificultad aludida (www.elimpulso.com 10-09-14).
Las buenas ejecutorias, como las buenas acciones no son efímeras.


eortizramirez@gmail.com @eortizramirez

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